Empecemos con el primer One-shot que he hecho de ésta saga: Gustar es pasajero y Enamorar eterno, pero Remake xD ésta vez se va a llamar Gustar Y Enamorar para que sea más corto, modifiqué algunas escenitas y saqué otras que consideraba relleno… Espero que lo disfruten tanto como yo al remakearlo (¿)

Dato: las letras cursivas son los recuerdos y las normales el presente.


Gustar Y Enamorar (VioxShadow)

Hum… Eh… Hola —Shadow Link saluda de una manera extrañamente tímida mientras toma asiento al lado de un hylian muy similar a él, salvo que éste es rubio, poco le importó haberle interrumpido en su lectura es más… si tenía que esperar a que acabara de leer para hablarle se haría viejo. Vio apenas mueve su cabeza para mirarlo indiferente, le devolvió el saludo sin expresión alguna y volvió su vista al libro—. Ayer no vine, ¿Puedes contarme qué hicieron?

¿Desde cuándo un chico irresponsable como Shadow Link hace esa clase de pregunta? Debe estar castigado y verse obligado a levantar la nota para interesarse en lo que hicieron el día anterior. El rubio suspira, apoya su espalda en la silla y levanta la mirada hacia el techo, se cruza de brazos y permanece en silencio mientras trata de recordar siendo observado por la sombra.

Tal como se menciona, se encuentran en el colegio; todavía faltaba algunos compañeros por llegar y el timbre no ha sonado aún—. No mucho… En Historia como siempre, nos dejaron unas preguntas para responder, en Lengua leímos unas páginas más —señala el libro que estaba leyendo—, y en Matemáticas… la profesora dejó unas fotocopias para retirar, es un trabajo práctico y debemos entregarlo dentro de dos semanas.

¿Nada más?

Nada más —vuelve a su lectura.

Ya veo… Gracias —comienza a sacar sus útiles de su mochila; Vio lo mira de reojo extrañado ya que podría decirse que Shadow Link no es su compañero de banco pues, ¡Quién no se extrañaría con ese detalle!.

¿Por qué te sientas aquí?.

¿No puedo? —se encoje de hombros mostrando su típica sonrisa de niño travieso.

¿Qué hay de Vaati?

No vendrá hoy.

Ah… De acuerdo —y otra vez, vuelve su mirada al libro. Podría decirse que se sintió ilusionado por un momento, siempre ha estado solo y había creído que Shadow Link quería ser su amigo pero se ha dado a entender que sólo lo usa para no quedar solo.

¿Qué estás leyendo?

Qué te importa.

Bueno, sólo quería sacar conversación… —frunce el entrecejo el peli morado, poco le importó a Vio si se molestaba ya que si a nadie le importa cómo se siente él después usarlo para no estar solo pues habría que estar a mano, ¿No?.

Más tarde al finalizar la clase, el rubio se encamina hacia la librería con el objetivo de encargar la fotocopia de matemáticas para Verde y para él y para su suerte, la librería estaba vacía.

Buenas tardes, ¿Qué necesita? —le atiende una hermosa joven, Vio apoya sus codos sobre el mostrador y con una cálida sonrisa responde.

Deme la fotocopia de Matemáticas, por favor, de tercer año turno tarde.

El del trabajo práctico —Vio asiente—. ¿Uno?

Dos.

Que sean tres fotocopias —Vio mueve su cabeza a un lado encontrándose con Shadow Link, quien no pudo evitar brindarle otra de sus sonrisas de niño travieso—. Hola.

Olvidé decirte que la profesora de Lengua también dejó una fotocopia.

¡Uuf! ¡No voy a tener libertad esta semana!

¿Algo más? —cuestiona la joven entregándoles los trabajos a ambos chicos.

No, nada más —Vio paga lo suyo y se retira.

Eh… yo sí —habla Shadow Link.

Vio se encamina lentamente hacia su casa, se detiene en la panadería de Sal y Pimienta a leer las ofertas y a comprar unos panes dulces para merendar en casa. Deseaba poder disfrutar un poco más de los rayos del sol, sería agradable sentir su calorcito pero no, ya no faltaba mucho para oscurecer de hecho y la brisa fresca no hacía más que causarle uno que otros escalofríos. Oye unos pasos rápidos detrás de él como si alguien viniera corriendo, pensó que se trataba de los niños—. ¡Hola, otra vez! —Shadow Link se detuvo en cuanto llegó a su lado, Vio no hizo más que mirarlo cansino.

