Segundo capítulo, jamás pensé que después de todos estos años volvería a postear mis ideas aquí en , pero me hace feliz, aun cuando este fandom no revivirá hasta el estreno de la cuarta temporada, me preparo con ansias. Gracias por leer.
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Capítulo 2: ¿Eres capaz de sentir amor?
El camino para ganarse la total confianza de Morty fue un proceso lento pero seguro. Poco a poco atraía la atención del niño con nuevos inventos o invitándolo a otras dimensiones, procuró no llevarlo a lugares peligrosos las primeras veces, no quería asustar al chico, y otras solo le pedía que lo acompañara en tanto construía un nuevo invento. Pero prontamente se olvidó de la psiquis del muchacho para llevarlo a las más descabelladas aventuras que le harían derramar lágrimas y sangre. No comprendía cómo el muchacho, tan frágil y débil como se veía, había podido aguantar tantas locuras hasta el momento sin quebrarse por completo y perder la cordura, pero ahí se mantenía como su pequeño ayudante científico sin la inteligencia para pensar científicamente.
Morty por su parte se fascinaba por lo mucho que había cambiado desde que Rick llegó a su vida, había ganado confianza, se sentía más seguro de sí mismo, ahora era mucho más capaz de enfrentarse ante sus miedos y ante Rick si era necesario, aún cuando terminara haciendo lo que el viejo quería al fin y al cabo. Aún así sabía que era la pequeña consciencia del mayor y que era su único hilo a tierra cuando se enloquecía en sus aventuras o se obsesionaba con algún experimento, Rick era un constante misterio, a veces parecía como si lo odiara y otras no podía dejar de sentir algo de miedo ante lo posesivo que era el mayor para con él, odiaba sus amigos, odiaba que fuera a la escuela, que conociera gente nueva, que pensara en Jessica, que no pasará cada segundo de su día en sus inventos y/o aventuras. Pese a ello lo aceptaba, por primera vez en su vida alguien se preocupaba por él y deseaba tenerlo a su lado, aún cuando todo lo demás al viejo le importaba un carajo.
Una noche en que milagrosamente Rick no lo había despertado para llevárselo a otra dimensión escuchó ruidos en el primer piso, cuando salió de su habitación para investigar escuchó más claramente los quejidos, definitivamente era Rick, lo escuchaba gritar y retorcerse y sin poder detenerse corrió hasta su habitación.
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Lo estaba viviendo nuevamente, el día de su partida, el día en que decidió dejar toda esa mierda del hombre correcto atrás y ser tal cual es, su esposa lo detuvo un segundo antes de atravesar el portal galáctico.
― Detente ― se congeló al instante al escuchar su voz en el umbral de la puerta del garaje. Diane, con su ceño fruncido y una copa de vino en una mano, apoyada contra la puerta, su mirada le decía que sabía perfectamente lo que haría y por qué lo hacía, hacía semanas que lo sospechaba, sin capaz de decirlo o querer admitirlo. Su asco era latente y era seguro que ya lo odiaba por la decisión que había tomado. ― Tuve un presentimiento aquel día en el hospital, jamás te había visto reaccionar así ante nada, debí haberlo sabido al instante
― ¿Saber que cosa, Diane? ¿Qué te abandonaría? ¿Qué carajos tiene que ver que el pequeñajo con el hecho de que me aburrí de esta puta vida de cartón? ― Interrogó enfurecido, siempre se molestaba cuando Diane le hablaba de sus presentimientos.
Diane soltó una leve risa sarcástica ― Cariño, te conozco mejor que tú mismo ―
― Eso es lo que crees. ― Claramente el hecho de que Rick estuviese escapando de su matrimonio no era lo que más le importaba a su esposa. Aquel tono condescendiente con el que estaba hablando le ponía los nervios de punta. Esta conversación, sin importar el rumbo que tomará, no iría bien para él. ― Solo es un bebé después del primer nieto no hay novedad de ver a esos ratones.
