Fandoms: Death Note y Bleach.
Advertencias: Uso de leve lenguaje explícito.
Música: Para ambientar, recomiendo "ScatCat de Kanno Youko"
La canción del bar, es Caralho Voador - Faith No More
Letra Cursiva: Palabras a resaltar, canciones.
Disclaimer: Mello, Matt y Beyond, así como cualquier otro personaje referente al universo de Death Note no me pertenecen, ellos son creación y por ende propiedad de Takeshi Obata, Tsugumi Ōhba y Nisio isin, así como Grimmjow, o cualquier otro personaje de Bleach, no me pertenecen, son propiedad de Kubo Tite.
I'm not a poet. I'm not up onstage to get something off my chest. I'm making musical statements, or, most of the time, musical questions for people to figure out, and I'm not going to get in the way of that.
Mike Patton
Zero Revenge
Capitulo 2: Un bar portugués, "Cerveja Vohador"
Mello suspiro una vez más al ver entrar otro muchacho que no cumplía con sus expectativas. Tomó un poco de la botella con agua a su lado, y recargó su cabeza en su mano, esperando que toda esa pesadilla para sus oídos acabara ya.
— Bien, ¿Cuál es tu nombre? — Cuestionó lo básico Matt, observándolo.
—Ryan—Un chico castaño que no superaba los dieciséis años contestó, frente a ellos, con un estilo de una persona totalmente despreocupada de la vida.
—Bien, y ¿Por qué has decidido venir? — Preguntó, de nuevo Matt, mientras Mello golpeteaba levemente la mesa con los dedos de su mano libre.
—Oh, hem, unos amigos me avisaron que estaban buscando un vocalista…— Señaló Ryan a un lugar indeterminado, como si sus amigos realmente estuvieran con él — Siempre he querido pertenecer a una banda, así que… Pues vine.
—Bien, puedes ir yéndote ya — Sentenció el rubio con aburrimiento.
— ¿Huh? ¿Por qué? — Tanto Matt como Ryan voltearon a verlo.
—No necesitamos novatos, seguro no eres ni mayor de edad, el que hayas entrado sin una mochila como todos los demás, me dice que no estudias aquí, además de que no recuerdo haberte visto por estos rumbos, tu voz apenas esta cambiando, lo notó en tus cambios de tonó al hablar, por lo que el que cantes en esté momento no es buena idea, mejor ve a patinar con tus amigos — Casi frió habló Mello.
El castaño muchacho miró a Matt buscando una segunda opinión, pero él sólo asintió levemente, por lo que no le quedó de otra más que salir de ahí, decepcionado.
—Vámonos ya — Se levantó el baterista, con voz hastiada.
— ¡Espera, Mello, aún no-
— ¡No Matt! — Se volteó virulento Mello hacía Matt — ¡Ya me harte de estar sentado por horas, buscando a alguien que sabemos que no vendrá! Todos en esta universidad apestan para vocalista, además ya se me entumió el trasero, y no podemos pedir prestado el salón de teatro por toda la vida.
—No deberías darte por vencido tan rápido, cuando venimos aquí, sabíamos que nuestro vocalista no caería del cielo — Trató de animarle un poco el pelirrojo, pero Mello seguía con los ojos entronados.
—Ya buscaremos en otro lado, de igual manera, si no encontramos uno para el evento, esperamos a otro, cuando ya tengamos vocalista. — Se encaminó hacía la salida, seguido del de goggles.
—Pero es mucho mejor esté evento, ya casi todos nos conocen, y hay menos posibilidades de que nos abucheen o algo por el estilo…
— ¿Cuál es la prisa? De igual manera vamos a hacer el ridículo, cualquiera que sea el evento.
—Vaya, últimamente estas muy pesimista — Matt rodó los ojos, saliendo del salón y adentrándose en los pasillos de la universidad.
—Y tu estas muy persistente, ¿Por qué es tan importante?... — Detuvo su pregunta al analizar un poco más la situación — Tu no quieres ir al evento porque estés seguro de que no vamos a hacer ridículo… Tú quieres ir porque realmente estás seguro de que vamos a ir…
—Claro que estoy seguro, así como seguro de que encontraremos a alguien adecuado para antes de la fecha.
—No, no, eso no es — Lo miró a los ojos meticulosamente por unos momentos, notando el repentino incomodó de Matt ante eso — ¡Lo sabía! — Señaló repentinamente — ¡Ya nos inscribirte al evento!
— ¿¡Eh?
—Ya no te hagas el idiota Matt, tu cara de perro asustado lo dice todo — Frunció levemente el entrecejo — ¿Y bien? ¿Por qué lo hiciste? Bien sabes que es muy probable que aún no consigamos vocalista.
—En realidad yo creo que si lo vamos a lograr, y de igual manera, fue para ir reservando nuestro lugar en el evento, ya van a hacer los horarios de las bandas.
— ¡Y eso que Matt! —Maldijo gruñón un par de veces por lo bajo, mientras ambos salían de la universidad y bajaban las escaleras — Ya tenemos una semana entera buscando a alguien, y realmente estoy enfermo de quedarme después de clase a escuchar voces desafinadas.
—Oh vamos, ni siquiera le diste una oportunidad al último muchacho de hoy.
—Eso es porque no era necesario, ¡Nadie en está puta universidad sirve para eso!
Y ante esa expresión, varias personas voltearon a ver a Mello, susurrando cosas inentendibles entre si, y él sólo suspiro nuevamente.
El guitarrista mordió levemente su labio inferior un tanto preocupado, el temperamento de Mello no estaba ayudando en nada.
