Nota de autor Oh por dios, no lo puedo creer... MIL GRACIAS a todos.
Cuando publique el prologo jamas pense que en 24 horas ya tendria comentarios y muy buenos. se los agradesco a todos y a cada uno, espero no defraudarlos y prometo actualizar lo mas que pueda.

Disclaimer: Ni glee ni los personajes que a continuación se presentan me pertenecen (lamentablemente)


CAPITULO 1: ¿Qué estoy haciendo?

FLASHBACK antes de la boda

El dia comenzaba, el soy ya había salido y el despertador sonaba como loco en la habitación de Blaine Anderson, un joven de 25 años con un futuro prometedor en la rama de finanzas tal y como su padre lo habia planeado, pero bueno eso es aparte, Blaine recién despertaba, salió de su cama y se dirigió al baño, abrió la llave de la regadera y antes de entrar se miro en el espejo.

-¿Qué estoy haciendo?- se pregunto a si mismo mientras se tallaba los ojos con sus manos. El ruido del agua cayendo le recordó lo que tenía que hacer, rápidamente se desvistió y entro a la regadera, dejando caer un poco el estrés entre el agua fría que al momento caía sobre su bien formado cuerpo.

Blaine no sabía que hacer, ya era un hombre y aun seguía las ordenes de su padre, aun no sabía quien era el, simplemente para el aun no era nada, porque nadie sabía lo que el era en realidad.

Pasaron unos minutos de relajación, cuando Blaine salía ya de la regadera, envuelto en una toalla color blanco con rumbo de nuevo hacia el espejo

-No puedo hacerlo- Se dijo así mismo como respuesta tal vez a la pregunta que había hecho con anterioridad, sacudió un poco su cabeza y se dirigió a su cuarto donde se vistió de manera informal y se dispuso a salir de su habitación.

Eran las diez de la mañana, Después de una larga charla sobre el vendito futuro con su padre y de un desayuno familiar el chico tomo camino de regreso a su habitación, ya adentro tomo de su closet una mochila color rojo y se dispuso a guardar solo lo necesario según el, unas cuantas mudas de ropa que combinaran a la perfección y un par de zapatos que eran sus favoritos; Cerro su mochila y regreso a su closet, ahora mirando hacia la parte de arriba, donde se encontraba una de sus posesiones mas amadas, su gran amiga, su compañera en su destino… su guitarra.

Después de un momento de reflexionar aun mas Blaine fue interrumpido por alguien que llamaba a su puerta.

-¡Un momento!- Respondió nervioso mientras tomaba la mochila y la ponía debajo de su cama, justo a tiempo por cierto puesto que Albert su padre se apresuraba a entrar a su cuarto sin esperar ni siquiera la autorización de su hijo.

-¿Qué pasa padre?- Pregunto Blaine nervioso a lo que su padre no respondió, solo siguió observando el cuarto como era su costumbre.

-Pues tu madre… ella quería saber si ya estabas listo, pero veo que aun no lo estas.- Respondió Albert molesto pues su hijo no estaba haciendo lo que debería. –Date cuenta la hora que es Blaine y tu aun no te has puesto tu traje, esto no es un juego hijo- el traje de Blaine aun colgaba afuera del closet lo cual estresaba a Albert puesto que quería que todo saliera a la perfección.

Blaine tartamudeo un poco antes de responder algo lógico –Aun hay tiempo, no voy a tardarme mucho- El joven de ojos miel miraba a su padre tratando de convencerlo para que saliera de su cuarto.

-Blaine, hijo en este caso lo que tienes que hacer es ganarle al tiempo- afirmo Albert tomando del hombro a su hijo y dándole unas palmadas –no queremos que Clarisse llegue antes que tu ¿o si?, eso no es lo correcto- Dicho esto ultimo Albert solto a su hijo y se dirigió hacia la puerta –te esperamos abajo, no tardes- abrió la puerta pero antes Blaine lo interrumpió…

-¡espera!- inquirió Blaine –no se preocupen, yo puedo irme en mi auto, asi no me tienen que esperar, además quiero irme solo… tengo que pensar algunas cosas- Respondió Blaine aun examinando su respuesta.

-Esta bien, pero no tardes, le diré a tu madre- afirmo Albert haciendo que el corazón de Blaine se calmara un poco. –y péinate ese cabello al menos, recuerda que vas a una boda y no es el peinado correcto- dicho eso Albert salió de la habitación.

