:0 Ese infarto que me dio al ver un review de mi amorsh apache en el otro capítulo… Ok, igual empiezo.
Capítulo 2
En este mundo existe un sinfín de creencias. Tanta religión hartaba a Levi, pero el creer que solo naces para morir también resultaba aburrido, así que siempre creyó que había algo sobrenatural que rodeaba al mundo o por lo menos, algún ser superior a quien culpar de su mala suerte. Creció como una niña huérfana, en la que cada oportunidad aparentemente buena, terminaba siendo un puto dolor de cabeza más. ¡Y qué mierda si alguien creía que era casualidad! Debía existir un maldito dios bastardo que se la pasara jodiendo su existencia. Malditos desórdenes femeninos, animales callejeros, bastardos acosadores y gente criticona. Esperaba el día en que sería recompensada por todo lo que había pasado en su maldita existencia, hasta que ese día llegó. O por lo menos creyó que había llegado…
Era un hombre.
¡Era un hombre! ¡Con pene y todo el paquete! Estaba algo inconforme con ser un maldito enano… ¡Pero era hombre! ¡Dios existe y es momento de la recompensa! …Y de empezar a solucionar problemas.
Para empezar, ¿cómo explicaría este cambio repentino? ¿Qué pasaría en su trabajo? ¿Cómo iba a reaccionar el resto? Y… ¡¿Qué debía ponerse de ropa?! Podía apostar que nada de lo que había en su maleta le quedaría a menos que decidiera salir a la calle como un maldito maricón travesti… Aunque su ropa no era tan femenina, pero definitivamente aun así se vería como un maldito homosexual.
Después de meditar un rato decidió que al mal paso darle prisa; por suerte cambiaría de lugar de trabajo a una ciudad donde nadie lo conocía, así que eso no sería problema. El problema serían Hanji y Erwin. ¿Ese rubio? Oh, sí, tenía que mostrarse y restregarle en la cara que era un hombre, un macho hecho y derecho. Por fin acabarían sus acosos y sus intentos de llevarla a la cama. Y por el otro lado, Hanji era una maniaca fanática de las brujerías y los hombres homosexuales, por lo que tal vez no sería tan difícil lidiar con ella. Tal vez sería su mejor opción por el momento. Le mandó un mensaje pidiendo que le llevara ropa de varón a su departamento, algo más o menos de su talla, luego le explicaría no-sé-que-mierda, porque realmente no había explicación lógica. Esperó un rato hasta que alguien golpeó la puerta de su departamento.
—¡Pulgarcita! ¡Estoy aquí, amor! —genial, esa bastarda seguía igual de escandalosa.
—Pasa —abrió la puerta para recibir a su loca compañera.
—Pulga… —Hanji entró histérica al departamento para encontrarse con Levi vistiendo solo una bata de baño con los brazos cruzados—. ¡¿Un enano a medio desvestir?! ¡Oh, por Dios! ¡Por fin follaron a mi pulga!
—Tch, cállate, bastarda. Soy yo, Levi —el pelinegro no cambiaba de expresión, ciertamente era una persona poco emotiva. Hanji volteó a verlo bien y sus ojos se abrieron desmesuradamente. Mismos ojos, tono de piel y enano.
—¡¿Pero qué te pasó?! —si Hanji era histérica de costumbre, ahora lo estaba más y con motivos.
—¿Cómo putas voy a saberlo? Ya te había dicho que sospechaba que era hombre y desperté así.
—¡¿No me digas que te operaste o algo parecido?!
—No, te digo que solo desperté así y…
—¡Oh, por Dios! —Hanji se apresuró hasta donde estaba Levi para tironearlo y terminar desabrochándole la bata para asegurarse de una cuantas cosas—. ¡¿Levi?!
—¡Oi, bastarda no te propases! —en forma de reacción le dio un golpe al estómago, no midió su fuerza. Levi siempre había sido una mujer que te puede romper los dientes de un golpe y ahora su fuerza había aumentado, por desgracia Hanji fue la primera en probarlo. La pobre solo cayó hecha bolita—. No jodas… ¿Te dolió? —pregunta estúpida.
—…ic…nda…
—¿Hah?
—L…onda…
—Si vas a hablar, hazlo bien.
—¡Leviconda! ¡Por Dios! ¡¿Te has visto esa cosa?!
