Resumen: Alfred hacia cosas raras, pero Arthur se podía acoplar muy bien a todo.

Advertencia: Juegos de rol. ¿Disfraces e insinuaciones? Err… creo que nada más.

Nota: Hetalia no es mío sino de Himaruya.


El closet de Arthur era realmente grande y estaba divido en dos secciones. La ropa que podía usar, y la ropa que utilizaba cuando Alfred iba a visitarlo por las noches. La primera sección estaba llena de trajes formales, informales y algunas ropas casuales y deportivas. La segunda tenía ropas diferentes, y que no se atrevería a usar en público.

Un día, Alfred había llegado a casa de Arthur con un traje de vaquero, al principio Arthur le había dicho que se dejase de juegos y tonterías, después de unos minutos el traje le parecía de lo más sexy. Otro día, Alfred había llegado vestido con ropa a rayas, como criminal, con las manos esposadas y una sonrisa que trataba de imitar a las de Francia, en esa ocasión Arthur no se quejó, él estaba esperándolo vestido de policía.

Trajes de camarero, togas, trajes de piratas, príncipes, princesas, su uniforme militar y muchos otros estaban guardados en ese armario bajo llave, candado y muchas combinaciones para tener ese secreto bien protegido de ojos ajenos. En ese mismo instante, Arthur estaba terminando de colocarse un traje de doctor, sonrió de lado mientras guardaba las jeringas en su bata blanca, su paciente le esperaba en la sala, convertida actualmente en un consultorio.