Géneros: Hurt/Comfort, Romance, Drama y algo de Humor.
Advertencias: Ne, ninguna.
Descargo de responsabilidad: Naruto y sus personajes no me pertenecen, yo sólo los utilizo para el entretenimiento de ustedes sin ánimos de lucro; las ocurrencias y demás, así como la historia, sí son producto de mi descabellada imaginación.
Capítulo 2: Empatía
Hinata había corrido tan rápido y lejos como sus piernas se lo permitían, sin saber realmente a donde ir. Si regresaba al complejo, su padre probablemente cuestionaría el por qué de su mal estado, y ella no quería hablar de ello... no con su padre, él no debía verla así.
Su pequeña hermana Hanabi era una buena opción ¿Pero por qué habría de molestarla con sus lamentables problemas personales?
Su carrera poco a poco se trasformó en una caminata rápida y se detuvo frente al complejo Hyūga. Lo observó con detenimiento, indecisa. Usando su antebrazo, limpió las lágrimas de su rostro y se dio la vuelta, tomando un camino diferente.
Caminó sin un rumbo específico, sólo lo hizo hasta llegar inconscientemente al espeso bosque dentro de Konoha, donde se ubicaban los campos de entrenamiento. En este caso, el número siete.
Se detuvo allí. Ahora sentía más dolor en su pecho. Allí era donde Naruto, junto con su equipo, entrenaban arduamente. Se mordió el labio y caminó hacia el árbol más cercano mientras las lágrimas comenzaban a formarse en la esquina de sus ojos, y otras bajaban descaradas por sus mejillas. Ignoró la maltrechidad del tronco y se dejó caer pesadamente en éste, hasta tocar suelo. Abrazó sus rodillas, sintiendo frío de repente; apoyó su cabeza en sus brazos y rodillas y sollozó en silencio.
—¿Por qué lloras? —preguntó una voz grave, profunda y desinteresada.
La Hyūga se detuvo abruptamente y sobresaltada, miro hacia arriba, encontrándose con el intimidante azabache posado sobre una de las ramas del árbol. Sus brazos detrás de la nuca y su pierna derecha colgaba del mismo mientras miraba la luna. ¿Qué hacía él allí?
Se secó las lágrimas rápidamente. —N-no es nada... —respondió exhalando profundamente mientras cerraba los ojos.
Sasuke no dijo nada, pero sabía que aquello era una mentira. O sea, ¿Quien llora por nada? Él por lo menos no lo hacía, además, había vacilación en sus palabras. No le importaba de todos modos.
La Hyūga gimió de angustia y cedió finalmente. —E-en realidad yo... —hizo una pausa y el Uchiha cambió su atención a ella, aunque no le interesara—, todo aquello que anhelé desde niña... era nada más que ensueños, lo inalcanzable...
Sasuke simplemente no entendió.
Hinata lo miró con suplicio. —¿Qué debo hacer?
¿Y él cómo iba a saberlo? ¡Siquiera sabía de lo que estaba hablando!
—Si fueses más específica, tal vez sería capaz de decir algo. —Gruñó el Uchiha algo fastidiado y cerró los ojos, tratando de relajarse por todo lo que había ocurrido ese día.
Hinata se sonrojó furiosamente ante su declaración, sintiéndose aún más tonta al ponerse a parlotear de algo que siquiera ella misma comprendía, y más con el último Uchiha, que probablemente no le interesaba.
—Lo-lo siento, Uchiha-san. —Susurró la peliazul.
Sasuke miró hacia abajo. —¿Y ahora por qué te disculpas?
—A-ah bueno... por... —tartamudeó ella jugando con sus dedos—, p-por no explicarme bien y... umm... —llevó ambas manos al rostro avergonzada de sus propias acciones.
Sasuke tan solo le quedó mirando y cambiando su vista al cielo, cerró los ojos una vez más. —Hmp— fue todo lo que dijo.
Hubo un momento de silencio, hasta que fue roto por algo sorpresivo. —Na-Naruto-kun ama a Sakura-san...
Los ojos de Sasuke se abrieron de golpe, como si hubiese tenido el susto de su vida y miró a la Hyūga con una extraña expresión en su rostro, recordando finalmente que la muchacha había estado profundamente enamorada del rubio, desde muy pequeños.
—... Yo lo vi con ella y... sólo salí corriendo... nada más me importaba... —murmuró Hinata con sus ojos aperlados brillando por las lágrimas contenidas—, pero creo que yo estoy exagerándolo todo...
El Uchiha saltó del árbol, aterrizando en cuclillas a su lado. —Sí, lo estás... exagerando mucho— dijo con un deje incierto en sus palabras.
Miró sus manos, que ahora sangraban por el desquite con el árbol. No le importó, él había sufrido peores, como la pérdida de un brazo. Claro que ésto no pasó desapercibido por Hinata.
