LA RECONSTRUCCIÓN
El OMNIPRESENTE Disclaimer: El presente trabajo se basa en caracteres creados originalmente por J. K. Rowling, quien ha cedido algunos derechos a ciertas personas /empresas entre las que afortunada o desafortunadamente no me encuentro. No recibo ningún beneficio económico por trabajar en esto. Pero puedes recompensarme con un comentario (review).
2 En el Gran Comedor.
Harry y Ginny. Hermione y Ron. Sentados por parejas, frente a frente, en la mesa de Gryffindor, igual que habían estado durante el viaje en el Expresso. Habían llegado muy temprano, pensando que así evitarían encuentros incómodos. Se habían acomodado en el último vagón y trataron de charlar con naturalidad, esperando que arrancara, manteniéndose alejados de los temas dolorosos, concentrándose en todas las cosas buenas y nuevas que les esperaban en su último curso en Hogwarts. Pero a pesar de las risas y los chistes, en el fondo del corazón sentían que no sería tan fácil mantener la compostura cuando se enfrentaran al escenario de la última batalla.
Y sin embargo, ahí estaban, llenos de esperanza, de genuina alegría, tan lejos del dolor y de los malos recuerdos. Como si una barrera mantuviera fuera el enojo, el remordimiento, la culpa, el desaliento. El último de los alumnos de primero acababa de ocupar su lugar en la mesa de Ravenclaw. Entonces, la Directora McGonagall se puso de pie y dijo:
Ahora, la Ceremonia de Selección de nuestros estudiantes de intercambio extranjero.- Un rumor se extendió por todo el Gran Comedor. La Directora continuó:- Este año tenemos con nosotros dos magos y dos hechiceras extranjeros que cursarán Séptimo Año, presentaran los EXTASIS de algunas materias. Pasaran entre nosotros un año escolar completo y por tanto, serán seleccionados. ¡Démosles la bienvenida! –
En cuanto McGonagall pronunció las últimas palabras, cuatro jóvenes hechiceros cruzaron el Gran Comedor y se formaron en donde minutos antes se encontraban los alumnos de primer año. La profesora Vector, que era la nueva subdirectora, comenzó a llamarlos, aparentemente en orden inverso al alfabético:
- Tolshenko, Sergei -
Un muchacho de aspecto amable, con los rasgos característicos de los habitantes de las estepas rusas ocupó el banquillo. Un medio minuto después, el Sombrero anunciaba:
¡ Gryffindor !
- Yishí Pemo –
Una chica menudita de rasgos orientales y largo pelo oscuro peinado en una larga trenza se colocó debajo del sombrero.
¡Hufflepuff!-
- Milos, Jasón –
Un muchacho con toda la apariencia de un joven dios griego se adelantó hacia el banquillo.
¡Ravenclaw!-
- Matthews, Jill –
La última persona de la fila tenía el cabello negro cortado en mechones asimétricos que usaba unas gafas cuadradas de armazón volado se acercó al banquillo. Ni bien hubo tocado su cabeza, el Sombrero Seleccionador gritó:
- ¡Slytherin! -
Hermione se había emocionado visiblemente al escuchar el nombre del último seleccionado. Y no hubiera dicho nada, de no ser porque en cuanto el Sombrero anunció su elección, Ron susurró:
- ¡Slytherin! Vaya, parecía una buen chico. –
- Ron, no es…– respondió Hermione.