«¡Qué pesado!» Hola…

¿Vives cerca de aquí?

Qué te importa.

¡Oye, trato de acercarme a ti, no seas así! —frunce el entrecejo la sombra.

Que Vaati haya faltado no implica que busques a alguien para reemplazarlo.

¡Cómo piensas así de mí!

Tú solito te diste a entender.

Pues te equivocas, siempre hemos pensado en acercarnos a ti pero tienes esa pésima actitud que preferíamos quedarnos lejos.

Es mi carácter y no voy a cambiar sólo porque ustedes me lo pidan.

Shadow —ambos se giraron encontrándose con el brujo de los vientos—. He venido a buscarte —se acerca a ambos y al ver a Vio sonríe aún más—. Ah, a ti te tengo buenas noticias~ — extiende su mano hacia el rubio, de repente aparece unas diez hojas escritas. Vio las agarra sorprendido.

¿Y esto?

Es el trabajo práctico de Informática. ¿Recuerdas que el profesor nos unió para hacer el trabajo? Bueno, no tengo ni la menor idea de dónde vives entonces pensé en buscar algunas informaciones y entregarte esto para que tú lo continúes —Vio permanecía observándolo absorto.

Tú… ¿¡Lo hiciste!? —parecía como si le costara creerlo, tal vez había juzgado mal a Shadow y a Vaati como los chicos vagos del salón.

¿No lo estás viendo? Estuve aburrido y me dije "¡Hey! ¿Por qué mejor no hago el trabajo práctico de Informática?". Lo sé, también estoy orgulloso de mí —sonríe presumido llevando una mano a su pecho.

¡Cómo no se me había ocurrido eso! —los ojitos de Shadow Link brillaron ante la idea—. ¡Haré lo mismo con Ravio para no tener que aguantarlo cerca de mí! ¡Eres un genio, Vaati! —comienza a alejarse junto al brujo pero no sin antes haberse despedido del rubio—. Nos vemos, Vio —saluda con la mano.

~o~ ~o~ ~o~

Suspira, cierra su libro y levanta la cabeza para contemplar las hojas de los árboles bailando al ritmo de la brisa; hoy no podría leer tranquilo… bueno, sí podría pero su cabeza no paraba de traerles recuerdos de la secundaria impidiendo que se concentrara en la lectura. Sonreía con cada fragmento de aquellos recuerdos, de aquellos días cuando formó amistad con los Chicos Vagos.

~o~ ~o~ ~o~

¿Pasa algo, Vio? Estás pálido —pregunta Rojo después de un rato de verlo entrar, Verde y Azul se giraron a verlo—. ¿Qué pasó?

Vaati me entregó su parte del trabajo práctico de Informática.

¿¡Qué!? ¿¡En serio!? —se impacta Verde—. Bueno, sí es para ponerse pálido —rió.

¿Quién es Vaati? —pregunta un curioso Azul.

Un compañero nuestro —responde Verde. Para ser específico, los cuatro Links iban al mismo colegio sólo que Azul y Rojo eligieron el turno mañana mientras que Verde y Vio el turno tarde; no es como si hubieran preferido ese turno sino que ya no quedaron más vacantes. El Link calmado se dirige a su cuarto, se cambia de ropa y va a merendar junto a sus hermanos.

Azul y Rojo eran los primeros en irse a dormir, Verde y Vio podían trasnochar sin problema; ambos se encuentran en la sala de estar haciendo sus tareas lo más silenciosos posibles para no interrumpir el sueño de sus hermanos. Tercer año era muy difícil para los cuatro, de no ser porque su padre les prometió una consola si pasaran de año no se estarían esforzando lo suficiente. Verde decidió romper el silencio con una pregunta.

¿Pasó algo interesante el día de hoy?

—… —no estaba seguro de contarlo, ya de por sí los cuatro son de contarse todo lo que les sucede, no porque se vieran obligados sino porque querían compartir lo que les sucedía y pedir consejos y opiniones.

Me suena a que sí —responde el líder ante el silencio de Vio.

Bueno… Shadow Link estuvo raro… se me acercaba mucho.

¿Ah si? ¿Por qué?

¡Como si yo lo supiera!

Ok, fue una pregunta tonta. ¿Qué te decía?

Nada especial… creí que sólo me estaba usando para no estar solo porque Vaati había faltado… pero luego me dijo que ellos intentan acercarse a mí pero que mi actitud les saca las ganas.