— ¿Sugieres algún otro lugar donde buscar? — indagó el guitarrista, con un leve deje de nervios, por lo que ante eso, Mello sólo relajo sus facciones y torció un poco el gesto.
—No lo sé, ya pensaré en algo, por ahora muero de hambre.
— ¿Quieres ir a comer algo? — Le ofreció el pelirrojo, cambiando de brazo su guitarra acústica enfundada.
—Claro, si no vas a ordenar mi comida, porque no — Contestó un tanto mordaz el rubio, pero a modo de juego.
—El que nos haya inscrito en el evento, no quiere decir que tomaré todas las decisiones — Contraatacó divertido Matt.
—Me alegra saber eso, normalmente cuando las tomas tú, terminamos en un problema.
—Oh claro, es más fácil culpar a tú único amigo — Rodó los ojos Matt, mientras ambos caminaban por la acera de una amplia calle con unos cuantos negocios.
— ¿Ah si? ¿Y que me dices de aquella vez?, cuando teníamos ocho años, que tuve que defenderte del idiota de Alexander.
—Siempre fui pacifista…
—Doce años, te escondiste en el ático de mi casa, y ni siquiera yo lo sabía, después la policía andaba buscándote, y tu padre casi me extermina cuando se enteraron de que estabas conmigo.
—Nunca me ha gustado estar en mi casa, y lo sabes…
—Diecisiete años, cuando-
—Bien, bien, ya entendí — Matt se encogió de hombros, mientras encendía un cigarro despreocupadamente.
—Cuando te enojaste conmigo, no me hablaste por meses, comenzaste a hablarte al inútil de Matsuda, y terminaste metido en el vicio del cigarro — Terminó de contar, mirándolo como si aún le regañara por eso.
Pero el pelirrojo simplemente inhalo el humo de su cigarro, y sonrió levemente.
— ¿Aún te enoja eso?
—Ey… Yo no fui él que salió afectado.
— ¿Oh no? — Visualizaron a lo lejos un local de pizza y sin dejar de caminar ni hablar, fueron hacía esa dirección — Hasta donde recuerdo, todo el tiempo que no hablamos, estuviste solo.
—Claro, claro, es mi culpa ser un amargado antisocial — Refunfuñó de la mala gana.
—Yo no dije que fueras eso…
—Pero lo insinuaste — Refutó su comentario, acomodando un poco la mochila llena de cadenas en su hombro.
—Mello… Si yo pensará eso de ti, en realidad creo que te lo diría, es decir, eres mi mejor amigo, así que no hay razón por la cual ocultarte cosas.
El susodicho se quedó callado un momento, sintiendo de nuevo esa sensación de incomodidad al no estar acostumbrado a hablar de esos temas… No del todo al menos…
—Si, Matt, tu también eres mi amigo…— Agregó sin más.
—Corrección, tú único y mejor amigo — Sonrió triunfante Matt, dejando salir el humo de su boca.
El baterista apenas le dio un leve golpe en el hombro, por lo que Matt rió levemente y siguieron caminando.
En realidad, a pesar de que el pueblo no era muy grande, no pasaban muy seguido por aquella calle, pero reconocieron el negocio de pizza, que apenas hacía unos meses había sido inaugurado. Entraron al pequeño pero acogedor lugar, Matt junto con Mello, se sentó en una mesa alado del enorme vidrio que daba vista a la calle del pueblo, donde apenas un par de carros y gente pasaba.
Sin muchos intereses realmente, ordenaron una pizza mediana para los dos. Mientras ambos mantenían un momento de silencio, Matt sacó su guitarra acústica, colocando el cigarro entre las cuerdas del clavijero, dando la perspectiva de que el humo salía de la guitarra.
— ¿No has pensando en ir a buscar a bares? …— Comentó por lo bajo, tocando algunos rasgueos en la guitarra.
— ¿Bares? — Miró de reojo a Matt, mientras él mismo estaba sentado de una manera despreocupada, abarcando todo el asiento alargado de madera recostando sus piernas.
—Nunca se sabe donde puedas encontrar a alguien con talento.
—Dudo que en esos lugares de la perdición — Opinó mientras escuchaba como Matt tocaba la guitarra.
Bien, Matt podía ser un ingenuo tonto carismático con una estúpida sonrisa contagiosa. Pero, admitía que era bastante bueno tocando la guitarra, sobretodo a la hora de improvisar.
Él guitarrista comenzó a tararear apenas por lo bajo, adaptándose a su propio ritmo creado y moviendo los dedos con suma agilidad, apenas prestando atención a su alrededor.
Mello sabía que, si fuera por Matt, él se la pasaría toda la tarde tocando e improvisando en la guitarra, eso era algo que le llenaba y probablemente era lo único que no tenía miedo en demostrar. Así como a él le encantaba perderse de todo y de todos en un largo paseo en su moto… ¿Acaso él compartía la misma pasión por Matt al tocar un instrumento?
Recargó su cabeza en el respaldo del asiento y miró al techo.
Era difícil hallar a alguien como Matt. Cerró los ojos y sonrió levemente, mientras Matt seguía con la guitarra, e ignoraba ya que la colilla de su cigarro se hubiera acumulado, amenazando con caer.
Apenas ambos se dieron cuenta, cuando después de varios minutos, la orden llego a su mesa. Se sentaron correctamente, dejando por el momento aún lado la música y sus pensamientos, y comenzaron a comer.
— ¿Sabes cual podría ser un buen lugar? Aquel bar que hace poco abrieron, hasta donde estoy enterado, de vez en cuando van grupos a tocar.
