Esta historia se llama "Housemating Season" y pertenece a AngryBadgerGirl, yo solo la traduzco con su permiso.


"People I know, places I go, make me feel tongue-tied
I can see how people look down, they're on the inside
here's where the story ends
people I see, weary of me showing my good side
I can see how people look down
I'm on the outside…"

—The Sundays, "Here's Where the Story Ends"

La gente que conozco, los lugares a los que voy, me hacen perder el habla

Puedo ver como las personas miran para abajo, ellos están en el interior

aquí es donde termina la historia

las personas que veo, cansadas de que muestre mi lado bueno

Puedo ver como la gente mira hacia abajo

Yo estoy en el exterior.

—The Sundays, "Aquí es donde termina la historia"

Capitulo dos: La Extraña Pareja (s) y La Extraña Chica Afuera.

Sigo rápidamente a Rosalie a través de la puerta y cuando miro a mi alrededor, no puedo creer lo que veo. Es como si hubiera entrado en la casa de Real World de MTV. Hay un hermoso juego de muebles de sala de estar, acomodados alrededor de una chimenea de piedra. Los sillones tienen lujosa tapicería roja y almohadas de todas formas y tamaños desparramadas encima. Podía afirmar que las almohadas habían sido colocadas así para verse "perfectamente descuidado". El piso de madera tiene una gran área con alfombra de audaces y modernos diseños y hay varios marcos de reproducciones de famosos cuadros de arte en las paredes. Incluso las luces fijas son geniales, de un acero inoxidable. Me pregunto sarcásticamente si Rosalie insiste en diseñar las bombillas de la luz también. Si, apuesto a que si. Me rio entre dientes.

Alguien está de pie en una corta escalera en frente de la chimenea, colocando una gigante televisión de pantalla plana en la pared. Por el modo en que luce ese chico, no parece estar teniendo problemas encargándose de esa pantalla gigante que lucía como si pesara más que Rosalie y yo juntas.

— Emmett, ven aquí. — Rosalie le ordena bruscamente. Solo una persona como ella puede hablarle a un chico de ese tamaño usando ese tono de voz.

— Rosalie, bebé, quiero montar esta TV de una vez así puedo montarte a ti en un minuto. — gruñe juguetonamente en una voz tan grande como él. ¿Qué. Diablos…? ¿Este chico es su novio? Solo podía imaginarme a Rosalie del brazo de alguien deslumbrante como James Bond y con una cuenta bancaria más grande que la del sultán de Brunei. Pero a este chico, con sus fornidos músculos, su brusca voz y su crudo sentido del humor, no lo podía imaginar con ella. Huh, supongo que nunca se sabe.

— Emmett, bestia, ¡Bájate! Estás asustando a la pobre alumna de primer año que esta parado al lado mío. — le espeta. — Ven y conoce a nuestra nueva compañera de casa antes de que patee esa escalera que esta debajo de ti.

Él se da la vuelta y me mira por un segundo, luego, explota en carcajadas y todo su rostro se ilumina como la de un niño en Navidad. Ahora veo porque Rosalie está con él. Es ridículamente guapo. Su rostro es fuerte y masculino, con ojos marrones y espeso y ondulado pelo marrón. Tiene el pelo al estilo americano, con enorme y anchos hombros y bíceps que lucen como si pudieran levantar un coche utilitario, estando acostado en un banco. Él salta de la escalera en un fácil movimiento y se acerca a mí.

— Hola, siento lo de la charla sucia. No me di cuenta que había alguien más en la habitación. Soy Emmett McCarthy. Es un placer conocerte. — dice, mientras sonríe con esa sonrisa amistosa una vez más y extiende su mano hacia mi.

— Emmett, ella es Bella Swan. Viene de… de, ¿De dónde vienes? — Rosalie pregunta casualmente.

— Soy de un pequeño pueblo en el estado de Washington, llamado Forks. Esta a un par de horas en coche desde Seattle. – respondo, devolviéndole la sonrisa a Emmett.

— Los Seahawks. Amo ese equipo. Creo que este es su año. — dice.

— Si, eso es lo que dice mi papá, solo que él lo dice todos los años. — contesto, riendo entre dientes. Él ríe también y asiente.

— Emmett es un jugador titular en el equipo oficial de football de Darmouth. — Rosalie me informa. Luego me doy cuenta de la gran letra "D" en mayúscula tatuada en sus grandes bíceps. Es el emblema de la escuela.

— Si, bueno, alguien tiene que asegurarse que Harvard nunca gane un juego en contra nuestro. — el dice, con una sonrisa maligna.

— Bueno, Bella, ¿Ya sabes en que te vas a especializar? — él pregunta.

