Debía ser un sueño, no mejor dicho una pesadilla, estaba en el auto junto a su guardia el cual conducía como un demonio y no era por demás, estaban siendo perseguidos por dos autos, no lo entendía, se suponía que un empresario asociado le había contratado un grupo de seguridad para su estancia en Alemania, pero todo había resultado un fraude.
Horas antes…
Después del desayuno, y preparase para salir, se dirigió a la puerta en donde su exótica pulguita karateca lo esperaba. -Hay que ir al banco central europeo antes del medio día – dijo el castaño seriamente dando las primeras órdenes del día.
-¿Eso es en Fráncfort del meno?, habrá que ir de una ciudad a otra y utilizar una ruta segura, deme unos minutos -dijo el tricolor, el cual se agachó a tomar su maleta la cual reposaba en el suelo del pasillo y sacó su laptop, se conectó a los mapas satelitales y marcó varias rutas, podía utilizar la autopista rápida pero esa era la opción más obvia y por lo tanto peligrosa, por lo que decidió tomar una ruta con menos uso. Una vez todo listo el tricolor condujo a su cliente hasta el auto el cual él mismo había alquilado y revisado en cuanto le avisaron de su nuevo contrato. Salieron tranquilamente y en silencio, Kaiba no estaba cuestionando nada ya que a su parecer su subordinado sabía bien lo que hacía. El trafico estaba ligero, pero algo comenzó a molestar a Yami, había dos autos que los seguían aunque de repente desaparecían bastaban pocas calles para que ambos aparecieran de nuevos. El tricolor comenzó con tranquilas desviaciones, tomaba diferentes rutas y se reusaba a salir de la ciudad y eso fue algo que el ojiazul comenzó a notar. -¿qué haces?, ¿Por qué estás dando vueltas en círculos?- comenzaba a impacientarse.
-Nos están siguiendo dos autos, no puedo tomar ruta hasta que los pierda -explicó sin dejar de ver por el retrovisor.
-¿Qué esperas para perderlos? -cuestionó el CEO.
-¿Qué piensa que he estado haciendo desde hace media hora, jugar a las escondidas? -dijo el tricolor también impacientándose, ya sentía bastante frustración por no librarse de los persecutores, como para que su jefe lo regañara, comenzó a acelerar usaría el plan b. Salió de la ciudad en la ruta que ya había previsto y los autos seguían tras él, grave error por parte de esos maleantes, la ruta estaba casi vacía por lo que el pie de Yami pisó el acelerador hasta el fondo comenzando una persecución más violenta.
Tiempo actual…
Uno de los autos les dio alcance y trató de sacarlos del camino, no les fue posible hacerlo, una 9 milímetros en la mano del tricolor los sorprendió. Yami disparó en dos ocasiones impactando en una llanta y por el exceso de velocidad se volcaron, ya solo faltaba un auto más, el tricolor usó el freno de mano para detenerse repentinamente provocando que el otro auto también frenara de forma sorpresiva. Se bajaron los maleantes del vehículo con armas de asalto. -salgan del vehículo- gritó unos de los hombres apuntándoles.
-No salga del auto señor Kaiba -dijo el guardia al momento que descendía del vehículo, solo dio dos pasos y de inmediato sin dar tregua o negociación alguna volvió a detonar su arma, sus contrincantes cayeron muertos al instante, uno con un impacto en la frente y otro con un tiro directo al corazón.
-Los mataste -dijo el castaño sorprendido, no obedeció y salió del carro.
-Es que no quisieron bailar conmigo, soy rencoroso -respondió el tricolor con inocencia fingida, se acercó a los muertos y Kaiba también lo hizo y reconoció a esos dos como parte del personal que él había despedido el día anterior.
– ¿Me puede explicar cómo fue que los contrató?
-Yo no lo hice, se supone que un socio los contrató para mi seguridad mientras estaba aquí- explico el ojiazul -¿y ese hombre es de confianza?- cuestionó el escolta.
-Claro que no, vine aquí a terminar mis tratos con él -respondió Kaiba molesto.
