Caballeras Undead, segunda parte:

Ponyivlle, era tan hermoso como lo recordaban, o quizás más; tenía todo el colorido y la vida que tenía antes que Starlight Glimmer lo convirtiera en la capital de su "Ideología de la Igualdad" hacía tantos años. Claro, luego trataron de rescatar el pueblo una vez la asesinaron horriblemente; pero Ponyville jamás regresaría a la normalidad. Lo que le hizo Starlight Glimmer durante sus diez años reinando sería una cicatriz que el tiempo no alcanzaría borrar; no hasta la desaparición de su amado pueblo cientos de años atrás, pero esa era ya otra historia.

—Night Terror, será mejor que permanezcas oculto — dijo la alicornio líder a su amante. — Ocúltate hasta nuevo aviso, algo me dice que es mejor no mostrarnos con toda nuestra fuerza hasta el momento crucial.

Night Terror se veía claramente contrariado; pero jamás cuestionó el liderazgo de su yegua.

—Como quieras, querida mía — dijo el dragón tomando el casco de su Midnight y besándolo con auténtica devoción. — ¿Hay algún sitio en donde pueda ocultarme?

Una de las pegasos señaló hacia una montaña en la lejanía.

—En el sur de este sitio hay una montaña en donde alguna vez residió un dragón al cual nos enfrentamos en vida. Ignoro si en esta época él sigue ahí pero el sitio es lo suficientemente grande para que se oculte más de uno de tu especie. Si tienes problemas, bueno manda una carta con tu aliento mensajero y ya me encargaré; si en vida lo logré manipular, tal vez ahora pueda medio matarlo del susto, quién sabe.

Night Terror sonrió malignamente y extendió sus alas y desapareció en el horizonte.

—Todo eso está muy bien, ¿pero y ahora qué? — Preguntó la otra pegaso, impaciente.

—Pues lo obvio — dijo la alicornio como si nada. — Sólo les advertiría que sean suaves con sus yos vivas, pero sé que nuestra sed de sangre sólo despierta cuando nos enfrentamos a los enemigos de Equestria. En fin, tenemos sólo dos días así que empecemos a movernos, ¿quieren queridas amigas?

Las Caballeras Undead avanzaron como siempre: con el deliberadamente lento paso de aquellos que se creían invencibles. Sus capuchas se movían con el paso del viento; dándoles un aspecto de lo más tétrico y oscuro, que se complementaba con el clima, que se iba oscureciendo y enfriando a su paso. Finalmente en medio de esa marcha de la muerte llegaron al pie de su antiguo pueblo.

—Gothic, ¿te importaría? — Dijo como si nada la alicornio Midnight.

—Es mi placer, cariño — sonrió la unicornio no-muerta.

Entonces el ser de pesadilla concentró su poder oscuro en unas enormes rocas que levitó con su magia y fue creando poco a poco un enorme muro; pero que con su talento de diseñadora fue tornándolo gótico y temible, con grandes gárgolas que sonreían provocadoramente ante los aterrorizados habitantes de Ponyville que no podían creer lo que estaban viendo. Un muro que fue creciendo cada vez más en tamaño aislando el pequeño pueblo; y como cereza del pastel, Gothic tomó varios árboles que transformó en una puerta adornada con los demonios más oscuros del inframundo.

—Como siempre te has lucido, Gothic — felicitó Midnight a su amiga.

—Pero querida, ¿quién dice que he terminado? — Dijo presumidamente Gothic. — ¿Sabes? hace tiempo que no he utilizado el hechizo de buscar joyas, ¿cómo me irá tanto tiempo luego, eh? Me muero por averiguarlo.

Por los alrededores del pueblo las joyas enterradas se elevaron para incrustarse en los ojos de las gárgolas, dándoles una sensación de vida que a nadie agradaba.

—Ahora sí, tu turno querida — dijo Gothic.