Pero antes de que Hermione dijera sus razones para defender al nuevo miembro de Slytherin, se oyó la voz de McGonagall diciendo:
- ¡Qué comience el Banquete! –
Las mesas se llenaron de deliciosos platillos y Ron perdió el interés en discutir sobre la intrínseca maldad de todos los Slytherin. Cuando llegaron a los postres, se sorprendieron al ver que Sergei Tolshenko pedía permiso para sentarse cerca de Harry Potter. Por supuesto, Harry no podía negarse, por muy incómodo que resultara el tener que contar de nuevo TODA la historia de su vida a un curioso estudiante extranjero. Pero resultó bastante mejor de lo que se había temido. Sergei únicamente deseaba presentarle sus respetos así como manifestar sus deseos de ser su amigo. Luego les contó que para él era un sueño hecho realidad estar en Hogwarts, pues a pesar de que tenía 23 años y acababa de recibir su título de Magingeniería con especialidad en Prevención de Amenazas Mágicas, deseaba ampliar sus horizontes. Conversar con él era fácil, a pesar de su marcado acento, que hizo que Hermione recordara con cariño a Víctor Krum. Ron se puso un poco celoso al notar lo interesada que parecía su novia en la educación del mago ruso, pero un par de miradas de advertencia de Ginny hicieron que Ron se callara varios comentarios desagradables. Luego Hermione le preguntó si conocía a los demás estudiantes de intercambio.
Bueno, en realidad sólo un poco porque estamos aquí desde hace una semana. Ya saben, teníamos que hacer una evaluación previa para comenzar a trabajar en el proyecto...-
- ¿ Evaluación previa? – dijo Harry.
- ¿Profyecfto? – dijo Ron con la boca llena.
Sergei enrojeció y dijo:
- Se supone que no debíamos hablar al respecto hasta que la profesora McGonagall lo anunciara...-
Pero antes de que terminara su frase, las mesas quedaron limpias, la Directora pidió la atención de todos y dijo:
En primer lugar quiero presentarles a la nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras, Mijaela Cosmaya.
Un aplauso de bienvenida salió de todas las mesas. Luego, McGonagall continuó:
- Como todos saben, los todavía recientes acontecimientos han hecho necesarios algunos ajustes importantes de los cuales hablaran específicamente con los jefes de Casa y los profesores de asignatura. Sin embargo, tengo algunos anuncios importantes que les conciernen a todos. Primero, que todos los alumnos a partir de tercer año están invitados a participar en las actividades de reconstrucción que serán dirigidas por Sergei Tolshenko y Jasón Milos. Más tarde esta semana aparecerán anuncios en los tablones de las Casas. Segundo, que este año se abrirán algunos clubes recreativos, de acuerdo con las convocatorias que también aparecerán en los tablones. Tercero, que los alumnos que se encuentran reponiendo Séptimo Año no podrán participar en los equipos de quidditch…- Harry y Ron no podían creer lo que estaban oyendo. Hubo algunos gritos de protesta, pero la Directora ni se inmutó.- Por último, que está absoluta y totalmente prohibido que se acerquen al Bosque Prohibido.- Hizo una significativa pausa para mirar enfáticamente hacia todas las mesas del Comedor. Luego, terminó diciendo:
- Este banquete de bienvenida se ha alargado más de lo normal y por eso espero que vayan directo a sus camas. ¡Qué este sea un año de grandes logros para todos!
Todos se pusieron de pie y comenzaron a salir del Gran Comedor. Los cinco Gryffindor decidieron esperar un poco a que se descongestionara la puerta. Y mientras, retomaron la conversación:
- Ahora que la profesora ya anunció que Jasón y tú dirigirán las obras de reconstrucción, puedes hablar al respecto, ¿no?- dijo Hermione a Sergei, sin poder contener su curiosidad.
