ADVERTENCIAS: Perdón por algún error de ortografía, Capitulo medio aburrido…pero veran a un Yuuri súper 7v7. Se promete que habrá re salseo en el siguiente capítulo y que será más largo.
Sin más habladera. Disfrutad y al fic.
-Salió mejor de lo que esperaba – Resoplo – Oye, aleja esa cara de pánico, ¿no deberías de estar feliz? él señor Nikiforov te acepto y aún más ¡Como su mano derecha! ¿Quién lo creería? – Exclamo Mila al lado del marco de la puerta del cuarto de Yuuri –Como parte de la servidumbre y siendo yo la mayor aquí, más tarde te hare un recorrido por el lugar y te diré tus deberes de ahora en adelante – Sonrió – Tienes suerte, hoy podrás conocer a todos y además tendrás un traje específico para tu lugar – Yuuri abrió los ojos como platos y señalo su ropa – Sí, usaras ropa más formal que esa –
-Ah...Pero, ¿no sería mejor si me quedo con mis antiguas ropajes? – Pregunto al aire – Solo seré el ayudante del señor Nikiforov, no creo q-
-Yuuri – Siseo – Como tu deber de mayordomo, desde ahora acompañaras al señor Nikiforov a todas partes, sin excusas. Por lo tanto debes de ir presentable –Le regaño – Ten en cuenta que si el señor Nikiforov te escogió para algo tan importante, es porque confía en ti, por lo tanto da lo mejor – Asintió conforme con sus palabras – Te espero abajo, en 30 minutos, piensa en lo que ha pasado y comenzamos con el recorrido ¿Okay? – Simplemente asintió afanado y la oji-azul abandono el cuarto.
Oh cielos, pero si era cierto.
No debía de titubear, se supone que él señor Nikiforov le estimaba mucho como para ponerle tal cargo y ¡Sin conocerlo! Cielos, tal vez era muy ingenuo o creía que era muy tonto como para que no cometiera alguna barbaridad como robarle a sus espaldas.
-Hasta se me nota la cara de estúpido. – Rezongo decepcionado – Pero… el cómo me recibió, y me mostró su total amabilidad al momento de pedirlo, yo… ¡Hare lo mejor! –
-Yuuri – Mila abrió la puerta enojada – ¡Te dije que bajaras en 30 minutos! Acaso no puede acudir una simple peti-petición… -
-Lo siento – Suspiro el pelinegro acomodándose el moño de su vestimenta – Yuko me trajo la ropa y decidí ponérmela de inmediato…- Se subió los lentes con un grácil movimiento de manos - pásame por favor los guantes que están al lado tuyo – pidió con voz tersa – No queremos que el traje quede incompleto ¿Cierto? – Le miro y sonrió galante.
-¡Yuuri! – Tomo los guantes emocionada, y le palmeo la espalda fuertemente al pelinegro hasta el punto de casi partirla – ¡No sabía que eras capaz de sonar tan elegante! Pero mira nada más que seguridad – Le rodeo los hombros – Que bueno que no ha sido Yuko la que te vio ¡Si no estaría babeando ahora mismo! – Comenzó a reírse casi desenfrenadamente.
-G-Gracias – Tomo los guantes de seda blanca y se los puso –
-¡Que adorable! Estas sonrojado – Yuuri se crispo ante sus palabras – Deberías ver tu rostro ahora – Se carcajeo con las manos posadas en su boca –
-Pensé que si me comportaba de manera gallarda pero a la vez caballerosa, podría ganar algo de puntos – Sonrió rascándose la nuca – No sé cómo se me ocurrió – Comento susurrando mientras que se jalaba sin pensarlo, el moño de nuevo.
-Ay Tonto – Se acercó y saco del bolsillo de su falda un peine – Solo actúa como Yuuri, con más valor, el Yuuri que se propuso venir aquí a pesar de no saber si funcionaria – Argumento entregándole el peine – Ya nos demostraste ser capaz, ahora ponlo en práctica – Le animo – 10 minutos y te quiero perfectamente peinado – aviso antes de Salir de la habitación
-¡S-Si!
