Fandom:: South Park
Genero:: Ciencia ficción, horror.
Advertencias:: Esta muy mal escrito, y me disculpo si está un poco OOC las personalidades [?] ah, sí y muerte de varios personajes. –copy paste[¿]-

Notas: La historia original fue escrita por Sthepen King bajo el nombre de "The long Walk" y los personajes fuerón creados por Trey Parker y Matt Stone.

El método usado para la gran marcha es así: Los concursantes tienen que seguir el camino de la ruta 1 de EEUU, tienes 3 oportunidades para bajar el ritmo al mínimo establecido que es 6.5 Km por hora… Si lo bajan una cuarta vez reciben el pasaporte que es la muerte, pero si continúan caminando por tres horas sin bajar el ritmo quedan libres de avisos.

Espero que se entienda


Datos extras: Mañana contestaré los review ;~; ahorita me quedo dormida.


No mires atrás hacia el sol

Ahora sabes que ha llegado el momento

Aunque decían que nunca vendría por tí.

"¡Avanza, avanza maldición!" Marsh gritaba mentalmente intentando apegarse a su plan inicial: Colocar un pie delante del otro, aunque las piernas se le quebraran en el intento. Cerró los ojos retomando el valor retenido durante tanto tiempo y sin inconveniente alguno su larga marcha comenzó. Escuchaba atento el estruendoso ruido de las pisadas contra el asfalto ¿Todos estarían concentrados en sus pies? Es decir… ¿Más concentrados que nunca en aquella parte del cuerpo?

– ¡Primer aviso número 26! –

– ¡Primer aviso número 24!–

Los soldados que los seguían desde el vehículo oruga detectarón de inmediato el pequeño problema que se efectuaba entre la línea de partida: Un muchacho de cabellos rubios alborotados estaba en plena crisis nerviosa, tiraba desconsolado de su camisa y había caído de rodillas al asfalto, emitiendo leves gemidos ahogados.

Nadie atinaba a decir nada, pero las miradas iban de lleno centradas en aquel lugar, sobretodo miradas de curiosidad hacia un tipo que permanecía inmóvil detrás del participante que yacía en el piso.

– ¿Por qué mierda simplemente no lo rodea? – Clyde musito en tono bajo, casi como un pensamiento que se escapaba por su boca.

Quizás él también sufría un ataque de pánico… Quién diría que romperían el record de dos muertes seguidas apenas traspasar la línea de partida.

Marsh tenía la vista clavada en ambos personajes que gradualmente dejaban atrás. Una sensación repulsiva lo invadía al no poder apartar la mirada siquiera. La gran mayoría de los concursantes ahora caminaba de espaldas, impertinentes en ver los primeros pasaportes entregados. – ¡Segundo aviso número 26! –

– ¡Segundo aviso número 24! –

Nada más les quedaba uno exento, el cuarto aviso nadie vive para contarlo.

El más alto de los dos, un chico de cabello negro oculto bajo una gorra azul les dirigió una mirada tajante a todos los espectadores, sintiéndose como un animal de zoológico en su debut. Suspiro hastiado, antes de largar una fuerte patada en la espalda de la persona que le bloqueaba el camino –No estorbes– Le dijo emprendiendo el paso y ganando su tercer aviso.

Un soldado sosteniendo un fusil entre sus manos saltó del vehículo oruga, situándose cerca de los dos participantes. Llevaba un cronometro de acero inoxidable, idéntico al que portaba el comandante.

Consejo número 8: No interfieras con tus compañeros.

A los pocos segundos tal como si hubiera despertado del trance, el muchacho de camisa verde oliva que se mantenía tirado en el piso asimismo se incorporo a la carrera, por el contrario del otro este retenía los nervios a flor de piel, los ojos húmedos y sobresaltos de vez en cuando. También gano el tercer aviso.

Stanley junto a los demás de apoco devolvían el cuerpo hacía adelante, integrándose a la competencia de la forma debida.

Ahora cualquiera de los dos podía recibir el pasaporte definitivo con una sola caída o porque disminuyeran la velocidad. Estaba escrito en el reglamento: la cuarta vez que uno bajara el ritmo mínimo de 6,5 kilómetros por hora uno quedaba fuera de la marcha. Pero si uno tenia tres avisos y conseguía mantener el ritmo mínimo a lo largo de tres horas, volvía a quedar sin penalizaciones.

–Por un momento pensé que les darían el pasaporte– Musito Stan tratando de calmar los ánimos.

–Tendrán que caminar tres horas para sacarse los avisos de encima ¡Tres horas!– Kyle se situaba más cerca del azabache.

–No les costará nada… Hay que pensar que recién empezamos, todos están muy frescos aún– Le contesto intentando calmarlo –Supongo que todo es cosa de adaptarse–

–Adaptarse mi culo, el muy imbécil gano tres avisos por andar haciendo de Boy Scout– Hablo Cartman mientras desabrochaba los primeros botones de su chaqueta roja. –Si les llega a pesar algo así que les quede claro que pasare cantando por sobre su cadáver–

–Carajo ¿acaso no puedes tratar de ser más cortes?– Respondió harto el pelirrojo, mirándole con un aire furioso. No habían pasado ni quince minutos y la adrenalina le corría persistente por el organismo.

