nota de autor: hola este es mi primer fic espero que me disculpen los errores que tenga, y bueno por la espera este capitulo lo hice lo mas largo que pude, si tienen alguna duda no duden en preguntar yo se las responderé ademas que me gustaria su opinion de la historia, para poder mejorar la historia y mi escritura no siendo mas me despido nos vemos en el siguiente capitulo, tratare de no demorarlo mucho.

editado: bueno disculpen por tantas cosas, pero ya lo arregle todo lo que este en negrita son diálogos.

y si de casualidad pongo algo en otro tipo de letra, es por que es importante no siendo mas me despido otra vez.


CAPITULO 2.

Se despertó sobresaltada, al sentir un peso extra en el estomago bajo su mirada al lugar que la hizo despertar y vio que tenía los pies de Isabelle en su estomago sin saberlo se le escapo una sonrisa tonta al ver a sus bebes dormir, Gabrielle estaba en la misma posición en la que se durmió la noche anterior con su manita sobre el pecho de Hermione, era tan agradable las cosas que le hacían sentir sus hijas eran sentimientos extraños y nuevos pero eran cálidos y la hacían sentir feliz, viva con ganas de seguir adelante con todo lo que se le venía encima, siguió observando sus caritas hermosas que tanto se le parecían habías cosas de su otra madre pero la verdad es que casi eran una copia de ella y eso la hacía tan feliz ver como el sol les daba en sus hermoso cabello castaño como el suyo, estaba tan absorta en sus pensamientos que no cedió cuenta como las gemelas se espesaron a despertar hasta que sintió otro golpe en el estomago por parte de Isabelle un poco sorprendida se concentro en sus bebes y las vio despertarse era lindo según ella como las gemelas se refregaban sus ojitos y miraban a todos lados una vez despiertas las bebes miraron a Hermione que les devolvía las miradas con una sonrisa.

-Buenos días mis amores como amanecieron- las saludaba Hermione con una sonrisa y dándoles un besito a cada una en sus cabecitas.

–les parece si nos vamos a bañar para empezar este nuevo día- les decía a las gemelas las cuales miraban a Hermione como si fuera algo realmente interesante, Hermione se río de ella misma por cómo les hablaba a sus bebes sabía que no la podían entender muy bien – bien a bañarse será.

Las tomo a las dos y las llevo al baño preparo la bañera con agua tibia para ella y sus bebes desvistió primero a Isabelle y luego paso a desvestir a Gabrielle después de quitarle la ropa se quedo viendo su cuerpo no por algo morboso, todo lo contario la miro con tanto amor por que su bebe era igual de especial a ella con algo extra que se suponía no deberían tener pero por cosas del destino o dios quien sabe, ellas tenían de mas procedió a desvestirse ella misma, luego alzo a las gemelas y las volvió a besar otra vez en sus cabecitas y se metieron en la bañera las tres, las gemelas empezaron a jugar con el agua mojándose ellas mismas y riendo eran tan lindo verlas reír y felices ella procedió a lavarles el pelo y enjabonarlas después hizo lo mismo con ella y luego de quitarse el jabón y hacer lo mismo que las bebes salieron del baño seco primero a las gemelas luego ella, se vistió y bueno no podía hacer lo mismo con las gemelas no tenia ropa para ella por lo cual las seco y les puso la ropa con las que las encontró.

Decidió llamar al chófer de su casa para que alistara el auto y la llevara a un centro comercial para comprarle ropa y demás cosas que necesitara para las niñas mientras el chófer preparaba el auto llevo a las niñas a la cónica a comer algo después de desayunar, llevo a las niñas a la puerta a esperar al conductor una vez el conductor llego a la puerta de su casa lo saludo.

-buenos días tom, podrías llevarme al centro comercial más cercano.

-buenos días señorita Hermione, con mucho gusto por favor suba- hablo el conductor abriéndole la puerta del carro para que subiera junto a las niñas una vez dentro subió el y procedió a arrancar el auto y ponerse en marcha.

- si no es mucha intromisión puedo preguntar quienes son las niñas que están con usted- pregunto tom un poco nervioso pues el conocía a la señorita Hermione desde pequeña y sabia que Hermione era un poco solitaria nunca había traído a alguna amiga en todo el tiempo que llevaba trabajando para los Granger y verla con unas pequeñas se le hacía raro.

-bueno como decirte tom- ella pensó en cómo decirle que eran sus hijas pues nadie a parte de sus padres y Harry conocían su condición, además que si era un poco difícil decirle a su chófer sobre sus hijas no quería saber cómo sería decirle a sus padres que eran abuelos, lo medito un poco y pensó en mentir acerca del origen de las niñas pero pensó que si mentía era como avergonzarse de sus hijas y ella no lo hacía todo lo contrario se sentía feliz y orgullosa de tener a sus hijas ahora en su vida aunque antes de ayer no lo sabía, así que respondió.

-tom quiero presentarte a mis hijas Gabrielle es la mayor y es la que tiene el pelo lizo y ella es Isabelle es la menor y tiene el pelo rizado como el mío y antes de que preguntes de como sucedió esto, es algo personal que por el momento no quiero discutir con nadie.

-claro señorita disculpe mi intromisión y son hermosas sus niñas-

-gracias tom y si son hermosas.

Después de eso nadie más hablo, Hermione se perdió en sus pensamientos, se pregunto cómo iba hacer con las niñas una vez le tocara irse al colegio no las podía dejar en su casa ellas estarían solas bueno no solas tenia a sus empleadas domesticas y podía contratar a una nana para que se quedaran con las niñas en la casa mientras estaba en el colegio pues sus padres casi nunca estaban en la casa y no quería que sus bebes crecieran como ella solo con sus empleados, cuando ella podría estar con ellas, decidió que las llevaría con ella a Hogwarts aunque no estaba muy segura de que eso fuera posible, pues ya había leído varias veces la historia de Hogwarts era su libro favorito después de todo y no mencionaba nada de estudiantes con hijos viviendo en el castillo, así que si ella no puede vivir con sus bebes en el castillo por mas que le doliera esto, ella preferiría volver a ser una muggle normal y poder estar con sus bebes no quería dejar a Harry solo con todo lo de Voldemort pero en este momento tenía una nueva prioridad y era estar con sus hijas poder pasar todo el tiempo que pudiera con ellas y verlas crecer, darles todo el amor que pudiera con esto en mente y como nueva prioridad se dio cuenta de que ya estaban llegando al centro comercial una vez allí tom salió del coche y les hablo la puerta para que salieran.