—Pedir un vocalista por una noche… Podríamos pagarle — De igual manera sugirió el rubio, comiendo y mirando por la ventana la calle. Regresó levemente su mirada, con Matt, quien literalmente se estaba atascando con la comida, casi atragantándose.
—Aja… — Murmuró sin dejar de comer como quien tiene mucho tiempo sin probar bocado.
—Matt…Pareces un verdadero loco comiendo de esa manera — Le miraba un tanto sorprendido, con la rebanada de pizza a medio camino de su boca.
— ¿Eh? — Se detuvo y pasó toda la comida en su boca — Oh, lo siento, tenía bastante hambre…— Rió nervioso mientras pasaba su mano por su cabello.
—No, yo tengo hambre, tú pareces un caníbal — Siguió comiendo Mello, sólo que él de manera moderada —, Como sea, quizá esta noche…
— ¿No trabajas en un rato más?
—Si, entro en menos de una hora, por eso me refería a que podías ir tú y ver que encuentras.
— ¿Confías en mi criterio? — Le miró Matt con diversión.
—Confío en que no arruinaras tu oportunidad de hacer lo que te gusta — Acotó.
—Joh, sabes que eso es imposible.
Un tiempo más de plática, y basto para que se decidiera que, Matt esa misma noche, iría al bar a buscar algún talento perdido por ahí, por lo menos nada perdía con intentarlo, de igual manera, ya faltaban unos pocos días, no había tiempo que perder.
Mello rebuscó entre los bolsillos de su pantalón y chamarra unos momentos. Después miró a Matt.
—Matt, ¿Tú tienes mi cartera?
— ¿Hum? No ¿Por qué? — Le observó Matt, comiendo la última rebanado de pizza.
—Creo que la deje en la casa… Maldición, paga tú.
—Mello…Yo no tengo mi cartera — El de goggles se terminó el último trozo y por si acaso, buscó un poco en su chamarra y pantalón, pero sin éxito.
— No me jodas Matt, ¿Dónde esta?... —Indagó el rubio rebelde, tratando de que no saliera un tic en su ojo.
—La olvide ayer en tu casa, creí que te habías dado cuenta, por eso pensé que la traías tú…
—Yo que me voy a estar al tanto de tus pertenencias Matt…Además no está en mi casa, me hubiera dado cuenta— Comenzó a estresarse Mello… ¿No tenían dinero?...Genial, ¿Cómo iban a pagar?
— ¿No tienes ni un dólar?
—Nada…
Ambos se miraron unos momentos a los ojos, preguntándose con la mirada como demonios iban a pagar la comida… Vieron por el rabillo de ojo la caja registradora, y no había nadie, solo. Probablemente la mujer que atendía estaba atrás en la cocina…
En silencio tomaron sus mochilas, y Matt su guitarra. Se levantaron con cuidado, como a dos niños que acaban de cometer una travesura y están huyendo del lugar. Y, sin dar una última mirada atrás.
Salieron corriendo.
Sin fijarse en la dirección, dejándose guiar por sus pies, cuidando de no tropezar y con el sonido de las cadenas de sus mochilas golpeando unas contras otras.
Matt apego más la guitarra a su hombro y seguía a Mello, y en ese momento se maldijo de ser fumador… Cuando cruzaron varias cuadras, siendo vistos por las personas curiosas que los seguían con la mirada hasta perderlos de vista, comenzó a sentir como le faltaba un pulmón.
Visualizaron un parque una cuadra más adelante, Mello esquivó como si nada un perro que apenas lograron ver cuando se cruzó en su camino. Lo saltó como si de un obstáculo se tratase, y finalmente se detuvo en la esquina de la cuadra de aquel parque.
Matt se paró a su lado y comenzó a retomar el aire, sentándose en una banca a lado de ellos.
—Eso te pasa por fumar — Le replicó Mello, quien se encontraba como si apenas hubieran corrido una cuadra.
—Ni lo digas… Se cayo mi cigarro de la guitarra cuando corrimos — Rió —, pero aún así, siento que me va a explotar un pulmón.
— ¿Será por que fumaste, comiste como demente y corriste en un lapso menor a una hora? — Alzó una ceja a modo sarcástico.
El guitarrista apenas atinó a reír un poco.
—Bueno, será mejor que recuperes el aliento para antes de esta noche, debes estar muy al tanto de las personas.
— ¿Ye te vas? — Miró como el rubio comenzaba a tomar camino por otro rumbo.
—Entro a trabajar en menos de media hora, apenas alcanzaré a llegar caminando.
— ¡Si tienen el nuevo disco de radiohead lo consigues! — Gritó apenas se acordó.
Mello alzó una mano, sin voltear a ver y le hizo un además de que lo haría.
Él llevó su cabeza hacía atrás y observó un momento las frondosas ramas de los arboles.
Bien, ahora tenía una tarea que encomendar. Se levantó y tomó el camino contrario a Mello, lo primero era llegar a su casa, cambiarse y aventurarse en la noche él solo…
-.-
Basto con un par de horas de búsqueda, y ardua limpieza del cuarto, para que Matt finalmente hallara su cartera.
Por lo menos del dinero ya no tenía que preocuparse. Volteó a su lado y visualizo su chamarra negra, la tomó, junto a su cajetilla de cigarro y salió de su cuarto, asegurándose de no escuchar a su padre cerca.
Seguramente el viejo estaría dormido, así que no habría problema… Con cautela fue a la cocina y observó las llaves del auto… Era ahora o nunca, salir de noche solo y sin auto o algún vehículo, no era precisamente lo más seguro, a pesar de estar en un pueblo no muy grande, aún así había que cuidarse.