—U-Uchiha-san ¡Sus manos!— exclamó ella con preocupación e inconscientemente las tomó entre las suyas y las observó con sumo cuidado, para el gran desconcierto del Uchiha.
Él le quedó mirando con una ceja alzada, como si lo que ella hacía era invadir su espacio personal.
—¿C-cómo le ocurrió esto? —pidió saber ella sin dejar de observar sus manos sangrantes.
Sasuke se sintió extraño en ese momento. Porque a pesar de conocer a la Hyūga nada más que a vista, o tal vez ni eso, era agradable saber que alguien se preocupaba por él. Era... raro en ciertos aspectos.
Cerró los ojos y quitó sus manos como si las de ella quemaran, manteniendo una expresión estoica en su rostro.
—Entrenando —respondió simplemente el Uchiha, casi sonando como un gruido frustrado.
—E-etto... lo siento —se disculpó Hinata al darse cuenta que su acto le había molestado... o tal vez su mera presencia.— ¿Quiere que me... valla? —preguntó jugando con sus dedos, aunque no hacía falta hacerlo, ya sabía la respuesta.
—¿Por qué? —Sasuke se apoyó en el árbol detrás de él, sin mirar a ella.
Hinata parpadeó sin siquiera esperarse aquello. Era imaginable que el Uchiha le dijera que se valla porque era una molestia o simplemente quería estar solo...
Pero no era así... lo que menos deseaba Sasuke en esos momentos, era estar solo. Por más raro que pareciera saliendo de él.
Porque el gran Sasuke Uchiha estaba dolido, y al descubrir que la Hyūga había pasado exactamente por lo mismo, no pudo evitar tenerle algo de empatía y...
En fin, la presencia de ella no le molestaba y punto. Lo cual sería extraño para otras personas que no lo conozcan del todo.
La Hyūga asintió lentamente mientras pensaba que todo lo que se rumoreaba de él, era mentira. O al menos eso creía.
Bajó la vista y puedo divisar un maltrecho ramo de flores de cerezos. Enseguida su expresión se torció en una mueca angustiada.
—Uchiha-san... ¿Puedo preguntarle algo?
—Hmp —respondió simplemente el pelinegro. Hinata tomó eso como un sí.
—¿Para... quién eran estas flores?
Sasuke se tensó ante su pregunta, lo cual la joven notó, sintiéndose algo mal por la pregunta que le había hecho. Enseguida se arrepintió e iba a disculparse hasta que el pelinegro habló.
—Para Sakura... —contestó tratando de ocultar su dolencia, manteniendo su expresión estoica que siempre llevaba—, ese fue mi error.
Hinata se sorprendió. ¿Para Sakura? Nunca se imaginó que el Uchiha pasaría lo mismo que ella.
—Uh-umm siento mucho tocar el tema, yo...
El pelinegro bufó, pensando que tal vez hubiese sido más fácil responderle con un "Y a ti que te importa", le habría dado menos problemas.
La Hyūga se mantuvo en silencio y miró el ramo de flores una vez más y luego lo colocó en el suelo.
Cada uno, sumido en sus cavilaciones, sin molestarse por la presencia del otro, se mantuvieron en silencio sin nada más que decir.
Luego de unos minutos que parecieron horas, Sasuke miró a un lado, notando a Hinata completamente dormida.
—¿En qué momento...?— se preguntó soltando un gruñido, para luego ponerse de pie y mirarla por un momento con algo de empatía.
~oOo~
—Hiashi-sama, no le miento, yo he visto que alguien ingresaba por la ventana de Hinata-sama.
—¿Cómo que...?
Hinata se cubrió la cabeza con una almohada, tratando de no oír el lío que se había formado fuera de su habitación.
—Hinata, abre la puerta —llama su padre desde el otro lado de la misma—. Tenemos que hablar de algo y te necesito despierta en estos momentos —continuó la voz relajada de Hiashi mientras le daba ligeros golpecitos a la madera.
La Hyūga llevó las mantas a la cabeza gimiendo suavemente, con ganas de seguir durmiendo. Entonces la puerta se abre sin más, y el cabeza del Clan ingresa, cerrando la puerta tras de sí y dándose la vuelta para mirarla.
Ella sintió un peso en su cama y se vio obligada a bajar las mantas para dejar ver nada más que sus aperlados ojos.
—¿Qué ocurre, padre? —pregunta Hinata con cansancio, sentándose en la cama y mirando a su padre.
—Hinata... —dice seriamente el hombre—, ¿Por qué estuviste toda la noche fuera? —su expresión cambió a una de preocupación, una que la Hyūga muy seguido no tenía la oportunidad de ver. —¿Has estado allí sola, a media noche? No entiendes lo...