– ¿Y por que ser amable con un maldito pelirrojo? ¿No has escuchado que no tienen alma? –

– ¿Qué? Estás loco culón–

–Cállate pelirrojo de mierda–

Marsh todavía sentía en el estomago revuelto, como una gran bola de mucosidad dentro. Miro sin disimulo al rubio que parecía que en cualquier momento caería de cara contra el asfalto. Iba agitado y llevaba marcado el golpe en la espalda "Seguro le dejo un moretón" Pensó, retomando lo antes dicho por Cartman ¿A que se refería con andar haciendo de Boy Scout?

–Que agradable día para salir a caminar ¿No te parece Stan? – La voz de Kenny lo saco de sus pensamientos. Parecía estar lejos de la pelea que se efectuaba detrás.

–Supongo… Hey ¿puedo preguntarte algo? –

– ¿Alguna proposición subida de tono? …– Contesto en tanto observaba el cielo, adelantando el paso para alejarse del pleito entre Cartman y Broflovski.

–Nada de eso…–Marsh corrigió enseguida, imitándolo y situándose a su lado – ¿Qué quiso decir Cartman con hacer de Boy Scout? –

McCormick pestañeo un par de veces extrañado. –Eres un encanto– Sonrió, mientras formulaba la mejor manera para explicarle. –Supongo que eres el único que no se dio cuenta… Aquel tipo al patearlo le hizo un favor ¿entiendes? a veces la mejor manera de despertar de un trance es con un gran balde de agua fría sobre la cabeza… No sé si me comprendas. La verdad me alegro que aquí no todos seamos unos malditos que venderíamos a nuestras madres por ganar. –

Guardo silencio un minuto, le había entendido a pesar de la metáfora. – ¿Tienes alguna razón en especial para participar en la marcha? – Volvió a lanzar otra pregunta.

–Pues la verdad– Kenneth destapo su cantimplora dando su primer sorbo de agua fría. Le habían quedado unas pocas gotas en el labio superior y se paso la lengua –Mi familia es muy pobre…Digamos que soy algo así como su gran esperanza–

–Ya veo–

–El día de la fecha limite para retirarse estuve apunto de hacerlo y justo a ellos se les ocurrió comprarme estás zapatillas– Levanto con ligereza su pierna –Por culpa de esto, se quedarán sin comer por varios días– El tono de voz cambiaba ahora se oía un tanto más molesto. –Tal vez es su regalo de funeral o quizás en verdad me tienen fe, no sé como tomarlo… ¿Y tú porqué está aquí?–

–En realidad no lo sé– Contesto sincero Stan. No tenía ninguna abuela muriendo en el hospital, además su familia poseía buenos ingresos económicos. Permaneció pensativo un segundo y agrego – ¿Haz practicado alguna vez la marcha? ¿En la escuela quizá? –

–Pues no–

–Tampoco yo… Pero creo que eso ya no importa–

–En efecto, no importa– Asintió McCormick

El automóvil grisáceo del comandante se alejaba, tal como dijo nunca pronuncio ninguna palabra de ánimo y los únicos vehículos que los seguían eran los dos tanques orugas pertenecientes a los soldados. Estos monitoreaban cada movimiento con suma cautela.

El reloj marcaba las 9:49 AM en apróximadamente diez minutos se les borraría un aviso a ambos muchachos que seguían en la cola de la fila… Muy apartados del resto. Por seguridad todos mantenían distancia.

No tardo demasiado para que el rumor de que estaban cerca del primer pueblo comenzara a difundirse, anexado a otro rumor un poco menos alentador: Un chico del grupo que encabezaba la marcha estaba flaqueando, ya había recibido dos avisos.

Stan se pregunto porque no estaban alcanzándole, si aquel rumor era cierto.

Poco después pasarón una señal que indicaba "Limestone 16 km"

– ¡Por Moisés! ¡Deja de fastidiar culo gordo! –

– ¡Es que no te basto ser pelirrojo, además tenías que ser un puto judío de mierda!–

La pelea continuaba sin tener una mísera señal de querer terminar.

– ¡¿Pueden callarse de una jodida vez? – Exclamo Donovan cansado de tanto escándalo.

–Clyde tiene razón al menos háganlo para conservar las energías, recuerden el consejo trece– Agrego Marsh, acomodándose con cuidado en la posición en que se encontraba anteriormente.

–Supongo que es la manera que tienen para desahogar tensiones– Token también intervino.

El paisaje era monótono, típico de los poblados verdes.

Hasta entonces ningún espectador se había asomado tras las vallas de seguridad "Debe ser porque llevamos muy poco todavía" Concluyo. Era más que evidente que a medida que las horas pasaran la carrera tomaría un rumbo más interesante y el gentío no tardaría en darse a presentar.

De pronto el silencio invadió las filas, más que nada por la pendiente que los saludaba burlona. Marsh se quito la chaqueta colgándosela en la cintura y el gorro lo guardo en bolsillo trasero donde saltaba ociosamente en cada paso. La gran mayoría optó por lo mismo.

