Capítulo II: Emperatriz en el exilio La lluvia no paraba de caer en aquel país Oriental, el auto avanzaba en silencio por aquellas calles, mientras que Rocky mantenía a su Stand activo, buscando cualquier rastro enemigo en su radio de extensión, Lincoln, por su parte, se encontraba al volante y en el asiento del copiloto se encontraba Evelyn, mirando hacia el frente, pensando en aquella misión asignada, aunque para sus adentros, ella se sentía confundida, tenía tantas preguntas en su cabeza, deseaba saber quién era la persona que quería acabar con la sobrina del albino. Había trabajado como infiltrada en aquel grupo, pero nunca supo nada sobre la que lideraba a ese "Escuadrón de Villanos", tampoco conocía las habilidades Stand de los mismos. Eran como si "hubieran salido del aire", su motivo era claro pero tal vez habría algo más allí metido o no.
- Señorita Evelyn, ¿pasa algo?.- Preguntó Rocky a la chica, quien fue sacada de sus pensamientos, sintiendo ese "golpe" contra su mente, igual que cuando uno es alcanzado por un bate de baseball.
- ¿Eh?. Ah, sí, tranquilo, estaba pesando.- Respondió la castaña y luego miró a Lincoln.
El albino la miró, se quedó pensativa, ¿qué podía decir al respecto?. Ella era una Usuaria Stand, pero no ligada a este tipo de luchas, sobre todo por el poder. Le costaba entender aquella situación en la que se hallaba en esos momentos, sumado de que tomó la fotografía de aquella víctima: Una joven rubia y de ojos rojo-escarlata acompañada por una mujer con el mismo color de sus cabellos y el resto de la familia.
- Me gustaría saber sobre el Stand de tu sobrina, Lincoln, ¿cómo empezó?.- Preguntó Evelyn sobre ese punto, cosa que el chico no respondió, solo aquel que ya no estaba sabía bien cuándo había sido el día en el que Natasha obtuvo el suyo.
No obtuvo respuesta, simplemente quedó todo en silencio, mientras que Rocky seguía vigilando afuera y no se topaba con nadie.
- Bueno, por lo menos podrías decirme en dónde está ella.- Pidió la castaña, ya que estaba cansada de tanto silencio, por lo menos una charla haría bien en aquel sitio.
- Está a salvo, fuera de la Ciudad.- Le respondió Lincoln a ella.- ¿Satisfecha?.
- Si te soy sincera, no del todo, porque parece ser que me estás mintiendo y eso es lo que más detesto: Que la gente me engañe o me de información incompleta.- Respondió Evelyn, yendo al punto y reflejando aquella característica suya.
- ¿Qué quieres que te diga?. Es mi sobrina, la hija de Leni y Alexander, quien intentó exterminarnos dos veces en el Pasado. Tuve que cargar con esto, desde el día que obtuve noticias sobre una posible chica rubia que vivía en Tokyo, eso fue lo que más me tomó por sorpresa, ya que no teníamos el mínimo conocimiento acerca de que si era peligrosa o no. Por eso envíe a Lily para vigilar de cerca sus movimientos, pero cuando ella descubrió que no era un enemigo, a pesar de que me mantuvo rencor por la muerte de su padre, empezó con su sueño: Convertirse en la Jefa de la Yakuza y lo hizo, con los sacrificios que tuvo que ver frente a sus ojos, el momento en el que casi muere y el reencuentro con su madre, eso me hizo ver bien las cosas: Conservó la parte humana de su padre y no la de ese monstruo que quiso destruirnos a todos nosotros.- Relató el chico, soltando toda la información que sabía al respecto, siendo oído por Evelyn, la cual se recostó en su asiento, alzó la mirada al techo y tomó un largo respiro.- Listo, ¿ahora estás mejor?.- Preguntó sin quitar la vista del camino.
- Mejor.- Alegó la castaña, sintiendo que ahora sí estaba satisfecha.-
De ahí, Rocky se dirigió hacia ellos.