Midnight tronó el cuello y con su cuerno excavó un enorme foso y lo llenó de llamas encantadas; que no necesitaban ni leña ni carbón ni nada; sólo ardían de la nada sin consumirse ni nada. Llamas eternas, muy poderosas.

—Bien, es el momento de la… diversión, sí, la diversión — se regocijó una de las terrestres del macabro grupo.

—Sí, digamos que será medio divertido pero ni la mitad que será cuando Glimmer se aparezca por aquí — dijo la otra terrestre. — Ah sí, será de lo más entretenido amigas mías.

Entraron a Ponyville, que ante aquellas acciones ya estaban alerta y todos se habían refugiado en sus respectivos hogares haciendo de todo para evitar que quienes fueran que habían hecho el muro y el foso de fuego se acercaran. Por supuesto todos menos seis coloridas ponis que al igual que ellas eran dos pegasos, dos terrestres, una unicornio y una alicornio ya listas para la batalla.

Twilight Sparkle se adelantó al frente de su grupo y las fulminó con la mirada.

—¿Qué es lo que quieren aquí? ¡Respondan ahora! Porque este pueblo está…

La alicornio Undead sonrió.

—¿Bajo su protección? Bueno, ya sabíamos, su Majestad Spa… Tw… ¡uf! Ni puedo mencionar ese nombre en estas condiciones, simplemente no me parece correcto — dijo la alicornio líder. — Caballeras Undead, ¿terminamos con esto?

—Tenemos un oponente por cabeza, ¿no? — Dijo como si nada una pegaso de aquel grupo. — Bien, díganme estimadas Elementos de la Armonía, ¿ya se habían enfrentado a un no-muerto? Porque esto está por ponerse un poco mal.

—Twilight — murmuró Applejack algo nerviosa, tenía la sensación que aquello no terminaría bien para ellas.

—Chicas, tenemos la magia de la amistad. No se preocupen y…

Entonces atacaron.

Twilight pronto vio que la extraña de la capucha era mucho más de lo que aparentaba; pues pronto extendió sus alas con una sonrisa retorcida, y con su cuerno hizo levitar enormes rocas que comenzó a lanzar contra ella con un enorme poder.

—Simplemente patético — dijo ella cuando Twilight destrozó las rocas con su propia magia y lanzó un ataque relámpago de poco poder que la otra ni se molestó en eludir.

De hecho, la alicornio del grupo de encapuchadas se limitó a lanzar su capucha al aire para recibir con todo el ataque; y antes que Twilight tuviera tiempo a apreciar a su oponente, ella ya había volado hacia su capucha que caía suavemente al suelo y la atrapó con su cuerpo.

—¿Sabes? Siempre he lamentado tu exceso de confianza en los demás ponis, idiota. Dime una cosa, ¿por qué cuando te viste rodeada por los torpes pueblerinos de Starlight Glimmer no atacaste con ese poder que tienes? Cuando te enfrentaste a Lord Tirek no tuviste problema en atacar con todo lo que tienes, pero cuando peleaste con Starlight Glimmer dudaste en atacar a sus lacayos, te limitaste a intentar huir.

—No entiendes nada, cuando son otros ponis a los que me tengo de enfrentar…

—¿Entonces no eres capaz de levantar tu casco contra otros de tu propia especie? — Preguntó la encapuchada. — Siendo el caso, siéntete libre de hacerme lo que quieras. No soy una poni, soy una no-muerta.

Twilight la miró desafiante.

—¿Pretendes asustarme fingiendo ser uno de los seres más oscuros del mundo? ¿Seres malditos que son rechazados hasta por el propio infierno negándoles la entrada a la muerte? Como si yo pudiera creer en algo tan ridículo.

La poni oscura le mostró sus colmillos.

—Cree lo que quieras, mocosa. Ni que fuera problema mío, pero cuando te aseguro que no soy ningún poni, eso sí era la verdad. Tal vez lo fui hace mucho tiempo, pero las cosas cambian de forma que a ninguno nos agrada.