Un instante más tarde pasarón por encima de un suéter abandonado.

–Alguien se arrepentirá al anochecer– Añadió Kyle con dificultad al respirar en tanto observaba el ropaje tirado.

10:30 AM Estaban a unos pocos kilómetros de llegar a Limestone, el primer pueblo situado en la ruta. Las filas a medida que avanzaban se difuminaban quedando sólo vagos tumultos. Algunos tomaban posición adelante, mientras otros preferían seguir un ritmo relajado.

–Si tanto quieres ve y háblale ¿Cuál es problema?–

–Y sí… No lo sé ¿De verdad crees que estará bien Token? – Clyde compartía unos pequeños dilemas con el afroamericano. Resumiéndose en la curiosidad que sentía hacía el dueño del gorro azul.

– ¿Qué puedes perder? – Lo persuadió Black… Sin querer agregar "la dignidad" que seria lo único que les vendría quedando.

En un corto periodo de tiempo Donovan recibiendo su primer aviso al tratar de situarse al lado del azabache, brindándole un cándido saludo y recibiendo el gesto "Fuck you" a cambio.

El resto que caminaba un poco más adelante no pudo evitar reírse a carcajadas al ver aquello.

Siguieron caminando, cada uno absorto en el mantener el ritmo. McCormick caminaba a paso relajando torciendo las rodillas de vez cuando, llevaba la chaqueta naranja colgado del hombro. Marsh percibió la sensación de que ese tipo parecía poder caminar por siempre.

Cartman guardaba silencio se alejaba del grupo que casualmente habían formado… Era curioso que todavía no hubiera recibido el pasaporte, ni siquiera un aviso.

A los minutos futuros la carretera se cruzaba con otra, los policías que cuidaban el lugar los saludarón y unos pocos concursantes les dedicarón gestos obscenos como respuesta. Kyle soltó un discurso moralista que nadie parecía escuchar, ni entender.

Enseguida las bocinas resonarón estrepitosamente y entre la muchedumbre de policías apareció una mujer pelirroja.

– ¡Kyle! ¡Kyle Broflovski! – Exclamo a todo pulmón.

El muchacho llamado hizo un mohín incomodo y saludo a su madre con un gesto disimulado con la mano. Después apretó paso con la mirada baja.

La mujer intento saltar la valla de seguridad pero los policías alcanzarón a detenerla, la tomarón por el brazo y la arrastrarón fuera de la pista.

Después la carretera trazo una curva y los policías con la mujer quedarón como un recuerdo más en el camino.

–No te avergüences… Sólo se preocupa por tí– Stan intento levantar nuevamente los ánimos de su compañero.

Los marchadores atravesarón un puente de tablones donde por debajo corría gorgoteante un arroyuelo. Marsh al atravesarlo pensó en lo ameno que seria sentarse allí sin tener nada que hacer, a excepción de mirar el arroyo fluir claro.

Traspasarón la señal que les indicaba "Limestone 11 km" y poco después divisarón una pancarta que decía: "¡Limestone los recibe con orgullo marchadores!"

Entonces los rumores llegarón… El concursante número 5: Un chico llamado Jason sufría un calambre en el tobillo y tenia ya un aviso que quitarse de encima.

– ¿Cuál de todos es? – Inquirió Kenny sumándose al grupo de mosqueteros.

Stan señalo a un muchacho de cabello castaño peinado hacía atrás, al más puro estilo militar aunque ahora mucho menos arreglado que en un comienzo. Emitía gemidos graves, llevando un semblante serio y cojeando a cada paso dado.

Avanzaba intentado mantener el ritmo pero el segundo aviso no tardo en llegar para él. Los demás le miraban directo, fijándose en la pantorrilla. Siguierón tres avisos extras a concursantes varios que habían reducido el paso casualmente.

– ¡Tercer aviso número 5! – Grito por el alta voz un soldado.

– ¡Tengo un calambre! ¡No es justo! – Respondió desesperado Jason.

Nadie dijo nada. La mayoría desprendía una inquietud morbosa de ver al primero en caer… Todo parecía volverse en cámara lenta y el miedo se trazaba en el rostro del muchacho. Pronto caería y nadie quería perderse el espectáculo.

– ¡No es justo! – Continuo gritando ahora ahogado por ligeras lagrimas que se asomaban por sus ojos. "Le darán el pasaporte" Intuyo Marsh, alejándose del chico "Pronto se lo darán… Morirá" Un temblor recorrió su cuerpo al pensarlo.

De pronto Jason se quedo sobre el asfalto cubierto por el sol de la mañana.

–Ayud…– Fue lo último que pronuncio.

Cuatro fusiles perturbaron el silencio sepulcral y a los segundos la cabeza de Jason desapareció en una mezcolanza de sesos, sangre y fragmentos de cráneo.

Quedan 99 participantes.

Noventa y nueve botellas de cerveza en la pared

Si a una de esas botellas se les ocurre caer

Noventa y ocho botellas de cerveza en la pared.