-tom podrías esperarnos para las bolsas después necesito que me lleves a otro lugar gracias- con esto se despidió de tom y con las niñas agarradas de las mano entro al centro comercial en busca de una tienda especializada en niños y la encontró así que camino hasta allí y pudo ver que en la tienda había de todo juguetes, ropa, cunas, coches y demás cosas para bebes debió haber tenido una cara de sorprendida o algo porque una de las vendedoras se le acerco.

-buenos días mi nombre es stacy, si gusta le puedo ayudar a buscar lo que necesite- respondió la vendedora con una sonrisa causando que Hermione se sonrojara un poco pues no estaba acostumbrada a hablar con otras personas y mucho menos mujeres bonitas como la que le hablaba era una mujer más o menos alta pero no tanto como ella, porque Hermione a pesar de sus escasos 14 años ya media1:70 y seguía creciendo ella esperaba que no fuera mucho mas, además de ser un poco alta la mujer tenía el pelo negro de ojos verdes piel blanca nívea y un buen cuerpo o eso le parecía a ella la verdad es que no era muy experta en esas cosas a pesar de que le atrajeran las mujeres no sabía cómo relacionarse con ellas, los únicos amigos que tenia eran hombres así que eso no ayudaba mucho a su problema de timidez frente al sexo femenino.

La vendedora al ver que Hermione no respondía y que estaba como ida decidió tocarle el brazo para llamar su atención y bajarla de su nube.

Hermione miro otra vez a la vendedora que la estaba tocando y se sonrojo mas y bajo su cara un poco avergonzada por no prestarle la atención a la mujer.

-lo siento- dijo Hermione todavía con la cara roja- no te preocupes así que, deseas algo para estos hermosos angelitos –hablo stacy mirando a las niñas que miraban los juguetes con ojitos grandes y brillantes al ver tanto juguetes queriendo ir corriendo a jugar con ellos pero ellas al igual que su madre eran un poco tímidas alrededor de extraños y se sentían seguras con su mama a su lado tomándolas de la mano, lo que dijo stacy le recordó a Hermione porque estaba en el centro comercial.

-esto sí, me gustaría comprarles ropa, zapatos y todo lo necesario para ellas así que por favor podrías ayudarme- pidió Hermione con una sonrisa mirando a sus bebes que le devolvían la mirada por lo que Hermione no vio la sonrisa boba que tenia la vendedora al verla sonreír para sus hijas, Hermione no sabía el poder que tenia con las mujeres fueran gays o no, ella tenía algo que las atraía como moscas al dulce pero ella no se daba cuenta de esto por su timidez, bueno si sabemos una parte de su atractivo era su físico por que como se dijo anteriormente ella era alta para su edad su cabello castaño rebelde, sus ojos color cafés, sus pecas, su cara perfilada y su cuerpo ella desde que entro a Hogwarts empezó a trotar todas las mañanas y hacer un poco de ejercicio que con el paso de los años le han dado un cuerpo no tan musculoso pero si bien formado, con un paquete de seis en formación por las mas de cien abdominales que hacía desde el año pasado, además que eso le daba una excusa para pararse temprano antes que sus compañeras y volver después del ejercicio y arreglarse antes que ellas así no las vería cambiarse ni ellas a ella le aterraba que alguien más descubriera su secreto y se lo contaran a todo el colegio y la maltrataran más de lo que ya lo hacían por ser una sabelotodo como todo el mundo le decía y otros nombres que por ahora no vienen al caso escucho un alguien se aclaraba la garganta y dejo de ver a sus hijas y volvió a ver a la vendedora que le sonreía y ella le devolvió la sonrisa causando un poco de sonrojo en la mujer que ella obviamente paso por alto.

-lo siento otra vez, por favor me puedes llevar a ver ropa para ellas- pidió a la vendedora que solo asintió con la cabeza y empezó a caminar llevándola a la parte de ropa para niños que ella siguió una vez allí pidió que le buscara dos conjuntos para las niñas quería quitarles esas ropas sucias con las que habían llegado, además de conseguir unas pacas de pañales consiguió dos busitos manga larga blancos y dos bobitos de color rojo con adornos amarillos que le recordaban su casa en Hogwarts, además de la ropa interior y los zapatos.

-disculpa pero me podrías prestar un vestidor para poder cambiarlas con la ropa nueva.

-claro sígueme, necesitas ayuda para cambiarlas.

-la verdad si por favor, no sé cómo poner un pañal- dijo un poco avergonzada otra vez.

-oye no pasa nada ven te enseño como y de paso me puedes preguntar lo que no sepas- dijo stacy regalándole otra sonrisa la cual mione devolvió inconscientemente.

Entraron en el vestidor el cual tenía dos cambiadores para bebes en los cuales procedió a poner a Gabrielle mientras stacy en el otro subía a Isabelle y empezaron desvestir a las niñas una vez desnudas las niñas las acostaron en el cambiador para ponerle los pañales, stacy le iba explicando a Hermione como poner un pañal los cuidados que tenía que tener con sus partes intimas y todo lo que podía y no podía hacer con las niñas unas vez vestidas las niñas las bajaron y regresaron a buscar más ropa para las pequeñas.

-y dime qué tipo de ropa quieres para ellas- pregunto stacy a Hermione.

-si bueno pensaba que podrías ayudarme en eso también si no es mucha molestia claro.

