Capitulo 2: Es imposible hacerle justicia con palabras.
Kurt y yo pasamos todo el fin de semana juntos, le enseñé mi piso, le ayude a instalarse en su hotel y nos fuimos a comer a una de mis cafeterías favoritas. Estuvimos hablando sobre mudarnos, buscar un piso e irnos a vivir los dos juntos. Una vez salimos de la cafetería, compramos un par de periódicos, pasamos por mi piso a coger mi ordenador y nos fuimos a su habitación de hotel. Pasamos el resto del viernes y del sábado buscando cosas, llamando a gente y organizando entrevistas para la semana siguiente.
Me había quedado a dormir con Kurt esos dos días pero el domingo por la mañana, necesitaba volver a mi piso a por ropa limpia y a darme una ducha. Entonces me acordé de Brody. Aun no se lo había contado a Kurt, con todo el lío del piso.
-Kurt, hoy después de comer debería volver a mi piso a por ropa y creo que dormiré allí, porque tengo llevo dos días duchándome aquí y sin hacer mi extenso ritual nocturno- me reí.
-Te entiendo, no te preocupes. Mañana cuando salgas de clase te llamo y te cuento, si he visto algo interesante.
Para el día siguiente, Kurt tenía cinco pisos que visitar y eso solo por la mañana. Yo le acompañaría a los de la tarde ya que los lunes solo tengo clases por la mañana. Yo ya no era capaz de pasar un día más sin echarme mis cremas exfoliantes y demás. De pronto me acordé de la otra razón por la que quería ir a las duchas mixtas de NYADA. Brody. Con tanto lio del piso, se me había olvidado contárselo a Kurt.
-Kurt, acabo de acordarme. ¿Recuerdas que te dije que tenía algo que contarte por teléfono, el día que llegaste?
-Si. Pero al final no me contaste nada- me miró extrañado.
-Pues veras… - Se lo conté, riéndome por las caras que ponía mientras lo hacía. Era más o menos igual que las caras que quería poner yo mientras pasaba todo esa noche en las duchas, pero no lo hice por mantener la compostura y por no parecer una loca. Cuando termine de contárselo, dijo:
-¿Y de verdad me estás diciendo que solo llevaba una toalla? Guau…-dijo pasándose la mano por el pelo.
-Si, fue la primera vez que sentí que todo esto no era tan malo.- Puso cara de extrañado- Pero ahora que tu estas aquí, ya no me volveré a sentir así.- Nos abrazamos, solíamos hacerlo mucho en Ohio. Lo echaba de menos.
-Como te echaba de menos pequeña estrellita- dijo estrechándome entre sus brazos. Sabe que me encanta que me llame así, me soltó, sonriendo- Y este chico, Brody, ¿Cómo es?
-Pues…-busqué la forma correcta de describirle, las palabras exactas, pero no fui capaz de encontrarlas, tenía que enseñárselo- es imposible hacerle justicia solo con palabras.- Cogí mi portátil y le busqué en internet, evidentemente le encontré en una red social, y, cómo no, tenía el perfil abierto, podíamos cotillear libremente- Este es –busqué una de sus mejores fotos y se la enseñé a Kurt.
Su reacción fue, simplemente, quedarse boquiabierto. Después de cinco segundo, seguimos explorando su perfil y riéndonos, aparte de halagándole. Cuando, por desgracia, terminamos de ver su cuenta Kurt me dijo mientras recogíamos para salir a comer:
-Brody, es bastante diferente a Hesse, ¿No crees?
Hesse, mi último novio serio. Rompimos hace algo más de un año y porque en verdad nunca estuvo conmigo por amor. Todo era parte de un complot para unirme con mi madre biológica. Pero eso es otra historia…
-Sí, pero, no sé, me gusta y creo que le gusto. De todas formas, no es que vaya a lanzarme a una relación con Brody, de buenas a primeras. Quiero ir lento. Aun así, todavía tengo que ver si quiere algo conmigo o solo estaba siendo majo.- Me di cuenta de que me estaba sonrojando. No quería que solo estuviera siendo majo conmigo, pero eso no iba a decirlo en voz alta.
- Rachel, créeme. Quiere algo mas contigo, estoy seguro.- me dijo Kurt, sonriendo- Además, te lo mereces.- Entonces volvió a abrazarme. Este abrazo fue algo más profundo que el anterior, lo que me hizo responderle de igual manera. Podría acostumbrarme a esto. De hecho, voy a acostumbrarme a esto.
Kurt y yo habíamos decidido que daríamos una vuelta por Nueva York, buscando algún sitio interesante donde comer y que después seguiríamos paseando por Nueva York, iríamos a Central Park, Times Square y Broadway por la tarde y después me dejaría en mi residencia.
Tras un poco de callejeo, encontramos un restaurante vegetariano que nos convenció a los dos, a cinco manzanas del hotel de Kurt. Comimos con tranquilidad. Al salir, fuimos a Central Park pero al ver el plano, nos dimos cuenta de que si queríamos recorrerlo entero, no íbamos a poder ir al resto de sitios que queríamos. Acordamos ver solo una parte y cuando nos hubiéramos instalado terminaríamos de verlo. Total, ahora tendríamos todo el tiempo del mundo para ver Nueva York entero varias veces, además.
