Disclaimers: los Personajes de KHR no me pertenecen, sino a la grandiosa Akira Amano

Aclaraciones: Ambientado en un mundo alterno (mi primera incursión en esto)


Han pasado ya cuatro años desde que "La ilusión de un sueño" se abriera y de ser un pequeño local con solo dos integrantes, y muchas dificultades, ahora que habían ganado popularidad y tenían más integrantes se mudaban a un espacio más grande, para comodidad.

El pequeño proyecto de la chica Dokuro y Amano se había convertido en algo grande. Con el paso de los años poco a poco algunas personas se fueron uniendo al grupo con la intención de dar lo mejor para aquellas parejas enamoradas.

Nagi quien era una de las dueñas, era también una de las encargadas principales de la confección de los vestidos de moda, ya fuera creando los diseños junto a Miura Haru y Hime Fiamma Tsukino, quienes ponían cada una una pizca de sus propia ilusión.

Tomoe, quien era la otra dueña, se encarga de la decoración junto a Sasagawa Kyoko. Quienes junto a los novios se divierten creando las decoraciones de los lugares de la celebración.

En un principio se mandaban a hacer los pasteles y los banquetes en algunos restaurantes, con quienes tenían algunos convenios, pero aquello terminó ante la contratación de Martina Conway, a quien llamaban Matt solo para molestarla, ella era una gran chef y no ponía peros a menos que quisieran sopa de tomates ya que la odiaba y decía que nadie debía preparar dicha aberración, en sus palabras. Además era apoyada por Kusoishi Nanari. Ambas trabajaban para un gran hotel y un excelente restaurante, pero habían decidido que necesitaba un giro en su vida, así que mientras picaban de un lado a otro encontraron la agencia y decidieron probar, llevan dos años trabajando en la agencia.

Megumi Rumsfeld, quien había llegado de Inglaterra se unió al grupo creando hermosos arreglos florales y ramos de novias, con ayuda de Mushishi Ritsuka. Su motivo, simple habían escuchado la historia del grupo y decidieron dar un poco de su ilusión a las bodas.

Una de las principales reglas de la agencia era no oponerse a los deseos de las parejas que casaban, si ellos querían una boda temática, tenían una boda temática, como la última que habían realizado, que para extrañeza de las chicas había sido estilo Halloween, la pareja adoraba aquella celebración occidental y escuchando que las chicas harán la boda sin pero las contrataron, así que tanto los invitados como los novios iban disfrazados de personajes de terror, por suerte contaban con Sasagawa Knuckle, primo de Kyoko, un antiguo boxeador que había dejado el ring para convertirse en sacerdote, lo que ayudo a quien le explicaron el deseo de dicha pareja. Desde ese momento él era el encargado de unir a las parejas en el lugar que desearan.

Con el pasar del tiempo el grupo había hecho ya convenios con algunos salones y jardines, así como prometido algunas donaciones, en el templo, capillas e iglesias para asegurar el lugar.

También dichos convenios se hicieron con los productores de verduras y carnicerías, al igual que las flores, con el fin de tener siempre la primera calidad para los eventos.

Era fácil ver a las chicas emocionarse con las bodas que realizaban, cada una ponía su granito de arena, además de que había una promesa, que no todas compartían.

Como broma o simplemente como deseo de las chicas, se había decidido que cuando una de ellas quisiera casarse, la agencia organizaría todo gratis, cada vez que había una nueva contratación se hacía dicho comentario y aunque todas sonreían Nagi no lo hacía.

-Algún día encontraras a la persona adecuada Nagi—era lo que Tomoe decía para levantarle el ánimo a su amiga—no te cierres al amor

Como respuesta siempre obtenía una sonrisa triste. Nagi no creía poder enamorarse de nuevo, ella ya no creía en el amor ni tampoco en poder ilusionarse con nadie, lo que esos chicos le habían hecho le hicieron comprender que nadie quería a una joven que no era bonita y que simplemente era alguien sin ningún encanto.

La renta del nuevo local había sido lento, más porque buscaban algo en especial, con el fin de que todas estuvieron cómodas y cuando por fin lo encontraron, no dudaron en acondicionarlo a su gusto, así que en ese instante las chicas terminaron de empacar lo que faltaba para poder mudarse, cuando tres chicos aparecieron, un joven de cabellos castaños que desafiaban la gravedad con unos ojos de color miel, a su derecha un joven de cabellos plateados y ojos verdes, asi como tambien un joven más alto que los otros dos, cabello negro y ojos color chocolate, con una sonrisa divertida.

-Buenas tardes—exclamó el castaño con una sonrisa nerviosa-¿es aquí "La ilusión de un sueño"?

-Si aquí es -respondió Megumi, mirando con curiosidad al trío-¿Que desean?