Tomando valentía finalmente y sin dudarlo, agarró las llaves y salió de la casa, observando el Mustang rojo estacionado al frente de su casa.
—El viejo se va a enojar por esto…De nuevo— Musitó para si mismo, entrando al auto, y ya sin preocuparse de despertar a su padre, lo encendió y arrancó.
Bien, de igual manera le animaba el hecho de saber que quizá finalmente encontraría un buen vocalista.
Se aventuró un poco entre las calles que ya tanto conocía, encendiendo un cigarro e inhalando el humo.
Era verdad que, sin Mello, se sentía un tanto inseguro de buscar "talentos" por ahí… ¿Y si escogía mal? O que escogiera a un drogadicto que terminaría metiéndoles en puros problemas con la policía…
Negó con la cabeza, alejando aquellos pensamientos innecesarios, deteniéndose en un semáforo en rojo y observando poco por la ventana.
Y frunció levemente el entrecejo.
Sabía que en ese lugar, los pelirrojos incluso eran un tanto raros, no se veían todos los días a un muchacho con cabello medio rojizo natural, pero… Oh vamos ¿Azul? … ¿Qué afán tenía la gente por pintarse todo el cabello de tales colores?
Así pensó él, al ver a un hombre joven salir de una tienda con el cabello azul, a lado de una gasolinera. Y de hecho ya de por si su persona llamaba la atención…
Suspiro divertido y siguió su camino cuando el semáforo marcó verde.
Matt estaba consciente de que, aún a costa de encontrar alguien que cantara bien, e hicieron una buena presentación, estaba la posibilidad de que Mello no cambiara de opinión en cuanto a formar un grupo… A decir verdad, por eso sabía que debía encontrar alguien "decente" dentro de los parámetros de personalidades diferentes marcados por Mello…
Si el tipo era interesante, quizá a Melo le gustaría, y eso significaría una oportunidad…
Quizá, si, una oportunidad.
Sonrió un poco, tras haber cruzado algunas calles, dejando finalmente el auto en un estacionamiento preestablecido para el local al que era ahora su destino. Bien… Más vale que la suerte estuviera de su lado esa noche.
Bajo del auto y, tras una última probada de su cigarro, lo tiro al piso y lo apago con su bota, colocando las manos en los bolsillos de su chamarra negra, dejando sus goggles colgar desde su cuello, tomó camino hacía el lugar.
El pueblo estaba en crecimiento, por ello, la población en los últimos años había crecido bastante, aún así, aunque todo estaba en desarrollo, se sentía un ambiente mucho más vivo desde que el recordaba, cuando era un niño. Parejas jóvenes caminando por la acera, tomados de la mano, hombres entrando a diferentes locales, relativamente, para un pueblo eso era bastante movimiento…Aunque estaba seguro de que si iba a alguna ciudad grande, sería una verdadero jungla.
Localizó finalmente la entrada del bar, que con letras rojas anunciaba el nombre.
"Cerveja Vohador"
Lo reconoció como un nombre portugués. Oh si… Ahora que lo recordaba, los dueños de ese bar eran portugueses, que curioso que hayan terminado en aquel pequeño pueblo.
— ¿Flying Beer? —Susurró para si mismo. Entendía un poco de portugués, aunque en realidad eso se lo debía a Mello y a sus dotes de poliglota.
Al entrar, principalmente notó el diseño del bar, bastante al estilo del país natal de los dueños, casi todo hecho a base de madera caoba e iluminado con luces tenues, de buen tamaño y lleno de gente… Por lo menos había las personas suficientes como para que alguno se animara a cantar al escenario. Y hablando de ello…
Fijo su vista unos momentos en el escenario, pero apenas dio una cálida mirada a la persona cantando en el escenario no muy grande… Una mujer.
A juzgar por sus facciones y físico, tendría unos veintitrés años, portuguesa… ¿Hija de los dueños?... Era un probable, pero Matt sabía que las palabras "vocalista" y "mujer" simplemente a presencia de Mello no podían estar juntas.
"Mello se lleva pésimo con las mujeres… Y sin saberlo aún así tiene mucho pegue con ellas"
Pensó divertido mientras pasaba a sentarse a la barra, en la cual, a espaldas del barman se lucía una admirable colección de diferentes botellas con bebidas alcohólicas.
Apenas se sentó y pidió un whisky, echó una mirada a su alrededor. La mujer recién había bajado del escenario, y casi inmediatamente, un hombre joven se subió a cantar, pero… No, él no era lo que buscaba.
¿Qué clase de cantante le gustaría? Tendría que ser uno de su edad, quizá con estima, un vocalista no debe sentir vergüenza frente a un escenario… ¿Creativo? Eso sería algo bueno…
¿Había alguien así por ahí?
Miró a su alrededor unos momentos. La mayoría no superaba los veintiséis. Observó a su lado… A su derecha un chico de unos veinte, de cabello castaño. A decir verdad, se le veía bastante ebrio…
Lo último que ocupaban en una banda era un ebrio.
Volteó discretamente a su izquierda, teniendo a su lado un hombre joven…
¿Veintiuno? ¿Veintidós?...
No logró establecerle una edad, se encontraba de perfil, sentado y mirando fijamente su trago… Le pareció… Raro. Sí, a decir verdad, era extraño, porque parecía relacionarse con sus expectativas anteriores.
Aunque ¿Quién no se peinaba al salir a la calle? No podría contestarse eso, pero ese chico parecía cumplir con ese cuestionamiento, pues las hebras oscuras y totalmente desordenadas que formaban el cuero cabelludo no parecían jamás haber conocido las cerdas del más económico cepillo, y ese color de piel...