— Oh, ya anuncié mi especialización en Ingles. Ha sido mi mejor y favorita materia desde que aprendí a leer. Quizás adquiera como segunda especialización Fotografía, si tengo tiempo. — contesto.

— Eso es genial. Quizás puedes ayudarme a corregir mi tesis de último año. No puedo deletrear una mierda y mi gramática apesta. — admite libremente. Espera, ¿Este chico esta escribiendo una tesis de último año? Si recordaba bien la información sobre los alumnos de Darmouth que aun no se habían graduado, la tesis era una cosa opcional para los estudiantes en el top ten del porcentaje de sus especializaciones. Oh, no. ¿Este chico también? Aquí esta otro de los que son geniales y brillante. No sólo eso, él es sociable y encantador también.

— Claro, me encantaría ayudarte si lo necesitas. ¿En qué te especializas? — pregunto.

— Filosofía. Mi foco son los Anti-Racionalistas del siglo XIX, Kierkegaard y Nietzsche. — contesta. — A pesar de mis rasgos duros, soy un gran pensador y un serio académico. — dice en una deliberada voz nasal, mientras hace una mueca tonta. Ambos reímos. Es como si leyera el esceptismo en mi rostro y quisiera dispersarlo, pero sin querer avergonzarme. Aún así, me siento culpable por haberlo juzgado incorrectamente.

— Bueno, niña, déjame darte la bienvenida a nuestro lugar del pecado. Siéntete libre de pasar aquí el rato con nosotros si gustas. Puedes usar la TV cuando quieras, ¡pero nadie toca el control remoto excepto yo! — con eso, se vuelve a subir a la escalera para terminar de asegurar los últimos estantes sueltos que sostienen la pantalla plana a la pared. Ya podía decir que me agradaba Emmett. Tenía esa calidez en él que no se veía al principio con su apariencia tosca.

— Este lugar luce increíble. No puedo creer el modo en que está decorado. Es todo tan genial y lindo. Este no puede ser el mobiliario de las casas del campus. — hablé apresuradamente. Dios, sueno patética. No podía sonar más sencilla y nerd si lo intentara.

— Por supuesto que no lo es. — Rosalie se mofa. — El del campus es una completa basura. No dejaría que ni siquiera un perro se siente en esos sillones de piedra. Hice que la oficina del campus sacara esas cosas y puse mis propias piezas. Esa mesa de café de vidrio es importada de un diseñador finlandés quien la construyo a mano. — me dice, mientras me señalaba con su mano la hermosa mesa en el centro de la habitación. – Por favor, ten cuidado alrededor de eso, es única. — dice, con una helada condescendencia. Recuerdo mi torpe caída afuera hace unos minutos y me revuelvo incómoda en mi lugar.

Justo ahí, entra una pareja caminando lentamente de la mano por los escalones de en frente y a través de la puerta. Su sincronización es perfecta. Luego del comentario de Rosalie acerca de su mesa, un incomodo silencio cayó sobre nosotras y ahora desaparecería gracias a su llegada. La pareja era de una extraña similitud física. La chica es menuda y morena, una amistosa sonrisa y corto pelo negro. Es bastante diminuta, como una gimnasta o bailarina. Tiene ojos que destellan con energía y felicidad. Su novio, por otro lado, es bastante alto, con pelo rubio oscuro y ojos castaños que lucen tristes a pesar de su sonrisa.

Ambos son increíblemente guapos. Me acabo de mudar oficialmente a un catalogo de J Crew, solo que los modelos también son inteligentes hasta un grado absurdo. Claro.

Entran e instantáneamente la novia se me acerca, corriendo a través de la habitación con la energía de un colibrí.

—¡Hola! Tú debes ser nuestra nueva compañera. — ella pía. Aun así su voz es animada y ligera. — No puedo decirte cuan contenta estoy de conocerte. Soy Alice Brandon, y este es mi novio Jasper Whitlock. — Jasper inclina su cabeza ligeramente hacia delante y dice. — Un placer conocerla, señora. — en la voz sureña más gruesa que había oído jamás. Nunca nadie me había llamado"señora" antes. Suprimo las ganas de ser sarcástica y decirle que suena igual que Foghom Leghorn y simplemente le respondo: — Hola, soy Bella Swan.

Estrecho las manos de ambos. Intercambiamos comentarios acerca de nuestras ciudades natales y nuestros intereses educativos. Alice es una especializada en Historia del Arte que viene de Philadelphia y que quiere abrir su propia galería algún día. Jasper es de Texas, se especializa principalmente en Psicología y segunda especialización en Historia de Estados Unidos, siendo un rebelde "duro de matar amante de Dixie" (*Dixie es la canción popular usada para la marcha de la Confederación, durante la Guerra Civil.*), y un fan de cualquiera cosa relacionada con la Guerra Civil. Todos se conocieron cuando Rosalie y Alice estaban en primer año y Jasper y Emmett en segundo, viviendo en el mismo cuarto y en el mismo piso.