-Vaya, te vez espectacular – Comento cuando bajo las escaleras. Yuuri no sabía porque tanto alboroto, solo era un chaqué, que tenía una camisa impecablemente blanca y un moño del mismo color combinado con un saco negro el cual se iba estrechando aún más al llegar a la cintura, a partir de ahí, habían dos faldones que se abrochaban con un solo botón. De pantalón, una franela negra y de calzado, zapatos negros, que posiblemente eran de cuero. Tampoco se olvidada de los guantes, que de hecho, eran demasiados suaves y delicados - Además, con esos lentes, y ese peinado, te vez increíble – Halago la pelirroja – No hay duda de que él señor Nikiforov tiene un muy buen gusto para escoger trajes -
-¡Es-Espera! ¿El señor Nikiforov escogió el traje? – Dios mío, sentía que le debía demasiado a ese hombre –
-Sí – Comenzó a caminar – Cuando te acepto como mayordomo, me pidió que llamara a la modista y que consiguiera un traje especialmente de tu talla. Me dijo como lo quería ¡Lo veía muy emocionado! – Yuuri se derritió de la vergüenza ¡Que hombre tan bondadoso! - No te quedes atrás Yuuri, comenzaremos presentándote a los cocineros – Daba saltitos mientras que caminábamos, de cierta forma su euforia y felicidad Katsuki la podía sentir.
-P-pero no se supone que todos se fueron, ya que el señor Nikiforov no estaba… - No pregunto, más bien confirmo en un susurro –
-Sí, se supone – resalto – Cuando se dio la noticia de que llegaría ese día, en la noche, cuando estábamos en la cena, antes de servir, tocaron la puerta de la cocina – Yuuri apenas se daba cuenta de que había puerta trasera – Como Yuko era la que estaba en la cocina ayudando a servir, fue la que abrió y bueno, de echo todos se disculparon y entraron apurados. No es que seamos muchos, pero esos que faltaban eran los cocineros principales – Suspiro – Que bueno que tuvimos a Sara para que los regañara como se debía.
El solo imaginárselo, al pelinegro le daban escalofríos.
-Mira – Señalo una puerta blanca – Aquí se encuentra la cocina, son en total 2, más un pequeño aprendiz – Informo- Entremos a ver cómo te va – Yuuri asintió decidido y se arregló lo mejor que pudo el moño de nuevo. Tal vez ya era un ademan que decía que estaba nervioso.
-¡Buenas tardes! – Abrió la puerta de improvisto con una sonrisa brillante – Quiero presentarles a-
-¡Minami! ¡Cuántas veces tengo que decirte que no te comas los pastelillos! – Regaño alguien al fondo de la cocina –
-¡Pe-Pefo!¡Están muy ricos ~! – a Yuuri esa voz se le antojaba lo mas de aniñada, casi infantil. ¿Sería posible que el aprendiz fuera tan solo un niño?
Mila furiosa, se adentró hasta la otra compuerta en donde estaban las estufas, el lavaplatos y los estantes de especias; mientras tanto, él se quedó plantado en el marco de la puerta contemplando como a solo unos centímetros suyo, había un muchachón de apariencia extrajera y una sonrisa valerosa, amansando la masa para el pan.
-¡Oigan ustedes dos! No sean maleducados, tenemos a alguien nuevo- el azabache estaba sorprendido de la serenidad del castaño claro, con sus ojos celestes y su casi barbilla lampiña, solo sabía deducir que ese joven estaba demasiado acostumbrado a la pelea de esos dos cocineros que estaban al fondo.
-Lo siento – Dio un salto hacia atrás de la sorpresa, no pensó que los dos saldrían y se inclinarían de respeto hacia él. Yuuri se sintió tremendamente ansioso así que torpemente les devolvió el gesto y los vio de frente.
No tardo mucho para que él castaño, se acercara hacia ellos, y rodeara con confianza los hombros del mas moreno de todos y él que más cara de cabreado tenia.
-Bien Yuuri – Carraspeo Mila – Te presento a Michael Crispino, también llamado Mickey – Señalo al moreno que tenía el rostro un poco arrugado, parecía que le molestaba el contacto del castaño alto – Es el hermano de Sara y también el principal cocinero de la casa – El muchacho absorto de las palabras de la pelirroja, le acerco la mano y Yuuri correspondió teniendo un corto apretón de manos - Mickey, él es Yuuri, el nuevo Mayordomo de la casa.
Katsuki no podía escucharlo, pero por las reacciones de cada uno podía notar que estaban en shock pensando "¡¿Un mayordomo?!"