-Queríamos hablar con alguna de las dueñas para saber si podíamos ser contratados-respondió el peli plateado sin emoción alguna

-Comprendo—exclamó Megumi, para entrar y encontrarse con Tomoe—Tomoe, allá afuera hay tres chicos que desean saber si pueden ser contratados

-Gracias adelántate con Matt y Haru a dejar algunas de las cajas—exclamó mientras salía a ver a los postulantes—hola soy Amano Tomoe, la encargada de la decoración y una de las dueñas ¿Que desean?

-Tch, no te lo dijo la otra chica-respondió el peli plateado de forma seria

-Ma, ma, ma Gokudera, es que venimos buscando empleo

-¿Y en que son buenos?—preguntó la chica mirándolos

-Bueno Gokudera-kun es un excelente cocinero y Yamamoto es un excelente decorador y yo bueno soy bueno en repostería

-Jajaja, eres muy modesto Tsuna, eres un excelente repostero y además sabe hacer unos hermosos adornos—exclamó el más alto provocando un sonrojo en el chico provocando una sonrisa en la joven.

-Bueno como verán nos estamos mudando y no podemos hacerles las pruebas, entren ayúdennos y en el nuevo lugar les haremos las pruebas.

Los tres chicos asintieron y entraron a guardar las cosas en cajas, así como seguirlas a algunas camionetas, en el lugar Tsuna se sorprendió al ver a su antiguo amor Kyoko, había sido un enamoramiento platónico, pero cuando comenzó a tratar a la chica comprendió que nunca la vería como una esposa, sino como una buena amiga.

Al final llegaron al nuevo local, era espacioso toda una planta baja para ellos, en cuanto les dieron luz verde, decidieron dividirlo para acondicionarlo en las distintas áreas que manejan. Creando así diversas áreas, algunas con sus respectivas bodegas

En la parte de atrás se dividió en la cocina y la bodega general.

Cuando comenzaron a hacer los banquetes Matt y Nanari había indicado que debían tener una cocina pequeña para poder hacer las diferentes variedades de banquetes, de ahí que compraron un par de estufas y todo lo necesario para la cocina, uno para frutas y verduras el otro para carnes y el tercero para algunos gustos de los integrantes de la agencia, varios anaqueles, dos lavavajillas, asi como tambien dos hornos, una cocina semi profesional.

Junto a la cocina se encontraba una pequeña bodega, donde se guardaban los manteles, las sillas, las mesas, algunos pedestales y otras cosas. Y cerca de esta un pequeño baño

También estaba el cuarto de los diseños de los vestidos de novia y las damas de compañía, en él había un pequeño taburete frente a un espejo, unos cuantos sillones y frente a este una mesa repleta de revistas y algunas libretas en blanco, las paredes habían sido tapizadas con fotografías de los diseños hasta ahora creados. Este se había dividido para que también el área de maquillaje, donde había un tocador, tenazas, secadoras y maquillajes.

Frente a este se hallaba donde se creaban lo adornos, recuerdos y centros de mesa, junto a ese el encargado de los arreglos florales y ramos de de novia.

En el recibidor se disponía dos mesas arregladas para muestra, una circular y la otra rectangular. También había una pequeña oficina para hacer todos los trámites pertinentes.

Algunas de las áreas ya estaban armadas completamente, esa última mudanza era para la cocina.

Cuando se terminó de acomodar las cosas, que llevaban, una vez el trabajo terminado los chicos sonrieron.

Ya con todo dispuesto Tomoe llevó a los tres novatos a la cocina, debido a que dos de ellos se desenvuelven en ese ámbito, donde ya habían algunas cosas para hacer un pequeño banquete.

-Verán la forma en que los probamos, es sencilla, ustedes dicen que son buenos en la cocina, decoración y adornos, quiero que hagan una pequeña comida, desde la entrada, hasta el postre, así como la preparación de la mesa para once personas, si nos gusta su trabajo son contratados. Pueden realizar lo que quieran, menos sopa de tomates a Matt no le gusta

Los tres asintieron y después de indicarles donde se encontraba el área de descanso se dispusieron a trabajar.

Ayudaron a Yamamoto a sacar una mesa, sillas, manteles y cubresillas, mientras se encargaba de arreglar la mesa y decorar el lugar, Tsuna y Gokudera iban a la cocina, aunque Gokudera era un buen chef, no se le daba la repostería, todos lo que le conocían lo aseguraban, por eso es que Tsuna haría el pequeño postre.

Así comenzaron con la misión y mientras Tsuna dejaba que su postre termina de hornearse, fue a crear algunos adornos, para ponerlos en la mesa.

Cuando todo estuvo listo llamaron a las chicas, quienes admiraron la magia que habían hecho los chicos.