- Tú trabajaste poco tiempo a su lado, ¿por qué te fuiste?.- Le cuestionó Evelyn al chico sobre su renuncia.
Otra vez esos recuerdos, el día en el que tenían que dejar a la hija del Jefe en aquella Iglesia y cuando vio salir a Maggie, Natasha y la muchacha rubia en sus brazos, heridas, sangrando a más no poder y la muerte de la primera de todas, frente a sus ojos, el horror que sintió al saber que ese personaje que manejaba todo desde las sombras, como si todos ellos fueran simples marionetas y él su Maestro, supo que un intento de ataque, cualquiera que fuera, incluso el más pequeño y detallado, provocaría que los condujera hacia la Muerte misma. Fue por eso, además de los otros "factores", en los que decidió no seguir más en la banda hasta que Lincoln lo reclutó.
- Tuve miedo.- Fue la corta respuesta que Rocky dio, mientras que miraba hacia abajo.- Miedo de morir, cuando presencié todo lo que pasó después del encuentro en la Iglesia con el Jefe, lo qu sentí al ver a Maggie agonizar y morir en los brazos de Natasha, sumado de lo que quería hacerle a su propia hija, en ese momento no supo qué hacer, me dejé llevar por mis emociones y abandoné a mis amigos.- Contó con tristeza aquel hecho.- Soy un cobarde, eso es lo que soy y tal vez ella me rechace si aparezco.
- Rocky, solo fuiste un tonto, nada más que eso, pero no lo digo en el sentido para burlarme, sino para que supieras que lo que hiciste, tal vez estuvo bien o mal. Pero eso depende ti mismo, tú eres dueño y libre de tomas las decisiones que son importantes, pero también debes ver cuál es el momento en el que te enfrentes a ellos, no tienes que renunciar: El miedo es parte nuestro, de todos los Humanos, pero no podemos dejarnos vencer por el mismo, ¿sí?.- Le dijo Lincoln al pelirrojo, quien asintió con la cabeza.- Ahora que lleguemos, Natasha no te va a echar, es más, hasta siempre te extrañó.- Agregó el albino, haciendo sentir, aunque que fuera un poco, mejor al chico.
- Sí, Señor.- Juró el chico.- Prometo no rendirme ni dejarme manipular por mis emociones.- Prometió el muchacho ante todos ellos.
- Muy bien, así me gusta.- Le felicitó Evelyn con Lincoln y luego volvía la mirada al camino.- ¿Acaso seguirá lloviendo todo el tiempo? ¿Es que acaso nunca sale el Sol en este país?.- Quiso saber la castaña con bronca, mirando su cabello, el cual estaba muy "esponjado" por efecto de la Humedad.
- Los días de Marzo y Abril, inclusive Mayo, son meses en los que llueve bastante, así es la Primavera, muy extraña.- Le respondió Rocky sobre ese punto meteorológico.
- Con razón tienen la mayor tasa de suicidios, a parte de otras cuestiones como el trabajo y el estudio perfecto. A mí me gustan los días lluviosos, pero en extremo no, gracias, prefiero los normales.- Alegó la espía, quien se fijaba por los espejos retrovisores si no venía nadie por detrás.
- Ya estamos cerca. Llegaremos en una hora.- Avisó Lincoln a todos los presentes y tomó una desviación por la autopista que conectaba Tokyo con los Suburbios.
Mientras tanto, de vuelta en la Capital Nipona, allí se encontraba aquella figura oscura, la cual contemplaba el viaje que estaban teniendo Lincoln, Rock y y Evelyn hacia su destino, mostrándolo a su Jefa, la cual se hallaba sentada en uno de los sillones, ubicado en el Centro de la habitación.
- Has hecho un buen trabajo, Silas.- Felicitó la muchacha al chico, a quien le puso su mano en los hombros y éste la tomó para besarla.
- Muchas gracias, Señorita. Sus acciones y decisiones son parte de la habilidad mi Stand "In The Year 2525" puede hacer: Esto nos da un margen del 70% para salir victoriosos.- Anunció el joven sobre esa probabilidad de ganar, pero en aquellos momentos, la persona que yacía en el sillón se levantó y le dio una fuerte bofetada en el rostro, llevando a que se cayera al piso.