Bueno, no era como si no se le notara que estaba muy joven.
-Ah Ah…perdone el escándalo de hace un rato –Parecía realmente arrepentido de lo que había hecho, de seguro pensaba que le diría a él Señor Nikiforov.
-No, no te preocupes – Sonrió
Crispino se quedó mudo de la impresión y Mila señalo al castaño sonriente.
-Él es Emil Nekola, segundo cocinero al mando – él oji-azul estiro el brazo para tener un apretón de manos, pero cuando Yuuri se lo cedió, lo jalo hacia él en un abrazo – Suele ser muy optimista y alegre como puedes ver –Cuando se separaron, él pelinegro se organizó un poco los lentes y miro al más pequeño de todos, que se encontraba mordisqueando un pastelito.
-Y por último, él más joven y desobediente – Le arrebato el pastel – Minami Kenjiro – Yuuri esta vez fue él que estiro el brazo, sin embargo él chico de cabello bicolor lo señalo con un dedo despampanaste.
-¡Lindo! – Exclamo – Yuuri es muy lindo –Parecía que de sus ojos brotaban estrellas, era como si sus pupilas se deformaran a ellas.
Yuuri capto la indirecta y se ruborizo hasta las orejas ¿Qué decía ese niño?
-¡N-No le hagas caso! – Titubeo Mila negando frenéticamente – Minami es algo sincero, así que a veces no controla lo que dice – Se interpuso en su visión tratando de cubrir como Crispino le tapaba la boca al rubio con mechón rojo. – E-es solo muy imprudente – Asintió más tranquilo y salieron de la cocina.
-Uff, y eso que todavía nos falta conocer a los otros – Resoplo – Ven, vamos a ir a conocer a los jardineros, están si no estoy mal, podando el césped - Le tomo del brazo y salieron apresurados a buscarlos. Dios, ya se estaba mareando.
-No te preocupes Yuuri, veras que todos son muy amigables. –
Al llegar se encontraron con dos castaños, uno era un picoso y él otro parecía siempre tener una sonrisa amable. Según Mila se llamaban, Guang Ji y Leo de la iglesia. Eran amigables e igual de jóvenes que Yuuri.
Katsuki descubrió también que Leo no trabajaba sin tener unos audífonos con música, y que Guang parecía ser muy temeroso pero a la vez determinado.
A pesar de tener la misma reacción que los otros al saber que era mayordomo, le constaba que eran amigables.
Pero volviendo al tema de presentarles a todos, abandonaron el jardín y buscaron al Chofer. Él que tenía una cara de matón.
-Demonios, ¿dónde estará Otabek? – Refunfuño todavía arrastrando al pobre moreno del brazo
– ¿Eh…?¿no estará en el parqueadero?
-¡El parqueadero! ¡Yuuri eres un genio! – De inmediato cambiaron de rumbo y se fueron hacia el otro lado.
En el camino se encontraron a Yuko y ellas les dijo que se encontraba en la limosina del señor Nikiforov organizando unas cosas. De ese modo apresuraron el paso y cuando llegaron fue realmente extraño para Yuuri su presentación.
-¡Otabek! – Lo detuvo cuando estaba a punto de entrar en unos de los autos del lugar – Te presento a Yuuri, será el mayordomo del hogar desde ahora – Totalmente lo contrario a todos, el pelinegro con su rostro demasiado neutro y serio, solo se inclinó en respeto, le dio un suave apretón de manos y se subió al auto para irse.
-Oh – Exclamo Mila – Estaba de buen humor – El shock momentáneo que le dio paso a las preguntas ¿Estaba de buen humor? ¿Acaso podía ser peor? - Bien, ya hemos terminado – Dio media vuelta – Vez te dije que eran poc-
-¡Mila! – Llamo Sara desde la lejanía con una caja en sus brazos – ¡Hoy es Martes! ¡Recuerda que él viene por sus clases! –
-Oh Cierto – Exclamo apresurando su paso – Yuuri acompáñame, tal vez no sea la mejor idea pero ¡No puedo dejar solo a ese engendro!
El azabache contra todo pronóstico, fue jalado de nuevo y obligado a volver a la mansión casi a las carreras.
¿Quién es él?
