Hola a todas xD Mmmm lo diré una sola vez pero con mucha fuerza "L-O S-I-E-N-T-O". u_U No es justo todo el tiempo que me tome para actualizar este Fanfic, es que la pareja que gano fue… TA TAAAANNN… Sesshomaru y Rin. U_U no sé, pero me costó arto escribir sobre ellos y ahora les doy otro "lo siento" por si no llena sus expectativas xD es que de verdad me estimó bastante sacar esta idea de mi cabezota. Ahhhhh por cierto o.o
…FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO…
Bueno, gracias por sus review: Vicky-sama - Hikari97 - Vampire Star - Princesita - ariadnek - Kagome -
Fueron muy estimulantes y recuerden dejar la pareja que desean para el próximo capítulo. Sin más que decir… Aquí oz dejo xD
Recalcando: Los personajes empleados en este Fanfic y su universo, pertenecen a:
-Rumiko Takahashi-
.-.-.
-Tokankaku-
Sensaciones Extrañas.
Habían pasado varias semanas desde la última vez que la vio, solía llegar en silencio y observarla por mucho tiempo, lo necesario para llenar su mente de imágenes que le acompañarían todo el período que estaría nuevamente sin verla.
Cada momento que invirtió en sus determinadas épocas, sirvió para notar su evolución.
Sus rasgos eran cada vez mas distintos, ya no tenía la fisonomía de una niña; Ahora Rin expresaba en su rostro madures y sabiduría. Encontró increíble el trabajo del tiempo, rápido y perfecto. La contemplo por un rato largo, detallo sus gestos, sus acciones, la manera en que recogía las yerbas, le parecía tan encantadora.
Si… En lo profundo de su corazón, casi que inexistente, Sesshomaru sentía que aquello era atrayente.
Razonaba un poco la idea de mirarla con tanta intensidad, cuestiono muchas teorías pero en ese preciso momento solo valía la necesidad de capturar el cambio propio de la mujer que ahora se encontraba declarando su radical cambio.
La brisa tampoco ayudaba, de hecho, parecía tener algún tipo de complot, hacia mover su cabello con tanta gracia y para hacer la cosa más difícil, traía consigo un olor que idiotizaba al daiyokai.
Sin embargo y hasta con masoquismo, el seguía allí, contemplándola sin expresión alguna, algo muy característico en él, la revolución física de la chica, le era seductora y a su vez sorpresivo, no hallaba entender mucho las maravillas del desarrollo femenino, solo le importaba saber que ese progreso le gustaba, le encantaba y le alegraba. Kaede después de todo había contribuido muy bien a su progresión, concluyo que dé a ver seguido a su lado, tal vez no fuera adquirido tal bella, de seguro se necesitaban cosas especificas que él no tenía ni entendía. Tan poco sabía si "tales cosas" existían.
.-.-.
Rin sintió una sensación de fisgoneo e instintivamente voltio al lugar donde yacía reposado Sesshomaru. Su cara expreso evidente emoción seguido de un pequeño grito.
- S-Sesshomaru-sama.
El la miro aun sin ninguna expresión, dio un movimiento rápido y en cuestiones de segundo ya estaba al frente de la joven. Se sorprendió, ya no tenía que bajar tanto la mirada para encontrar sus ojos, de hecho, casi alcanzaba su altura. Sonrió con evidente encanto.
- Has crecido Rin.
Ella le miro con ilusión para acto siguiente dejar caer la canasta que mantenía las yerbas y lanzarse a abrazar al hombre que aun sin enunciada emoción se mantenía intacto justo a su frente…
La brisa soplaba, la tarde rojiza radiaba el lugar y entre pequeños rayos que se escapaban para dar luz a la mirada de la joven, el, pudo vislumbrar la alegría que ella enunciaba. Correspondió secamente a su agarre, después de todo Sesshomaru guardaba las apariencias.
- Me alegra que estés aquí… Me alegra tanto.
La chica emitió esas palabras casi en susurros. El, sagazmente le sonrió y acaricio un poco su mejilla, ella entrecerró sus ojos y dejo a la visto un leve sonrojo. Cosa que le sugestiono, caminaron hacia la sombra de un árbol y se vieron por determinado tiempo. Sesshomaru odio no saber que decir, así que naturalmente esquivaba su mirada hacia otro lado, como dejando a entender que "debía de estar pendiente de algo o alguien", solo era una manía para irse por la tangente de la sincera mirada de la jovencita.