Él no era una persona que le gustara hablar pésimo de los demás, ni mucho menos, de hecho, si no fuera por su personalidad tan afable, hace mucho tiempo que Mello vagaría solo por el mundo.
Sonrió ante la línea de pensamientos en su mente, mientras procedía a encender su cigarrillo, beber un tanto de su whisky que recién le habían servido, y así retomar la crítica mental ante ese chico.
¿Por qué era tan pálido? ¿Es que acaso nunca saldría de su casa? ¿O sería un esclavo de los jefes en ese lugar y sólo trabajaba para ellos? Esta bien... Quizá dejaba volar demasiado su imaginación… Culpaba al hecho de no tener hermanos.
Cuando alzó la vista, para volver a detallar al chico.
La silla estaba totalmente vacía.
Matt alzó una ceja ¿Se fue? Pero casi se cae de la suya propia cuando volteó en su banco de madera y vio dos orbes carmesí frente a él, en una cercanía totalmente terrorífica e intimidante, mientras una extraña, peculiar y masculina voz le preguntaba, con voz dura y exigente.
— ¿Necesitas algo?
Matt tensó la comisura de sus labios, apretando levemente el cigarro entre estos, y concentrándose de no sonsacar su sonrisa a modo de "Vengo en son de paz"
— ¿Por qué la pregunta? — Si fuera Mello, ya le hubiera dado un puñetazo por tal invasión del espacio personal.
—Debes aprender a disimular entonces, porque tu mirada me molesta, si requieres algo deberías decírmelo ahora— El tipo ni siquiera parpadeaba… Y más sin embargo, su voz no perdía ese deje de pizque mordaz.
Y ahora que lo pensaba… ¿Cuándo se percató de que le había estado observando apenas de reojo? Hacía menos de un par de minutos, parecía totalmente absortó en su bebida.
Casi parecía que lo estaba examinando con la mirada…
— ¿Trabajas aquí? — Bien… Esa fue una pregunta totalmente estúpida para comenzar una conversación con un hombre, y más aún, uno raro.
— ¿Para que habrías de requerir esa información?
¿Requerir información?
Vaya menudo tipo anómalo…
—En realidad estoy aquí buscando gente…— Agradecería infinitamente si se alejara unos cuantos centímetros de su rostro.
— ¿Qué relación hay con que trabaje o no aquí a que estés reclutando gente? — Indagó él imperioso.
—Si trabajas aquí…— Suspiró — Es probable que sepas cantar, es casi un requisito viendo el escenario, como parte de una rutina para ambientar el bar por las noches o en definidos días por defecto — Aclaró tratando de mantener un vocabulario apegado al de ese extraño hombre.
Fue ahora ese hombre de ojos carmesí quien alzo una ceja dubitativo.
— ¿Cuál es tu nombre?
—Matt — Contestó un poco más animado, ya que había recuperado su espacio personal cuando se alejó a una distancia más considerable.
—Bien, Matt, sí, trabajo aquí por los viernes, canto. Ahora dime tú ¿Para que deseabas saberlo?
¿Cantante, eh?... Si cantaba en un bar por las noches, tenía carácter para lidiar con una bola de borrachos y animar un tanto el ambiente…
—Estoy buscando un vocalista para una banda de Rock Alternativo.
—Oh— Chasqueó la lengua —, entonces no me interesa.
— ¿Eh? — La duda se plantó en su rostro al oír eso — ¿Por qué?
—He estado antes estar en bandas, he perdido el interés.
El de goggles pensó rápido… Si le había estado antes con algunas bandas, era porque tenía talento, y más como para convencer a una pareja de extranjeros… Necesitaba reiniciar por otro lado.
—No tienes mucho estando por aquí ¿Cierto? No te había visto.
—No te interesa — Retomó lugar en su asiento, a la derecha del pelirrojo.
—Me refiero a que puedo hacerte una oferta — Más vale planear algo bueno, sabía tratar a tipos así… Le recordaba un poco a Mello. "Si no tienes nada que ofrecerme que me interese, lárgate de aquí"
— ¿Oferta? … ¿Qué clase oferta? — Le miró por el rabillo del ojo, tomando de su bebida.
— ¿Dónde te hospedas?
Pareció dudar un poco en responder eso, pero finalmente lo hizo.
—Los dueños de este lugar me ofrecen un cuarto, mientras yo cante los días que me pidan. ¿Por qué? ¿Puedes ofrecerme algo mejor?
—Te puedo ofrecer esté trato: Te doy hospedaje, comida y un trabajo más decente, si cantas con nosotros. — Matt tomó el resto de su whisky en el vaso.
¿Qué carajo estaba diciendo?
No tenía ni una idea, pero al ver su mirada, podría decir que estaba funcionando…Continuaría a ver a qué llegaba.
— ¿Dónde es el trabajo?
Bien, parecía haber captado su interés.
—Una tienda de música, puedo asegurarte que tendrás un sueldo estable…Tienes talento ¿verdad? De no ser así, considera la oferta declinada— Advirtió muy cortésmente el de goggles. Si sus teorías eran correctas, lo mejor era tratar a esté tipo de la misma manera que lo trataba.
Pero él lo miro con cierto misterio.
¿Acaso dudaba de sus palabras? Lo que el pelirrojo le ofrecía era bastante jugoso, pero debía tener la certeza de que fuera verdad. Tal vez...
—No te creo— Murmuró a cuestas como respuesta con algo de sarcasmo—, serás un busca talento y lo que quieras, pero a mi parecer solo eres un estafador con ganas de fastidiarme la noche.