-Llegamos – Comento jadeando – Ese niño me las va a pagar –
Estaban en un pasillo que a los ojos de Yuuri parecían todos iguales, con paredes y sus brocados decorativos. Mesas con flores, cuadros y más cuadros. Alguna lámpara de araña y lujos de aquí a allá en cualquier parte.
Al frente suyo, en el lugar en donde la pelirroja se reposaba hasta regular su respiración, había una puerta caoba, como casi todas, con una perilla color plateado.
Se hizo al lado de Babiecheva y la muchacha, empujo la puerta casi eufórica
-¡Yuri! ¿Qué haces aquí mocoso? – Katsuki se confundió un poco ¿Le hablaba a él? – Cuantas veces tengo que decirte que antes de venir debes de avisar, simplemente no puedes llegar a la casa del señor Viktor y-
-¡Cállate Bruja! – Katsuki lo miro de reojo y se fijó en su cabello rubio, era corto, las puntas llegándole a las mejillas. Su piel era muy blanca, y además era delgado. Parecía una muñeca de porcelana - ¡Tu no me das ordenes! – Sin embargo su voz era chillona, con un tinte de su edad de niño de 12 años. También sonaba arrogante y hasta grosero. – Estoy aquí porque el viejo ese me pidió que viviera hoy ¡No es mi culpa que siempre se le olviden las cosas! – Grito levantándose del banco en donde se encontraba un piano de cola.
-Sabes que el señor Viktor está muy ocupado – Renegó –Ahora ¡Límpiate esa boca con jabón! ¡Estas siendo muy irrespetuosas con el nuevo mayordomo! - Le agarro de una oreja como si fuera su madre y comenzó a reprenderle con una jugosa mirada de sobreprotección y enojo.
-Am, di-disculpen – Yuuri miro hacia otro lado y trago saliva –
-Perdóname Yuuri – Soltó al rubio resignada- Te presento a Yuri Plisetsky, un mocos-
-Prodigio – Alardeo el niño – Soy un chico prodigio –
-Veras Yuuri – Los dos voltearon a verla – Ah bueno, Katsuki – Explico – Cuando Yuri tenía 8 años sus padres le regalaron un piano de cola, en ese momento parece que descubrieron que su hijo era en verdad un "prodigio" – dijo entre comillas – Fue entonces, cuando supieron que el señor Nikiforov a su corta edad de 17 años, era todo un maestro en el piano al punto de ser invitado a cualquier show a presentarse – el chiquillo chasqueo la lengua molesto – desde ahí pensaron en que sería un buen ejemplo para Yuri, y comenzaron a pagarle para que le diera clases privadas – Yuuri miro el piano de cola y se asustó un poco al ver la partitura - De ese modo llegamos aquí…
-Exacto ¡Pero ese viejo no se presenta y se supone que me hizo una promesa! – Al azabache le sorprendía lo enojado que podría estar un chiquillo que ni siquiera le llegaba a los hombros, sentía que en cualquier momento explotaría.
-Yuri, para que no le vayas con la queja a tus padres –Plisetsky le saco la lengua y Mila también lo hizo – Le diré al señor Viktor que venga – Se dio media vuelta - ¡Y ni creas que no le diré que le dijiste viejo! – Se alejó a paso lento hasta la puerta –Katsuki ¿vienes? –
Yuuri miro al rubio y él oji-verde se crispo por su inquisidora observación hacia él.
-¡¿Y tú que miras cerdo?! – le enfrento titubeando un momento.
Yuuri parpadeo y se acuclillo solo un poco a su altura.
-Yo creo que él señor Nikiforov cumplirá su promesa y te hará en verdad el mejor prodigio de esta generación – Comento sonriente – Esfuérzate – Salió de la habitación y Mila se quedó pasmada
-¡Cl-Claro que lo Har-hare! – su intento de verse arrogante no funciono, y menos cuando le tembló la voz y las mejillas se le pintaron de un furioso rosa –
Mila cerró la puerta ante aquel paisaje imposible de creer y confirmo lo que pensaba
Yuuri era increíble
Iban caminado sin ningún rumbo en especial por los pasillos, a veces Mila le comentaba algo trivial y Yuuri contestaba a medias manteniéndose un poco al margen.