La tarde finalmente oscurecía, la poca luz que subsistía fue suficiente para distinguir los rasgos que hacían de ella un deleite en su vista. Su cabello largo, sus ojos brillantes, las tez de su piel era tan hermosa como la de una muñeca de porcelana.
Apretó un poco sus puños, Rin ya no era una niña y el debía asumir aquello como un nuevo inicio para ella. De alguna manera el estar presente en su vida, la privaba de muchas oportunidades como humana.
Ya no podía aplazar más una despedida definitiva, así que intento buscar las palabras correctas para dar un fin adecuado al momento.
Su sentido de posesión en distintas ocasiones le había restringido esa idea, sin embargo lograba detener su egoísta idea. Ella merecía una vida tranquila, normal, una familia, algo que nunca tendría de seguir a su lado.
Esquivo su mirada y entendió que el silencio se estaba prolongando más de lo necesario. Miro hacia el sendero y fue cuando su rostro fue atraído nuevamente hacia el miramiento de la jovencita, esta tomo con sus manos las mejillas del hombre y las posiciono justo en una dirección cómoda para contemplar.
- Sesshomaru-sama… Deseo estar a su lado. Por favor ruego irme con usted.
Sus miradas encontradas se sedujeron por un largo tiempo, encontraba molesto que la chica le propusiera tantas veces lo mismo.
- Eso es imposible…
Su atisbo expresaba firmeza, hizo una mueca leve de molestia, lo que logro que Rin bajara el rostro para dejar brotar unas lágrimas. Sesshomaru odiaba tal momento, trato en lo posible de comportarse a la altura, así que solo tomo su mentón, subió su cara e intento secar sus lagrimas.
- Debes seguir tu camino Rin.
Ella negó suavemente para proseguir a aferrarse al pecho del hombre. El sencillamente seguía firme y sin ninguna expresión facial. Su ojeada se entrego a la ya oscura senda y frunciendo el seño escucho con atención lo que ahora Rin le decía.
- Yo deseo estar a su lado. Servirle y acompañarlo por lo que me resta de vida.
Se escuchaba encantador de alguna manera también lo deseaba. Pero sostenía que sus destinos ya se habían extinguido y lo mejor era posteriormente concluir con aquello. La sensación que apreciaba al mirarla, le producía emociones que ya no lograba controlar, en su mente imaginaba cosas que él no fiscalizaba y que odiaba meditar.
Sin duda, el mejor camino para ambos era finalmente romper los lazos.
- Nuestra misión en la tierra es descubrir nuestro propio camino. Nunca seremos felices si vivimos un tipo de vida ideado por otra persona.
Tentativamente acaricio por última vez su rostro para definitivamente irse. Ya era suficiente, la había visto, sabía que estaba bien sin duda era momento de partir. Sin embargo la acción fue interrumpida por la chica, la cual tomo su manga y le impidió alejarse, en la misma solifico su acto para terminar por lanzarse a sus labios.
La explosión que causa tal movimiento fue gloriosa, todas las aventuras resumidas en un único beso. Sessomaru expreso sorpresa y palidez.
Ella levemente percibía las emociones del hombre, se sentía con el poder que nunca divisó a su lado. Era la dueña de sus actos y en la misma comandaba a su señor.
El Yokai sentía la adrenalina correr por su cuerpo, sus hormonas casi muertas revivieron de manera espontanea. Dirigió su agarre hasta la cintura de la chica en un torpe acto de separarlos. Pero ahora ella poseía el control y sin duda adentraba más al sublime placer del beso.
Rin acomodo su posición, se incrustó mas al cuerpo del hombre y en pequeñas obres le trasmitió deseo en su mirada.
Sessomaru sintió como sus piernas ligeramente tiritaban, se apreció estúpido. Entre roces y delicadas caricias, el contacto le causo un confuso efecto en su estomago, pensó que vomitaría pero el nudo que se estaba desarrollando en esa zona, recorría su cuerpo hasta soldarse de su corazón, el cual estaba acelerado de manera excedida. Tuvo sobresalto, su sangre casi la sentía en el exterior de su piel y sus manos empezaron a desear moverse en direcciones diversas por el cuerpo de la chica.