Matt se aterró. El tipo estaba dudando y en verdad que lo necesitaba, necesitaba pensar rápido, o terminaría yéndose.
—Te propongo esto. Tú cantas esta noche en el escenario, veré si en verdad vales la pena y mañana vendré a buscarte para que veas la tienda en donde trabajaras y el lugar dónde dormirás. ¿Qué te parece?
— ¿Vales la pena? —Repitió el de ojos carmesí, sin medir su tono de voz medianamente molesto, ese chico de goggles…No le daba buena espina —No creo educado juzgar a alguien en sus habilidades sin siquiera saber su nombre antes, Matt.
¿Fue su impresión o el chico de alborotado cabello negro estaba molesto por su comentario? Eso debía aprovecharlo, después de todo, estaba midiendo y sopesando oferta con habilidad. Fumó un poco más de su ya casi extinto cigarro, antes responder en murmuro.
— ¿Es mi impresión o no eres capaz de demostrarme tus habilidades de cantar, como sea que te llames?…— Finalizó con esa socarrona sonrisa que bien sabía molestaba a Mello al instante.
El chico cantante sintió la ira removerse en su interior ¿Quién se creía ese bastardo?
— ¿Cómo sé que no me estas mintiendo? — Sin intensiones de ocultar su irritación, le cuestionó.
—Depende de ti, el querer creerme o no.
Aquel chico, con una mirada llena de desconfianza, parecía analizar la situación detalle con detalle, dato que le extraño un poco a Matt… Vaya que el tipo era desconfiado.
Con dudosas expresiones se observaron, hasta que una voz ajena a ellos, llamo en su dirección.
El chico de misteriosos ojos carmesí apenas asintió tras a ver visto a un hombre mayor, para después regresar su vista con el de goggles.
—Si tu no me creías, tus dudas se van a aclarar, me llaman en el escenario — Fue todo lo que dijo tras terminar su bebida de un trago y levantarse, caminando hacía el escenario instalado en una esquina del bar.
Matt apenas parpadeo un par de veces, dejando su cigarro ya acabado en el cenicero a su lado, y volteando a ver a aquel extraño y desconfiado chico, con apenas un batero tras de él, guitarra eléctrica y un tecladista.
La plática lo había convencido, y si ese chico era lo que buscaba… Bueno, ya vería como arreglárselas con Mello para que le diera alojo en su casa… Prefería no pensar en eso por ese momento.
La canción se dio a comenzar, mezclándose a la perfección de inmediato con el ambiente de luces tenues alrededor del local. Algunas personas dejaron de lado sus pláticas para escuchar con atención la canción, mientras que otras apenas murmuraban entre si mientras bebían.
Repentinamente, una extraña atmosfera se había apoderado del lugar, en un hipnotizarte ruido, la batería y la guitarra no se hicieron esperar, un ritmo suave a tal grado que te hacía voltear a ver quien tocaba la música.
Y fue cuando, el chico de mirada rojiza (Cosa que aún le extrañaba), comenzó a cantar en una voz baja y calmada, siendo acompasado por la música que ahora le seguía.
Era extraño, era como si todos los pensamientos negativos que hubiera tenido de él, se fueran desvaneciendo mientras cantaba.
Subió el volumen de su voz cuando la canción se fue dando, pero lo que más le pareció curioso, fue aquella frase en lo que parecía ser portugués…
"Eu ñao posso dirigir
E agora a parece
Meu dedo entegado
No meu nariz"
Cantó aquel muchacho, con una sonrisa ciertamente divertida en su rostro.
Él era… Si, definitivamente, él era el indicado, su voz era ciertamente de un estilo que no había escuchado antes, en ningún lado, y no estaba seguro, pero tenía el presentimiento de que con una canción de Rock Alternativo, quedaría bastante bien.
No parecía tener la más mínima pena en cantar frente a los demás, y se le escuchaba bastante seguro. Eso serviría bastante para cantar frente a varios cientos de personas universitarios.
Sonrió satisfecho, mientras escuchaba como la canción marcaba su fin, cuando el cantante comenzó a tararear por lo bajo, fusionando su voz casi como otro instrumento, quedando perfectamente con el ritmo calmo de la canción.
Satisfecho y entusiasta las personas que, al final quedaron hechizados con la canción, aplaudieron, mientras él se bajaba y caminaba hacía Matt, quien le recibió con una sonrisa.
—Estas dentro — Inmediatamente ostentó Matt.
—Oh si, entonces ¿Dices que mañana vendrás?
—A mediodía— Asintió y levantó su mano, ofreciendo oficializar el acuerdo.
Aquel chico aún le veía dudoso, realmente era bastante desconfiado, pero finalmente aceptó, estrechando su mano con la de él.
—Por cierto— Matt, antes de darse media vuelta a irse, le miró por el rabilo del ojo — ¿Tu nombre?
Y él sonrió… Divertido.
—Beyond Birthday.
Matt alzó su mano en un ademán de que le había escuchado, y salió de aquel lugar. Sonriente. Pensando que hasta su nombre era raro…
Lo había encontrado.
Bueno…Ahora el problema era Mello… el tal Beyond se quedaría en su casa, no habría de otra. Tendría que convencerlo de una u otra manera.
Aparte de hallar la manera de devolver el auto sin que su padre se diera cuenta…
-.-
Mello suspiró notoriamente, mientras guardaba su cuaderno dentro de su compacta mochila negra llena de cadenas y la colgaba a su hombro derecho. Observó por último el asiento vacio de Matt, y suspiró…
¿Por qué no habría venido?