-no es ninguna, pero dime más o menos que colores les gusta y sus animales favoritos.

Hermione iba a responder pero se quedo con la boca abierta ella no sabía nada de eso y se sintió mal no saber qué era lo que les gustaba y hacia felices a sus bebes, stacy al ver esto decidió ayudarle.

-mmm ya sé qué tal si le preguntamos a ellas a ver qué opinan.

-si eso sería genial- dijo sonriendo así sabría lo que más le gusta a sus hijas.

-y como se llaman estos angelitos- pregunto stacy pues hasta ahora no conocía el nombre de las niñas ni de Hermione.

-sí que maleducada de mi parte mucho gusto mi nombre es Hermione, ella es Gabrielle la mayor- dijo señalando a la niña de pelo lizo- y ella es Isabelle la menor- ahora señalando a su bebe de pelo rizo como el suyo.

-mucho gusto Gabrielle, Isabelle mi nombre es stacy- les sonrió a las niñas que se escondieron un poco detrás de Hermione estaban un poco avergonzadas al sentir la atención a hora centradas en ellas.

-y cuál es su color favorito en todo el mundo- pregunto stacy a las niñas que miraron a Hermione como pidiéndole permiso, Hermione las vio y les sonrió y asintió con la cabeza.

-me gusta el azul- respondió Gabrielle – me gusta el rojo- respondió ahora Isabelle.

-bueno ahora podemos escoger ropa y zapatos y demás cosas de vestir- dijo stacy, y comenzaron a escoger ropa para las gemelas después de buscar por un rato las gemelas ahora tenían un guarda ropa completo pantalones, camisas, shorts, vestidos, zapatos y todo los demás accesorios necesarios para vestir dependiendo del clima casi se podría decir que se le iría una pequeña fortuna con todo lo que les está comprando a las gemelas pero eso no era nada en sus cuentas bancarias, pues es una ventaja al ser hija única de unos reconocidos médicos y millonarios, podría gastar más si quisiera pero la verdad a ella poco le importaba el dinero prefería tener a sus padres pero eso por ahora no es posible, así que después de comprarles la ropa procedió a comprarles juguetes todos los que quisieron las gemelas, compro un cochecito para poder transportar a las gemelas más fácilmente le daba miedo perderlas, después de comprar todo lo necesario para poder cuidar bien de las niñas, pidió el favor que le ayudaran a llevar todo las bolsas con las cosas que había comprado para las bebes al carro.

-stacy muchas gracias por todo no sabes lo mucho que te estoy agradecida por tu ayuda, espero verte la próxima vez que venga por mas cosas para mis bebes, hasta luego- se despidió Hermione regalándole una sonrisa encantadora a stacy de modo de despedida y se fue sin mirar atrás, por lo que se perdió la sonrisa boba de satcy y el suspiro que soltó después de que Hermione se fuera.

Una vez afuera del centro comercial, espero a que todas las bolsas estuvieran en el maletero para subirse, les dio una propina a los chicos que le ayudaron a llevar las bolsas al carro les agradeció y los despidió saco a las gemelas fuera del cochecito nuevo y las metió en el auto después guardo el cochecito en el maletero, entro ella en el coche y le pidió el favor a tom que la llevara a casa, durante el día estuvo pensando en cómo transportar todo lo que había comprado, mas sus cosas para irse al colegio y decidió que necesitaba ir al mundo mágico a comprar un baúl expansible y otras cosas que le hicieran falta para sus hijas y ella misma, de paso si había un hechizo o algo que le dijera si sus bebes eran brujas como ella todavía le quedaba un día largo por delante.

una vez que llegaron a la casa, bajo del coche con las niñas las llevo a la cocina les dio algo de tomar y subieron al cuarto las acostó en la cama para que descansaran mientras ella terminaba de alistar sus cosas para irse al caldero chorreante, decidió quedarse esta noche en la posada y enviarle una carta a Harry para que se encontraran un poco antes en el tren para poder contarle todo lo que estaba sucediendo y desahogarse un poco, tal vez podía incluso ayudarla cuidando de las gemelas en el colegio porque no, después de todo el se convirtió en el tío Harry aunque no lo supiera todavía, ella lo consideraba un hermano el que nunca tuvo pero que quiso tener, con todo lo que han tenido que pasar desde el primer año en el colegio, le debía su vida a Harry después de que la salvara de aquel trol, su deuda de vida ya estaba saldada pues también le ha salvado la vida a Harry en varias ocasiones pero eso solo sirvió para que su vinculo de hermanos creciera cada día mas y se quisieran más de lo que ya lo hacían, después de terminar de guardar todas sus pertenencias procedió a buscar a crookshanks bueno desde que llego a casa lo dejo salir y casi no lo había visto pero igual no le preocupaba mucho era su gato y por lo tanto era igual de inteligente que ella, sabía que sería un problema meterlo a su jaula para transportarlo espero que no fuera tan duro esta vez.

-crookshanks ven nos vamos, donde estas- ella lo siguió llamando en voz alta, hasta que lo vio caminar por una esquina de la sala.

-¿oye donde te habías metido no estarás de picaron con las gatas de los vecinos verdad?- él se acerco frotándose contra sus piernas y ronroneando, se agacho y lo levanto llevándoselo a su cuarto para meterlo a su jaula una vez dentro lo metió en la jaula, debió de saber que estaba cansada porque no presento guerra cuando lo metió a la jaula, ya le presentaría a las gemelas en el colegio sabia que contaba con su ayuda para cuidar a sus hijas, ese gato la quería mucho, era la única persona aparte de Harry por la que se dejaba acariciar, a ron lo detestaba siempre lo aruñaba y le gruñía como amaba a su gatito, una vez todo empacado ella bajo con la jaula de su gato y la dejo en el asiento de adelante, pidió que le ayudaran a bajar su baúl ella bajaría a las gemelas que se habían quedado dormiditas estaban bastantes cansaditas pero no las despertaría las dejaría dormir otro rato sabia que más o menos tomaría una hora llegar al caldero chorreante una vez todas sus cosas estaban en el maletero y con sus bebes durmiendo a sus costados siendo abrazadas por ella, arrancaron al caldero chorreante, decidió tomar una pequeña siesta así recobraba un poco de energía.