- ¡¿Cuántas veces te lo he dicho?! ¡¿Crees que con un 70% ganemos?! ¡Si quiero triunfar, debe ser una victoria total, sin perjuicios, sin equivalencias ni tampoco fracasos! ¡¿Acaso debo repetírtelo todo el tiempo?!.- Preguntó la chica, quien se levantó y se expuso a la luz: Muy hermosa, cuerpo atractivo, cabellos largos y cabellos, recogidos en una cola de caballo, blusa roja con jeans azules y zapatillas grises.
El muchacho estaba tirado en el piso y delante suyo se hallaba el cuerpo sin vida de varios de sus "Agentes", los cuales yacían sin vida. De inmediato, la castaña lo tomó con fuerza de su chaleco y le obligó a presenciar su "Obra de Arte".
- ¿Sabes?. No lo quería hacer, Silas, pero no soporto cosas como esas: Las Probabilidades. Eso mismo tenía el Jefe de ganar pero no, la "Señorita Quiero Ser Jefa de la Yakuza" lo derrotó de la peor manera. En nuestro grupo no podemos tolerar idioteces, ¿oíste? ¿Qué es lo que somos?.- Le dijo la joven, un poco más calmada y llevando a que el emo mantuviera su postura de siempre.- ¿Qué es lo que somos nosotros?. Dilo.
- Somos la "Élite" de la Yakuza.- Respondió el peli negro.
- ¡Bingo, muy bien!.- Le felicitó la chica, soltándolo y de ahí se mostraba tranquila.- Eso mismo somos, un "Escuadrón de Élite", representamos a la Diosa de la Vida y de la Muerte, estamos en el Medio de la Pirámide de la Yakuza, siempre, casi con el mismo poder que los Lugartenientes del Jefe y sus Consejeros, con él a la cabeza, por supuesto. Y como el grupo que somos la incompetencia, la debilidad, la estupidez y más que nada, el fracaso mismo, no están permitidos.- Dijo y señaló hacia los que yacían muertos.-
- Ellos...Ellos murieron porque eran débiles.- Alegó Silas, viendo a los que fueron sus compañeros, ahora asesinados y cerró los ojos.- Ellos fueron débiles.
- Exacto: Débiles. Igual que como lo fueron todos los que cayeron ante Natasha, Maggie y los demás: Débiles, inútiles, fracasados. Un ejemplo claro es también dejarse de que ya tienes a tu enemigo derrotado, como bien le pasó a Tabby, creyó haber derrotado a Di Martino y a su Stand "Guns and Roses", sin embargo perdió. George y Sam, otros más, un submarino donde nadie podía meterse ¿y qué pasó?: Natasha les pateó el culo y por supuesto, mucho más tarde, el Jefe ordenó liquidarlos por todo lo que te conté. Si quieres triunfar en esta vida, tienes que hacerlo por tu cuenta, los únicos que hicieron algo bastante importante fueron los "Guardianes" Nikki, Casey y Sameer, aquellos que portaron buenos Stands como "The Ramones", "Tupac Shakur" y "Point me At the Sky", dos están muertos y uno en el hospital. De ellos nos sentíamos orgullos, el resto eran solo cucarachas que solo venían para quedarse con las mejoradas tajadas del pastel, pero ya no, no están más en nuestro camino y solo nos queda aprovechar esta situación problemática que tiene Natasha.- Contó la muchacha con lujo de detalle todos los eventos ocurridos meses atrás y ahora que estaba ese intento de pacificación, cosa que no se estaba cumpliendo bien para la nueva Jefa de la Yakuza.
En ese momento, los integrantes fueron llegando al lugar, aquella chica pelirroja y una rubia, las cuales contemplaron el cuadro de muerte que la castaña había hecho anteriormente.
- Vaya, se nota que cuando te falla alguien, todos tienen que pagar.- Alegó la muchacha pelirroja, mientras que se dirigía hacia la líder de ellos.
