CAPITULO 2: La Llegada a Forks.
El viaje en avión duro como 6 horas, yo tuve que fingir que dormía, aunque claro estaba atenta lo que pasaba a mi alrededor. Al bajar pase a retirar mis cosas y tome un taxi hasta una cabaña que Aro me había comprado para que pase mi estadía en ese frio y lluvioso lugar. Era pequeña pero cómodo para mi sola, además solo iba a estar allí por la noche.
Una vez que me acomode en mi nuevo hogar decidí salir a cazar e inspeccionar la zona.
Corri hasta Seattle y escuche los pasos de un humano por un callejón y fui velozmente para alimentarme de su sangre, era un joven de no más de 20 años, rubio y un poco bajito, llevaba una chaqueta americana de color azul marino.
Una vez que estuve satisfecha comencé a dar vueltas por el sitio para ver que averiguaba, llegue hasta una casa que en el porche estaba estacionado un patrullero; adentro de la casa solo había un hombre de unos 40 años aproximadamente que estaba tirado en el sillón viendo un partido de futbol y tomando unas cervezas, sin que me notara revise su casa, descubrí que vivía solo pero encontré una habitación que parecía ser de una chica adolescente, por el aspecto debió pertenecer a su hija que ya no vivía ahí y justo vi una foto que estaba sobre el escritorio; y lo vi a él, el vampiro más fascinante que he visto en toda mi eternidad, al que había conocido en Volterra cuando fue a pedir a mi amo que le permitiera morir, estaba al lado de una chica la que inmediatamente supuse que era Isabella. Estaba en la que era su casa antes de contraer matrimonio con Cullen, antes de que se convierta en un ser sin vida, sin alma. Revise unas cuantas cosas más del lugar y salí de ahí, encaminándome hacia mi cabaña para pensar y organizar como iba a continuar.
Llegue y me recosté en el sofá y comencé a reflexionar en esa foto que vi, por algún motivo me afectaba, no entendía porque pero me molestaba que el fascinante vampiro este con ella, con esa torpe ex humana. Recuerdo cuando lo vi por primera y única vez, estaba tan triste y angustiado, y por alguna razón mi instinto quiso protegerlo, cuidarlo y consolarlo. Pero estuvo poco tiempo y luego se fue, porque esa torpe fue a buscarlo y él ni dudo en volverse con ella.
Un año después de ese encuentro, apareció en el castillo una vampiresa rubia de ojos dorados como los de él, su nombre era Irina y vino a informarnos que los Cullen crearon una niña inmortal. Entonces mi amo decidió que iban a ir a matarlos a todos, pero antes me dio una orden muy extraña, me pidió que me quedara en el castillo, que no vaya con ellos; era algo muy raro esa decisión de él ya que yo era su escudo personal, jamás estaba cerca de otro vampiro si yo no estaba junto a él, y muchos menos en una batalla. Pero por supuesto nunca desobedecí ninguna de sus órdenes y esa vez no fue la excepción.
Cuando volvieron de Forks me contaron que no hubo pelea al final, que la niña era mitad humana y mitad vampira, que era hija biológica de Edward y de Bella y que crecía y que tenía un poder. Me cayó como un baldazo de agua fría el enterarme que la torpe le había podido dar un hijo a mi fascinante vampiro.
Al día siguiente salí muy temprano a caminar por los alrededores, llegue hasta una playa muy hermosa donde había unos arboles decidí entrar y subirme a uno de esos árboles y sentarme a disfrutar el paisaje. De repente sentí unos pasos y luego un apestoso olor, fácil de reconocer, el olor del enemigo un hijo de la luna.
¿Quién anda ahí?- dijo una voz jovial masculina. Como pasaron varios segundos y no respondí el joven volvió a hablar
Sé que alguien está por los arboles, puedo olerlo desde acá, bájate y preséntate- entonces me corrí para un costado y lo vi, era moreno, alto y muy musculoso, me decidí bajar y enfrentarlo, aunque no quería matarlo, ya que no tenia ordenes sobre los licántropos.
Me llamo Renata, ¿y tu quien eres?-dije saltando del árbol y parándome frente al animal.
Eres un frío chupasangre mejor dicho.
Y tú eres un apestoso animal y no un humano
Tu tampoco eres humana
Vaya, si que tenemos cosas en común- le conteste soltando una risa sarcástica.
Me llamo y Jacob y quiero que me digas que haces aquí y que es lo que quieres-me contesto seriamente
Bueno Jacob, estaba recorriendo el lugar, no sabía que este sitio estaba prohibido.
Lo está para chupasangres como tú. Y todavía no contestaste ninguna de mis preguntas.
Me preguntaste que hacia aquí, y te respondí que recorría el lugar y que es lo que quiero es conocer sitios. ¿Contento?
No me refiero a que haces aquí en la reserva precisamente, sino que haces aquí en Forks y que es lo que viniste a buscar.
Eres muy inteligente Jacob, estoy buscando a los Cullen, ¿sabes algo de ellos?- su cara cambio, se notaba que esta tenso y supuse que iba a mentirme.
No, no sé nada de ellos.
Okey, entonces ya que no sabes nada y que tengo prohibido estar aquí me voy.
Raramente cuando me fui caminando lentamente el lobito no hizo nada para detenerme y atacarme.