Cuando abrió los ojos estaba un poco atontada aun seguía medio dormida, se estiro un poco para quitarse el sueño, bajo su mirada para ver a sus hijas que seguían dormiditas aferrándose a ella sonrió al verlas dormir eran unos angelitos, una vez llegando a la posada empezó a despertar a las gemelas suavemente no quería asustarlas y que empezaran a llorar, una vez allí el auto se estaciono y tom salió rápido del coche para abrirle la puerta a Hermione ella le agradeció y bajo con las niñas tomadas de sus manos y entro al caldero chorreante encontró a uno de los empleados que trabajaban allí y pidió ayuda para entras sus cosas de una forma muggle y después se despidió de tom y le dijo que lo vería en vacaciones ella no sabía todo lo que le esperaba este año en Hogwarts.


-buenas tardes me gustaría pasar la noche y almorzar también si es posible muchas gracias- se dirigió al posadero pidiendo una habitación y comida ya era más de medio día y no habían probado nada desde el desayuno el posadero asintió y las dirigió a una habitación allí aparecieron todas sus cosas, el posadero le dijo que le subirían la comida en un momento ella le pago apenas si tenía cinco galeones que era lo que valía la habitación con la comida, tendría que hacer una visita Gringotts y visitar su bóveda de confianza la cual sus padres se encargaron de abrir y llenar en su primer año y seguía llenándose cada año sus padres así lo pidieron, se le hacía raro de dónde sacaron tantos galeones de la nada ella pensó que cambiaban dinero muggle por los galeones, la verdad eso a ella no le interesaba no eran cosas que le importaran demasiado sabia que sus padres eran millonarios no creía que les afectara en sus finanzas.

además aprovecharía y registraría a sus hijas como suyas en el mundo mágico, de paso les crearía una bóveda para ellas uno nunca sabe que le podría pasar a ella, no quería dejarlas desprotegidas, sus pensamientos fueron interrumpidos por golpes en la puerta era si comida, dio las gracias y primero les dio de comer a las gemelas, después comió ella primero sus bebes una vez terminado de almorzar fue al baño y se refresco un poco y se aplico un hechizo en el pelo que se lo dejaría lizo se lo amarro en una cola de caballo un poco suelta, salió del baño busco en sus cosas los pañales de las niñas para cambiarlas por si estuvieran sucias, luego de cambiarlas les puso un saquito estaba haciendo frio, además de unos gorritos para que se cubrieran sus orejitas, antes de salir saco a crookshanks de su jaula y le dijo que no se perdiera porque mañana se iban otra vez, después procedió a bajar las escaleras con las niñas, fue hacia la parte de atrás de la posada donde estaba la entrada al mundo mágico saco su varita y procedió a tocar los ladrillos correspondientes para abrir la puerta, una vez abierta la puerta guardo su varita en su funda que tenía en su brazo estaba encantada para que no se viera, alzo a las gemelas cada una en un brazo no quería perderlas entre tanta gente, suerte para ella que hacia ejercicio, porque no sabría como las iba a cargar durante tanto tiempo era un poco agotador, primero tendría que ir a Gringotts por un poco de dinero para las compras que harían en un rato aparte de registrar a las niñas claro.

Una vez dentro del banco se dirigió a un cajero estaba un poco nerviosa esta es la primera vez que iba al banco sola, las otras veces sus padres la acompañaron desafortunadamente este año les fue imposible, sabía que los Goblins eran seres de respeto como guerreros, lo habían demostrado a través de sus rebeliones logrando con ellas el control económico del mundo mágico, así que con todo el coraje que pudo reunir como buena Gryffindor se dirigió al Goblin que estaba en la caja.

-que las cabezas de tus enemigo rueden a tus pies, maestro guerrero- lo dijo lo mas seria y con respeto que pudo, espero a ver la reacción del duende, que parecía la estaba estudiando como si quisiera saber si lo que acababa de decir lo había dicho en serio, después de un breve momento que a Hermione le pareció eterno el duende le respondió.

-que tu oro siga creciendo joven bruja, que negocio desea con Gringotts- pregunto el duende.

-si señor me gustaría poder retirar un poco de dinero de mi bóveda, registrar a mis hijas y crearles una bóveda a ellas si es posible gracias- volvió hablar Hermione con respeto hacia el duende.

-muy bien, cual es su nombre y su llave por favor- respondió el Goblin con el mismo respeto mostrado por Hermione.

- mi nombre es Hermione jean Granger señor, aquí está mi llave- respondió ella dejando la llave en el mostrador, el duende se quedo mirándola preguntándose si era quien decía ser, volvió a sentir con la cabeza y le hizo señas a otro Goblin que se veía bastante joven y le dijo que la llevara con el administrador de sus cuentas, Hermione paso por alto el plural.

-sígalo el la llevara con su administrador de cuentas y manejara todo lo demás.

-muchas gracias maestro- con ella se despidió del duende mayor y siguió al más joven que la llevaba a ver a su administrador, miro a sus hijas las cuales veían todo con gran interés le pareció raro que no se asustaran por los duendes eran un poco de miedo, pero le resto importancia, llegaron a una gran puerta que estaba decorada con acabados en oro o eso le pareció a ella, espero a que le permitieran entrar una vez dentro la puerta se cerró detrás de ellas y vio lo que creyó ser el duende más grande que haya visto hasta ahora a demás por su armadura dorada debería ser alguien realmente importante y el trono en el que estaba sentado.

-buenos días señorita Granger tengo entendido que tiene asuntos con gringos, soy Ragnok el director del banco y rey de la nación Goblin, yo manejo las cuentas mas importantes y grandes de banco como lo es la suya- dijo el duende sentado en el trono, después de escuchar esto Hermione se puso recta y se incoo en una rodilla como símbolo de respeto era un rey después de todo y lo saludo.