Twilight gritó y voló contra la extraña atacando con su magia en estado puro, que la otra ni se molestó en eludir; se limitaba a recibir ataque tras ataque creando un escudo mágico por sí misma, pero sólo para proteger su larga capucha.

—No me muestras nada de ti — dijo Twilight. — ¿Qué ocultas bajo tu capucha?

Como respuesta, la otra removió su capucha pero sólo de su flanco, mostrando una Cutie Mark igual a la de Twilight pero esta era completamente negra. Igualmente su pelaje era parecido al de ella, pero con un tono grisáceo y muerto.

—Nada importante realmente — dijo Midnight. — El poder de la magia de la amistad es grande, lo admito. Después de todo es lo que queda de nuestros antiguos yos; antes de convertirnos en esto.

—¿Sigues intentando convencerme que eres una no-muerta? No te comportas como ellos, no tienes ese deseo de violencia demente que los caracteriza como seres de las tinieblas — Dijo Twilight, aunque dudaba. Algo en este enemigo le decía que no era una poni normal.

—Me da igual si me crees o no, todo lo que me interesa es el resultado — dijo la alicornio atacando ella. — Y en cuanto a ese deseo de violencia, no has visto nada mocosa.

Twilight apenas si pudo reaccionar cuando un poderoso hechizo la golpeó; haciendo aparecer negros cristales en su cuerno dejándola inútil para hacer magia, recordaba mucho al ataque de Sombra contra su hermano tiempo atrás; pero no, ella no se dejaría vencer.

Cerrando los ojos, extendió sus alas al tiempo que liberaba todo su poder de alicornio, pero los cristales no cedieron. Ante su horror, la otra estaba en la misma posición, también con todo su poder al máximo mientras sonreía como si nada con esos horribles colmillos.

—Buen intento… pero da la casualidad que soy mucho más fuerte, y que tengo la experiencia de mi lado.

Twilight miró a sus amigas, y para su horror tenían también problemas. Rarity y Fluttershy no habían sido rivales para ponis cuya naturaleza violenta y oscura les permitió noquear rápidamente a sus oponentes; Fluttershy siendo tacleada por su rival, y luego golpeada con una roca bastante grande en la cabeza, dejándola inerte en el suelo con un hilillo de sangre recorriendo su frente. Rarity siendo atacada por una lluvia de filosas joyas que llovían sin cesar contra ella; que aunque quiso defenderse con el mismo ataque, la unicornio de la capucha negra le llevaba la ventaja y no podía concentrarse con los filosos cristales atacándola más y más.

Rainbow por su parte se movía a toda velocidad, tratando de confundir a su oponente, que también era una pegaso; pero ella misma tenía toda la apariencia de estar acostumbrada a esas velocidades; pues no sólo se mantenía tranquila sino que eludía con facilidad a Rainbow. Finalmente tuvo suficiente y moviéndose ella misma mucho más rápido que Rainow Dash, la derribó de una certera barrida y la desmayó tras golpear violentamente su cabeza contra el suelo.

—¿Sabes? Eres buena, pero no basta talento. También faltan siglos de experiencia para igualarte a mí.

Por todas partes se escuchaban los gemidos de terror de los habitantes del pueblo; aunque éstos seguían dentro de sus casas veían con horror cómo sus heroínas eran superadas. El ver a Rainbow siendo abatida fue especialmente duro para Scootaloo.

Otro golpe nada agradable fue el ver a Pinkie Pie despojada de improviso de su cañón de fiestas y luego atacada con él; dejándola confusa y sin poder reaccionar ante la brutal tacleada seguida de un agarre al cuello; una llave de lucha que cortaba la circulación de aire al cerebro haciendo que la víctima se desmayara.

