Capítulo 2 :ESCAPANDO Y UNOS NINJAS PECULIARES

— ¡AH! ¡ESTAMOS CAYENDO! ¡HAGAN ALGO O NOS VAMOS A MATAR!

Era lo que gritaba Christine a todo pulmón siendo completamente ignorada por los dos, a lo lejos pudo ver una luz, cerro fuertemente los ojos, sintió que alguien la tomaba para cargarla pero no se atrevió a abrirlos para averiguar quién era. De repente sintió que dejaban de caer, poco a poco abrió los ojos encontrándose con Hidan al verlo el sol reflejaba un brillo muy hermoso en sus ojos lo cual hizo que se sonrojara un poco.

— Gracia... — no alcanzo decirle por que el muy tonto sin ninguna contemplación la soltó de golpe al suelo — ¡ESO DOLIO! ¡NUNCA TE ENSEÑARON COMO SE DEBE TRATAR A UNA MUJER!

— ¡ME IMPORTA UN CARAJO LO QUE PIENSES! ¡PARA MI TODOS SON IGUALES! ¡NO VEO EL PUTO MOTIVO PARA TRATARTE DIFERENTE!

— ¡¿Qué DIJISTE?!

— ¡LO QUE OISTE MALDITA SORDA!

— ¡SILENCIO USTEDES DOS! ¡YA BASTA, ME TIENEN HARTO! ¡O SE CAYAN O LOS MANDARE AL MALDITO INFIERNO. Y LES JURO QUE NI SIQUIERA EL PUTO DIOS IMAGINARIO DEL IMBECIL DE HIDAN PODRA SALVARLOS!

— No era para que nos gritaras así — dijeron al unisonó Hidan y Christine con apariencia chibi y las lágrimas a punto de caer.

Kakuzu al verlos respiro profundamente y se tranquilizó.

— Bien hay que continuar.

— ¿A dónde me piensan llevar?

— Con el líder— respondió Kakuzu.

— ¡¿QUE?! No pueden hacer eso yo debo regresar. Oh por kami, todos deben estar como locos buscándome. ¡NO! Deje unos chocolates en el casillero de mi trabajo se los van a comer, ¡DEBO VOLVER! — gritaba histéricamente la chica haciendo que nuestro dúo favorito se enojara con cada grito.

— ¡CALLATE!

Si finalmente Kakusu exploto.

— ¡NO TE VAN A BUSCAR!

— Ja, si como no a mísi me quieren no como a otros— dijo y señalo con la mirada a Hidan.

— Mocosa hija de tu….

— No lo harán, porque tu existencia desapareció— interrumpió Kakusu a Hidan.

— ¿De qué demonios hablas momia mal cosida? — pregunto Christine

— Jajajaja esa es buena no se me había ocurrido jajajaja— estallo Hidan en carcajadas.

— ¡CIERRA EL HOCICO JASHINISTA DE MIERD!-le grito Kakusu— y tu niña, es exactamente como te dije será como si nunca hayas existido.

— No... es posible— susurro en shock.

— Bien hora de irnos.

— ¿Y para que me quieren? Seguramente el imbécil de Pein piensa que los ayudare a atrapar a los bijus pues no. Vayan y díganle que nunca jamás lo hare aunque los bomboncitos de Itachi y Sasori me lo pidan no lo hare

— ¿Tu cómo diablos sabes el nombre de todos ellos? — le pregunto de una manera no muy agradable Kakuzu.

— ¿Eh?

— ¡RESPONDE AHORA!

— Yo... Bueno pues... — demonios ahora si metí la pata como les voy a decir que se todo sobre este mundo porque son un anime que hago piensa tu puedes Chris de peores situaciones has salido. ¡LO TENGO! — lo vi en un sueño.

— ¿Lo viste en un sueño?

— Así es, si no me creen es su problema pero yo digo la verdad.

— Así ¿y cuando tuviste ese sueño si apenas nos conocimos hoy?— la cuestiono Hidan.

— Hace poco, pero no le tome importancia hasta ahora.

— ¿Y qué más sabes?- pregunto interesado Kakuzu.

— ¿Cómo?

— Me imagino que debiste haber "soñado" con más cosas así que dime que más sabes.

— Si se otras cosas pero no pienses que se los voy a decir—dijo seria mientras de una bolsa escondida en su cadera del lado derecho sacaba una pequeña botella de perfume que siempre llevaba y se los roció a ambos en los ojos, aprovechando para salir corriendo.

— ¡MALDITA MOCOSA, JURO QUE LA MATARE CUANDO LA ATRAPE!

— ¿Cómo se atreve esa niña? Yo le había tenido contemplaciones hasta ahora pero ya vera Hidan vámonos hay que buscarla si la perdemos el líder nos matara.