-su majestad es un honor poder conocer al líder de tan noble y valiente raza- saludo Hermione con la mirada en el piso, sus hijas al verla arrodillada la imitaron parecía divertido eran unas bebes y como buenas niñas imitan a sus padres, el rey le pareció divertido ver a las bebes haciendo lo que Hermione, porque tenía una sonrisa en su cara.

-por favor póngase de pie señorita Granger y sus hijas también tome asiento- pidió el duende cosa que hizo pero antes ayudo a las gemelas a sentarse en una silla eran un poco altas para ellas, después de estar sentadas volvió la mirada al duende que parecía divertido- tengo entendido que quiere retirar dinero, registrar a la niñas y crearles una bóveda de confianza para ellas.

-si su majestad.

-por favor, dime Ragnok.

-y yo que me llame por Hermione también, Ragnok.

-claro Hermione primero las registraremos a ellas, si puede por favor y me regala una gota de su sangre en este pergamino, luego a las niñas por que están todavía pequeñas solamente utilizaremos su saliva para confirmar que son sus hijas- primero tomo el cuchillo que estaba en la mesa y se corto un dedo dejando caer unas gotas en el pergamino, al instante su herida se cerro, había unos topitos los cuales utilizo para extraer la saliva de las niñas y untarla en el mismo pergamino de volviendo el pergamino al duende que lo observo un momento asintiendo con la cabeza y se lo paso ahora a Hermione para que viera los resultados.

Madre: Victoria Ann Relish (muggle)

Padre: Hermione jean Dankworth Flament (sangre pura)

Hija: Gabrielle jean Granger Relish (mestiza)

Hija: Isabelle jean Granger Relish (mestiza)

Hermione se quedo viendo el pergamino un buen raro tratando de procesar lo que decía allí, efectivamente los nombres de las gemelas y victoria estaban allí y el otro era muy parecido al suyo excepto por su primer apellido ese no era suyo, su madre era francesa por lo cual hablaba fluidamente francés, su madre se lo enseño desde pequeña al igual que el ingles, al igual que dominaba a la perfección el piano, violín y este verano inicio con la guitarra, de hecho llevaba una a Hogwarts junto con los respectivos manuales que le enseñaban como tocar, desde muy joven le ha gustado la música, por su niñez solitaria volcó todos su tiempo en sus estudios y la música esto le ayudo a sobrellevar su soledad le daba consuelo, dejo el pergamino en el escritorio miro al duende tratando que este le respondiera su duda.

-veo que sus padres no le han dicho de su origen Hermione, si me permite yo le puedo contar de el- pregunto a Hermione, la cual solo asintió con la cabeza la verdad no le salían las palabras, todavía estaba un poco en shock por la noticia.

-usted ve, Hermione hay ocho familias originales que ayudaron a fundar Britania mágica como sociedad, las cuales fueron los Potter, Black, Longbottom, Bones, Greengrass, Lovegood, Dankworth y peverell estas casas junto a la de los fundadores de Hogwarts reciben el titulo de muy noble y muy antigua casa, su padre era el heredero de la casa muy noble y muy antigua casa de Dankworth pero una enfermedad mágica lo afecto cuando tenía 10 años agotándo su núcleo y dejándole como un squib, por lo cual perdió su magia y no pudo asistir a Hogwarts, como ya no tenía magia no podría heredar el titulo, mas si la riqueza que posee tu familia, el titulo todavía no está perdido, pasa a ti que eres su hija y una bruja, y cumples con los requisitos para poder heredarlo, por lo cual cuando cumplas la mayoría de edad te convertirás en la señora Dankworth, el titulo, riquezas y responsabilidades pasaran a ti, ahora por lo que tengo entendido tus abuelos los padres de tu padre decidieron ya que era su único hijo y era peligroso dejarlo en el mundo mágico lo mandaron al mundo muggle para ser criado como uno y cambiarle el apellido a si los enemigos de tu familia no podrían matarlo y acabar la línea de tu familia para siempre, por eso de tu apellido Granger y no Dankworth tienes el apellido muggle de tu padre para protegerte de los sangre pura que quieren la riqueza de tu familia, nadie en el mundo mágico sabe de tu existencia como heredera de una muy noble y muy antigua casa, solo Gringotts será una sorpresa cuando los magos sepa quién eres en realidad.

Se quedo helada después de escuchar todo lo dicho por el duende, su vida era una mentira sus padres nunca le habían dicho nada de esto, ella pensó que era nacida muggle, ahora resulta que es una sangre pura ante esto sus ojos se abrieron ante el shock por lo que esto significaba , porque si es una sangre pura eso quiere decir que su madre también es una bruja al igual que ella o por lo menos algún origen mágico ha de tener para darle el estado de sangre pura, volvió su mirada al Ragnok con ganas de hacerle muchas preguntas acerca de su origen pero pregunto lo más importante por ahora.

-¿dice que soy sangre pura eso quiere decir que mi madre también es una bruja o me equivoco?- el director se quedo viéndola un momento contemplando si decirle o no del origen de su madre, lo que Hermione pudo ver.

- por favor Ragnok dígame si usted sabe si mi madre es o no una bruja y porque hasta el día de hoy no me había enterado de nada de esto, creo que tengo el derecho a saber en como afectara mi vida de ahora en adelante toda esta información- pidió Hermione viendo a los ojos al duende, este asintió con la cabeza.