Bien, por el momento no tenía caso preguntarse eso. Salió finalmente del salón y por el pasillo, a lado de las demás personas ansiosas por el final del último día de clases.
Es verdad, literalmente ya no había tenido clase esos últimos tres días, pero no pensó que Matt fuera a faltar el día final, las clases habían acabado ya, la fiesta sería relativamente pronto y aún no sabía nada de si había encontrado a un vocalista…
Vaya embrollo.
— ¿Mello?
El joven rebelde se detuvo al escuchar que lo llamaban, y fijo su vista en una chica, que ciertamente no conocía…Ella lo miraba con cierta simpatía, pasando su mano constantemente por su largo cabello castaño.
Mello se quedó en silencio y viéndola, esperando a que dijera algo, por lo que ella se puso aún más nerviosa.
—Me enteré de que son una de las bandas a participar en la fiesta de fin de curso… Felicidades — Sonrió.
—Matt fue el que me metió en esto— La incomodidad con aquellas pláticas, realmente no lo ocultaba en su mirada.
—Pero no hay muchas bandas que valgan la pena, por lo que sé Matt es muy bueno en guitarra…
El rubio apenas se encogió de hombros y acomodó un poco la mochila en su hombro.
Esta bien…Momento demasiado incómodo.
—De igual manera… Espero con ansias verlo en el evento — Indicó ella nerviosa y despidiéndose.
Mello apenas alzó una ceja y dio medía vuelta para seguir caminando hacía la salida.
Cuando recordó, las palabras que Matt le había dicho hace casi un año…
"No seas tan antipático Mello, aunque no lo creas, aún con tu mal humor, tienes algunas chicas que se interesan bastante en ti… La de allá, de cabello castaño es una"
Apenas recordó esto, viró fugazmente a ver a aquella chica, observándola ya con sus amigas, riendo mientras ellas la animaban.
Y en un tiempo record, volvió a suspirar… Torciendo levemente el gesto y volviendo a caminar.
Bajó las escaleras con calma y despreocupación, siendo aún bastante temprano, tenía tiempo antes de entrar al trabajo, por lo que podría ir a comer algo y regresar a su casa a cambiarse. Pero detuvo su paso cuando caminaba ya por la acera, al ver llegar a Matt, saludándole con una media sonrisa y una de sus manos en el bolsillo de su chamarra.
Inmediatamente Mello se percató de algo, cuando el de goggles llegó con él.
—Mel-
— ¿Qué te sucedió en el ojo? — Automáticamente indagó Mello — ¿Te peleaste? — Frunció el entrecejo.
—Oh, nada importante, ya pasará — Le restó importancia — ¡Ya encontré a nuestro vocalista!
—Tú padre… ¿Cierto? — Cuestionó, observando su ojo hinchado e ignorando lo último.
—Mello, olvídalo, tengo algo importante que decirte.
—Dime…— Ya resignado comenzó a escucharlo.
—Ya conseguí a nuestro vocalista, pero… — Sonrió, y Mello automáticamente supo que había condiciones.
— ¿En que me metiste?...
—Esta es la situación: Nuestro vocalista trabaja en el nuevo bar portugués, los dueños del lugar le dan un pequeño cuarto a cambio del trabajo. Tiene talento, bastante, definitivamente es el indicado.
—No des vueltas al asunto, Matt… — Le advirtió, ya imaginándose más o menos por done iba el asunto.
—Fue difícil convencerlo… Es bastante desconfiado, pero finalmente logre hacer un trato con él, cantará, pero a cambio de hospedaje, trabajo y comida.
El rubio rebelde apenas sintió como su gesto se torcía y miraba a Matt como si hubiera matado a alguien.
—Y dime Matt… ¿Dónde se va a hospedar?... — Con voz casi oscura y lejana preguntó.
—Ah… Aquí es donde entras tú, Mello— Y mantuvo su sonrisa, como diciendo "No pasa nada"
—Supongo que quieres que yo lo deje quedarse en mi casa. — Le miró con los ojos entronados.
—Bueno, si… Esa es la idea.
— ¡Jah! Si claro, con todo el gusto del mundo dejaré que un desconocido viva en mi casa — Ácidas y virulentas salieron sus palabras.
—Mello, escucha, tengo una idea, puedes darle trabajo en donde estas, por lo que sé están buscando gente, y aquí la renta de algún lugar no es cara. Mello… El tipo vale la pena, créeme. — Su mirada esperanzada se poso sobre la de Mello.
Él apenas chasqueó la lengua.
— ¿Cómo se llama?
—Beyond Birthday.
— ¿Beyond…? Vaya nombre raro — Acotó escéptico. — ¿Cuándo dijiste que irías a verlo?
—En unos minutos, a decir verdad, por eso mismo venía a buscarte.
Mello pasó una mano a su cabello… Si Matt no tenía ideas raras, terminaba metiéndolo en cosas que no tenían que ver con él.
—Con algo de suerte, lograremos tocar en el café que recién abrieron en la Opera Alley, el premio es bastante interesante — Comenzó a hablar el pelirrojo, mientras comenzaba a caminar, seguido de Mello, no tan de buena gana.
—Hum…— Era claro el "entusiasmo" de Mello.
—Es un viaje a Los Ángeles.
Con aquellas cuatro últimas palabras, Mello abrió demás de los ojos y miró a Matt.
— ¿Un viaje allá? ¿A que?
— ¿Te interesa viajar a Los Ángeles? — Le miró curioso, mientras daban vuelta en una esquina. —Para competir contra otras bandas, la mejor tiene dinero como recompensa y la oportunidad de grabar su propio demo.