— Bella, déjame mostrarte tu dormitorio. Creo que te gustará mucho. Tiene vista hacia la parte trasera de la casa y le entra suave luz del sol gracias a la sombra de un gran y lindo árbol justo al lado de la ventana. — Alice me dice. Toma mi mano y la estrecha con su pequeñita mano, arrastrándome hacia la amplia escalera caoba.

— Por cierto Rosalie, diles a la gente de tu mudanza o sirvientes o quien sea que son que ya pueden terminar. – Alice la regaña. — ¿De verdad tiene ellos que mover tu ropa por ti? Honestamente Rosalie, necesitas una buena exanimación a veces. — Rosalie pone los ojos en blanco, diciendo. — De acuerdo. — en una exasperada voz. Murmura "enanita mandona" en voz baja, antes de poner un puchero y dar la vuelta bruscamente en sus costosos tacos.

— ¡ESCUCHÉ ESO, BARBIE DOMINANTE SADOMASOQUISTA! — Alice grita, mientras salta subiendo por las escaleras y a la vez arrastrándome junto con ella.

Apenas puedo creer el modo en que le acababa de hablar a Rosalie. Claramente, este pajarito tenía mucho carácter. Caminamos hacia la parte trasera del pasillo y nos paramos en frente de mi puerta.

Como si sintiera lo que estaba pensando, ella dice. — Rosalie es… Rosalie. Debes tomar su actitud con un grano de sal. La falsa fachada de la fría reina del hielo no es quien es ella en realidad. Hay una razón por la cual ella es así alrededor de las personas cercanas a ella. Cuando la conozcas mejor, un día te explicaré lo que quiero decir. Vamos; veamos cuánto te gusta tu cuarto.

Abre la puerta y entramos. Es perfecto más allá de lo que había imaginado. Por supuesto que el mobiliario es de la universidad y muy aburrido, pero el cuarto en sí es exactamente como había esperado. Es como si lo hubiera diseñado yo misma. Las paredes tiene moldes de coronas y en un lado hay una estantería que va desde el piso hasta el techo. Y claro, hay una gran ventana con un hermoso árbol frente a ella, sus ramas son extendidas y forma como una sombrilla natural que hace que la luz del sol se filtre más suavemente, convirtiendo al cuarto en un quieto resplandor. Voy a amar sentarme en el escritorio al lado de la ventana. Este es mi hogar ahora, y se siente genial.

Alice interrumpe mis pensamientos lanzándome un millón de preguntas a la vez. — Wow, tienes un montón de ropa para ejercitarte, ¿no? ¿Juegas algún deporte? ¿De verdad hay diez pares de pantalones de algodón en este baúl? — veo que los de la mudanza ya pusieron todas las cosas en mi dormitorio.

Dejo escapar una risa nerviosa. — Alice, esa no es mi ropa para ejercitar. Los uso siempre. No soy de vestirme muy elegante. — contesto — Mayormente uso jeans o pantalones de algodón a menos que vaya a algún lado especial. – ahí viene mi cara roja otra vez.

— ¡Oh, cariño, ya no lo harás! — Alice exclama — Esto es la universidad, Bella. Establécete y consíguete un vestuario que refleje quién eres, eso hace una declaración que dice "¡Yo soy Bella y tú no lo eres!"— explica. Nunca se me había ocurrido que la ropa tenía la habilidad de hacer otra cosa a parte de cubrir tu piel. Por cierto, Alice habla de la ropa como si fuera la llave para todos los misterios de mi vida. Habla casi con una reverencia espiritual. Quizás deba prender algunas velas o algo, pienso.

— Debemos llevarte de compras. Mírate Bella, tienes una figura perfecta. No puedes cubrir esa exquisitez con este banda de elástico… — mientras que Alice continúa con su pequeño sermón de la moda, mis pensamientos se desvían y me doy cuenta que todavía hay un quinto compañero que aún no he conocido.


Hola! Como están?

Muchas gracias a todas por sus reviews, por poner a la historia en favorita, por ponerme en alerta, etc.

cristti: disculpa, lo puse mal, no es casaS, sino casa. Bella en vez de tener compañeros de cuarto, tiene compañeros de casa, o sea es ella y cinco estudiantes mas viviendo en esa casa de Grupo Meyer.

Besos!

Day.

Cuentenme que les parecio! Por fis. El próximo comienza la acción...