La mesa tenía un mantel de color gris perla, la cubierta era de un color azul claro, en el centro, el arreglo realizado por Tsuna, era un pedestal, donde se encontraba una hada de piel, había tomado algunos listones delgados, uniéndose a la espalda y dejándolos caer, abajo había colocado algunas orquídeas artificiales.

Los platos acomodados como eran y Gokudera anunciado que la comida estaba lista, para sorpresa de las chicas Yamamoto fue el mesero.

La entrada fueron unas croquetas de salchicha, seguidas por Tallarines a la siciliana y como postre unos exquisitos dorayaki. Todo acompañado por una agua de frutas.

Las chicas quedaron fascinadas por la presentación y su paladar se deleite con la exquisitez de lo creado por Gokudera y Tsuna, mientras que Yamamoto fungía como un excelente mesero, después de haber acomodado perfectamente el lugar.

Las chicas sonrieron, entre los trabajadores que les faltaban era el mesero, tenían de apoyo a Ryohei, hermano de Kyoko, pero el era muy "extremo" que servía mejor como personal de seguridad, cuando algunos de los invitados bebían mucho, era Ryohei quien lo calmaba.

Cuando terminaron, ayudaron a recoger y después se reunieron en lo que parecía ser la oficina.

-Bueno, hay ocasiones que no tenemos mucho trabajo y hay otras que tenemos hasta tres bodas en progreso ¿creen poder con ese tipo de tensión?—pregunto Nagi

-Tch, claro que podemos—exclamó Gokudera

-Bueno si es así, podemos firmar el contrato—dijo Tomoe, mientras se acercaba a tomar algunos—léanlo y si hay algo que no les gusta pueden decirlo

Los tres chicos asintieron y leyeron el famoso contrato, todo era perfecto para ellos, por que lo firmaron.

-Bien, como les dije yo soy Tomoe, ella es Dokuro Nagi, ambas iniciamos esta empresa—dijo señalando a su amiga—al parecer ya conocen a Sasagawa Kyoko—dijo mientras la chica hacía una inclinación con la cabeza-ella me ayuda en la decoración, tu Yamamoto nos ayudarías a nosotras, aunque es posible que también nos apoyes como el capitán de meseros—ella es Miura Haru y Hime Fiamma Tsukino ambas apoyan a Nagi en los vestidos—exclamó señalando a la chicas—ellas son Rumsfeld Megumi y Mushishi Ritsuka, las encargadas de los arreglos florales, tu Gokudera y tu Tsunayoshi trabajaran a la par de Conway Martina y Kuroishi Nanari, ellas son nuestras Chef y reposteras. Aún faltan algunas chicas, pero creímos que no era necesario que todas estuviéramos en la mudanza, conforme pasen los días las irán conociendo, ¿algunas pregunta?

-Ninguna, gracias por darnos esta oportunidad—exclamó Tsuna mientras hacia una pequeña reverencia que provoco un sonrojo en Tomoe, Nagi quien lo noto sonrío.

-S...si no tienes que agradecer, eso si solo esperamos lo mejor ¿entendido?—los tres chicos asintieron.

Al caer la tarde las chicas y los tres jóvenes se fueron a casa.

Tsuna regreso a su casa, feliz por el resultado de aquella extraña entrevista, él no era muy bueno para varias cosas, de hecho en la secundaria era conocido como dame-Tsuna, pero había heredado el don de la repostería de su madre, cosa que agradece. De hecho ella era la que lo había incitado a que trabajara en una pastelería o en aquella agencia, Yoko una amiga de su madre le había indicado sobre la necesidad de algunos empleados en el lugar, por eso se animó a ir con sus amigos.

-Ya vine—exclamó al entrar a su casa, mas la parecer su madre había salido junto a sus hermano Fuuta, con un suspiro entró y se sirvió un poco de jugo, cuando le había propuesto a sus amigos ir a la agencia a buscar trabajo pensó en que se burlaría de él, aunque después se amonesto por eso ya que ellos siempre lo acompañaban en ese tipo de situaciones, el sonido del teléfono le llegó y fue a contestar—Residencia Sawada

~~ Tsuna hermanito ¿Cómo estás?

-Gio-nii, ya tenia tiempo que no te escuchaba, ¿Cómo te va?

~~ Aquí trabajando en la empresa de papá, el jefe es un sádico, pero no hablaba por eso, quería saber como están

-Mama, salio con Fuuta, pero nos encontramos bien, de hecho yo vengo de una entrevista de trabajo, por llamarla de alguna forma

~~ ¿Enserio? Y dime ¿Dónde trabajas?—pregunto del otro lado y a Tsuna le pareció que estaba tecleando

-En una agencia organizadora de bodas, como repostero—susurro

~~ Disculpa Tsuna no te escuche

-Ah, en una agencia de bodas, como uno de los reposteros y apoyare en la creación de recuerdo y esas cosas, de hecho estoy sorprendido que me aceptaran, debido a que soy dame-Tsuna

~~ Tsuna sabes que no debes llamarte así, pero me alegro que por fin decidieras seguir tu intuición, ¿Cómo se llama la agencia?