― Fue el momento en que sacaste al niño de su cuna y lo tomaste entre tus brazos, vi como en tus ojos nació una luz que desde hace años habías perdido, fue tanto la sorpresa al ver esa clase de sonrisa en tus labios que mi respiración se detuvo. ¿Y tu me dices que después del primero no existe ninguna novedad?
― No entiendo de que mierdas hablas. ¿No crees que estás llevando demasiado lejos tu imaginación?
― Hablo de la atmósfera que se presentó en ese momento, Rick. No te comportaste así cuando nació Beth, ni mucho menos cuando nació Summer,creí que por tu odio a Jerry sería lo mismo para ambos nietos. Pero independiente del amor o la emoción que hayas sentido con esos nacimientos, el momento que viviste ayer con ese pequeño, es lo que yo llamaría una impresión, te imprimiste en ese bebé , Rick.
― No entiendo lo que quieres decir, Diane. ¡Soy un hombre de ciencias, por el jodido Jesucristo que no existe! ¿Puedes ser más clara con esa mierda de imprimirse? ¡Solo lo tome en brazos por la mierda! Soy su maldito abuelo
― Es simple, Rick. Incluso para un idiota que nunca ve más allá de su nariz como tú. Imprimirse en alguien significa, grabar tu alma en esa persona, tanto que unen sus destinos.
― No puedo creer la mierda de la que estás hablando, Daine. Esta bien que creas es tus cosas esotéricas y tonterías espirituales, pero no me incluyas a mi en el saco. Me voy porque quiero ser el mejor, porque estoy harto de tener que vivir el sueño americano en el que no creo ni con la mitad de mis cojones. Tú y Beth, estarán bien, saben lo que siento por ustedes, es solo mi tiempo de partir.
― Estás escapando, Rick. Escapando de el único vínculo real que has sentido en tu vida, no lo hagas… por favor ― Los azules de Diana anegaban lágrimas que corrían por sus mejillas. ― ¡No soy estúpida, Rick! ¡Si bien supe desde el mismo momento en que acepte ser tu esposa que tu futuro conmigo era finito, que tu destino nunca sería el ser un padre de familia ni un hombre corriente y porque lo que tu verdaderamente deseas está mucho más lejos que lo que yo jamás podría alcanzar! Agradezco que hayas durado tanto tiempo.. pero luego de lo que viviste con tu nieto…¿No es aquello algo que debería mantenerse aquí en la Tierra por insoportable que sea el terror que te recorre? Deja de huir, Rick...
― No estoy huyendo...- Susurró con melancolía. Diane tenía razón, él nunca sería el padre y el esposo que ambas necesitan y él que decidiera abandonar esa familia era algo que se veía a la lejanía, por mucho que amara a su esposa e hija. Lo ocurrido con el nacimiento de su nieto era un hecho que nunca se imaginó que ocurriría pero no era miedo lo que lo impulsaba a huir. - Diane, si me quedo...ese niño jamás será libre…
No tuvo que dar más explicaciones, nadie más que su esposa sabía lo jodido que estaba por dentro, lo retorcido que podía estar su ética, lo que era capaz de hacer por conseguir lo que quería y el daño que provocaría en su obsesión, ya lo había vivido una vez, cuando ni siquiera había sentido aquello con este niño ¿Qué pasaría ahora en el que no ve la diferencia entre un alma y la otra?
Sin decir nada más, atravesó el portal sin mirar atrás... sin mirar como a sus espaldas su esposa Diane se derrumbaba. Nunca se lamentaría de sus decisiones.
Cuando encontró a Rick llorando en sus sueños en su habitación no pudo evitar abrazarlo hasta que se calmara, no se quedó ahí toda la noche temía que el viejo se enojara con él por invadir su privacidad, pero aún así se alegró por poder calmar a su abuelo con un abrazo. Por muy fuerte e inteligente que su Rick podía ser aún lloraba por las noches, dentro de sus recuerdos, como cualquier mortal.