—Tch…
Hanji no tardó en asimilar el estado de Levi. Bueno, no se podía considerar que Hanji fuera una persona normal después de todo. Luego de entrar al departamento de la cuatro ojos decidió que no lo volvería a hacer jamás. Esa pervertida tenía posters de homosexuales por todos lados, además de muñecos vudú y cosas así… Tal vez Dios no existe y Hanji le hizo una brujería, podría ser una buena posibilidad.
Ahora el siguiente asunto por resolver era más ropa. ¡Toda la puta ropa de su maleta era de mujer! No le quedó más remedio que salir con Hanji a comprar algo. Esa pervertida quería husmear la llamada Leviconda, por lo cual fue sacada por los guardias de seguridad del centro comercial. Se decidió por una par de trajes, luego compraría el resto; sin embargo, tener que salir de compras no estaba en sus planes y se retrasó un poco, el vuelo con Erwin saldría pronto. Era desesperante, ¡quería mostrarse frente al bastardo! Ya no podía esperar.
Después de volver a arreglar sus maletas rápidamente, Hanji lo acompañó a tomar el vuelo. El pobre de Erwin se había quedado esperándola, sí que tenía la ilusión de verla. Para su desgracia, se encontró con un Levi hombre y para la desgracia de Levi, solo tuvo un desmayo. Quería una reacción mejor. ¿Por qué putas no podía ser Erwin más original ante situaciones duras? Una cara de espanto por lo menos, no solo la normal cara de hombre serio de negocios que siempre tiene y que solo cayó al suelo… Tch.
Siguiente inconveniente: encontrar el departamento donde ahora viviría. Dibujó un mapa, pero… dibujó un mapa. Bendito sea aquel que logre entender los dibujos de Levi, porque ni siquiera él los entendía. Con mucha imaginación veía lo que representaba mientras dibujaba, pero un rato después notaba la mierda de trazos que hacía. No la culpen, Levi no fue al jardín de niños. No hablaría de sus defectos, porque vaya que Hanji sabía hacer bullying. Volvió a revisar su correo para ver la dirección.
Edificio Shinganshina, departamento 1313.
Luego de pedir indicaciones logró dar con el edificio y con suerte al departamento. Por fin se daría un respiro y descansaría. Ciudad nueva, gente nueva. Es decir, importa una mierda con quien se encuentre, luego vería que pasaría con Erwin. Tocó lo puerta, pero no respondieron de inmediato, así que volvió a hacerlo para luego escuchar un grito de: "¡En seguida voy!" Ya había empezado mal, el bastardo lo estaba haciendo esperar. Frunció el ceño más de lo normal para darle la cara al mocoso, debería dejarle en claro desde el comienzo con quien iba a tratar.
—Oi, mocos…
—¡Oh! Lo siento mucho, señor. Lamento demorarme, pero tenía que apagar lo que tenía en la estufa —fue recibido por un joven de tez bronceada, más alto que él, probablemente un metro setenta y cinco, cabello corto y castaño, pero con unos malditos, enormes y hermosos ojos aguamarina. Nunca en su vida había visto unos así, además tenía una gran y cálida sonrisa. Sintió estupiditis momentánea—. ¿S-señor?
—Oh, l-lo siento —¿se estaba disculpando? ¿Por qué mierda se disculpaba?
—¿De qué habla? Es mi culpa, por favor, pase. Levi-san, ¿cierto?
—Sí, solo llámame Levi.
—Ah, para mí es más fácil llamarlo Levi-san —el chico lo dijo mientras se sonrojaba un poco.
¿Por qué estaba sonrojado? No lo sabía pero se veía putamente hermoso… ¿Hermoso? ¿Desde cuando a Levi alguien le parecía hermoso? Era mejor ignorarlo. ¿Qué mierda te pasa ahora, Levi? Tal vez solo tenía un poco de dolor de cabeza… Eso debía ser, se había mareado un poco.
—Si no le molesta, ya es algo tarde, así que preparé la cena. Sabía que llegaría algo cansado del viaje, por lo que me tomé la molestia de cocinar. No sé si le parece bien, no soy tan mal cocinero.
—Oh… Está bien.
—¡Vaya que es callado! Espero que luego me tenga más confianza —el chico caminaba de un lado a otro algo nervioso, como una especie de perrito faldero, solo le faltaba la cola y orejas.
Levi cerró la puerta. Estaba algo aturdido…
Haha está corto y me dio flojera seguir… Y creo que el capítulo que sigue también estará corto o terminaré haciendo que Levi cometa la estupidez más homosensual de su vida XD Nos leemos n.n