- Sí, pero así es la vida: Es matar o morir aquí, no hay clemencia sobre el enemigo.- Advirtió la castaña a los presentes.
- Jejejeje, de eso no hay de qué preocuparse. Si hablamos de matar, allí entramos nosotros como sus "Soldados", Señorita Fiona.- Río aquella chica de cabellos naranja, la cual tenía en sus manos un extraño "Muñeco Vudú" de color negro y con agujas que formaban su "peinado".- Hace mucho que no mato a nadie con mi Stand "Sympathy for the Devil".
- Deja de ser tan infantil, Paige, no estamos en los videojuegos.- Le advirtió la rubia, la cual era más apegada a las reglas de su Jefa y de ahí se preparó para recibir órdenes.- Señorita Fiona, yo, Jordan y mi Stand "Radio Waves" daremos la peor de las muertes a sus enemigos.- Pidió que la enviara para una misión.
- No, vamos a ir todos nosotros, los atacaremos sin piedad para no dejar rastros y en cuanto a "Ricitos de Oro", de esa me encargaré yo misma.- Pidió la castaña prudencia.- Ah y más les vale no fallarme, porque de lo contrario, cualquier error, derrota y volver con las manos vacíos, yo cubriré con su sangre toda Japón, ¿queda claro?.- Advirtió ella a su grupo, podía ser la Líder pero, incluso para sus subordinados, el fracaso no estaba permitido.
Las dos chicas, incluyendo Silas, asintieron con la cabeza.
- Bien, ¡andando, "Guardianes de Izanami"!.- Ordenó Fiona y en un parpadeo, los cuatro desaparecieron de aquel lugar.
Flashbacks: Todos esos tiempos sin conocer quién era realmente, sin una identidad, sin vínculos o lazos de sangre, siempre creyó que nunca sería alguien en este Mundo, en especial por aquellos tropiezos que tenía. Podía ser una chica dulce, tierna, angelical, pero también era alguien que perdía la paciencia y eso la metía en problemas cuando se peleaba contra las personas que se burlaban de ella al considerarla una "basura". No lo soportaba y se lo podía apreciar, sobre todo al estar en una supuesta "familia biológica" cuando no lo fue en realidad, pero todo cambió. La gente dice que se necesita tiempo para todo: Para reiniciar todo, para volver a empezar, para sanar las heridas y muchos otros temas, sin haber un límite, para ella, eran infinitos.
Y cambió, ocurrió aquel día, uno como cualquier otro, en donde salió de la escuela, herida, lastimada, sangraba por las lastimaduras que le habían provocado los cortes y los rasguños que dio contra aquellas personas que la insultaron y se burlaron de ella, mientras que sus lágrimas se mezclaban con las gotas de lluvia que caían.
Una herida que tenía en su antebrazo daba a entender lo serio que había sido aquel enfrentamiento y más cuando las gotas de sangre caían al piso, siendo diluidas por aquel líquido que se desplomaba sobre las cabezas de todos los presentes en Tokyo y aumentaba su intensidad.
- "Genial".- Pensó para sus adentros y se refugió bajo el umbral de un edificio de apartamentos.
En medio de esos acontecimientos, aquella chica rubia y de ojos rojo-escarlata tomó un pañuelo de su mochila y lo puso en el antebrazo dañado, para así contener la sangre que salía y cuando volviera a su casa se aplicaría alcohol para desinfectarse, pero a pesar de todo, se sentía una incompetente en ese Mundo. Toda esa carga de tristeza y emociones negativas produjo que ella se sentara con aquella puerta para pensar y llorar. No sabía por dónde empezar, una parte suya la animaba a seguir y la otra que desistiera, que izara la bandera blanca, poniendo punto final a esa encrucijada, sin embargo, "alguien" fue hacia ella, caminando en silencio y quedando parada frente a ella, poniendo sus manos sobre su rostro.
- Cuánto que has crecido y eres como ella, como tu madre: Una persona tierna y dulce, con un gran corazón.- Dijo aquella "persona" delante suyo, llevando a que alzara la vista.