-bueno Hermione tu madre es al igual que tu una bruja, como sabes ella es de origen francés, de hecho es la tercera hija de los Flament la casa más antigua y noble de Francia se podría decir que son la realeza de la Francia mágica, tu sabes que la monarquía francesa se termino hace siglos, mas no en la Francia mágica allí si continuaron con un gobierno monarca reinado por tu familia, tus abuelos que todavía están vivos son los monarcas que rigen las leyes de mágica Francia, el heredero al trono de tu familia seria el hermano mayor de tu madre, pero hasta el momento no ha tenido hijos, su esposa es estéril por esto mismo el tiene la oportunidad de conseguir una concubina con la cual procrear un heredero, pero él no acepto esto, ama demasiado a su esposa decidió no tener hijos, el siguiente en la línea seria el hermano del medio pero tiene el mismo problema que la esposa de tu tío es estéril además tampoco está casado y por lo que se tampoco quiere el titulo por toda la responsabilidad que con lleva este, la siguiente en la línea es tu madre que es la menor, si está casada y tiene un hijo que pueda heredar su titulo que eres tú.

-me está diciendo que soy una especie de princesa, que seré reina de Francia mágica algún día, oh por dios que más me dirá ahora que me tendré que casar con varias mujeres, que tengo sangre de algún fae - Hermione estaba enojada con sus padres por no decirle nada de esto, no solo no era una nacida muggle como ella creía, era heredera de no solo una casa, si no dos la cual una le daba el poder de gobernar un país no creía poder aguantar más sorpresas este día se iba a desmayar de la impresión, ella si conocía a sus abuelos la querían mucho pero al igual que sus padres no los veía muy seguido la última vez que los vio fue el verano antes de irse a Hogwarts, para esa visita ellos le trajeron muchos presentes se veían realmente felices por ella y estuvieron más cariñosos que de costumbre ahora entendía mas del porque, también entendía por qué tuvo que aprender de etiqueta y modales desde joven, pensaba que era por todas las cenas y reuniones a las que asistía con sus padres cuando era más joven, bueno tampoco se podía quejar y renegar de su familia la querían y consentían en todo lo que quería no le hacía falta nada material, sabia que sus tíos no tenían hijos y la consentían mucho cuando iba a visitarlos a Francia pero nunca los vio haciendo magia ni nada raro igual a sus abuelos, tendría que hablar con sus padres y que le explicaran toda esta situación no sacaría conclusiones apresuradas, daba gracias a dios por ser una persona bastante lógica y ella hasta no tener todo o la mayorías de los hechos de algo no sacaba una conclusión, mejor esperaría hablar con ellos y que le explicaran todo.

-gracias Ragnok por la información, y por favor disculpe mi arrebato me altere un poco, creo que deberé hablar con mis padres y que me expliquen todo mejor, que pasara con mis hijas que apellido tendrán y como las afecta esto a ellas- pido Hermione un poco más calmada, pensando en cómo todo esto afectaría a sus bebes, por lo menos podría estar tranquila a sus hijas no les faltaría nada si ella llegase a faltar, eso le daba un poco de paz, era rica tanto en el mundo muggle como en el mágico.

-bueno en el mundo muggle serán conocidas con el apellido de Granger Relish, en el mundo mágico con tus apellidos mágicos, y eso solo lo sabremos nosotros y tu familia hasta que decidan hacerlo público, debo decirte que una vez se registren aquí, tendremos que notificar a la sucursal de Gringotts en Francia y ellos a su vez se lo dirán a tus abuelos en Francia, tu si eres conicidad en Francia claro que con tus apellidos mágicos y no tienen imágenes tuyas solo saben que tienen una princesa que vive en el extranjero, esto será una gran noticia en el mundo mágico, una de las familias más prominentes de todo el mundo magico no se extinguirán, tu familia es muy querida por su pueblo han sido gobernantes justos y benevolentes con su pueblo, además son una de las economías del mundo mágico más estables, será una gran noticia y alegre para tu familia y pueblo, con esto solo confirman que tendrán Flament para largo, y bueno ellas como tus hijas también serán tus herederas, tu elijes quien heredara cada casa pero eso lo podemos hacer más adelante, por ahora solo tienes que llenar unos documentos donde dicen que son tus hijas de sangre y herederas tuyas, y la creación de sus bóvedas tú decides cuánto dinero pondremos en ellas.

-bueno director que a si sea entonces, las presentare con mi apellido muggle y en cuanto a la bóveda por favor saque de la bóveda mía la mitad del oro que haya en ella y la llenaran con la mitad del oro que mis padres consignan en la mía cada año, creo que eso será suficiente por hoy si resultara algún otro asunto por favor hágamelo saber y lo atenderé lo más rápido que me sea posible muchas gracias.

Después de llenar todos los documentos donde se registraban a sus hijas como suyas, pensó en ponerles el apellido de victoria a ellas pero eso sería un poco peligroso con todo los supremacistas de sangre y el inminente regreso de Voldemort otra vez, una vez terminado los documentos el director le dio una bolsita encantaba de donde podía sacar todo los galeones que necesitara para sus gastos, no pidió cuentas de su bóveda sus padres le habían dicho q cada año la llenarían con 10.000 galeones para que los utilizara como quisiera pues eran suyos, y la verdad no creía que haya gastado más de 100 galeones en todo lo que lleva en el colegio, pero hoy seria que gaste una buena fortuna en sus bebes quería darles amor mas todo lo que quisieran no era un problema, con eso en mente se despidió del director Ragnok.

Primero quería comprarles ropa encantada a sus bebes si fuera posible para que no se lastimaran, compraría el baúl para las gemelas, mas juguetes si querían y luego iría a la librería quería comprarse más libros para ella y unos infantiles para sus bebes quería leerles antes de acostarse todas las noches que le fueran posible, siempre quiso que sus padres hicieran eso con ella y ya que ellos no pudieron ella lo haría con sus bebes quería dedicarles todo el tiempo que pudiera.