-Es una agencia muy famosa de aquí, se llama La ilusión de un sueño, tiene cuatro años abierta y tiene una buena fama

~~ Entonces hicieron un gran trabajo contratándote, me imagino que tus amigos también están ahí ¿no es así?

-Si, ellos también trabajan, Gio-ni ¿Cuándo vienes?

~~ Aún no se, espero tener pronto vacaciones para irlos a visitar, tengo que dejarte, llamare después, adiós Tsuna

-Adiós Gio

Así Tsuna colgó, su hermano Giotto era un gran administrador, por eso su padre, un hombre al que no conocía mucho, le había conseguido un trabajo en la CEDEF, que era una agencia que tenía una alianza con Vongola Inc., había trabajado en la sede de Japón y después fue promovido a la sede Italiana, de eso medio año, extraña a su hermano ya que había algunas cosas que no podía hablar con su madre, él al igual que la amable mujer, decían que Tsuna tenía un don para los postres y a Giotto le gustaba presumir dicho don con sus amigos y compañeros de trabajo. Pero nadie le creía debido a su pasado…

Mientras en Italia Giotto colgó y suspiro, por fin su hermano había dejado de buscar empleos que no le llenarían, su torpeza innata, misma que él poseía pero en menor medida, le había creado muchos conflictos, así como una baja autoestima, pero al saber que trabajaría como repostero le hizo muy feliz.

La ilusión de un sueño, tecleo aquella frase, quería saber si su hermano estaría en un buen lugar, así se encontró con la página de Internet y sonrío al ver las fotos de los que serían a partir de ese momento los compañeros de trabajo de Tsuna, al parecer eran más chicas que nada, aunque ya tenía cuatro años fundada y era muy famosa, tenía pocos empleados, al parecer buscaban la excelencia por sobre todas las cosas.

Una sonrisa y un brillo de orgullo en sus ojos se poso, su hermano había demostrado ser muy bueno para que ese grupo le diera una oportunidad, su sonrisa no desapareció, así que cuando entro a la sala de juntas al día siguiente, con sus compañeros le miraron extraño.

-¿Te encuentras bien Giotto?—preguntó un hombre cabello rojo pálido y que por algún extraño motivo había sido aceptado con un tatuaje en medio rostro

-Si, ¿Por qué lo preguntas G?

-Por que tienes una sonrisa idiota—exclamó un hombre de cabello azul, que parecía estar peinado con un estilo similar al de un melón

-Misma que tú tienes cuando te encuentras con Elena—respondió G

-Ma, ma G, Daemon, no querrán que el jefe se enoje ¿verdad?—ante aquellas palabras ambos se tensaron, su jefe era un demonio-¿acaso ya encontraste novia Giotto?

-No Asari, anoche hable a mi casa y me entere que mi hermano por fin consiguió trabajo

-Me alegro por él—exclamó Asari-¿Dónde trabaja?

-No se los diré, los conozco bien para saber que se burlaran—dijo Giotto, pero antes de que pudieran decir algo, el jefe entró.

-Después de la junta te quiero ver en mi oficina Giotto

-Sí jefe.

Al terminar la junta Giotto fue a la oficina del hombre, quien le indico que se sentara

-Así que tu hermano por fin consiguió trabajo ¿en que?

-en la agencia La ilusión de un sueño, como repostero

-Por fin, estaba apunto de ir y obligarlo a que pidiera trabajo en una pastelería—exclamó el hombre

-Disculpa, pero ¿Cuándo podré ir a ver a mi familia?

-Aún no has hecho méritos para eso dame-Gio

-No me llames así tío Reborn—exclamó el joven con un puchero

-Vete antes de que piensen que te estoy matando

Giotto asintió para salir, justo cuando un peli cenizo entraba

-¿Me llamo Reborn?

-Si Alaude, quiero que me investigues todo lo que puedas de esta agencia, quiero la información antes de que termine el día—dijo pasándole el nombre del lugar

-Como ordene.

Reborn observó cómo ese hombre se iba, él siempre había buscado lo mejor para su familia, aunque no lo pareciera era hermano de Iemitsu, pero ese era un idiota, que parecía no preocuparse por su familia, le había obligado a que metiera a Giotto en la sede de la CEDEF en Japón y al ver que el chico trabaja bien lo trajo a Italia, ahora solo faltaba Tsunayoshi, quien era el menor, conocía del don del chico en la repostería y ya había hablado con algunas pastelerías italianas, si él no buscaba trabajo se lo daría, aunque ahora parecía ser que encontró un trabajo, si aquella agencia no era lo suficientemente buena para su sobrino, haría que renunciara y lo traería a Italia.