- ¿Eh? ¿Cómo...? ¡Ahhhh, un fantasma, por favor, no me haga daño, se lo suplico!.- Gritó la rubia del terror y rezó para que no le pasara nada.
- ¿Fantasma?. No, no lo soy, Natasha Ivanisevic-Loud.- Le tranquilizó ese personaje y al revelar su nombre, la rubia la miró de pies a cabeza: Tenía la estatura de una persona normal, del mismo aspecto que era la chica, pero su rostro tenía una especie de "Máscara" en donde podía hallarse una expresión seria, sus ojos vacíos (o tal vez cubiertos por aquel "elemento de decorativo") y que se apreciaba una especie de "líneas" finas que bajaban como lágrimas, el cabello era rubio y sobre su cabeza portaba un "Kabuto" o Casco Samurai, en donde estaba el "Maedate" venía acompañado por una Luna y un Corazón Dorado, podía apreciarse el "Maezashi" o soporte de aquellos detalles y los "Fukigaeshi" a ambos lados del mismo y el "Hachi" tenía una pequeña "abertura" o "tubo" donde salía su cabello como una "cola de caballo oriental" y el resto de forma normal en la parte de atrás. La vestimenta era de estilo "Princesa Imperial", un kimono gris-plata, el cual daba también la apariencia de ser una Armadura Samurai, el calzado consistía en unas "botas" negras y por último, llevaba un cinturón en donde cargaba una katana.
Al ver a aquella chica, la "Princesa Imperial" se arrodilló ante ella y le tomó de las manos y de ahí fue hacia su rostro, acariciándolo.
- Nunca estuviste sola, Natasha. Siempre estuviste acompañada por ellos.- Le dijo aquella "Guerrera", mientras que le señalaba su billetera, en donde podía apreciarse una foto en donde estaban sus padres, dos rubios, pero el padre tenía ojos del mismo color que ella y su madre, quien sostenían a una bebe en sus brazos.- Esa recién nacida eres tú y allí están tus padres biológicos. Sí, esa misma.- Señaló aquel personaje.
- ¿Cómo...cómo? ¿Cómo lo sabes?.- Quiso saber Natasha.- Es raro decirlo, si la gente me viera, dirían que estoy loca, pero contigo, puedo verte.- Quedó la muchacha sorprendida y secándose las lágrimas.
- Es porque soy parte de ti, estoy unida a ti, como un Ángel Guardián. Siempre observándote, cuidándote y viendo cómo progresabas. Natasha, me siento orgullosa de ti y ahora que lo has hecho, yo estoy aquí por ti, para que luchemos juntas contra aquellos que nos intenten lastimar, también cumplir tus sueños. Nunca bajes la guardia, que pronto lo verás realizado.- Le prometió aquella "Princesa Samurai", haciendo que la chica se levantara del piso y la mirara.
- Tienes razón y en donde quieran que estén, mis padres me aman. Gracias.- Agradeció la chica a ella.- Por cierto, ¿cuál es tu nombre?.- Preguntó con curiosidad.
- "Sabaton", mi nombre es "Sabaton".- Se presentó su Usuario ante la joven.
Fin del Flashbacks: Volviendo al Presente, en una finca bastante linda y ubicada en las afueras de Tokyo, por un camino custodiado por sus "Fuerzas Leales", allí se hallaba aquella chica, mirando la situación por la ventana: Todavía llovía y se habían formado charcos en la zona del extenso predio y el parque, sus custodios iban de un lado para el otro, patrullando la zona y estaba acompañada por sus amigos y colegas, quienes habían sobrevivido a aquel encuentro con el Jefe en el Pasado.
Justo en ese momento, alguien llamó a la puerta.
- Adelante.- Le dio la rubia luz verde y allí ingresó un joven moreno y de cabello negro, vistiendo una camisa blanca con campera naranja, pantalones marrón y zapatillas grises. Sumado a ello, portaba un revólver en sus bolsillos.
