La Profecía
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, la trama si.
NO SE ACEPTAN NINGÚN TIPO DE ADAPTACIÓN A ESTA HISTORIA
Capítulo 1
El comienzo de todo
En estos momentos estaba luchando contra Alice, una de mis guardianas, estábamos practicando cuerpo a cuerpo, que es lo que más me cuesta, aun no logro dominar todo lo que es patadas y puños, pero me tenía que acostumbrar, ya que si no llegaba mi pareja destinada, tampoco llegarían mis poderes.
¡Pero que tonta soy! Seguro no saben de qué estoy hablando... Bueno, me presento, soy Isabella Swan más conocida como Bella, una chica normal hasta que una extraña y a mi parecer estúpida profecía, me dicto como la diosa destinada a conciliar una guerra...
FLASHBACK.
Estaba recién despertando, eran alrededor de las 12 del mediodía, ¿quién en su sano juicio se despierta a esa hora? Ah, claro, yo... Soy una subnormal que debería vivir en las alcantarillas. ¡Pero no es mi culpa! Soñé toda la noche con peleas y golpes, además de un extraño de pelo cobrizo, extremadamente guapo, que además me enterraba un puñal cuando "supuestamente" nos íbamos a besar. Sí, me declaro oficialmente loca.
Una vez ya levantada me fui a la cocina, donde me esperaba mi abuela Mary... ¿no se los mencione? Vivo con mi abuela, porque mi madre al parecer se aburrió de mi cuando nací, y me dejo con ella.
-Hola hija, ¿cómo amaneciste?- me pregunto tan maternal como siempre.
- Muy bien nana, gracias por preguntar-
- Que bueno, en unos minutos más estará el almuerzo, debes dejar de despertarte a esta hora-
- Lo sé, y lo siento, pero estos extraños sueños me tienen intranquila, no puedo dormir en paz- le comente abatida.
- Deberías decirle a alguien sobre eso, no es normal soñar tantas cosas absurdas, especialmente si tú eres la protagonista- me respondió.
- Lo hare-
Luego de esa pequeña platica me fui a comer, estaba realmente asustada con todo lo que me estaba pasando, no puedo estar loca, solo tengo 17 años.
Estaba tan sumergida en el miedo que me causaba esto, que no vi venir lo que realmente me dejaría perpleja...
Ya no estaba sentada tranquilamente en la mesa, ahora me encontraba en un prado, entre dos enormes grupos de personas, a mi lado estaban 2 chicas realmente extrañas, una rubia, alta, con cuerpo escultural, que por solo estar a tu lado, ya pierdes varios puntos de autoestima... Y la otra, bajita, pelo negro y facciones de duendecillo. Ambas miraban seriamente hacia donde yo estaba, pero justo en ese momento me di cuenta que tenían un ojo rojo, y otro verde, que extraño. Al girarme, me encontré con 2 chicos, uno demasiado musculoso, llegando a exagerar y con el cabello negro... y el otro, musculoso, pero no tanto como el anterior, y con el pelo rubio hasta la nuca. Ellos estaban detrás mío con la mirada fija al frente, tenían un extraño aire protector, y además me resultaban conocidos. Después de ellos, en mis flancos derecho e izquierdo, después de las chicas, se encontraban una manada de 8 lobos gigantes, que estaban enseñando sus colmillos.
En el grupo contrario se encontraban 3 personas, que al parecer eran los líderes, junto con una innumerable cantidad gente que los protegían, todos iban con una capa oscura que les tapaban el rostro, así que no podía reconocer quienes eran.
Pero un hecho que me enfureció, aun sin saber el motivo, fue ver al cobrizo junto a ellos, ¡era el! El chico de mi sueño, ¿pero no se supone que me debería ayudar? Claro, ya me acorde, me enterró un puñal, supongo que estaba con ellos después de todo, no se la razón concreta, pero me dolió que no me estuviera apoyando, ¡por dios! Ni siquiera lo conozco, pero siento una inexplicable atracción hacia él, y no solo eso, también furia por separarse de mí, y dolor, por ver su mirada tan entristecida y arrepentida.
Y después de eso, volví a donde estaba, sentada en la mesa con mi abuela comiendo.
-¡¿viste todo eso?! - grite afectada.
-Sí, lo vi-
- ¿pero cómo? -
- No lo sé, pero supongo que todo tiene que ver con la profecía- dijo como si nada.
-¿Que profecía? -
- Mira Bella, ay muchas cosas que te he ocultado durante tu vida, la verdadera razón del porqué de la partida de tu madre, tus poderes y más-
-¿poderes? ¿Qué poderes? - pregunte.
- "una niña nacerá, ahijada de dioses será, como una human más vivirá, hasta que a la edad de 17 años descubrirá su poder escondido, la vida de muchos salvara, más el amor no encontrara, traicionada y engañada se sentirá, y para conciliar una guerra morirá, mas todo el esfuerzo valdrá, porque al año del deceso volverá, viviendo todo lo que tiene que vivir y más.. Después de todo inmortal será, y a la pareja destinada volverá" - recito con la mirada perdida.
- E-esa es... Mi profecía- tartamudee.
- Si, por eso tu madre se fue, no soportaba tener a la elegida como hija. Y lo que acabamos de ver ahora, lo han visto todas las personas que nos ayudaran, incluyendo a tu pareja destinada-
No sé lo que me pasara de ahora en adelante, soy la elegida, moriré para luego revivir. Solo una cosa tengo segura... Haré todo lo posible por mantener con vida a mis amigos y familiares, aunque para eso tenga que entregar mi alma al propio diablo.
FIN FLASHBACK.
Y ahora estoy aquí, entrenando con Alice, mi guardiana, mientras Rosalie, mi otra guardiana, hace la vigilancia correspondiente. Desde que la profecía empezó, todo se ha vuelto muy complicado, un tío lejano me trata de matar, por lo que tenemos que estar en guardia todo el tiempo, nunca se sabe cuándo puede atacar, además de que tenemos que esperar a que aparezca Edward, creo que ese es el nombre del chico de la visión, para poder empezar a practicar con mis poderes... Algo que me ha tenido muy confusa es por qué en los sueños me apuñala, ¿no se supone que es mi pareja y me debe cuidar? No lo sé, pero espero que por lo menos, solo esa parte haya sido mi imaginación, y no parte de mis visiones, porque si es así, no podre confiar en él, también podría matarme.
-¡Bella! - me grito Alice.
-¿que? - pregunte de vuelta.
- tienes que estar en guardia, nunca se sabe cuándo puedo atacar, el enemigo no esperara a que estés lista para empezar la pelea-
-esta bien, sigamos- conteste.
Luego de practicar un rato más con la duende, como le decía de cariño, escuchamos unos apresurados pasos que venía hacia nosotras.
-ya ha llegado- dijo Rosalie saliendo por entre los árboles.
-¿quien? - dijimos Alice y yo a la vez.
- Edward- respondió antes de darse vuelta y guiarnos hacia donde se encontraba mi futura pareja.
Hola, aquí esta el primer capítulo... tratare de subir seguido, pero no es nada seguro, ya que estoy en clases y empezaran los trabajos y todo eso.
¿Me dejan riviews? *hace ojitos*
~Catapiacullen~