Una vez fuera del banco alzo otra vez a las gemelas definitivamente no quería perderlas entre la gente, y se dirigió hacia la tienda de madame malkin por ropa para ella y sus hijas, a pesar de que podría tener todo nuevo ella siempre busco los libros de segunda mano pensaba que los apreciaría mas por lo delicado que eran y así era con otras cosas, en esta ocasión se permitiría todo nuevo para ella y sus bebes, aunque todavía no podría revelar el estado de su sangre a todo los sangre pura de Slytherin por lo menos les podría mostrar que ella tenía más riquezas que ellos, no lo hacía por que quisiera presumir de ello, si no todo lo contrario lo haría por sus hijas, ella podría soportar las burlas y los insultos ya estaba acostumbrada a ellos, pero no quisiera ni pensar en todas las burlas que le harían a sus bebes si se enteraban que su madre era una muggle, no ella no permitiría que sus hijas pasaran por tales prejuicios y burlas, por eso lo mas pronto posible necesitaba reunirse con su familia tanto paterna como materna y presentarle a sus hijas, para que dieran a conocer la noticia de quien era ella aunque ya se imaginaba todo lo que tendría que pasar y no quería ni pensar en la reacción de ron se enojaría con ella solo por nacer en su familia pero no quería pensar en el ahora, lo más importante eran sus bebes, cuando salió de sus pensamientos ya estaba casi en la puerta de la tienda, una vez allí bajo a las gemelas al piso, abrió la puerta, entrando junto a las gemelas que iban a delante de ella, la tienda no estaba casi sola pudo ver solo unas seis o siete personas como mucho tampoco presto mucho cuidado a ello, cuando estaba parada en la puerta buscando algún vendedor, fue la propia madame que la saludo para atenderla personalmente le extraño un poco pero se encogió de hombros y procedió a saludarla.

-buenas tardes madame malkin, como esta en esta bella tarde- sus padres siempre le habían inculcado las buenas costumbres y el respeto para con sus mayores, después de saludar a madame malkin le regalo una sonrisa de las mas encantadoras que tenia, la cual surgió efecto instantáneamente pues se escucharon varios suspiros en la tienda, no supo de donde provenían ella estaba centrada en madame malkin que estaba frente a ella ahora un poco sonrojada.

- me gustaría comprar unas túnicas y ropa de la mejor tela que tenga para mi y mis hijas, para una de ella me gustaría colores rojos, por ese estilo es su color favorito, para la otra que sean azules, y me gustaría ordenar 3 uniformes de Gryffindor hechos con su mejor tela, en vez de faldas me gustaría pantalones por favor que el dinero no sea un problema- pidió amablemente Hermione regalando otra sonrisa suya.

-claro que si señorita- Hermione entendió lo que le estaba pidiendo y se presento inmediatamente cogiendo la mano de madame suavemente y apenas rosando sus labios en la piel de su mano.

- que maleducada de mi parte mis disculpas, mi nombre es Hermione Granger y estas son mis hijas Gabrielle la mayor- señalando a la niña en cuestión- este otro angelito es Isabelle la menor- señalando a Isabelle.

Madame malkin saludo a las gemelas, quienes les respondieron con sonrisas tímidas, y las guio a los vestidores donde les tomaría medidas a las tres para que su ropa fuera a medida exacta de ellas, una vez allí Hermione procedió a quitarles los saquitos y gorritas a las niñas para que les tomaran medidas una vez terminadas las gemelas las sentó en unas sillas de terciopelo que habían en el vestidor, ella fue la siguiente le toco quitarse la gabardina que llevaba quedo en unos vaqueros ajustados que marcaban muy bien sus largar y bien trabajadas piernas mas cierta parte extra, si madame malkin se dio cuenta o no, lo escondió muy bien pues no tenía ningún gesto es su rostro y Hermione dio gracias a dios por esto, aparte de sus vaqueros llevaba una camisa de mangas largas de botones blanca, mas una bufanda negra con unas botas de combate de color negro igualmente, se veía sexy según la opinión de madame malkin y otras clientas que suspiraron al ver su cuerpo, obvio como siempre Hermione no se dio cuenta de esto, como tampoco se dio cuenta que cierta morena de rasgos hindú de larga melena negra como las plumas de un cuervo, la observaba con curiosidad por las niñas que la acompañaban, interés y deseo, después de tomar sus medidas se volvió a poner la gabardina y miran colores y diseños para la ropa, después de todo eso pago por la ropa y pidió que se la enviaran a su habitación en el caldero chorreante además de un favor especial para ella y sus bebes pago 150 galeones por toda la ropa mas unos galeones demás como propina a madame malkin por atenderla tan bien.

Una vez fuera de la tienda cargo nuevamente a las gemelas que acomodaron sus cabecitas en sus hombros, agradeció otra vez por todo el ejercicio que realizaba cada mañana o sino ya estuviera tirada en el piso de lo cansado que era cargarlas, se dirigió a una tienda donde vendían baúles y muebles de todos los tamaños y colores por haber, una vez allí bajo nuevamente a las gemelas y pidió un baúl con encantamiento de extensión donde pudiera guardar todas las cosas compradas a las gemelas, pidió que se lo encogieran para guardarlo en su bolsillo después de pagar salió de la tienda, cogió a las gemelas en brazos nuevamente y se dirigió a la tienda de libros sabia que se demoraría mas por eso la dejo casi de ultima, después de allí iría donde vendieran juguetes y cosas para niños, luego a descansar mañana se irían a Hogwarts otra vez para ella primera vez para sus bebes, antes de llegar a la tienda de libros paro en una dulcería compro dos piruletas para las bebes y agua para ella.


después de salir de la tienda se dirigió a la tienda de libros, pero justo una cuadra antes de llegar a la librería, escucho un altercado en un callejón que estaba cerca de la librería a donde se dirigía, se acerco despacio no querían que la escucharan llegar, bajo a las niñas despacio con cuidado les dijo que hicieran silencio, hecho un hechizo de protección sobre las niñas no quería que salieran lastimadas por dárselas de héroe, cuando esta cerca de la entrada del callejón alcanzo a escuchar de que se trataba la pelea.

-escúchame bien Malfoy, nunca casaría a alguna de mis hijas con el desgraciado de ti hijo, prefiero verlas casadas con una bruja antes de unir nuestras casas escuchaste.