Pues tienen razón… Deberías mejorar en eso. No es la primera vez que veo que intentan hacer una amistad contigo y de una manera u otra acabas por enfadarlos con tu carácter. No todos van a fallarte, Vio… Hay quienes realmente estén interesados en ser tu amigo. Trata de no echarlo a perder —Vio se sintió ofendido con lo que oyó pero no podía negar que Verde tenía razón.

~o~ ~o~ ~o~

El rubio recordaba haber pasado toda la noche, toda la semana pensando en, al menos, poder suavizar un poco su manera de ser y dejarse llevar. Recordaba que había sido duro consigo mismo hasta el punto en el que se obligaba a no encariñarse demasiado rápido. Por más que lo intentaba, fracasaba, no le era nada fácil cambiar. Sin embargo agradecía internamente lo necio que fueron los peli morados como para insistir en ser su amigo, algo debieron ver en él y pensaba que jamás sabría qué fue.

A medida que pasaron las semanas Vio fue aceptándolos, se dejó llevar y poco a poco los dejó entrar a su vida; no iba a negar que se divertía bastante con ellos y siempre estuvieron ahí en sus momentos grises, especialmente uno.

~o~ ~o~ ~o~

¿Podemos hablar? —Link deja su consola portátil de lado y se refriega los ojitos.

¿De qué quieres hablar? —bosteza el calmado dejando su libro de lado, ambos ya estaban acostados en sus respectivas camas. No dormían los cuatro en una misma habitación sino separados; en una habitación duermen Azul y Rojo y en la otra Verde y Vio, al principio habían quedado en Rojo con Vio y Verde con Azul pero sucedió que para turno mañana se quedaron sin vacantes, entonces para no molestarlos cuando dormían optaron por dormir en una habitación los dos Links que irían por la mañana y en otra a los que irían por la tarde.

De cualquier cosa —responde observando el techo pensativo, permanecieron en silencio un rato hasta que a Link se le ocurrió una pregunta—. ¿De qué se reían Shadow Link y tú en la cafetería? —pregunta curioso; Vio esboza una sonrisa al recordarlo.

De nada.

¿Cómo que de nada? De algo debieron haberse reído —mueve su rostro para mirarlo confuso.

Es que fue de nada, ambos estábamos sin ganas de vivir y de repente comenzamos a reírnos como un par de borrachos —Link continúa observándolo en silencio—. ¿Qué pasa?

Si te lo digo… ¿No te vas a enojar?

Me voy a enojar, dime.

Mmm… Olvídalo.

Olvídalo nada. Dime.

De acuerdo, de acuerdo… —suspira—. Sospecho de que le gustas a Shadow Link.

Ya empezamos —roda los ojos un cansino Vio—. ¿No te cansas de esto, Verde? ¡No puedo hacer amigos porque ya estás diciendo esas cosas! ¿Y ahora, dime, qué te hace sospecharlo?

Bueno, creo que se nota por mucho en Shadow Link por la manera en que te trata. Si no te diste cuenta, Vaati se está alejando cada vez más de ustedes y a veces Shadow se pone rojo cuando está contigo. ¿No te has puesto a pensar que tal vez Shadow siente algo por ti desde antes y para no levantar sospechas le pidió a Vaati acercarse a ti? —Vio levanta una ceja—. Te daré un ejemplo… Imagina que Zelda y yo no somos nada, ni amigos ni nada, ahora imagina que empieza a gustarme entonces para no ir descaradamente y levantar sospechas te digo a ti que intentemos acercarnos a ella para ser sus amigos, así no sospecharía nada, luego una vez que la tenemos podrías ir alejándote de a poco mientras yo me encargo de lo mío.

Suena bastante estúpido —se dio media vuelta.

¡Pero puede ser una posibilidad!

¿Por qué no lo averiguas por tu cuenta y me dejas en paz con eso?

¡Vale, vale!

¡Duérmanse! —ordenó su padre desde el otro lado de la puerta. Link suspira, apaga el velador y los dos se disponen a dormir.

~o~ ~o~ ~o~

—Hola~ —Vio se pone de pie y camina hasta toparse con la sombra, quien le brinda un fuerte abrazo y un par de besos en la mejilla—. Te extrañé.