Dicho y hecho ambos salieron de ahí con los ojos llorosos por el perfume, ja quien lo diría ninjas de una organización criminal famosa y un con un perfume los derrotaron puede sonar demasiado estúpido pero es un fic y todo puede pasar hasta podían ser derrotados por una abeja pero eso sísería muy estúpido.

Sabía de antemano que si la atrapaban esta vez si la matarían cuando se dio cuenta que ya estaban cerca ya iba muy agotada.

— Demonios porque me sucede esto a mi ah me están alcanzando si sigo así jamás los perderé.

Puf! Si así es al fin se había caído resistió un poco más de lo que creía.

— ¡AH! ¡MALDITA PIEDRA!— grito la joven aun en el suelo con llamas en los ojos, se levantó y comenzó a patear la piedra.

No muy lejos de ahí se podían ver dos sombras oscuras saltando de una árbol al otro, se detuvieron en seco y saltaron frente a la chica ya se imaginaran quienes eran.

— Jajajaja que tonta jashin-sama te castiga por tratar de huir del gran Hidan.

— Déjate de idioteces Hidan y atrápala que estamos perdiendo el tiempo y el tiempo es dinero.

— Tu y tu maldito dinero, avaro de pacotilla Kakuzu a ti también te castigara jashin-sama junto con esta niña de mierda.

— ¡CALLATE DE UNA VEZ O TE ARRANCO LA CABEZA Y TE LA COSO AL REVES!

— Jajaja como si pudieras hacerlo.

— No me subestimes soy más fuerte que tu— dijo Kakuzu apuntándole con el dedo— aunque tu estúpida obsesión con ese dios imaginario te ha secado el cerebro.

— ¡QUE! Jashin-sama no es imaginario al diablo con lo que diga el líder serás sacrificio para jashin-sama — dijo mientras corría hacia el agitando su gran oz, Kakuzu lo esquivaba sin mucho esfuerzo.

— Eres un tonto jamás podrás matarme.

La chica solo los veía y pensó que eran más estúpidos de lo que pensaba así que aprovecho que estaban distraídos peleándose y volvió a salir corriendo de ahí.

*Unos minutos más tarde*

— Un momento— - dijo Kakuzu mientras detenía un golpe de la oz de Hidan con un kunai y lo empujaba hacia atrás.

— Al fin te diste cuenta de que no eres rival para mi Kakuzu.

— No seas imbécil Hidan.

— ¿Imbécil? Maldito hijo de mierda como te atreves eres un infeliz.

— Ya cálmate que casi olvidamos la misión.

— ¿Eh? Maldición Kakuzu porque no me lo recordaste antes es tu culpa si el líder nos mata.

— Te matara a ti por distraerte, a propósito donde esta esa chiquilla.

Ambos se quedaron parados mirando hacia donde antes estaba la chica y solo pudiera ver el clásico humo que deja alguien al salir corriendo.

*Tres puntos suspensivos en el aire*

— ¡AH! ¡MOCOSA DE MIERD! ¡SE HA ESCAPADO OTRA VEZ, CUANDO LA ATRAPE ME DIVERTIRE TORTURANDOLA!- grito Hidan con una mirada sádica.

— Hidan sabes que no puedes hacer eso la necesitamos.

— ¡AL DIABLO! Será un sacrificio para jashin-sama.

— Si se te seco el cerebro después de todo.

— ¡TU CALLATE MALDITO DEMONIO DEL DINERO!

*No muy lejos de ahí otra vez corriendo para no ser atrapada*

— No puedo creerlo en verdad estoy aquí. Es increíble tantas veces son las que soñé con este lugar mi sueño. Mi sueño casi esta hecho realidad. ¡YOSH! Aprovechare que estoy aquí y los conoceré a todos. Mi suerte está empezando a cambiar después de todo fue muy oportuna la estúpida pelea de esos dos ahora solo debo evitar que Sasuke mate a Itachi. Que feliz me siento, creo que después de todo no perdí mi tiempo ayudando el otro día a esa ancianita con sus bolsas, debe ser el karma, un momento hay algo que no cuadra aquí como diablos Hidan y Kakuzu sabían de mi existencia aunque me duela admitirlo se supone que ellos no son reales y es imposible que me conozcan— dijo mientras se detenía— y si Hidan los convenció y me quieren sacrificar a su dios raro ¡NO!— en su mente aparecía atada a punto de ser degollada con un kunai por Konan— o si me quieren sacar toda la sangre y beberla en una noche de luna llena para ser más fuertes— una imagen tipo resident evil pero con vampiros y los akatsukis— a ver Christine tranquila respira calmada estás perdiendo el tiempo aquí parada y además está volando demasiado tu imaginación bueno lo que debo hac… ¿Que fue eso?— pensó al oír un ruido extraño.