-por eso no voy a la boda- dijo Blaine para si mismo y continuo con sus planes de escape o de simple libertad.

Blaine volvió a tomar sus cosas, las puso sobre su cama y se dirigió hacia la ventana que tenia una vista perfecta hacia la entrada; donde vería cuando sus padres salieran.

-Ya salgan- pensó Blaine con la mirada fija en la ventana, hasta que vio alejarse a un auto negro ultimo modelo, era el de sus padres.

Al haberse ido ya sus padres Blaine tomo su mochila, su guitarra y de uno de los cajones de los costados de su cama tomo el dinero que tenia en efectivo puesto que no podría ya usas su tarjeta de crédito sin ser rastreado por su padre.

Salio rápido de su cuarto para recorrer un largo pasillo hasta las escaleras, cuando de pronto un sonido lo espanto hasta que noto que ese ruido provenía de su celular, asi que lo tomo y contesto sin mirar quien era el que lo llamaba.

-¿Bueno?- Pregunto Blaine

-Mejor Amigo ¿Nervioso?- pregunto una dulce voz al otro lado del teléfono, lo que provoco que Blaine se sobresaltara pues ella era a la ultima persona que imaginaba que lo llamaría en ese momento.

- ¡Clarisse!- Dijo el ojimiel nervioso.

-si soy yo tontito… solo quería….- escucho suspirar a la mujer por la línea –quería decirte que estoy muy orgulloso de ti, eres muy valiente Anderson-

En ese instante, tan solo con escuchar la voz de Clarisse animándolo y diciéndole todo lo anterior hizo sentir a Blaine como un completo cobarde. Se sentia la peor persona del planeta, sabía que ella no se merecía todo lo que pasaba, al final los dos eran víctimas de lo que se suponía era correcto para sus familias.

-Clarisse… yo…- Blaine no podía formular una oración completa, sentia que su boca no emitía las palabras que su cerebro le ordenaba, tartamudeaba y solo quería que la llamada terminara.

-Nos vemos en unas horas- interrumpió Clarisse –Te prometo que todo saldrá bien-

-Lo siento, Te quiero- Apenas alcanzo a decir el moreno cuando Clarisse ya estaba finalizando la llamada.

Clarisse Montgomery en verdad era una gran mujer, era bella, inteligente, comprensiva y sobre todas las cosas era la mejor amiga de Blaine, desde que tenia memoria el moreno la conocía; Jugaban juntos desde pequeños y siempre estaban juntos al punto de que Blaine prefería jugar con ella que con los niños del vecindario, tal vez eso fue lo que hizo creer a sus padres que ellos estaban destinados a estar juntos por siempre…. ¡Oh gran error! Porque Blaine & Clarisse siempre se vieron como hermanos y eso era todo, Clarisse conocía perfectamente a Blaine y el la conocía a ella. Solo arruinaron una hermosa amistad con esa estúpida idea.

-Perdóname- Dijo Blaine para si mismo mientras se sentaba en la escalera mirando su teléfono, pensando que era lo correcto, que era lo mejor.

''No me voy a casar con mi mejor amiga'' Pensó Blaine cuando intento llamar a Clarisse para decirle lo que pasaba, pero ella ya no contesto, solo el sonido de su voz grabado en una contestadora. ''Clari, perdóname, esto no esta bien… eres mi hermana, no puedo casarme con mi hermana'' –dijo en todo irónico ''me voy a buscar lo que aquí no me han dejado encontrar… a mi mismo''

Finalizo la llamada y apago su celular, lo miro por última vez y lo aventó desde donde estaba por las escaleras viendo como se partía en pedazos cuando habia llegado al suelo.

-Ahora ya no hay marcha atrás- se respondió mientras tomaba de nuevo sus cosas y salía de su casa, rumbo a quien sabe dónde. te voy a encontrar Adam-

Ahora, después de saber que Blaine era completamente infeliz y mas aun por el horror que le obligaban hacer al casarse sin amor, nos queda solo una pregunta mas antes de aventurarnos con el moreno de hermosos ojos miel: ¿Cuál fue esa razón? ¿Qué o quién lo izo ver que el mundo estaba mas haya de decir si a todo lo que su padre le pedía?

La pregunta aquí es quien es ese tal Adam… Adam Morris?