—Y yo a ti —a pesar de que llevaran cinco años de relación, eran muy pocas las ocasiones en las que podían encontrarse cara a cara y es que Shadow Link vivía muy lejos y no tenía la magia de poder tele transportarse de un lado a otro. Sin embargo eso hacía más especial la relación, el encuentro era muy gratificante para los dos, ambos podían estar de acuerdo en que las emociones que experimentan desde el encuentro hasta la despedida no lo cambiarían por nada. Vio agarra la maleta de la sombra y lo guía hasta su casa.

—¡Hola Shadow Link! ¿Vas a pasar una semana aquí? —saluda un alegre Rojo regresando de la Ciudadela, el mencionado se detuvo y le correspondió el saludo al pequeño—. ¡Genial! —expresa después de que Shadow afirmara su pregunta—. Siempre cada vez que venías yo debía irme a la casa del abuelo pero como ahora le toca a Azul… vamos a poder conocernos un poco —se lo veía feliz.

—Voy a guardar tu maleta en mi cuarto —habla Vio separándose de su pareja dejándolo tener una conversación con Rojo. El rubio entra a casa y deja caer la maleta al suelo del asombro tras ver a un Link mimoso abrazando y llenando de besitos en una de las mejillas de Vaati. Por la mirada del brujo pudo deducir que no quería que lo atraparan así y supo que estaba en lo correcto al verlo empujar a Verde haciéndolo caer sentado al suelo—. Eh… jejeje continúen —sonríe burlón.

—¡No estábamos haciendo nada! —el rostro del brujo se había pintado de carmesí.

—¡Sí, claro! —se agacha a agarrar la maleta—. ¡Oigan! ¿Qué ustedes no estaban interesados en Zelda?

—Parece que has olvidado el día en que me rechazó con una cachetada, querido Vio —se soba la mejilla como si todavía sintiera la cachetada que la princesa le había dado, bueno… no podrían culparla ya que Vaati se lo había ganado por ser tan terco.

—Y… a mí me mandó a la Friendzone —sonríe con torpeza Link—. Pero… —se acerca a Vaati para abrazarlo mientras el otro intenta alejarlo—, nos dimos cuenta de que nos gustamos. ¿No es así?

—No van a durar —farfulla Vio comenzando a caminar hacia su cuarto.

—¿Otra vez con esa tonta teoría tuya? —obviamente Link se sintió ofendido con eso.

—¿Lo dijo por una razón o intenta adivinar nuestro futuro? —levanta una ceja el brujo.

—¡No le hagas caso!

~o~ ~o~ ~o~

—… —Vio observaba a Verde sonarse la nariz y limpiándose las lagrimitas que bajaban por sus mejillas una tras otra haciendo un esfuerzo por escribir en su carpeta—. ¿Por qué mejor no vas a descansar? Bien sabemos que no vas a ir mañana.

No me quiedo preocupa po las tadeas mañada —responde Link antes de sonarse la nariz otra vez.

Entiendo —niega levemente con la cabeza y vuelve en lo suyo.

Po ciedto —el calmado levanta la mirada para observarlo—. Hablé con Shadow Link —le brinda una sonrisa.

¿Ajam…?

Estuve en lo codecto, le gustas.

Ya veo —vuelve a bajar la mirada indiferente.

¡Cielos, Vio! —se ofende Verde.

¿Qué pasa? —pregunta Azul sosteniendo un vaso con agua, por ese detalle pudieron deducir que venía de la cocina pero no pudieron evitar preguntarse en qué momento había salido de su cuarto ya que de una forma u otra tendrían que haberlo visto. Verde mira a Azul molesto y señalando a Vio responde.

¡Esta cosa ni sendimientos diene!

¿Recién te diste cuenta? Tiene hielo en lugar de corazón —habla Azul entre bostezo, luego se dirige a su cuarto.

¡Claro que sí tengo sentimientos! —replica Vio apenas escuchó la puerta de la habitación de Azul cerrarse—. También me gusta Shadow Link —lo último dicho hizo que Link abriera sus ojitos de par en par.

Y si te gusda ¿Po qué no te confiedas? ¡Puedes adepentidte más adelante! —tosió y volvió a sonarse la nariz.

No lo hago porque me gusta —Verde lo observa con el cejo fruncido, no se enojó con la respuesta sino que más bien lo confundió—. Es obvio que lo que siento por él es pasajero, Shadow Link sería como una especie de Crush por así decirlo. Seamos realistas, Verde; Shadow Link y yo no duraríamos ni un mes. Tienes que saber que no soy como tú en éste sentido, a ti te gusta alguien y a la semana te confiesas cuando yo prefiero esperar a aclarar los sentimientos.

