Titulo: Mensaje secreto

Sinopsis: Levy jamas imaginó que Gajeel pudiera saber algo acerca de una ciencia, se sorprendió gratamente al ver que así era, solo que claro, al final con Gajeel nunca se sabe.

Clasificación: T, solo por palabras altisonantes

Nota de autora: So another drabble sin sentido, yes, les traigo uno salido de cuando vi el manga de Dangeky Daisy, so cero originalidad *clap* *clap*, pero no pude resistirme, era demasiado perfecto (creo), but anyway, les dejo el drabble sin sentido el cual es un AU escolar, y eso. *huye*

PD. Lindas, lindas personitas everywhere, me dejaron review, sasu-luna, lamoco13, Honey Maaka, Suilen, Calipitachix and Majo Dragneel, espero constestarle por MP en poco tiempo. *hugs*, (Igual a las alertas y a los favoritos *hugs*)

Aclaración: No, Fairy Tail no me pertenece, nada.


Mensaje secreto

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Levy torcía sus labios, hojeaba el libro con cuidado, con detalle de que ninguna palabra se le fugara de la vista.

A su vez Gajeel solo pensaba en cosas al azar, con sus manos recargadas atrás de su cuello, balanceándose de forma irregular en la silla de madera vieja a lado de donde la concentrada de su enana (por que no, Gajeel no usaría la palabra novia, ni aquí ni en mil años) buscaba en el libro de ciencias algún proyecto para presentar a la clase el día de mañana.

—Déjalo quieres, solo escoge cualquiera. —Él chico estaba un poco hastiado, pues llevaban mínimo dos horas sentados en la mesa cutre de la casa del mencionado.

—¡No puedo!, es decir, solo quiero un buen experimento, nada complicado y exagerado, pero que nos de una buena nota, eso sería más que suficiente —exclamó la pequeña al mismo tiempo que cerraba el libro y ponía su cabeza en la mesa derrotada por no haber encontrado ninguno.

Gajeel solo atinó a revolverle los cabellos color cielo con una mano en forma de consuelo.

—Es igual, por mi fuera ni siquiera entraba a la clase. —Ella volteó su cabeza e infló sus mejillas en desaprobación al ultimo comentario.

—No digas eso, debería de importante, es nuestra calificación. —Su voz era de arrebato, Gajeel rió en tono bajo, le gustaban los berrinches de su enana malcriada, dejó de jugar con sus cabellos y soltó un suspiro.

—De acuerdo, esperame aquí. —Se levantó de su lugar y se dirijió a la cocina. Levy estaba completamente distraída en su mundo de angustia extra exagerada, así que no se dio cuenta cuando Gajeel regresó y puso enfrente de ella un vaso de vidrio con zumo de limón.

—Puede que sea muy infantil, pero es lo único que se me ocurre, además tu sabes que a Cliver le encantan estas noñerias —habló sintiendo un poco de vergüenza, porque vamos Gajeel no era del tipo estudioso, a el se les resbalaba las mayoría de las lecciones (el era como aceite y la escuela como agua, simplemente no se llevaban) pero bueno, por su enana valía la pena.

—¿Sabías de un experimento y nunca me lo dijiste? —La expresión de ella era entre sorpresa e indignación. Gajeel se limitó a encogerse de hombros.

—Nunca me lo preguntaste, solo te pasaste las dos ultimas horas leyendo en silencio. —A Levy se le colorearon las mejillas como tomates maduros, era cierto, nunca le su pidió opinión, sin darse cuenta lo hizo de menos.

—Bu-bueno no sabía que a ti te interesaban estas cosas —tartamudeó ligeramente un poco avergonzada de si misma.

—No lo hacen, pero este me lo enseño mi padre hace tiempo, el muy cabrón era tan codo como para comprarme algo y con esto me tenía horas sin que lo fastidiara —comentó recordando con un el ceño fruncido su al parecer fallida niñez (cosa que no era), Levy se relajo y rió divertida al verlo.

Ella notó entonces que además del zumo de limón, en la mesa se encontraba un pincel fino y pequeño, unas hojas en blanco y un encendedor.

—¿Y de qué trata? —cuestionó la adorable chica que recargaba sus manos en su fino mentón, con los codos clavados en la mesa.

—Observa —comandó y empezó a elaborar el infantil experimento.

Empezó pues mojando las hebras del pincel en el zumo, tomó una hoja y con cuidado comenzó a escribir muy delicadamente con el pincel sobre esta.

Levy estaba más que fascinada, nunca lo había visto con tanta concentración, nunca pensó que esa tosca mano pudiera en su efecto hacer algo tan delicado, se sonrió así misma, orgullosa de él.

Tan enfrascada estaba que el jugo terminó por secarse sobre la hoja sin que Gajeel le tuviera que avisar.

—Listo, ahora mira esto. —Él prendió el encendedor y pasó varia veces con algo de rapidez la flama por el papel.

La primera letras empezaron a aparecer y Levy saltó de su silla maravillada, se situó alado de él que sonreía enseñando los dientes, satisfecho de su trabajo.

—¡Vaya!, es como un mensaje secreto, ahora que me acuerdo ya lo había visto antes, es una reacción quimica muy curiosa. —Levy juntó sus manos y de repente se dio cuenta de algo.

"Pero que..."

—¿Qué dice? —cuestionó arrebatándole la hoja al chico que no tuvo tiempo de reaccionar, él sudo un gota de hielo, tal vez debió haber pensando dos veces el mensaje.

Tragó hondo.

Levy se puso roja como un amanecer, una mezcla de furia y vergüenza cruzo por su rostro.

—¡GAJEEL REDFOX!

Se le aventó al chico, ambos cayeron al suelo y la hoja voló.

Y es que… "Quierela aunque tenga los pechos pequeños", en definitiva no era el mejor mensaje secreto.


Creo que me quedo muy largo para llamarlo drabble, pero no importa.

Si me dejas review te doy una galleta. (?)