Applejack tampoco tuvo suerte, cuando trató de atar a su rival con su lazo; pero cuando lo arrojó la otra simplemente saltó hacia otro lado, como si hubiera adivinado qué tipo de maniobra usaría Applejack ; para luego tomar el lazo y tirar de él para despojar a Applejack de su preciado instrumento. Una vez perdió su lazo, Applejack tuvo que luchar cuerpo a cuerpo contra su oponente, que no tuvo problema en propinarle una gran paliza. Applejack trató de golpearla claro, pero a pesar de su gran fuerza y que fue un golpe directo a la cabeza, su oponente ni se inmutó. De hecho le mostró los colmillos y la invitó a darle otro golpe, hasta le ofreció una roca.

—Vamos, trata. No siento nada de nada.

Applejack gritó y aunque fuera extraño viniendo de ella, tomó la roca y atacó a su oponente con ésta. Nada ocurrió, era el turno de la otra y la derribó de un golpe a la mandíbula.

Al final Twilight se quedó viendo a la otra alicornio, que se encogió de hombros.

—Y no sólo yo, nosotras seis somos más fuertes que ustedes. ¿Qué crees que puedas hacer contra nosotras? Has perdido Princesa, a partir de ahora, este pueblo queda bajo el control de las Caballeras Undead.

Y con su magia arrojó un hechizo a la alcaldía de Ponyville; en donde se alzó una bandera negra, estaba vacía y oscura; igual que ellas. Las Undead no cuestionaron la opción de su líder, era la más adecuada en aquellas circunstancias. Entonces cerraron la puerta que crearon para el pueblo y Gothic se puso de guardiana. Estaban atrapados.

—¿Qué hacemos con éstas? — Preguntó la Undead que había derrotado a Applejack, cargando con ella y Pinkie Pie gracias a su enorme fuerza.

—Déjalas en el Palacio, este es un arresto domiciliario — dijo la alicornio sin dejar de ver a Twilight. — ¿En qué estábamos? ¡Ah sí! ¡Ciudadanos de Ponyville! El pueblo tiene nueva administración. Continúen con sus actividades, no nos molesten y no serán molestados; tenemos nuestros propios asuntos que atender. ¡Undeads! Ya conocen sus tareas.

Las Caballeras asintieron y comenzaron a moverse. Twilight le dedicó una última mirada de odio a la líder de aquel grupo de tinieblas y se dejó guiar a su propio Palacio; en donde sus amigas inconscientes fueron depositadas en sus respectivos tronos y luego puertas y ventanas fueron aseguradas por un hechizo muy poderoso de la alicornio. Estaban atrapadas dentro.

—No se saldrán con la suya — dijo Twilight mirando fijamente a la no-muerta. — Y no creas ni por un minuto que me trago eso que eres un ser de las tinieblas.

—Como te dije me da igual si me crees o no, Alteza — dijo la no-muerta. — Además, te conviene que nos salgamos con la nuestra. Suerte.

Dicho esto, cerró la puerta violentamente. Twilight esperó pacientemente a que sus amigas despertaran, pero antes le había pedido a Spike que mandara una carta urgente a la Princesa Celestia en busca de ayuda, y el pequeño dragón obedeció de inmediato.

A todo esto, en la misma montaña en que residía el dragón que alguna vez amenazó con ahumar Ponyville por mil años, Night Terror sintió cómo su canal de flamas se agitaba como si alguien más lo estuviera usando. El dragón sonrió, ya se imaginaba que sucedería algo así, era señal que su amada había logrado su cometido. Entonces eructó la carta de Spike.

—Qué ternura, realmente cree que puede detenernos así. En fin, será mejor que confíes en lo que te decimos Twilight Sparkle, tú quieres que nos salgamos con la nuestra.

Se acurrucó sobre el granito y soltó una pequeña nube de humo de placer, amaba dormir y tendría por lo menos todo un día para disfrutar de un sueño reparador; cuando un rugido llamó su atención en el horizonte.

Un enorme dragón rojo se asomó por detrás de Night Terror.

—¿Te puedo ayudar? — Dijo Night Terror con indiferencia.