Se me hace que tiedes miedo de suf… suf —volvió a sonarse la nariz.

—… —Vio desvió la mirada, tal vez su hermano tenía razón: tenía miedo de volver a sufrir. Recordó que años anteriores se había enamorado de una chica, a pesar de que no llegaron a ser nada su amor por ella fue muy fuerte y muy fuerte fue la tristeza que tuvo que soportar durante meses tirado en la cama. Reconoce que por más fuerte y frío que sea, una vez que tropieza con el amor se vuelve débil y lo detesta, detesta sentirse así. No podía evitar pensar que otra vez volverían los celos, los malos entendidos, las decepciones y la desconfianza si es que se le confesara a Shadow Link y éste le correspondiera. A veces ni entiende qué es lo lindo que ven los demás el sentirse enamorado cuando él logra ver más los lados negativos en lugar de los positivos o tal vez, él era el que estaba mal—. Puedes que… tengas razón… pero aun así prefiero estar seguro antes de dar ese paso. No me gustaría confesarme y que al mes siguiente dejara de gustarme. Tal vez cuando sienta algo más fuerte por él lo intente.

~o~ ~o~ ~o~

—¿Shadow?

—¿Vaati? ¡Vaati! —la sombra tiró su mochila a un lado y corrió hacia el brujo para abrazarlo con todas sus fuerzas, un abrazo que el mayor no tardó en responder; después de la secundaria no supieron nada el uno del otro, Vaati había vuelto a su pueblo Minish a cumplir su sueño de ser un maestro de las Artesanías Minish como su maestro Ezlo y Shadow Link viajó a Lorule para convertirse en el caballero real de la princesa Hilda.

Rojo no sabía sobre el lazo que ambos llevaban ya que nunca los había conocido en la secundaria pero por el lado de Link, se sintió bastante conmovido por la escena.

—¡Demonios! —maldice el Link sereno sobándose la cabeza, estaba acomodando el armario en tan sólo una disparada para que Shadow Link pudiera guardar su mochila y su abrigo, dudaba que pudiera entrar su maleta. En eso una carpeta de Link, pesada por cierto, se le había caído en su cabeza. Levanta la carpeta cuestionándose por qué Verde seguiría guardando cosas de la secundaria. Vuelve a agacharse a recoger los pedazos de hojas rayadas y cuadriculadas que habían salido disparadas de ésta, una de esas hojitas había unos garabatos, al darle un poco más de atención se dio cuenta de que se trataba del juego "El Ahorcado". Sonríe leve con el recuerdo que le había llegado a la mente.

~o~ ~o~ ~o~

Un día nublado, ventoso y lluvioso decidió presentarse en un día de semana obligando a gran parte de los alumnos del colegio de Hyrule a ausentarse y ¡Cómo no! ¡Era un día perfecto para quedarse en casa! Shadow Link se hubiera tomado ese lujo si todos sus compañeros se hubieran puesto de acuerdo en faltar pero como no lo hicieron, se vio obligado a ir; ya no podía faltar ni un solo día más o quedaría libre y tendría que rendir todas las materias por lo que tenía que hacer un gran esfuerzo por asistir y aguantarse la bronca al ver que no ponían asistencia. En éste momento se odiaba a sí mismo por el hecho de que siempre se prometía ahorrar las faltas para casos como estos pero como se puede ver, nunca cumplía. Por otro lado, a Vio le encantaba los días lluviosos y mucho más salir, le inspiraba aprender y leer; no tenía problemas en asistir al colegio con el tiempo así.

Como era sabido, gran parte del salón habían preferido quedarse en sus casas y por ello las clases se ven canceladas; así que podría decirse que los alumnos podían hacer lo que quieran, era como un día libre en el colegio bajo la supervisión de los profesores, claro.

Para suerte de Shadow Link, ya no faltaba mucho para que tocara el timbre de salida… o para su mala suerte porque los minutos se hacían eternos; entonces para pasar el tiempo, jugó a los Ahorcados con Vio.

S —el rubio mira la hoja donde Shadow Link escribía, frunció el entrecejo confundido cuando vio que añadió sólo una S al final de la palabra—. De una cosa estoy seguro, es Fotosíntesis.