— ¿Y después del demo?
El rebelde de goggles sonrió de medio lado, al ver el repentino interés por parte de su amigo.
—Si algunas discografía se interesa y nos agarran, tendremos bastante suerte, claro que esto toma su tiempo. Viajar a lugares para tocar y darnos a conocer es importante.
Claro… Entonces Matt entendió, no era por querer darse a conocer precisamente, era el viajar… Si fuera por Mello, mandaría todo a la miera y se iría de se lugar. Pero no tenía el dinero suficiente, aún si fuera con su moto, no era tan sencillo conseguir el dinero u hospedaje…
Más de una vez, él lo había detenido de irse del pueblo en su moto, bastante le había costado, pero a fin de cuentas seguía ahí… Mello era alguien libre, que necesitaba viajar, y aquel pequeño pueblo, no era lo suyo.
Y si tocar en una banda significaba viajar por varias partes del mundo, conocer y no estar trabajando en esa tienda que tanto maldecía… Entonces quizá…
—Mello, si nos logra ir bien, podremos viajar a muchos lugares, por ello mismo necesitamos buenos integrantes, tu y yo somos buenos, y sé que con este tal Beyond, lograremos avanzar bastante.
Él cerró unos momentos los ojos, antes de fijar su vista al cielo.
—Primero necesito conocerlo, después veremos como se dan las cosas. — Musitó un tanto más suave, observando ya el bar que Matt había mencionado.
Ambos entraron al local, en el cual Matt la noche anterior había estado.
El agradable ambiente se sintió al entrar, observaron el lugar vacio, debido a la temprana hora. Inmediatamente Matt reconoció a Beyond Birthday en la barra de bebidas, pasando un trapo por ésta, al parecer limpiándola.
Él subió su vista y los observó, sorprendiéndose un tanto al verlos… Como si no esperara realmente que el pelirrojo cumpliera su palabra.
—Así que hablabas en serio, eh— Canturreó Beyond, mientras ellos llegaban con él.
—Te dije que vendría. Ayer lograste convencerme, y es mi hora de cumplir el trato.
Mello rodó los ojos… Ahora resulta que Matt es el de los negocios, aja, si claro.
—Él es el baterista, Mello — Los presentó el guitarrista.
Ambos se dieron la mano en saludo y finalmente Beyond les ofreció que tomaran asiento.
Mello y Matt observaron como Beyond mientras haciendo de barman detrás de aquella barra, les servía un trago, aparentemente whisky.
—Es muy temprano para beber…— Apenas dijo Matt, pero se detuvo al ver como Mello aceptaba el trago, se encogió de hombros e igualmente tomó.
—Esta es la cosa — Decidido y duró hablo Mello, con voz casi ronca — En mi casa es en donde te vas a hospedar, yo te ofrezco el trabajo, y la comida dependerá de lo que tu quieras comprarte, pero antes de eso, vamos a ir a mi casa, y me vas a enseñar que no hablas puras mierdas y realmente tiene la voz que necesitamos.
Matt apenas lo miró por el rabillo del ojo, encendiendo un cigarro, mientras Beyond sonreía.
—Por cierto, ¿Tu edad? — Indagó Mello.
—Veintidós — Contestó.
—Yo veintiuno, Matt casi veinte.
—Me parece bien, pero yo tengo una pregunta.
— ¿Cuál?
— ¿Qué tan lejos piensan llegar con esto de la banda? —Cuestionó el ahora aparente vocal de la banda.
El rubio sonrió con superioridad, volviendo a tomar.
—Hasta que me canse.
Con esa respuesta, pareció ser suficiente, ya que la comisura de sus labios formó lo que se podía apreciar como a una sonrisa chueca, de satisfacción. Se agachó unos momentos y saco de debajo, una pequeña mochila.
—Vamos, entonces.
Ambos chicos rebeldes asintieron, terminaron lo poco que quedaba se trago y se levantaron, ahora lo importante era ir a casa de Mello, y que Beyond hiciera una vez más demostración de su voz.
— ¿Eso es todo lo que llevaras?
—Sólo ropa es lo que tengo — Se encogió de hombros el Birthday, mientras salía de la barra de un ágil brinco y caminaba con ellos hacía salida.
— ¿Y los dueños? El lugar esta solo, además no hemos pagado las bebidas. — Ostentó interrogante Matt, inhalando se su cigarro.
El susodicho hecho una última mirada al bar, y se encogió de hombros.
—Para lo que me interesa — Excusó meramente Beyond, antes de salir del lugar junto con ellos dos.
Bien, si, quizá era un chico bastante raro, pero si las cosas iban bien… Podrían llegar quizá un poco más lejos de lo que pensaran.
Matt estaba seguro, que con esa voz, un batero como Mello y su guitarra, formarían definitivamente un buen camino. Ya se preocuparían en los próximos dos días de encontrar un guitarrista, por lo menos antes de la fiesta de la Universidad.
Por ahora, lo importante era adaptarse.
N/A: ¿Qué tal? Ando un poco rápido con este fic, la verdad que tengo muchas ideas, y bueno, los capítulos son algo largos, pero es necesario desarrollar bien esta historia. Igual trato de no hacerlos tan pesados, para hacer la lectura mas amena y no tan cansada. Si tienen algo que comentar, ya saben, Reviews son bienvenidos, los que no sean anónimos, los contesto por el bien conocido Reply Review.
¡Muchas gracias por leer!
Hasta el próximo capítulo:
-EstephanyW
16/Enero/2011