—No te hagas el listo, esta montaña es mi territorio. Sólo hay espacio para un dragón.

Night Terror dudó si tenía o no que atacar, pero al final decidió que no valía la pena. Él no era un no-muerto como el resto del grupo; así pues no tenía esa necesidad de derramar sangre ante la menor provocación.

—¿Tu territorio dices? — Suspiró Night Terror. — Bien, como si fuera a quedarme. Sólo estoy de paso, recupero mis fuerzas antes de seguir con mi viaje. ¿Dos días no te molestan, o sí rojito?

El dragón rojo miró fijamente a Night Terror, que había perdido el interés en él y miraba hacia el vacío como esperando. Entonces soltó un puñado de rubíes junto a su congénere color morado.

—¿Migras desde muy lejos? — Preguntó el dragón rojo ya en un tono más amable

—He atravesado una distancia increíble a través del tiempo y el espacio — dijo Night Terror tomando un rubí. — Así que sí, migro desde más lejos de lo que te imaginas. ¡Ah! Rubíes, no me he alimentado de joyas desde esa tragedia… y estos siempre fueron mis favoritos, hasta añejé uno para el día de mi cumpleaños; no lo llegué a comer pero bueno.

—No es común que los dragones migren por estos lares — dijo el dragón rojo.

Night Terror asintió una vez más con calma.

—Eso es porque tampoco yo soy un dragón común. No te preocupes, era verdad cuando dije que no te molestaré mucho tiempo. En el momento dado, me iré.

El dragón rojo no dijo nada más y tras evaluar curiosamente a su compañero, regresó a su cueva; algo le decía que ese dragón no era enemigo suyo; pero tampoco tenía interés en ser su amigo. Precisamente venía de paso.

Mientras una a una las chicas se habían recuperado y miraban a Twilight en busca de alguna nueva idea, pero ella se mostraba sólo confundida.

—¡Vamos Twi! ¡Tiene que haber una manera de poner en su lugar a esas presumidas!

—Lo estoy pensando Rainbow, pero no se me ocurre nada. Además, hay algo que me molesta y es ese cuento de las no-muertas en el que insisten.

—¿Es en serio? — Dijo Applejack. — Vienen y encierran el pueblo en un muro y un foso de fuego, luego nos derrotan diciendo que el pueblo les pertenece; ¿y a ti te preocupa que clamen ser no-muertas? Twilight, tienes que ordenar tus prioridades.

—Francamente…

—¡No entienden! — Dijo Twilight volando hacia un estante y tomando un libro. — Los no-muertos se supone que son criaturas en verdad peligrosas; tanto que los ponis comunes no saben nada de ellos. De hecho, ni yo misma sabía hasta que me nombraron Princesa y por lo que leí, el que ellas sepan sobre esa magia es preocupante. Quiere decir que saben de ella y cómo utilizarla; y lo más importante, en su grupo hay alguien con el poder para utilizarla también. Pero lo que no me creo ni por un minuto que ya la utilizaron.

—Bien, de acuerdo son peligrosas pero pueden serlo mucho más — dijo Spike. — ¿Entonces qué tienen estos no-muertos?

Twilight hojeó el libro.

—Como dije antes, los ponis no deberían saber de estas cosas; y se le considera una de las magias más oscuras que hay. Cuando un poni es arrastrado a la desesperación al borde del suicidio, entonces hace una especie de ritual en donde efectivamente te suicidas pero antes tienes que recitar no sé qué hechizo y dejar una vela negra para indicarle al Rey Demonio que en verdad no estás dispuesto a irte, que ofreces tu sangre sólo para llamarlo.

—Eso suena un poco aterrador — dijo Fluttershy temblando.

—Lo es — dijo Twilight. — El hecho es que él te ofrece poder, un enorme poder para que hagas lo que quieras; pero a cambio de un alto precio.

—Tu alma — dijo Rainbow, fanática de las historias de terror.