Rin por su parte concebía eterna entrega, se podría acabar el mundo y ella simplemente se profesaba su estado en el paraíso. En aumento a la lujuria, subió sus manos hasta la cerviz del hombre y se alzo para luego abrazarlo con abundante potencia.
El momento se torno peligroso y casi de inmediato Sesshomaru la empujo. Trato de no mostrar sus confundidas sensaciones, así que se mostro inexpresivo como siempre. Rin por su parte sintió frustración y la expreso de una manera digna y femenina, "llorando".
Llevo sus manos hasta su boca en acto de tapar la misma, se dejo caer en el piso mientras el simplemente la siguió con la mirada. Rin finalmente busco su mirada y en notorio desquite a causa de su rechazo, expreso de manera acusadora.
- Tu corazón es libre, ten el valor de seguirle.
Mostro lo que la chica tomo como una sonrisa burlona. ¿Ella había dicho, "Ten valor"? Era el Gran Sesshomaru, sin duda Rin estaba desafiando las leyes. Decir tal cosa lo calentó aun más.
En un ágil movimiento se coloco a su nivel y tomándola bruscamente por los hombros, la llevo a escasos metros de su rostro. Ella contemplo su mirada, sintió miedo, uno leve y sin peligro.
El hombre la miro de manera intimidante, intentando descifrar que pasaría a continuación, continuo, dando rienda suelta a sus instintos como cualquier animal. Su presa, su suculenta presa, era como un mal.
Mal que le causaba sensaciones confusas, la quería abrazar, besar, acariciar, era el mal que lo estaba sacando de sí y que hacía que desarrollara unas ansias de comer, consumir de su cuerpo algo que le era desconocido, que necesitaba explorar.
Penetro aun más la mirada de la jovencita, la estremeció y él lo sintió gracias al agarre, le apretó aun mas, como para hacerle saber que era de su propiedad y que podría hacer con ella lo que quisiera. Rin soltó un pequeño gemido, mostraba más que dolor.
El no entendía el sentimiento que ese sonido alteraba en su interior, solo la miraba como a un bicho raro.
- S-Sessomaru-sama…
Con dificultad y voz casi orgásmica, Rin susurro el nombre de su amado. El deseo empezó a expresarse por los poros de su piel, su mirada no mostraba ternura, mostraba algún tipo de deseo impuro, empezó a traspirar e intentaba acercarse a él.
- Y-Yo… (Dudo en hablar, pero finalmente expreso con valor) Yo lo amo.
En definitiva la chica logro avistar algún arquetipo de alteración en su rostro. Era pasmo con un tanto de verosimilitud. Tras esta revelación, Rin continúo para finalmente terminar diciendo.
- Conocer la verdad duele, o tal vez no… (Suspiro entre cortada a la vez que cerraba sus ojos)…Pero es sin duda una acción altamente saludable y liberadora.
La jovencita apretó sus puños apoyados en el suelo. Bajo la mirada y dejo caer varias lágrimas.
La noche ya estaba en pleno espesor, Sesshomaru después de contemplar el suelo más de lo necesario, se dispuso a tomarla por la cintura y levantarla del suelo. Camino lentamente hacia la aldea. La joven hubiera desea protestar, pero estaba totalmente afligida en su propia desdicha.
Al llegar… Habían pocos aldeanos en la calle, Rin solía tener su anexo personal, el lo conocía a perfección. Muchas veces llego allí a dejar regalos y presentes. Camino hacia el, Rin entendió que se aproximaba al final así que apoyo sus brazos es su rostro en señal de vergüenza. No imagino que todo terminaría así, su confesión se quedo en el aire, el poca importancia le dio. ¿Realmente la escucho? Se odio por tal acontecimiento e intento secar sus lágrimas.
