Tiene que ser una broma!
-Tiene...que haber...alguna...equivocación-bajo mis pies era como si todo a lo que me aferraba era nada mas que un espejismo, sentía que todo se me derrumbaba encima, estaba completamente en otro lugar aun sin poder comprender como era que esto me pasaba a mi.
-Lo siento señorita Brandon, entiendo que debe de ser difícil para usted procesar esta noticia, lamentablemente no le puedo decir que estamos equivocados, le hemos hecho todos los exámenes correspondientes como usted sabe y todo apunta hacia un mismo resultado.
-Cuanto tiempo?-mi voz se quebró al final de la frase mientras comenzaba a entender que todo se me derrumbaba encima.
-Esa es una pregunta que no esta dentro de mis capacidades responder señorita-decía el doctor con una voz profesional mientras me miraba a los ojos-con tratamiento puede que alarguemos su vida y hasta la salvemos, pero este tipo de enfermedad suele ser de doble filo, un día parece que todo va estar bien y que no tiene nada y al otro puede estar tumbada en una cama a pocas horas de morir-las lagrimas comenzaban a desbordarse por mis ojos mientras me preguntaba en mi mente una y otra vez: ¡¿por que a mi?
-Tiene alguna otra cosa que decirme doctor Masen?-mi voz era apenas un susurro ahogado.
-No, ya le explique cuales son las condiciones, solo tiene que programar con la enfermera la cita para comenzar el tratamiento y listo.
-Muy bien, en ese caso gracias y hasta luego doctor.-me levante de la silla opuesta al escritorio del medico y me dirigí hacia la puerta deseando con todas mis ganas que al salir de la clínica me dijeran que todo era solo una broma.
-Alice-me llamo Rosalie mientras yo caminaba hacia el estacionamiento-Alice amiga?...estas en tierra?
No, no lo estaba me encontraba en cualquier lugar menos con los pies en la tierra, mi mente solo era capaz de pensar en una cosa: "Leucemia",le daba vueltas una y otra vez mas a la palabra y aun no era capaz de maquinar la información.
-Alice...que te dijo el medico?-pregunto Rosalie ya con la angustia tallada en su voz.
-Te importaría manejar Rose?,no creo tener fuerzas para enfrentar el trafico en este momento.
Rosalie se subió al asiento del conductor de mi Porsche, y yo me instale en el puesto del copiloto, dejando que las lagrimas corriera por mis mejillas mientras el tiempo corría quitándome un aliento mas de vida.
-Alice me tienes preocupada-Rosalie me miro a los ojos mientras esperaba que la cola de automóviles avanzara-que fue lo que el medico te dijo?
-Prométeme que no se lo dirás a nadie-mi voz se quebraba delatando aun mas mi tristeza.
-Bien,lo prometo...pero habla que me estas asustando.
-El doctor Masen me dijo que tengo Leucemia.
El silencio invadió el auto, Rosalie fue incapaz de decir algo pero sus ojos que se sembraron en mi comenzaron a llenarse de lagrimas y de agonia.
-Lo siento tanto-fue lo único que sus labios pudieron pronunciar en cuanto volvió a poner su atención en el trafico.
"Yo lo siento aun mas", pensé entrando de nuevo en mi burbuja de irrealidad.