- Supongo… - dijo Sergei- que puedo hablarles de lo que haremos Jasón y yo.-
Los cuatro amigos se extrañaron un poco ante esta afirmación. Pero Sergei continuó:
- Nuestro proyecto es la reconstrucción "física". Jasón me ayudará porque él estudio Magiarquitectura e Historia del Arte Mágico. Es un reconocido restaurador y antes ha trabajado en otros sitios mágicos. Por supuesto, no podemos hacerlo solos y después de la evaluación previa, notamos que era bastante trabajo, así que la Directora nos propuso que los demás estudiantes nos ayudarán, para que también nosotros pudiéramos estudiar algunas materias y disfrutar del año escolar. –
- Entonces, ¿ Yishí Pemo y Jill Matthews…?- Pero Hermione no pudo completar su pregunta, porque Jill Matthews se había acercado a Sergei diciendo:
- ¡Qué onda Sergei!- Y lo saludo con un gesto bastante masculino, chocando las palmas y luego los puños cerrados.- ¿No me vas a presentar a tus nuevos amigos'? – Sergei no sabía muy bien qué hacer. Pero después de una breve vacilación, pudo hacer las presentaciones. Ron estaba confundido. Y cuando Jill estrechó su mano, sólo pudo murmurar algo ininteligible. Harry y Ginny lo tomaron con calma. Al escuchar la voz cantarina de Jill, todos supieron que Ron se sentía así porque había pensado que la nueva Slytherin era un chico. Hermione tenía una cara muy parecida a la de Ron cuando Viktor Krum había aparecido en el colegio. Jill notó la admiración en su rostro y dijo:
- Tú sí sabes quién soy, ¿verdad?- dijo con tono divertido. Los demás, exceptuando a Sergei, se lanzaron miradas interrogantes. Hermione respondió atropelladamente:
- ¡No puedo creer que estés aquí! ¡OH! ¡Cuando mis padres se enteren! ¿Me darías un autógrafo?- Sergei sonreía divertido y los demás seguían sin saber exactamente de que se habían perdido.
- Claro, sólo que ahora no tengo con que escribir.-Luego, miro a Sergei y le dijo – Creo que Jasón te está buscando.- Sergei se disculpó y dijo que iría ver que quería su amigo griego. Los cuatro amigos se quedaron solos con Jill, sin saber muy bien que decir. Ella rompió el breve silencio:
- Chicos, tengo dos paquetes para ustedes. Pero no podía dárselos con Sergei aquí. Espero que no se enoje conmigo por haberlo mandado a buscar a Jasón.-Esbozó una sonrisa pícara y luego sacó un paquete y una carta de debajo de su capa.- Me dio algo de trabajo esconderlos, espero no haberlos estropeado.- Puso ambas cosas en las manos de Harry, que no parecía entender nada de lo que estaba ocurriendo. Luego, Jill se despidió con un simple "¡Nos vemos!" y se alejó rumbo a la puerta.
Hermione fue la primera en reaccionar:
- ¡Harry! ¡Di algo! ¿De parte de quién son esas cosas?-
Harry bajó la vista y leyó el remitente de la carta:
- ¡Albus Dumbledore! – Si antes las cosas eran raras, ahora habían pasado al plano surreal. Todos lanzaron exclamaciones de incredulidad y se acercaron a ver la carta. El remitente estaba claramente escrito, con esa caligrafía tan conocida para Harry. Entonces miraron la caja y se sorprendieron nuevamente al ver el logotipo de "Sortilegios Weasley" estampado claramente en la tapa. Harry tomó la carta y la guardó en uno de sus bolsillos. Sobre la caja había adherida una nota:
"Chicos:
Les mando estos productos por un medio no convencional para evitar que sean confiscados. Créanme, les serán de gran utilidad.
¡Diviértanse como locos!.
Con cariño GEORGE."
Estaban a punto de abrir la caja, cuando escucharon a Hagrid diciendo:
- ¡Debían irse a la cama en lugar de quedarse aquí parados! ¡Vamos, chicos!-
Cuando llegaron a la Torre de Gryffindor, no tenían ni una pizca de sueño. Sus mentes trabajaban febrilmente. Hermione los convenció de ir a dormir bajo el argumento de que no podían llegar tarde a las primeras clases. Harry y Ron subieron a su dormirtorio y lo propio hicieron las chicas. Pero no pudieron siquiera terminar de desvestirse, porque todos en Hogwarst se quedaron dormidos en cuanto las notas de una dulce música comenzaron a resonar por todo el castillo.