Exacto, ¡Has ganado! —Shadow escribe dos C en las últimas rayitas libres—. Fotocíntecis. Te toca —le entrega la hoja.

Es FOTOSÍNTESIS, con S —le corrigió.

Entonces perdiste por corregirme —le enseña la lengua.

Si no sabes la diferencia entre VES y VEZ es porque VES mucha televisión y rara VEZ agarras un libro.

¿Te he dicho que mi malas notas en Lengua se debe a mi pésima ortografía?

¡Ay, Shadow! —niega con la cabeza riendo leve.

Vio, quiero hablarte de algo —guarda la hoja del juego en su carpeta, apoya sus brazos sobre ella y dirige su mirada al rubio quien tenía toda su atención—. Yo sé que Link te lo habrá contado, no me cabe duda o de alguna manera te lo habrá dado a entender. ¿Puedo saber qué sientes por mí? —ambos permanecieron en silencio mirándose a los ojos seriamente, ambos con el mismo gesto pero diferente a la vez: Shadow Link esperaba una respuesta y Vio intentaba pensar en las palabras correctas. Después de un largo silencio, el rubio suspira y se acomoda en su asiento.

Yo… no voy a mentirte… —pausó unos segundos—. Tú… Tú me gustas —desvía la mirada avergonzado perdiéndose la incontrolable sonrisa que comenzaba a dibujarse en el rostro del peli violeta.

¡No tienes idea de cuán feliz me pone esto!

No lo estés… por favor.

¿Por qué?

Escucha… —se muerde el labio inferior, no sabía cómo explicárselo sin tener que sonar tan duro—. Tú… tú sólo me gustas, siento que… lo que siento por ti es pasajero —Shadow abrió la boca como para decir algo, sin embargo Vio lo interrumpió—. Es sólo una atracción, no estoy enamorado de ti… no sueño en tener algo contigo ni me interesaría tener una salida —para ese entonces, la sonrisa de la sombra había desaparecido—. Siento que no va a funcionar, que intentar tener algo no sería más que una pérdida de tiempo —el silencio entre ambos volvió a reinar, Shadow Link estaba serio—. De seguro sientes lo mismo.

Si tú lo dices —comenzó a guardar sus útiles en su mochila, luego se levantó de su asiento—. Yo estoy seguro de que estoy enamorado de ti —como si todo hubiera sido calculado, el timbre de salida se hizo sonar—. Adiós —la sombra fue el primero en salir del salón dejando a su mejor amigo atrás, Vio no hizo más que menear la cabeza maldiciéndose, guarda sus útiles rápidamente y sale del salón corriendo.

¡Shadow Link! ¡Espera! —el mencionado se detiene, poco le había importado mojarse con la lluvia. En cuanto Vio estuvo lo suficientemente cerca, abrió el paragua y lo posicionó sobre ambos—. Escucha, lamento si te he ofendido pero quizás sólo estás confundido… ¿No crees que aún nos falta mucho por aprender?

~o~ ~o~ ~o~

Vio removía la cuchara en su taza, sonriendo y escuchando a Link, Rojo, Shadow y Vaati hablar; cada uno contando sus anécdotas y riendo. A veces no era de unirse a las conversaciones, a veces sólo prefería escuchar.

—Y ésta muchacha, Hilda… ¿Es soltera? —el brujo dibuja una sonrisa picarona, al segundo recibió una patada en su pierna por parte de Link—. ¡Ay! —supo de dónde venía, era más que claro—. Sólo decía, digo, como Vio dijo que no vamos a durar pues, me la reservo —hace una mueca de dolor mientras se soba la pierna; Shadow y Rojo no pudieron evitar una carcajada. Vio sólo se mantuvo sonriendo, a pesar de haber pasado años, todavía temía escuchar el nombre de la princesa salir de los labios de Shadow.

~o~ ~o~ ~o~

Si algo debía pasar para que Vio se diera cuenta de que sus sentimientos hacia Shadow Link no eran una simple atracción sino algo más fuerte, ya estaba sucediendo, ya se estaba dando cuenta de que ya no le estaba gustando sino que ya lo estaba amando. Y tuvo que darse cuenta de la peor manera: sufriendo.

Su corazón estaba latiendo rápido y su estómago dolía, no le agradaba para nada la sensación por la que estaba pasando. Bajó la mirada y volvió a leer la carta que Shadow Link le había escrito desde Lorule. Después de la graduación, la sombra se mudó a Lorule a servir a la princesa Hilda, desde entonces le envía cartas a Vio contando sus días –y para su sorpresa, su ortografía había mejorado bastante- y recordándole sus sentimientos hacia él, obviamente Vio le respondía y era sincero con sus sentimientos porque no quería sentir que jugaba con el corazón de la sombra.

