No son mis personajes...etc ya se sabe lo demás.


Por fin había vuelto de su casa, aunque se tardo un poco más de lo esperado ya que el tráfico estaba horrible y ni decir nada de como se supone que debía explicarle a las personas que pasaban junto suyo como es que tenía a un panda bebe pegado a él mientras manejaba.

Hubo muchas veces en las que pensó que para cuando llegara su maestro se habría retractado de su decisión y simplemente le pediría al panda para cuidarle el mismo... pero todas las veces que ese pensamiento inundaba se negaba a si mismo que eso pudiera pasar.

Cuando por fin llego a la casa de su maestro toco de nuevo la puerta y esperó a que le abriera, no sin dudar de que aún fuera bienvenido para quedarse.

Esperó un poco... y luego siguió esperando, el tiempo que esperó frente de la puerta le parecía eterno ya que no escuchaba ningún indicio de que le fuera a abrir. Ya algo resignado a que no lo hiciera estaba pensando en irse pero escucho unos pasos algo apresurados del otro lado de la puerta.

-Macau...lo siento...yo...ah~ demasiado...espera un segundo- Al parecer había iniciado una carrera para poder abrirle ya que se encontraba tratando de recuperar el aliento. -Estaba en la cocina... y perdí la noción del tiempo, pasa y siéntate que la cena estará dentro de poco aru- Ya con una maleta a cuestas y el panda agarrado a su brazo se adentró a la enorme casa dejando sus cosas en algún lado de la sala para seguirlo hasta el comedor.

-No has cambiado la decoración en todo este tiempo, en verdad te ha de gustar mucho...- No sabía por que decía aquello, tal vez solo por hablar o para que recordara viejos tiempos pero no sabia bien si ese comentario sería bienvenido.

Todo se quedo en un incomodo silencio de nuevo, lo había estropeado, quiso reparar lo dicho pero no sabia con que así que se decidió a guardar silencio.

-si... me gusta mucho... ¿que tal si comemos ya?- No podía dejar aquello así, no debía hacerlo...

-¡Espera! ... yo... yo en verdad lo siento, no lo volveré a hacer. Por eso, por favor no te sientas así...-Le había abrazado por la espalda, no quería que se fuera con una idea errónea. Pasaron unos segundos en los que no se separo de su maestro tratando de transmitirle algo de la seguridad que tenía para poder olvidar aquello.

-Ya olvídalo...mejor vayamos a comer aru- Le había alejado del abrazo, aunque no fue con un golpe o con un insulto la cara de tristeza que tenía plasmada en su rostro era lo suficientemente fuerte para dañarle.

La comida había pasado en su mayoría por un incomodo silencio por parte de ambos hasta que el bebe panda se había subido a la mesa por la falta de atención por parte de su guardián.

-No...espera no te subas allí...- Se había puesto a jugar con los platos con comida y al último ya había tirado un poco de la comida por toda la mesa. Antes de poder detenerlo se había manchado también él por haber dado tantas vueltas. -ah~ ¿qué se supone que debo de hacer contigo?- Macau le miraba algo divertido por el desorden que había causado mientras estaban tratando de comer.

Yao le miraba algo enternecido, jamás hubiera pensado que el niño que tanto había querido en el pasado fuera tan tierno aún, con todo lo que había pasado con alguno de sus niños ya no había vuelto a confiar tan fácil.

-¿Qué pasa maestro? Si lo que le molesta es el desorden no se preocupe yo lo limpio, después de todo fue mi culpa- Se paró para ir en busca de algo con que limpiar y volvió a la mesa para hacerlo.

-N-no, eres mi invitado no deberías hacerlo, yo lo haré aru. Mientras debes de bañar al pequeño... ¿como es que se llama?aru- Se había acordado que durante todo ese tiempo jamás le pregunto como era que le había puesto al pequeño por lo que siempre se refería al panda como "panda" o "él".

-No le he puesto un nombre... ¿me ayudarías con eso también? La verdad jamás he tenido a nadie ni nada vivo bajo mi cuidado por mas de unas horas o por lo menos que no se sepa mantener solo por eso es que estoy perdido en ese tema- Mientras lo decía jugaba con un pequeño lleno de soya y algo de arroz encima.

-Claro, es muy importante darle un nombre aru pero primero hay que bañarlo... ¿sabes hacerlo? aru- Macau negó con la cabeza. -Bien, lo haremos juntos aru- Dicho y hecho, bañaron al pequeño panda sin nombre juntos. Se la pasaron gran parte del baño entre juegos y mimos para con el pequeño que al final les hizo mojarse casi por completo mientras le bañaban.

El nombre del pequeño se decidiría pronto...


Listo~

Ni idea que nombre ponerle ¿alguna idea?

bye hasta dentro del próximo capítulo~