POV. Bárbara.Tenía tan solo 10 años, cuando me tuvieron que cambiar de escuela, ya que me mudé a Santiago con mis padres, me tuve que despedir de mi única y mas querida amiga, Mercedes una chica de baja estatura, ojos celestes y con muchos rulos y muy inteligente y simpática, y muy linda...
El cambio en sí, no fue muy brusco ni significante, solo que mi corazón extrañaba a Mercedes un montón y de una manera inpensada, ya qué, por razones de la vida dejamos de hablar y nuestra amistad se fue deteriorando mediante el olvido, sin embargo, le seguía teniendo mucho cariño y aprecio.
Pasaron los años y a mi Padre lo transfirieron nuevamente a mi pueblo natal: Villa ruiseñor.
Tuve que volver por causas obvias, por suerte en Santiago no tenía tantas amigas y tampoco eran muy cercanas, por lo que la ida no fue muy compleja ni difícil. Lo único que en realidad me alegraba el viajar a mi pueblo era el poder ver a Mercedes, después de tanto tiempo.
Llegué con 14 años a mi nuevo colegio: Liceo nro 1 de concepciónLa mayoría de los niños adinerados asistían a ese colegio, ya que contaba con una excelencía académica mayor al resto y los preparaba para ser "los mejores", pero de todas formas eso no implicaba que sus modales fueran exactamente los mejores, y esto lo pude notar mi primer día de clases...
Al parecer habían dos grupos de amigas que se odiaban a muerte:
Elsa, Yamilet, Augusta vs Rayén, Mercedes, Josefa, Estefania, Catalina's Era tal la rivalidad que cada vez que ambos grupos se juntaban había una pelea, y la más tranquila de todas era Mercedes quien se encargaba de apasiguar las discusiones "¿Será ella, mi amiga?" me pregunté cuando oí su nombre y por supuesto que era ella solo que estaba cambiada, bastante la verdad
Era muy linda a los 10, pero con 14 años me movió el piso completamente, aunque mi cerebrito negó de inmediato ese pensamiento.
Al momento de comprobar que era ella un deseo intenso de acercarme a ella me nació y no sabía como sin parecer una ansiosa, una voz dulce me despejó de mis atormentos:
-Hola, me llamo Mercedes, ¿Como te llamas?- e..eeh Ba...Bárbara, mucho gusto - y en mi mente maldije por balbucear y a la vez me sentí mal por que no me recordara, o ¿si lo hacía?
-Sale de aquí estorbo, ella es de nosotras- Fue augusta que a la vez de decir esto empujo a Mercedes sin siquiera mirarla.
Así fue como me uní al grupo liderado por Augusta, al tiempo todas se hicieron mis amigas aunque no estaba del todo de acuerdo con sus acciones y dichos...
Yo era tambien la apasiguadora de toda situación que pudiera empeorar.
Mi impulso de estupidez me llevó a comportarme como ellas, para encajar supongo y por eso molestar a niñas mas pequeñas era mi diversión, pero lo que más me gustaba era molestar a ella, a Mercedes, me encantaba cuando se enojaba era tan chistosa, se ponía roja como tomate y los ojos vidriosos amenazaban con lagrimear. *Aún así se ve bella* pensé e inmediatamente cuestione mi pensamiento y finalmente lo terminé olvidando.
Un día iba caminando por el pasillo y al frente mío estaba Mercedes, sola, y ese momento se convertía el ideal para molestar (ya que siempre estaba con Rayén su mejor amiga que la defendía cada vez que la molestabamos) como Mercedes iba distraída y con muchos libros en la mano, decidí golpearla con mi hombro ligeramente, pero un segundo antes de hacerlo, ví sus ojos con lagrimas apunto de salir, la sensación de pena me invadió junto con ganas de abrazarla que ni idea de donde salieron, un sonido fuerte me distrajo y caí en cuenta que fueron los libros que se le habían caído por mi culpa, como la ví tan triste, me disculpé y la ayudé a recogerlos:
-Perdón..perdón, no fue mi intención- me inqué para ayudarla-¿Estás bien?-Como si te importara- recogió todas sus cosas si se fue casi que corriendo
Quedé shockeada ella nunca me habló así antes, ni siquiera cuando la molestaba, miré al piso con resignancía y observé que un papel, se le quedó, lo tomé con la intención de devolverselo pero al verlo tenía escrito algo que parecía ser un poema, no pude evitarlo y lo leí:
Ella
Sus ojos color chocolate
son tan lindos y suaves, que cuando los veo, más rápido mi corazón late
Quizás lo podré ocultar a los demás
pero dentro de mí, oculto ya no está
es tanta la obviedad, que gracia me da
No importa, el porqué, ni menos el cuando, pero me siento bien cada vez que me está mirando
Solo le pido que alguna vez,
me pueda mirar sin buscar
hacerme algún mal
¿es una idiotes?
Que te guste alguien
y que a la vez los odieis
Wow, eso fue lo primero que atiné a decir, aquel poema se trataba sobre una chica, a Mercedes le gustan las niñas, pensé, tenía una mezcla de sentimientos pero el más fuerte enojo, ¿Por qué? yo no lo supé en ese momento, pero ahora puedo decir que estaba celosa ¿De quien? de aquella chica a la que Mercedes le dedicaba poemas, No sabía si devolverle el poema, "quizás cuando se lo entregue va a pensar que descubrí su secreto" pensé, volví a mirar el papel para ver si alguna pista de quien era la "chica misteriosa" pero lo único que encontré fueron letras tachadas y ultra rayadas, dí vuelta la hoja y habia una cuenta de instagram escrita.
-matanga- grité y todo el pasillo quedó mirando raro, me sonrojé (cosa que nunca me pasa) y salí casi corriendo para esconderme en el cuarto del conserje, no podíamos ocupar el celular en el Liceo.
La busqué y...