Cuando en definitiva llegaron al anexo. Sesshomaru entro dejándola a un lado de la mesa que conformaba el comedor. El lugar estaba oscuro, la luna apenas alumbraba el sitio por medio de la ventana frontal. Aquellos escasos rayos de luna, alumbraban el rostro de la joven, dejando a simple vista sus grandes y tristes ojos. Las lágrimas aumentaban con los segundos y de la nada un profundo gemido volvió a salir de ella. El hombre se irrito, verla en tal estado lo sobre molestaba. Con voz firme trato de, según él, tranquilizarla.
- Rin… Basta.
Su semblante era tranquilo e inanimado. Ella tomo esa figura como el veredicto final y eso le desespero, realmente sentía que su vida le pertenecía, después de todo fue él quien la salvo de la muerte. Deseaba morir por el o morir con el si le mataban y matarse con él, si el moría, porque como dice el dicho: "El amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren".
El ya se había alejado lo suficiente, pero ella corrió y se aferro nuevamente a él. Sessomaru sintió deseo de repetir un beso a la vez que temía que ella lo hiciera. La contradicción de la cordura y el deseo empezaba su labor en pleno campo de guerra.
La tomo por la cintura como advirtiendo que de hacer algún movimiento inadecuado, la empujaría enseguida. Ella vacilo la advertencia y lo tomo fuerte e imponente por su cuello, luego aprecio con su mano derecha su cabello blanco y largo. Suave y encantadora, así sentía los mechones de cabellos que se desplazaban entre sus dedos. Ella miraba encantada su melena blanquecina, el en cambio la observaba de manera despectiva, claro, esta espera, la realizo con el típico semblante repetitivo de su inanimada expresión.
Sintió un cosquilleo por su cuerpo cada vez que sus manos rosaban su piel, ella lo noto en su espesa mirada, así que jugó con sus emociones… Toco lentamente su rostro, lo acaricio tierna e inseguramente mientras bajaba por su cuello hasta llegar al indicio de su pecho. Eso lo estremeció internamente.
Rin jugaba con fuego y de alguna manera el, comenzó a ceder. El hombre emprendió pequeños pasos, cosa que la obligaba a atrasar su posición. Miro al final y sonrió, así que continúo asechándola con chiquillos pero firmes movimientos, a su vez, emitió de manera seductora unas palabras que hicieron sacudir a la joven.
- Cuando tengo que elegir entre dos males… Siempre elijo el que todavía no he probado.
Finalmente llego al lugar donde solía dormir Rin. Tiro de ella y despacio comenzó acariciar su flequillo, luego sus mejillas para pasar por su cuello y terminar tocando sus pechos. La chica intento reprimir un gemido.
Sesshomaru seguía inexpresivo como siempre, con la mirada puesta casi sin parpadear en la mirada extasiada de la joven. Continúo acariciándola, pero el kimono impidió extender su camino. Ella tímidamente le ayudo, dejándose totalmente descubierta ante él.
Examino su cuerpo, tantos años regalándole kimonos que igualaran su belleza y hasta ahora e irónicamente, su desnudes era el mejor diseño que le podría a ver visto.
Los nervios empezaron a inundar el cuerpo de la chica, se estremeció a causa de las caricias, un pequeño gemido añoraba mas, el intento hacer algo pero realmente mirarle le era suficiente. Sesshomaro llevo su mano hacia el rostro de joven y con indicaciones silenciosas, la hizo acostarse quedando a su merced. Empezó a acariciar todo lo visible e intimo de la joven.
Los pequeños gemidos causaban arrebato en el, ella erizada intentaba controlarse, sus gemidos la avergonzaban ante su poseedor. Medio se levanto y tomando su mejilla lo arrastro hasta que el, callo sutilmente encima de ella, sus labios finalmente comenzaron a encontrarse y los estallidos al compas de sus corazones empezaron a surgir de una manera descontrolada.
La calidez de su cuerpo se encontraba compatible con su firme y fuerte cuerpo aun cubierto por su ropa. Ella intento despojarlas, el solo se perdía en sus besos sin darle la menor importancia a las acciones de Rin.
Sus respiraciones rítmicamente se alteraban y junto a ellas la sangre que bombeaban ferozmente desde sus corazones encendía la llama que ahora con muchas ansias intentaban apagar.