—Tengo dieciocho años, padre —le interrumpe bruscamente Hinata. Él la mira y suspira.
—Lo sé pero... —se queda callado.
—Lo-lo siento padre... es que ayer... no fue mi día, y pensé que... estar un momento fuera, podría sentirme al menos un poco mejor —y vaya que lo ha hecho.
Eso le hizo preguntarse, cómo había llegado hasta su habitación, porque no recordaba haberlo hecho por su propia cuenta.
Hiashi suspira nuevamente, pensando si era correcto preguntar cual había sido su problema, pero tal vez no era bueno tocar el tema... por el momento.
—Alguien ingresó por tu ventana anoche... —dijo el hombre, haciendo que Hinata parpadeara en la confusión— ¿Sabes algo de ello?
Hiashi estaba desconcertado, pensando cómo demonios un desconocido fue capas de ingresar al complejo de uno de los Clanes más prestigiosos de la aldea sin ningún problema. Esa era razón suficiente como para aumentar la vigilancia del lugar.
Hinata niega suavemente haciendo al Hyūga suspirar. —Sabes Hinata que puedes hablar conmigo de lo que sea; tienes a Hanabi también.
Se pone de pie y se acerca a la puerta, para luego mirarla. —Ah, ella te espera para el desayuno —avisa y sin más, la abre y sale, para ser detenido por la suave voz de su hija.
—Etto... gracias padre —sonríe sincera la peliazul. Hiashi asiente y se retira, dejándola nuevamente sola.
Hinata se queda en silencio, con la mirada perdida en la nada mientras recordaba los sucesos del día anterior. Dejó escapar un suspiro dolido y se quitó las mantas que la cubrían y seguidamente se puso de pie, estremeciéndose al contacto con el frío suelo.
Se dirigió al baño frente al fregadero, y se mojó la cara al momento que se miró al espejo. Llevó una mano a su rostro al ver su aspecto casi demacrado y restos de lágrimas secas en sus mejillas.
Estaba tanto física como mentalmente destrozada, pero se mantuvo firme, sosteniendo una sonrisa impávida en su pálido rostro. Porque si Naruto-kun era feliz... ella era feliz; siempre le deseó lo mejor y ahora que había encontrado al amor de su vida, ella sólo podría sonreírle... aunque la vida no le devolviera tan apacible gesto.
Peinó su cabello con poca sutileza, a pesar de que siempre le ponía mucho esmero al cuidado del mismo, pero no estaba de ánimos para eso, sólo quería dormir y olvidarse de todos aquellos problemas que revoloteaban molestamente en su cabeza, como si los mismos no tuvieran otra cosa mejor que hacer que molestarla sin más.
Como ya estaba cambiada, porque al parecer no se había puesto sus pijamas antes de dormir, aunque no recordara en qué momento lo había hecho; no fue necesario cambiarse y ya estaba relativamente lista para encontrarse con padre y hermana para el desayuno.
Antes de retirarse de la habitación, se acercó a la ventana ligeramente abierta y se asomó para poder ver fuera. El viento meciendo su cabello, ella supo en ese momento cómo llegó a su habitación sin siquiera recordarlo. Sonriendo de lado en agradecimiento, sólo pudo pensar en una cosa: Que al menos respecto a él... nunca estuvo equivocada.
N/A: Holis gente linda! ¿Cómo están? espero que muy bien :)
Sí lo sé, me tardé mucho, y además capítulo corto. Es que ando corta de tiempo con la escuela y todo eso, así que espero que el capi haya quedado algo presentable.
No sé cómo voy con esto del romance, no ocurrió nada aún pero me refiero a las actitudes de los personajes. Porque a veces, para escribir algo tal vez se necesite experiencia, y yo no la tengo respecto a este tema; no estoy muy segura de cómo deberían actuar y nada más me guío por las series, películas, libros y fic's románticos que he visto y leído hasta ahora. Ustedes dígame si estoy exagerando algo así puedo mejorar ;).
También, espero no estar haciendo tan OoC a Sasuke, porque ese personaje siempre me resultó algo difícil de manejar.
Como tengo cinco historias pendientes para actualizar (porque soy irresponsable xD), haré lo siguiente:
Actualizaré . primero (por las dudas, son abreviaciones), luego ID. (que sería este fic), C.C., AEUU. y por último AHUO. (jeje, suenan gracioso).
Actualizaré como una ronda y así no engancharme con un fic mío en especial, porque realmente siempre me pasa eso XD. Y así también tener un orden para que sepan cuanto tardará cada actualización. Ahora sabrán por qué esta historia se demorará un poco de ahora en adelante.
Muchas gracias por sus reviews, favoritos y seguidores, los quiero a todos!
Sayonara! Y que estén bien... n_n/