Cerca de ahí estaban dos ninjas con ropas muy ajustados los cuales se veían muy extraños.

— Buen intento lee pero la verdadera entrada dinámica al estilo de Maito Gay es ¡ASI!

¿Eh? Auch.

Se oyó decir al chico que recibió una patada directamente en la cara lo cual lo saco volando de ahí y para fortuna de nuestra protagonista fue a caer cerca de ella.

— Acepto mi derrota honorablemente Gay-sensei. ¿Gay-sensei?

Después de caer estuvo unos pocos minutos inconscientes hasta que despertó y se levantó obviamente con un gran chorro de sangre cayendo de la boca buscando a su sensei.

— Creo que hay alguien ahí a lo mejor me puede ayudar. ¡HOLA! ¡HAY ALGUIEN AQUÍ, HOLA! ¡POR FAVOR NECESITO AYUDA!

Lee escucho la voz de una mujer cerca de donde estaba el, vio salir a una chica muy hermosa pero con un mal aspecto al parecer de su misma edad pudo ver que llevaba una falda negra pegada a su cuerpo con unos zapatos extraños y una blusa, cabello castaño un poco largo unos hermosos ojos negros, y un cuerpo el cual pensó que no estaba en forma.

— ¿Quién eres tú?

— Tú eres.

— Responde por favor no quiero hacerte daño.

— En verdad es el,wow es más extraño de lo que pensé eso significa que estoy cerca de Konoha que emoción ¡WI! Tranquila deja eso para después hay que fingir que no sabes quién es— pensó la castaña— ayúdame por favor mi nombre es Christine no sé dónde estoy y unos hombres me venían persiguiendo además...

Lee no podía dejar de mirar de arriba abajo a la joven la cual creía era rara, antes de que terminara de hablar la chica levanto la mano en señal de que se detuviera.

— Bueno primero que nada yo soy Rock lee mucho gusto Christine-san y en vista de tu situación pues lo mejor sería que...

— ¡LEE! ¡¿DONDE ESTAS?!

Ambos pudieron ver salir a Gay de unos arbustos atrás de ellos.

— Lee gracias al cielo, estaba buscándote. ¿Túquién eres? Debes ser muy hábil porque no te vi llegar. ¿O ya estabas aquí?

*Caída de Lee y Chris al estilo anime*

— Hola— dijo Chris reponiéndose.

— Gay-sensei ella es Christine-san está perdida y al parecer la estaban persiguiéndola le estaba a punto de decir que probablemente Tsunade-sama pueda ayudarla.

— Lee no puedes ofrecerle ayuda así como así a los raros del bosque.

— ¡YO NO SOY RARA! ¡¿QUE LE HACE PESAR ESO?!

— Tu ropa—respondió como si fuera lo más obvio del mundo.

— ah ya.

— ¿No eres de aquí verdad? ¿De dónde eres?

— Yo vengo... — intento decir— ¿y ahora que le digo? No le puedo decir que vengo de otro mundo me creerían una loca debo inventar algo rápido, debe ser creíble para que me lleven a la aldea y pueda ver a Tsunade. Solo a ella le podre decir la verdad— pensó la chica. — no lo recuerdo solo sé que desperté y unos hombres decían que me llevarían con ellos y si no me dejaba lo iban a hacer a la mala así que me escape de ellos y me encontré con Lee-san.

— Mmmm— Gay miraba a la chica estaba muy cerca de su cara con su mano en la barbilla como si estuviera pensando— ok.

— ¿Como dijo?

— Que te creo te llevaremos a la aldea para que le digas a Tsunade-sama tu situación a ver si te puede ayudar, por cierto yo soy Mayto Gay.

— Muchas gracias, yo soy Christine.

Kakuzu y Hidan estaban en un árbol cerca de ahí después de observar todo decidieron con mucho pesar regresar para evitar batallas innecesarias y para informarle a su líder (aun sabiendo que los iba a matar) que la chica estaba en manos de Konoha.

Los tres se encaminaron hacia la aldea Lee no paraba de explicarle a Christine del "Poder de la juventud", también ocasionalmente le hablaba de sus amigos

— ¿Qué es eso?— pregunto el chico señalando al cuello de Christine.

— Ah, esto pues siempre lo he tenido conmigo desde que tengo memoria.

La chica se quedó mirando el collar con un aire de nostalgia de pronto recordó que eso había hecho que Kakuzu y Hidan la llevaran a ese mundo, pero que era lo que tenía de especial ese collar para ir a parar a un mundo distinto al suyo acaso era valioso o tal vez una antigua reliquia no lo sabía pero eso si en cuanto llegara a Konoha lo averiguaría.