Pasaron semanas desde la última carta que el rubio le había enviado, al principio pensó que hubo un retraso por los cambios climáticos; luego pasaron meses y todavía continuaba sin recibir una nota. Eso le preocupaba un poco a Vio, no podía evitar pensar que algo malo le pudo haber sucedido y a pesar de verse tranquilo, la ansiedad le carcomía por dentro.

Y llegó el día, ese día donde recibió una carta de Shadow Link; era una carta diferente a las demás, las otras siempre se puede notar una chispa de alegría en sus palabras y eran largas pero en ésta… era todo lo contrario. En ella le preguntaba qué sentía sobre él, le pedía que se lo confirmara porque estaba confundido. Le contó que se estaba sintiendo atraído por la princesa de Lorule -y sabía que ella estaba sintiéndose atraída hacia él- y que era capaz de dejar Hyrule por ella pero no lo haría si Vio le correspondiera sus sentimientos.

El rubio sintió como si un baldazo de agua fría le cayera de repente; no sabía qué hacer, no quería decirle a Shadow Link que sí lo amaba si no estaba seguro pero no quería dejarlo irse con Hilda… No quería… Tenía que admitir que imaginar a la princesa entregándole tanto cariño a Shadow Link era como recibir un flechazo a su corazón.

"—¿Y no crees que ya tuviste suficiente pruebas de que lo amas? —le preguntó Zelda—. Creo… que no es que no estás seguro de tus sentimientos hacia él sino que tienes miedo de volver a amar, Vio. No seas duro contigo mismo, déjate llevar, permítete ilusionar, enamorar, sufrir, todos pasamos por eso y lo superamos tarde o temprano. Pase lo que te pase lo vas a superar, dalo por hecho —le brindó una sincera sonrisita."

Zeda y Link tienen razón, Vio sólo tiene miedo y no quiere reconocerlo. Agarra una hoja y una pluma, en ella se pone a escribir todos sus sentimientos hacia el peli morado, sus temores e inseguridades sentía que no debían faltar, no podía evitar pensar en que mientras él escribía esta carta… en lo que podrían estar haciendo Shadow e Hilda en éste momento, sus pensamientos lo traicionaban hasta el punto de querer tirar la carta y darse por vencido, aceptar la realidad. Pero no, ya ni recuerda cómo fue que superó esos pensamientos y terminó entregando aquella carta.

Pasaron otras semanas, otros meses en que Vio no obtuvo respuesta de Shadow Link. Al principio lo había dejado preocupado, luego comenzaba a cuestionarse si realmente la carta le había llegado y finalmente, tuvo que aceptar que tal vez su intuición no le fallaba: su tardanza podría significar que había preferido a Hilda; se odió a sí mismo, su etapa de ver pasar los días en cama había vuelto salvo que ésta vez reconocía que fue por su culpa. ¿Y si tal vez Shadow Link lo estaba castigando por hacerlo esperar tanto? Se lo merecía lo admitía, pero se aliviaría un poco si al menos recibiera una carta de él.

Una mañana escucha que golpean la puerta de entrada, estuvo atento a ver si alguien se levantaba a abrirla. Nada. Observa el reloj, daba las nueve de la mañana; otra vez tocan la puerta, Vio suspira y se levanta de mala gana.

Abre la puerta y levanta la mirada—. ¿Q-qué? —sus ojos se abrieron de par en par; ahí estaba Shadow Link, de pie frente a él con las manos en los bolsillos y mostrando su sonrisa traviesa.

¿Te desperté? —los ojos de Vio brillaron, sin decirle nada lo abrazó con todas sus fuerzas a la vez que rompía en llanto—. Perdóname —el oji rubí le correspondió el abrazo—. Intenté responderte la carta pero tuve problemas con el correo.

~o~ ~o~ ~o~

—Estuviste extraño hoy, ¿Está todo bien? —Vio asiente a su pregunta con una sonrisa. Vaati ya se había ido a su casa, Verde y Rojo se habían ido a su cuarto a dormir y por supuesto, Vio fue al suyo con Shadow. Era obvio que a pesar de que haya una cama libre la parejita preferían dormir juntas.