—No, tu estatus como ser viviente y también tu propia muerte — dijo Twilight. — Cuando terminas, no puedes morir. Simplemente no, pero tampoco estás vivo; sino atrapado en un estado extraño que a partir de aquel momento sólo te traerá sufrimiento, pero tampoco importa porque tú mismo cambiarás. Sólo unas pinceladas de quien fuiste en vida quedarán pero el resto de ti será borrado y reemplazado por una insaciable sed de sangre y violencia sin fin.

—¿Un vampiro? — Preguntó Pinkie Pie.

—No, no necesitas sustento porque ya no estás vivo; cuando digo sed de sangre me refiero al oscuro deseo de matar, matar y seguir matando. No dan muchos más detalles en el libro pero así lo prefiero, este asunto siempre me ha dado escalofríos

Las chicas se estremecieron y vieron hacia la ventana, pensando en qué harían sus enemigas ahora que se habían adueñado de Ponyville; y luego preguntándose si la Princesa ya estaba en camino con refuerzos. Los necesitarían contra estos seres.

Mientras tanto las no-muertas caminaban indiferentes en el pueblo, tal como había asegurado Midnight, no se metían con los habitantes del pueblo; no decían nada, se limitaban a andar sin rumbo mientras esperaban su momento, el momento de la muerte de su gran enemiga Starligth Glimmer.

Y los ponis observaban entre aliviados y aterrados, pensando en quién podría hacerles frene ahora que la Princesa de la Amistad había sido vencida. En un callejón oscuro, las dos pegasos de aquel extraño grupo flotaban suavemente apenas unos cinco centímetros sobre el suelo cuando un grupo de tres niñitas bloquearon su camino.

—¡Alto! ¡Pagarán por lo que le hicieron a Rainbow Dash! — Gritó una pequeña pegaso color naranja y cabellos magenta.

Las dos pegasos se miraron confundidos, cuando Scootaloo voló a toda velocidad para taclearlas. Estaba furiosa, no permitiría que le hicieran daño a su gran heroína y luego la dejaran ahí humillada como si nada. El golpe tomó por sorpresa a las dos no-muertas, que no se esperaban que en verdad se atreviera.

Scootaloo se levantó mareada, pero lista para seguir peleando aunque sabía que era una batalla perdida. Pero lo que vio la dejó de piedra, la capucha de ambas se había deslizado y pudo apreciar bien a las ponis que se ocultaban bajo éstas.

—¿Rainbow Dash? ¿Fluttershy? ¿Pero cómo? ¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQ…?

La que era parecida a Fluttershy voló hacia ella y la tomó por el cuello para que dejara de hablar.

—No te atrevas a mencionarnos esos nombres. Nuestras formas corruptas por las tinieblas no son dignas de ellos, ¿entiendes mocosa del demonio? No somos ellas, no somos ellas, NO SOMOS ELLAS.

Scootaloo se retorcía, quería escapar, quería gritar; lo mismo Sweetie Belle y Apple Bloom que al ver aquello quisieron correr pero la otra Rainbow Dash las derribó y les mostró sus colmillos con furia. Mientras Scootaloo finalmente había dejado de luchar, el aire le faltaba, sentía cómo perdía la conciencia… perdió incluso el control de esfínteres, dejando escapar un chorro amarillento ante la indiferente versión maligna de Fluttershy, que finalmente la soltó.

—¿Suficiente prueba que no somos ellas? — Dijo la pegaso amarilla volviendo a colocarse su capucha. — Fl… Fl… ¡uf! Es como dice Midnight, hasta mencionar esos nombres nos es difícil. Pero bueno, la débil poni que parece yo jamás se atrevería a hacerle daño a un niño. ¿Suficiente prueba que no somos ellas?

—Nosotras somos Caballeros Undead, ese es nuestro nombre — dijo finalmente la que se parecía a Rainbow Dash volviendo a colocarse su capucha. — Es mejor que olviden lo que pasó aquí, ¿entendido?