Según paseábamos por Central Park, Kurt me contó que aunque se había venido aquí, no había roto con Blaine, que seguían juntos. Me encantan como pareja. Blaine es un chico genial. Durante todo el paseo seguimos hablando de cómo iban las cosas en Ohio. En el fondo, les echo de menos mucho, a todos. De vez en cuando llamo a algunos de ellos, pero desde que he empezado las clases, apenas he podido. Mientras terminábamos nuestro paseo por Central Park y cogíamos el metro a Times Square, Kurt termino de contarme todas las novedades en Ohio. En el trayecto de Central Park a Times Square le dije:
-Kurt, Central Park es precioso.-me apoyé en su hombro- ¿Te puedes creer que de verdad estamos los dos juntos aquí? ¿En la mejor ciudad del mundo?- Él sonrió y me contesto:
-Claro que si, era nuestro destino.
Yo también creía eso, pero cuando Kurt me lo dijo, sentí, de verdad, que era cierto.
El paseo por Times Square fue increíble. Todo los que hacíamos era señalar a todas partes y decir "¡Mira eso! ¡Mira aquello!". Al terminar, encontramos una cafetería pequeñita, perfecta para descansar y tomar algo. Se nos fue de las manos el tiempo en la cafetería, porque al salir era más tarde de lo que pensábamos.
-Kurt, ¿Qué te parece si dejamos Broadway para otro día? Estoy bastante cansada y mira qué hora es. – dije mirando mi reloj. Eran pasadas las ocho. Todo lo que le dije era cierto, pero en el fondo, quería llegar a mi piso y pensar que hacer y decir si veía a Brody esa noche.
-¿Seguro que estas cansada, estrellita? ¿No hay intenciones ocultas? ¿Nada que tenga que ver con cierto chico con bastante ego y poca vergüenza que le gusta pasearse por ahí en toalla?- me dijo Kurt riéndose. No se le escapa una.
Simplemente le sonreí y él entendió todo lo demás.
Entramos en el metro y me baje en mi parada dejando a Kurt en el metro, camino de su hotel.
Llegué al piso y me puse a escribir todo lo que me había pasado en los últimos días en mi cyber diario. Es un archivo de documentos en los que escribo lo que me va pasando cada día. La principal razón de su existencia es para que sea más fácil hacer una biografía mía cuando sea famosa.
Cuando termine de escribir, me hice una cena ligera y cuando termine de cenar, me tumbe en la cama, para hacer tiempo. Mi compañera de piso no estaba en casa y ya había dejado preparadas todas las cosas que tenía que llevarme al baño. Pero aun faltaba media hora para la hora a la que fui a las duchas mixtas el jueves.
Me puse a dar vueltas por el piso hasta que llegó la hora. Cuando dieron las doce, salí disparada a por mis cosas, pero al salir, me recordé a mi misma que o me lo tomaba con calma o iba a llegar más pronto de lo habitual.
Recorrí los pasillos con exagerado nerviosismo y al llegar a los baños me fijé si había signos de cualquier actividad, pero los baños mixtos de NYADA estaban desiertos, como siempre que venía a ducharme. Pero esta vez había una diferencia, que yo no quería que lo estuvieran. Me metí a la ducha y mientras me graduaba la temperatura del agua y empezaba a ducharme, traté de convencerme a mi misma de que había una pequeña, o no tan pequeña, de que Brody no apareciera esa noche. Seguí duchándome ajena a lo que pasaba alrededor, inmersa en mi mundo tratando de convencerme a mi misma de que si no venia, no tenía que llevarme una decepción. Terminé de ducharme y de depilarme las piernas. Salí de mi ducha y según caminaba a los espejos donde Brody y yo mantuvimos nuestra primera conversación, escuché el ruido de un grifo abriéndose y de agua cayendo. Alguien había entrado en los baños y en una ducha mientras yo estaba duchándome.
Mientras me di, mis cremas faciales, me miré en el espejo y estaba sonriendo como una estúpida.
Había bastantes posibilidades de que fuera él. Pero puede que no lo fuera. Me calmé y me termine de dar mis cremas y el grifo de quien fuera que estuviera duchándose se apagó. Yo abrí el grifo, para lavarme las manos y quitarme la crema sobrante. Al parecer no hice tan poco ruido como yo pensé, porque nada mas oír el ruido de mi grifo, una voz de hombre dijo desde la ducha:
-¿Rachel? ¿Eres tú?
Era él. Era su voz. Y entonces volvió a aparecer mi sonrisa de estúpida. Respire hondo un par de veces para calmarme antes de responder.
-Sí, soy yo. Hola, Brody.
-Hola- contesto él y note cierta alegría en su voz- Dame un segundo que me seco y salgo.
Ya no pude reprimir mi sonrisa. Quería hablar conmigo. Pero seguro que no tanto como yo quería hablar con él.