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Un año se cumplía desde la llegada de Rick a la familia Smith y pese a todas las locuras, Morty no podía evitar sentir a su familia mucho más unida que el año anterior aún con todas deficiencias y peleas. Aquella había quedado en ayudar a su abuelo en la construcción de nuevas tecnologías para sus aventuras. Beth, Jerry y Summer se burlaban de él cada vez que Morty anunciaba que iría al garaje a ayudar a Rick pues según ellos no era lo suficientemente inteligente para serle de verdad ayuda al abuelo, y tenían razón, Morty en su totalidad solo le acercaba las herramientas que necesitaba pero aún así parecía agradarle que el muchacho lo acompañara así que aún con su estupidez se sentía útil, solo charlando e interrumpiéndolo en su trabajo de cuando en cuando .
—¿Abuelo Rick?— Habló con cierta timidez el menor
—Dime, Enano — Rick podría ser alguien experto en el lenguaje corporal, pero cuando se trataba de Morty las señales eran un cien por ciento más claras, el muchacho era como un libro abierto, tan expresivo que le enfurecía que fuera a la escuela con todo esa gama de rostros ruborizados y avergonzados que tenía. Por ello, de antemano ya tenía claro que fuera lo que fuera le iba a decir a continuación, no sería nada agradable.
― ¿Tú….amabas a la abuela? ― La pregunta lo atrapó desprevenido tanto que dejó de lado el destornillador y pensó un momento, esa pequeña acción hizo que Morty se asustara por un momento era extraño ver a su abuelo tomarse algo en serio, aún cuando ni siquiera había dado respuesta.
― ¿Por qué preguntas esa estupidez, Morty? ― Su abuelo parecía molesto, no lo miraba a los ojos, el ambiente se enrareció y Morty sintió un poco de culpa por preguntar tonterías.
― Mamá y yo estábamos sacando cosas del ático, encontramos sus viejos álbumes de fotos, en muchas de ellas salían los tres, creo que… jamás te he visto tan feliz ― Las palabras de Morty lo desconcertaron una parte de sí mismo odiaba a Beth por mostrarle esas tonterías a Morty, él no tenía porqué saber de su pasado.
― Pues no lo era…― Cuando decidió mirar a Morty a los ojos notó su decepción ― Nunca he sido una persona feliz, Morty. No puedes ser feliz cuando eres así de inteligente.
― Pero… ¿La amabas? ― Morty no parecía serlo, pero era un chico inteligente cuando a las emociones de los otros se trataba. Sabía que su abuelo nunca se arrepentiría de sus acciones, ni de haber dejado a la abuela, aún no sabía sus razones pero sospechaba que eran unas de gran peso como para dejar a la única mujer que lo aceptaba tal cual era.
― Tal vez, la soportaba lo suficiente como para aguantar el papel de padre y esposo ejemplar todos esos años. ― Morty se bajó de la repisa en la que estaba sentado y se acercó aún más a su lado. Buscando la mirada de Rick, por alguna razón el muchacho hoy estaba muy elocuente, golpeando los puntos exactos para poner de nervios a su abuelo.
― Jamás he visto a mis padres como tú y la abuela en esas fotos… me pregunto si alguna vez llegaré a sentirme así con alguien...
― Ya te lo dije una vez, Morty. El amor no es más que una reacción química que sienten los humanos para aparearse, promoviendo la perpetuación de la especie al crear subgrupos funcionales para la sociedad, es decir, la familia. Por lo que si estas buscando a alguien con el que tener sexo en lo que deberias de verdad poner atención es si tiene buenas caderas para parir a tus hijos y unos buenos senos para alimentarlos.