-Responda otra pregunta, solo una más, ¿esa persona sabe su agenda para estos días? -no necesitó que el otro le respondiera para saber que la respuesta era un sí.
-Demonios, ¿Por qué no me dijo eso antes?, eso cambia todo- Yami sin perder el tiempo comenzó a buscar entre los bolsillos de los difuntos, sacó sus billeteras y tomó el efectivo, también revisó los celulares y encontró mensajes muy explícitos aunque de un número no registrado, apagó el móvil y retiró la batería, buscó también en la cajuela del automóvil donde encontró varias armas, también las tomó.
-¿Por qué les estás robando? -cuestionó Seto de forma reprochadora.
-Ya no podemos estar en Alemania, lo sacaré de aquí y lo llevaré a Japón lo antes posible, para eso necesitamos dinero en efectivo, ya que si usted usa su tarjeta de crédito nos encontraran fácilmente, con el celular puedo rastrear al responsable una vez que estemos en un lugar seguro y mi arma aunque eficiente, no será suficiente y ya que no puedo comprar ninguna tendré que pedir estas prestadas, ¿me comprende? – el tricolor se tenía que adaptar a lo que en ese momento podía utilizar a su favor.
-No puedo irme de aquí, sin haber finiquitado mis asuntos -expresó el castaño un tanto agresivo.
-Van a matarlo, ¿sí comprende eso?- le cuestionó su empleado.
-Sí, pero si no termino con el contrato que tengo pendiente en tres días, éste se renovará por 20 años más y eso es algo que no puedo permitir, me rehúso a que pase- el ojiazul estaba frenético con la sola idea, ambos subieron al vehículo y emprendieron la marcha.
Después de un momento en silencio Yami habló de nueva cuenta – ¿me puede decir por qué es tan importante terminar ese contrato?- vio silencio y tristeza en los ojos de Kaiba – necesito saber, aunque usted sea la presa, mi vida es la que estará corriendo más peligro.
-Hace años mi familia murió en un accidente, fui adoptado junto con mi hermano por el gran señor Kaiba- diciendo gran señor con todo el sarcasmo que pudo- dueño de una compañía enfocada en la creación de armas, mi infancia fue un infierno, ese hombre se aprovechó de mi amor por mi hermano para esclavizarme y cuando al fin murió ese viejo lo único que quise fue destruir su horrible legado de sangre y muerte, así que me deshice de todos los contratos y destruí todas las armas, pero este maldito se reusó a dar por terminado todo, he tenido que esperar por años este día y si no firmo la cancelación se renovará de nuevo y yo ya necesito que todo eso se termine, requiero que esa parte de mi pasado quede enterrado para siempre. Kaiba era una ostra acorazada para mostrar sus sentimientos, pero ésta vez realmente necesitaba dar por clausurada esa parte de su vida.
-Bien, supongo que algo se podrá hacer, ya no podemos volver al hotel, ni hacer sus diligencias como estaba programado, yo aconsejaría buscar un lugar seguro y escondernos, lo llevaré a finalizar su asunto y después lo pondré en un avión rumbo a su casa- fue lo que el tricolor podía hacer para ayudarlo.
-Necesito hablar con mi hermano- dijo el castaño.
-Eso no se puede, no hasta conseguir una línea segura- la seriedad que Yami había adquirido de repente lo había hecho cambiar mucho. Llegaron a una ciudad pequeña y se hospedaron en un hotel barato, ambos necesitaban descansar y planificar bien las cosas, mientras Seto se daba una ducha, el otro trabajaba en su laptop.
HOLA ¿como están?, espero les guste el cap. me tarde un poquito lo se, pero fueron cuestiones fuera de mi control las cuales ya se están resolviendo.
GRACIAS A:
TsukihimePrincess: seto solo es seto y sus ganas de fastidiar jajaja. Saludos
M.A: espero que continúes gustando de la historia, saludos. pregunta:¿alguna historia de las pendientes que te interese mas que actualice?
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Disculpen la ortografía.
Gracias a los que leen :-)