—Estuve nostálgico hoy.

—¿Si? ¿Qué recordabas?

—Los momentos desde que nos conocimos, preferiría recordarlo cuando no estés pero ya sabes cómo es la mente —la sombra esboza una sonrisa, lleva su mano hasta la mejilla del rubio para acariciarla y correr un poco su mechón.

—¿Crees que Zelda pueda aceptarme como su caballero real?

—Tendríamos que preguntárselo… pero ¿A qué viene esa pregunta?

—A que… tengo las rupias suficientes para venir a mudarme aquí.

—¿De verdad? —la sonrisa del rubio se ensancha más cuando Shadow afirma su pregunta—. Entonces… Intentaré convencer a Zelda.

—Gracias —el rubio se acerca a darle un fuerte abrazo dejando su cabeza descansar sobre su pecho, la sombra le acarició el cabello y le plantó un besito en la cabeza; no tenían que recordarse el uno al otro los sentimientos, con esos simples detalles eran más que suficientes para ellos. Cuando menos se dio cuenta, el cuarto se tornó oscuro y antes de quedar dormidos, le brindó un último besito del día sobre la barbilla del peli morado.

—Buenas noches, sombrita~

—Buenas noches, rubio~ —sí, tenían poca imaginación para los apodos. Antes de que Vio cayera en los brazos de Morfeo, oye los truenos y las gotas de lluvia chocar contra su ventana, él sonríe… la noche no podría ser más perfecta.

~o~ ~o~ ~o~

¡Shadow Link! ¡Espera! —el mencionado se detiene, poco le había importado mojarse con la lluvia. En cuanto Vio estuvo lo suficientemente cerca, abrió el paragua y lo posicionó sobre ambos—. Escucha, lamento si te he ofendido pero quizás sólo estás confundido… ¿No crees que aún nos falta mucho por aprender?

Vio, llevo dos años amándote. Sé la diferencia entre Gustar Y Enamorar, me han gustado varias personas pero si debo elegir, tú siempre vas a estar en el primer lugar —se atrevió a mirar al rubio molesto—. Ellas no me hacen sentir tan vivo y tan feliz cómo tú, si las tuviera de pareja puedo estar seguro que las tendría como a un trofeo pero a ti no… a ti te quiero cuidar, te quiero proteger, quiero estar contigo en las buenas y en las malas y si no funciona, haría lo posible para que nuestra relación funcione… pero claro, no puedo hacerlo todo solo… Voy a necesitar que colabores —Vio lo observa en silencio por un rato, no iba a negar que sintió lindo con lo que había oído; a veces se sentía un asco de persona y aun así, con defectos, la sombra lo amaba igual. Esboza una sonrisa.

Yo… hum… ¿Puedes esperarme a aclarar mis sentimientos? —el gesto de la sombra pareció aliviarse, desvió la mirada ahora avergonzado por todo lo que le había dicho. No supo si fue su pregunta o su sonrisa los que provocaron tal efecto. Ese gesto apenado junto a sus cabellos mojados por la lluvia le hacía lucir lindo al punto de vista ajena y sin embargo, nunca lo había visto como una señal, él siempre pensó que Shadow Link nació apuesto y ya.

Sí, te esperaré, tómate tu tiempo, no te presionaré pero mientras lo aclaras quiero que lo sepas —extiende sus manos hacia sus mejillas.

¿Lo que acabaste de decirme?

Sí —se acercó a plantarle un besito en las comisuras de los labios, eso le provocó al rubio unas rápidas latidas de corazón y enrojecimiento furioso en sus mejillas—. Te amo —le dijo con voz ronca muy cerca de su oído y se alejó de él corriendo, no podía atrasarse más ya que seguro Vaati lo estaría esperando.

Vio permaneció de pie observando la espalda de la sombra alejarse; tal vez en una parte estuvo equivocado, él había dicho que no soñaba con tener algo ni una salida con la sombra pero ese beso y esa frase sí lo había querido.

Tal vez una parte de él sí amaba a Shadow Link.

Algún día se dará a la luz la respuesta, y cuando ese día llegue… Shadow Link tendrá que estar preparado para recibir tantos mimos del rubio.

~Fin~


Me hubiera gustado que terminara como el anterior, con un beso bajo la lluvia uvur… pero no :'v a veces me pasa que por más que quisiera una cosa, si la historia dice no, es no :'v

En fin uvu nos vemos en otro One-shot~