Estuvieron así un buen rato hasta que unos cuadros colgados en la pared llamaron la atención de Yuuri. En él estaba el señor Viktor cuando era adolecente, un pelinegro con mirada arrogante y un rubio mandando un beso hacia la cámara. Los dos con las manos apoyadas en el hombro de Viktor y el fondo artificial que simulaba ser un campo.
Aunque, lo que llamaba la atención, era la confianza que se podía ver en cada uno y la vaga sonrisa del señor Nikiforov jalar las comisuras de sus labios.
-Señorita Mila – Yuuri detuvo a la pelirroja y señalo el cuadro -¿Quiénes son ellos? – Bebiecheva miro el cuadro y carraspeo.
-Oh bueno – Se detuvo a detallar la imagen – Él de la derecha es Jean-Jacques Leroy - Miro la foto una vez más y se dio cuenta que hacia una extraña pose con sus manos – No es algo como un amigo del Señor Nikiforov, es más bien un rival – Comento al aire – Desde retarlo a quien come más rápido hasta desafiarle a quien enamora más mujeres – Suspiro – Para mala suerte de Leroy, Él señor Viktor siempre gana – Se rio con gracia – También, es demasiado insoportable y arrogante – Agrego –No sé qué paso con él, supongo que al final se casó con aquella chica –
-¿Y él de la derecha? –
-Ahh… Chris – Un estremecimiento recorrió todo el cuerpo de la muchacha y Yuuri se encogió en la duda – él si se podría considerar un amigo del señor Nikiforov, aunque eso no quiere decir que no compitan por estupideces – Agrego meditabunda – Bueno, solo te puedo advertir una cosa – Resoplo – Nunca te le acerques, es alguien amigable pero un poco extraño…
-¿Extraño en qué sentido? – Mila trago saliva nerviosa y se alzó de hombros
-Digamos que su personalidad es muy atrevida, además suele gustarle exhibir su cuerpo – Yuuri se sonrojo al comprenderlo -¡No-No en ese sentido! Digamos que todas las damas del pueblo están encantadas con él y es por su gran gallardía casi ilegal. Hasta coquetea con mujeres maduras – A Katsuki se le cerro la garganta de la impresión – Hay rumores que dicen que tiene un amante pero no se sabe si es mentira o no – Volvió a mirar la foto – Claro, sigue siendo buena persona y un hombre muy halagador – La pelirroja se ruborizo – ¡P-Pero! prométeme que no te le acercaras a él ¿Vale?
Yuuri asintió crédulamente y acabando la explicación hicieron ademan de seguir adelante, no obstante la morena se crispo y retrocedió
-¡Ah! Casi se me olvida que debo de avisarle al señor Nikiforov sobre la llegada del mocoso de Plisetsky – Se metió las manos a los bolsillos y saco un par de llaves – Quédate aquí, no demoro – Mila a grandes zancadas se fue alejando por el pasillo y Yuuri se quedó solo por minutos, viendo las demás fotos de Viktor y en ellas, la falsa sonrisa del albino más guapo de la ciudad.
Respondiendo Reviews
Kurara Matsumoto: Gracias, tratare de mejorar en ese aspecto. Espero que te haya gustado y en verdad me alegra que te encante. ¿Como que mate a Viktor? xD Oh te deje enganchada 7v7, gracias por leer, y como vez, actualizare los jueves xD cuídate tu también. Besos~
Sophiarouse: Muchas gracias por leer~ Espero te haya gustado, nos vemos~
Nina Tendo: Oh creeme que por si mi fuera lo actualizaría todos los dias xD, pero debo adelantar capítulos jajaj. Me alegra que "El complejo de Yuuri" te encantara, vi tus review, muy hermoso~. La trama hasta ahora es así, pero no olvida que hay drama de por medio XD. Bueno, muchas gracias por leer, nos vemos~
NA: Otro capítulo. No recuerdo cuando lo escribí pero fue en la semana de vacaciones. Espero que no hayan caído dormidos xD. Les prometo que se pondrá interesante.
Si les ha gustado por favor dejar un review, saben que eso me anima, ademas ¡somos 23 personitas con un solo capitulo! Amazing!
No olviden que actualizo todos los jueves.
Por cierto, ¡Por fin! Este sábado capitulo de DWM, perdonen por la tardanza. Pero trataba de adelantarlo un poco.
Hasta aquí llegamos~ Gracias por leer.
Gateway To inifinite~