El silencio era pleno y gozoso. Ella forzosamente había logrado desquitarse de todo aquello que le impedía tener contacto explicito con la piel del hombre que ahora formaba parte de su cuerpo.
Alientos y suspiros trasmitidos a la vez de movimientos conjuntos que solo aumentaban el frenesí del momento. Rin aferraba sus manos a la espalda de Sesshomaru, el por su parte parecía un niño perdido en medio de tantas sensaciones extrañas. Sin embargo su soledad era invadida por la presencia de la joven, sus movimientos bruscos causaba en ella gemidos que a su vez conmovían su cuerpo, su piel, su mente, hasta finalmente terminar en su corazón.
En medio de la velada, noto las lagrimas de Rin, sus ojos estaban cerrados como en expresión del buen trabajo desapacible que el desarrollaba al adentrar su cuerpo. En un acto ya consiente se detuvo, llevo una de sus manos hacia sus mejillas para concluir secando sus lagrimas.
Rin al percibir que se había detenido aun sintiendo que el deseo apenas era complacido, busco su mirada, su expresión estaba como siempre, sin rastro de emociones, sin embargo sus ojos tenían un brillo distinto. Sin duda era complacido por su cuerpo.
El acaricio su cabello para retomar el baile de caderas con sutileza. La emoción inundo a la chica y aferrándose al cuerpo perfectamente formado del hombre, lo beso casi en un acto desesperado de comerse sus ganas de amar.
En casi susurros el puso escuchar entre gemidos las dulces palabras de la chica.
- Estoy viendo las estrellas sin necesidad de abrir mis ojos.
Sesshomaru a pesar de prestar atención a sus palabras, poco podría decirle. De alguna manera tenerla así le causaba vergüenza y remordimiento. Recordó la inocencia con la que la conoció y sin querer convirtió en un infierno su paraíso.
Nuevamente se detuvo y busco consolación en la mirada inocente y ahora madura que ella mantenía. La jovencita en un firme y fuerte acto de control, se coloco encima de él. Sessomaru en otras circunstancias se no habría permitido perder el control. Pero de alguna manera se encontraba sumergido en ciertas ideas negativas que lo alejaban de su puro acto de amor.
Rin inicio con pequeños besos y caricias que lo hicieron volver. Aun perplejo en la mirada de la joven se dejo consentir hasta que ella promociono los bailes propios de la mujer.
La noche seguía testiguando el momento en el que ellos devoraban sus cuerpos…
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La mañana daba su inicio con los pequeños rayos de luz que se colaban por la ventana. El cansancio propio de la pasión, le había dejado secuelas, su cuerpo estaba aun cansado y con cierto dolor. A duras pena pudo abrir los ojos, tanteo a un lado de su cama… Pero la soledad la inundaba. Abrazo su almohada a la vez que dejaba caer sus lágrimas.
- No volverás…
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No se… Siento como que deje a Rin muy regalada y luego a Sesshomaru muy "Me beneficie, chao…" Tal vez mas adelante saque una continuación de esta parejita y les dé un mejor final… Mi escusa es que de verdad es la primera vez que escribo sobre esta parejita y me costó mucho T_T. Sobre todo manejar la personalidad de Sesshomaru X_X
Ahhhhhh por cierto, trate de dejarlo largo xD en comprensión ante tanto tiempo en espera.
INFORMACION IMPORTANTE SOBRE EL SIGUIENTE CAPITULO.
Como la vez pasada, ustedes pidan en sus review que pareja desean para la próxima. PERO les adelanto que el próximo capítulo será en un universo alterno. O sea, hay veré cual será. Pero los sacare del universo Inuyasha y los llevare tal vez a la ciudad o algo así. También si desean algo de anexo. Muerte, sangre, alguna "Filia" etc… Algo que no lo haga ver tan rosa… Estaré mas que feliz de complacerlos (oo)… OJO: Todo excepto sexo explicito… Me han llegado algunos PM con esas propuestas xD… No… Si soy medio pervertidita pero no llego a tanto. Y para que lo sepan este proyecto solo lo hago para ensayar, ya que nunca le he colocado a mis Fanfics Lemon o Lime.
Sin más que decir…. Dejen sus sabias opiniones, se les quiere… Y que la pasen genial en este nuevo año 2013 xD.