Morty no respondió a su discurso más que con una mirada de fastidio, sabía lo "imparcial" que podía llegar a ser Rick cuando se trataba de sentimientos, pero odiaba que fuera un imbécil al respecto.
― Vamos, niño. Deja de pensar en eso, es una estupidez que luego de todas las aventuras que hemos vivido lo único que anheles es vivir en el embobamiento del amor. Podrías desea ser el puto amo del universo y te apoyaría mucho más que en esto.
― Solo quería saber si una persona como tú, tan racional e inteligente, ha sido capaz de amar a alguien de verdad en su vida.
― No, Morty. Jamás he amado a alguien de la manera que la estúpida cultura te ha querido enseñar. Con sus "Para siempre" y "en la salud y en la enfermedad" Si la gente fuera un poco más inteligente sabría que el verdadero "amor" es encargarse de uno mismo y no una molestia en el culo como tu lo estas siendo.
― No hace falta ser inteligente para NO seguir tu consejo, Rick. Porque me pregunto yo, si de verdad crees en lo que estás diciendo y esa es la verdadera manera de amar, aún cuando sabías que todo lo que nos han enseñado es una total mierda, ¡aún así lo hiciste! y del hombre feliz que eras te convertiste en el miserable egoísta que vive alcoholizado para sobrevivir otro día. Que ni con millón de filtros podría volver a reflejar esa sonrisa en una foto ― Era consciente de que había llegado muy lejos con sus palabras. Rick miró a Morty a los ojos, esa mirada afilada y de desaprobación era idéntica a la de Diane, no le sorprendía que fuera la única persona en el universo que podía destrozar sus nervios con tan solo unas palabras
― No seguiré con esta mierda ― Rick hizo el ademán de levantarse e irse pero Morty lo detuvo tomándolo del antebrazo.
― Deja de huir, Rick ― Y esas palabras lo llevaron a un pasado que no quería recordar
― ¡Está bien maldito pendejo estúpido! Te diré la verdad ¡La verdad del puto universo! ¡Y espero que la recuerdes muy bien para no termines como el patético de tu abuelo y de toda tu puta familia! ― el mayor se giró de golpe tomando al muchacho de los hombros, enterrando sus uñas contra su carne. Morty quiso escapar pero la fuerza de Rick era impresionante ―- Sí, amé a tu abuela y a tu madre ¡Me dejé llevar por la calentura y creí que sería capaz de encajar en su sueño de algodones! ¡Pero no lo pude soportar! ¿Y sabes por qué Morty? ¡Porque prefería morir antes de terminar como tus padres! ¡Odiándose los unos a los otros, no soportando estar cerca del otro, en una rutina aburrida con mi cerebro pudriéndose en una casa en los suburbios, con una hija casada con un imbécil y dos nietos inútiles de cerebros vacíos que lo único en lo que piensan es en sí mismos! Lamentablemente no pude evitar con mi partida lo último ― Rick creyó que con tal verborrea sería capaz de callar al mocoso y terminar con el sinsentido, pero su corazón se detuvo cuando Morty le miro a los ojos con un fuego en los ojos desconocido hasta entonces.
― Si, tienes razón. Mi familia, cada uno de nosotros somos un puto desastre. Creí que toda mi vida sería un aburrimiento, sin nada interesante ni particular que contar pero tú llegaste… y me hiciste creer que soy especial...creí que si tu me decias que yo era capaz de amar...algún día podría ser feliz ― Morty se desprendió de los brazos de su abuelo con un manotazo, y salió del garaje sin mirar atrás.
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Los días pasaban y Morty evitaba a Rick como la plaga, muy poca paciencia le quedaba al respecto, tanto que su irritabilidad estaba afectando a toda la familia. No podía orillar al menor, era notorio cómo sabía todos sus trucos para llevarlo a una aventura o sacarlo de clases, como evitar estar en la misma habitación o compartir comidas como la cena y el desayuno. Esa mañana Morty desayunaba solo con su madre había aprendido a despertarse mucho antes para evitar al mayor antes de ir a la escuela, pero Rick no había dormido en toda la noche entre borrachera y un experimento por lo que entró a la cocina y se sorprendió de ver el fantasma del menor.