- ¿Va todo bien; Naty?.- Preguntó aquel muchacho, llamándola por aquel apodo y caminando hacia su estudio, fue hasta donde se hallaba.
- Sí...todo bien.- Respondió ella, dando un suspiro pero eso no dejó satisfecho al chico moreno.-
- ¿Segura?. Escucha, tu mama viene en camino, Lily la fue a buscar con las demás, vienen para ponerse a salvo.- Le informó éste.
- Gracias por el dato, Carlos, muchas gracias.- Agradeció ella, mientras que iba hacia él.- La seguridad de todos ellos es importante, mientras que esta problemática siga, cualquier va a tomar el control de la Yakuza.- Temió Natasha al respecto por sus seres queridos.
- Descuida, el que venga aquí y refleje hostilidad, le volaré la cabeza. Mi Stand "Sex Pistols" los protegerá.- Prometió el pistolero y reveló a aquellos diminutos seres amarillos con números negros en su pecho.
- ¡Carlos, no te olvides que es la hora del almuerzo!.- Le hizo recordar Número 1 al joven.
- ¡Oh, cierto!.- Exclamó el muchacho y eso hizo reír a Natasha.- Disculpa, Naty, pero tienen razón.- Pidió perdón.
- No te preocupes, ve tranquilo y que se alimenten bien las "tropas".- Dijo la chica y de ahí salió para aquel sitio.
Quedó sola, pensativa un buen rato, mientras que esperaba a que llegara el momento en el que todos se reunirían allí mismo.
- "Pasaron unos días de la derrota de Chandler y su Stand "King Crimson", pero la pacificación no es sencilla. Hay muchas peleas y cuestionamientos sobre mi poder como la nueva Jefa de la Yakuza, muchos sectores no quieren hablar conmigo ni con mis Lugartenientes, apenas cuento con un 20% de apoyo y las esferas más importantes son las que oponen feroz resistencia hacia mí. Mi peor temor es que hayan grupos que busquen aprovecharse de este caos organizativo para obtener posiciones de avanzada. Tengo que ser rápido que mis enemigos, pero esa es la pregunta: ¿Cómo? ¿Cuándo van a moverse? ¿Cuál será su estrategia?. Entre otras preguntas. No quiero que nadie salga lastimado, ni mucho menos mi mama, Lily y el Tío Lincoln...Solo espero que podamos salir de esta".- Pensó la muchacha y de ahí vio en la ventana la llegada de un coche y bajaron de éste aquellas personas, incluyendo el albino mencionado.
Pronto terminó sus pensamientos y salió para recibirlos. También llegarían Leni, Lily y las demás hermanas a la finca y se pondrían a discutir sobre qué papeles tomar por el asunto del enemigo. Por ahora tenían que organizarse y elaborar un plan.
* "Sympathy for the Devil" (Canción de "Los Rolling Stones". Stand Master Paige).
* "Radio Waves" (Canción de Roger Waters/"Pink Floyd". Stand Master Jordan Girl)
* "In The Year 2525" (Canción de "Zager and Evans (1969)". Stand Master Silas).
* Stand Desconocido. Stand Master Fiona (Este personaje apareció en el capítulo "Crimes of Fashion", Temporada 3 de TLH).
Los antagonistas se han puesto en marcha, el enfrentamiento está por comenzar, Natasha está con miedo y dudas sobre qué hacer, no quiere que nadie salga lastimado o muerto, pero si desean triunfar, deberán trabajar para derrotar a este "Escuadrón de Élite" y no son ningunos tontos esos mismos.
Sumado a ello, se vio el despertar del Stand "Sabaton" de Natasha en el Pasado junto con una vuelta atrás sobre los personajes. Incluyendo la aparición de Carlos Casagrande. No se preocupen que los otros (Carol y Lily) también aparecerán.
A prepararse que dentro poco comienza lo bueno.
Muchas gracias a todos los seguidores por comentar y seguir esta historia (J. Nagera, Johnny Kennedy y RCurrent junto con Guest).
Cuídense, amigos, nos estamos viendo en el capítulo que viene y buen Domingo para todos.