Y ambas se alejaron ante las aterradas niñitas.

Mientras tanto Twilight daba vueltas en círculos.

—¿No hay respuesta aún, Spike? — Preguntó ella muy agitada.

—No Twilight, todavía no — dijo el joven dragón observando por la ventana. — Es como si no hubieran recibido nuestro mensaje de ayuda.

—¡No! Spike, trata otra vez, la Princesa no puede dejarnos así…

Fue cuando a través de sus desesperación, Twilight tuvo su epifanía.

—¡Pero qué tontas fuimos! ¿No se dan cuenta chicas? ¡Los Poderes del Arcoíris! Si los invocamos ahora podremos terminar con esto.

—Sólo espero que tengas razón Twilight — dijo Rainbow, concentrándose.

Lo hicieron todas, soltando la onda de poder puro cuya primera acción fue liberar el cuerno de Twilight; y luego volaron contras las no-muertas.

Midnight sonrió divertida, ¿cómo pudo olvidarlo? Ah, claro, porque ya no tenía esos poderes desde que se convirtió en un ser de las tinieblas. Ja-ja. La onda de poder puro las golpeó duro, dejándolas inconscientes de inmediato; pero antes Midnight fue lo suficientemente lista como para darles un hechizo de presencia permanente a las capuchas. Por nada del mundo debían permitir que se las removieran.

Entonces las chicas corrieron a recoger a sus oponentes y hacer el recuento de daños. El muro seguía ahí pero el fuego que lo protegía se había extinto; por lo demás parecía que ellas no hicieron nada más contra Ponyville.

Night Terror sintió que algo andaba mal; así pues se asomó entre las montañas. El fuego se había extinto, ¿cómo era posible aquello? Entonces recordó que las otras aún eran afines a los Elementos de la Armonía. Su canal de flamas volvió a agitarse, seguro estaban escribiendo a la Princesa. Y por esta vez decidió no interceptar el mensaje, tal vez fuera bueno que ella se mantuviera cerca a la hora de la verdad.

Al cabo de unos momentos, vio el carruaje Real llegar a Ponyville, acompañado del carruaje de Shining Armor. ¿En serio?

—¿Y él qué diablos pinta aquí?

En Ponyville, Celestia observaba a las seis capturas junto con Shining.

—Princesa, no es que no aprecie que venga mi hermano, ¿pero es necesario?

—Me temo que sí Twily, en tu carta mencionabas que ellas decían ser no-muertas; por eso me llamaron.

—¡Pero no lo son! Son demasiado… racionales.

Celestia asintió.

—Así es, pero con racionalidad y todo, no puedo equivocarme. Estas cosas son no-muertas; su aura es inconfundible.

—¡¿Qué?! — Saltó Twilight.

—Pero entonces… ¿qué hacemos? — Preguntó Fluttershy muy asustada.

—No lo sé, estas cosas casi siempre actúan solas, es la primera vez que veo un equipo tan bien coordinado de seis. Pero es mejor mantenerlas bajo llave. Shining está aquí para colocar un escudo mágico. ¿Tu nuevo Palacio tiene calabozos, no?

—Sí Princesa Celestia — dijo Twilight. — No me gustan pero…

—Ni a mí pero de todos modos terminemos con esto. El escudo de Shining Armor será lo suficientemente fuerte como para evitar que salgan, y será mejor que me quede por aquí un tiempo. No-muertos, esto no puede significar nada bueno.

Y Twilight claro que accedió.

Desde las sombras, su enemiga silenciosa Starlight Glimmer comenzó a moverse, era ahora o nunca. Obtendría su venganza y su ideología dominaría sobre todas las cosas una vez más.


Y sigo con este mini-proyecto, que resultará ser un three-shot; ya me lo esperaba. Como dije era predecible pero no pude evitar hacer las cosas de esta manera. Espero les haya gustado y como siempre:

Chao; nos leemos!