― Terminé mamá, que tengas un lindo día ― recitó antes de levantarse dejar su plato de huevos con tocino en el lavaplatos y salir de la cocina.
― Morty ¿No crees que es muy temprano para…― Demasiado tarde el estruendo de la puerta de la salida la interrumpió antes de terminar la frase. ― Vaya, sí que está apresurado ese muchacho.
Rick no emitió ningún comentario, si ya se encontraba malogrado por la borrachera más le fastidiaba que Morty lo ignorara, en su rostro se reflejaba pues su hija lo observó largo rato mientras se tomaba una taza de café bien cargado.
― ¿Qué le hiciste? Jamás lo había visto tan enojado ― preguntó suspicaz. Rick sabía que no podría escapar de este interrogatorio.
― No tengo idea. Estoy acostumbrado a herir susceptibilidades ― respondió sin dejar de tomar su café. Le quemaba la garganta aguantar la temperatura pero era mejor que dejar ver su mueca de desagrado.
― Pero él sí que sabe golpearte donde te duele ― Rick rodó los ojos ¿Tan obvio era lo mucho que le afectaba el muchacho? ― Su máxima rechazo, debe ser difícil soportar eso de tu nieto favorito
― ¿Nieto favorito? ¡No tengo nieto favorito! Sabes que tus dos hijos son igual de inútiles para mí, más si provienen del bosta de tu esposo. ― Pese a lo ofensivo Beth solo soltó una leve risa al respecto.
― No me engañas, papá. Desde el día que nació Morty él ha sido tu favorito, ahora dime ¿Qué fue lo que hiciste que lo tiene tan molesto?
― Me preguntó si amaba a tu madre. En resumen quería saber por qué la dejé si ahora soy un miserable. ― Era difícil discutir esto con su hija, era un tema sensible para ella también, pero nadie más lo escucharía al respecto.
― Debió ser por las fotos que encontramos en la azotea el otro día, se veía muy sorprendido de conocerte en esa faceta, para el siempre has sido el científico amargado que eres ahora.
― Siempre fui así, cariño. Lo demás era solo una fachada escogí la vida en la que podía poner a prueba todo de mi, ser yo mismo y no arrastre ni a ti ni a tu madre a todos eso. ― Beth pareció pensarlo un momento, dos partes de ella que se han confrontado toda su vida, la inteligente que odia esta vida de la misma manera que su padre la había odiado, con sus rutinas y desidia, y la mujer que ama a sus hijos y todo lo que ha logrado hasta el día de hoy por muy burdo que le parezca a alguien como su padre.
― Para él es importante saber que tienes sentimientos, papá. ― confesó Beth, mirando a su propio café ― Jerry y yo no hemos sido los padres perfectos ni mucho menos… Ha crecido lleno de inseguridades. ― Beth pensaba en la vida de Morty, creciendo en una familia deficiente con una madre quebrada por la pérdida de su padre, viviendo con lo que le tocó vivir más que con lo que soñó ser ― Sé que te será molesto el que te pida esto, pero para Morty eres el vínculo más cercano que ha tenido y espero que no lo decepciones... aún si tienes que doblar un poco tus propios principios para ello. ― Rick se encogió ante tal respuesta, comprendía que Morty era diferente a ellos. Morty no comprendía su desapego con las relaciones humanas y sus dificultades de ver más allá de sus propios egos.
― Lo intentaré, Beth. Lo intentaré. ― Beth se sorprendió ante lo fácil que su padre había aceptado, se alegró de tener razón en el hecho de que Rick de verdad se interesaba por Morty. Le daba un poco de envidia, jamás habría hecho eso por ella misma.
― Gracias, papá.
