Hola a todos!!
Pues aquí les traigo el segundo capítulo, espero que les guste… y dejen reviews porfavor!!!
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-Casa de la familia Swan.
Me quedé paralizada unos instantes, mientras reconocía esa voz que por tanto tiempo había dejado de escuchar.
-¿Edward?
-…..
-¿Edward? Soy Ángela, la amiga de Be…- tuuh tuuh tuuh…
Que extraño, me colgó, pero Edward es siempre muy educado… tal vez se cortó la comunicación. Volví a llamar, pero esta vez no fue la voz que me contestó antes:
-¿Si diga?
-Buenos días jefe Swan, soy Ángela, la amiga de Bella.
-Hola Ángela, ¿qué se te ofrece?
-Solamente quería saber si Bella iba a venir este verano a Forks, y se me ocurrió que tal vez usted me podría decir…
Titubeó un poco antes de contestarme:
-No Ángela, lo siento, pero no van a venir, ni ella ni Edward.
-¿Pero no fue él quien me contestó la primera vez que llamé?
-No, fui yo quien contestó… - titubeó de nuevo – pero se cortó la llamada.
-Que extraño, bueno, de todos modos muchas gracias.
-No hay de qué Ángela, cuídate, que estés bien.
-Si gracias- entonces se me ocurrió – ¿Oiga? Y no tendrá su teléfono para que pueda llamarle? Es que no he sabido nada de ella desde su boda, y me gustaría mucho saludarla…
-…..
Esta vez tardo más en contestar, había algo raro… ¿pero qué? Tal vez sean imaginaciones mías…
-Ay ¿sabes? Justo hace poco se le descompuso el teléfono, y dice que allá todo es muy caro y no lo han podido reparar o algo así… Pero si quieres te doy su correo electrónico…
-Sí muchas gracias…
Por lo menos tenía su mail; aunque estoy segura que fue Edward quien me contestó; a demás se me hizo muy extraña la forma en que titubeaba antes de contestarme… Bueno… seguro soy yo y mi imaginación…
Esa tarde no hice nada en especial, arreglé un poco mi habitación que estaba un poco desordenada, y luego hablé un poco por teléfono, primero con Lauren, aunque en realidad nunca ha terminado de caerme del todo bien… y luego hable un buen rato con Jessica; claro, solo con ella podría hablar tanto tiempo por teléfono… como es ella la que se la pasa hable y hable…
Le conté sobre la excursión a la Push del día siguiente y se emocionó y entristeció a la vez…
-Wow Ang, como me gustaría verlos a todos ustedes, pero espero que se diviertan mucho y se la pasen de pelos… pero ¡obvio me tienes que llamar en cuanto llegues para contarme todo ¿ok? Pero TODO!
-Si Jess, yo te llamo cuando regrese, y si no, te llamo en la mañana ¿de acuerdo?
-Bueno, está bien… pero más te vale que me llames…
-Jaja, está bien Jess… peor tengo que colgar… ¡cuídate mucho!
Después de hablar con ella tenía ganas de dar un paseo, así que le dije a mi mamá que iba a salir un momento, tomé mi impermeable (aunque no estaba lloviendo, aquí en Forks siempre debes cargar con uno, nunca se sabe en qué momento puede comenzar a llover) y salí a caminar sin rumbo fijo.
Por alguna extraña razón me sentía muy ansiosa respecto al viaje de mañana, era como un presentimiento, pero no malo; no, mas bien no un presentimiento, sino… ni siquiera se me ocurre una palabra, es como si supiera que algo va a pasar, pero estaba segura, de alguna manera lo estaba, y no estaba ni asustada, simplemente ansiosa; como si en mi interior supiera que toda mi vida estuve consciente que ese momento iba a llegar, pero también estaba la incertidumbre, ese sentimiento de no saber que es lo que va a pasar y sin embargo lo ansías desesperadamente…
Un rato estuve dándole vueltas a ese asunto sin llegar a nada concreto; como quien dice: pensando sin pensar en nada, apenas dándome cuenta de a donde me llevaban mis pies… de pronto un estruendoso trueno se hizo sonar en el cielo, fue tan fuerte que tal vez toda la península de Olympic; o mas bien fue que venía yo tan ensimismada que me sobresaltó y lo escuché más fuerte de lo que en realidad fue; esa fue la señal para ponerme el impermeable así que me detuve en la esquina y me metí en esa pequeña cafetería.
"Caray, si que ando distraída, no me había dado cuenta cuanto caminé, y… que extraño, caminé justo en dirección como si fuera a ir a la Push… no, ya, esto es demasiado, me estoy volviendo paranoica…"
De hecho no me había ni dado cuenta de en donde entré si no fuera por ese delicioso olor a café; así que aprovechando me compré uno… Después de que me terminé mi capuchino, me encaminé de regreso a casa…
Una vez ahí me metí a la regadera para aclarar un poco mi mente, esta sensación de ansiedad combinada con… con un montón de cosas más me estaba volviendo loca, cada minuto que pasaba, cada segundo estaba más y más ansiosa… Ni siquiera cené y me fui directo a la cama, aún cuando todavía era temprano y aún con la mente vagando lejos en lugares nubosos y poco definidos me quedé dormida…