-piénsalo bien Greengrass saldrás ganando de esta unión tanto como yo, esta es tu última oportunidad ya no habrá más, además que debes de saber que el señor oscuro estará de regreso pronto y es mejor estar del lado ganador.

-no me hagas reír Malfoy, tú no eres nada comparado conmigo mi riqueza te supera por mucho, el único que se beneficiarias serias tu, prefiero regalar toda mi fortuna a permitir que toques un solo galeón de ella o incluso la muerte si ello impide que te acerques a mis hijas y su herencia.

-como quieras tus deseos se harán realidad- el señor Greengrass debió de pensar que eso era todo por que cuando dio la espalda a Malfoy para marcharse del callejón ni vio la mirada de odio lanzada por Malfoy a su persona, pero Hermione si la vio, además de cómo Lucius sacaba su varita de su bastón y empezaba a pronunciar un hechizo.

- avadak…- su hechizo quedo a medias pues Hermione fue más rápida y lanzo el hechizo desmaius, que le dio de lleno en el pecho logrando derribarlo y dejarlo inconsciente en el piso, el señor Greengrass se quedo viendo a Hermione con los ojos abiertos y en shock al procesar el hechizo que Lucius pretendía lanzarle quería asesinarlo y por la espalda ni menos el muy cobarde.

-señor Greengrass se encuentra bien- pregunto Hermione al señor Greengrass que seguía un poco en shock por lo que acababa de suceder, le toco el hombro para sacarlo de su estupor.

-he si claro- respondió un poco asustado por casi perder la vida, un poco mas calmado el señor Greengrass fijo su vista en Hermione y le pareció una muchacha bastante atractiva no tanto como sus hijas pero se les acercaba y un poco más baja que él no era mucha la diferencia y sintió mucha alegría de verla le acababa de salvar la vida- muchas gracias por Salvar mi vida, estoy en deuda contigo, cual es el nombre de mi salvadora si puedo saber.

-sí señor, mucho gusto Hermione Granger y estas son mis hijas Gabrielle he Isabelle- respondió Hermione señalando a cada una de las niñas respectivamente- y no se preocupe no me debe nada lo hubiera hecho por cualquier persona, ahora si me disculpa me retiro con su permiso pero tengo que terminar de hacer las compras antes de partir a Hogwarts mañana que tenga una buena tarde el señor Greengrass.

Después de despedirse del señor Greengrass, volvió a cargar a las bebes y se dirigió a la tienda de libros, definitivamente ha tenido los dos días más raros de su vida, esperaba que mañana no le fuera tan mal.


Mientras tanto el señor Greengrass la veía marcharse, lo dejo bastante impresionado y el no era una persona que pudieran cautivar fácilmente, pero esta joven si lo había logrado y mucho, de pronto se le ocurrió una idea para vengarse de Malfoy y de paso saldar su deuda, él era el señor de la muy noble y muy antigua casa de Greengrass y ellos siempre pagan sus deudas y cobran sus deudas y Malfoy le debía una grande, lo humillaría de tal forma que lo recordaría hasta el día de su muerte, con eso en mente se apareció de regreso a su casa debía de hablar con su familia en especial con su hija mayor, solo esperaba que no lo fuera a hechizar por lo que le propondría, aunque su familia fuera de sangre pura él no era un fanático como los demás, el estado de la sangre no era un problema para él, tomo una buena bocanada de aire y la expulso entro a su casa llamando a su familia para una reunión.


Volviendo con Hermione ella estaba en la librería terminando de comprar los libros para ella y las niñas, consiguió la lista de libros de los de sexto año, más los libros que le parecieron interesantes para ella nunca eran demasiados libros, pues los gemelos Weasley siempre le prestaban sus libros y como buena lectora que era ya había terminado sus propios libros de su año a iniciar, mas los de los gemelos que entrarían a quinto año se los habían enviado en las vacaciones para tener con que pasar el tiempo y una vez terminados de leerlos y tomar nota se los regreso, y ahora que ya había terminado de estudiar y aprender de ellos, quería empezar con los de sexto uno nunca sabe cuando los fuera a necesitar con eso en mente pidió que le enviaran los libros al caldero chorreante pago por todo y se despidió llevándose a las gemelas otra vez cargadas en sus brazos.

Una vez terminada la compra de los libros camino con las gemelas a la tienda de juguetes para comprarle cosas a las gemelas, una vez allí pidió que le mostraran juguetes para las niñas las niñas es cogieron los que más les gustaron y les llamo la atención, entre ellos pequeñas escobas para niños al parecer sus hijas no tenían miedo a volar como ella, peluches y otros juguetes mas, aunque hubo algo que le llamo bastante la atención y eran unas varitas de juguete pequeñas se las dio a sus hijas para que jugaran un momento haber si les llamaba la atención las gemelas agitaron las varitas como lo vieron hacer en el callejón por su madre y de la punta de las varitas salió una ráfaga de viento que elevo uno de los juguetes que estaban cerca de las gemelas.

-wau las varitas no eran de juguete, pueden hacer magia- pregunto Hermione al vendedor de la tienda un poco sorprendida por que sus bebes pueden hacer magia no accidental, el vendedor negó rápidamente con la cabeza y le contesto.

-no se supone, las varitas son de juguete no tienen ningún núcleo mágico que les permita lanzar hechizos, yo creo que es cosa de ellas van hacer muy poderosas cuando sean más grandes, sus padres también lo deben ser, lo heredaron de ellos no cualquiera puede hacer eso, ni siquiera un adulto y ellas son solo unas niñas.

-eh si gracias, disculpe no tiene algo con lo que pueda saber si ellas están bien, no sé que me avise cuando están en peligro o están en el dolor- pregunto Hermione quería algo que le avisara si sus bebes estaban en problemas y la necesitaban.

-si señorita, mire estas cadenas están encantadas vienen con este par de anillos, funcionan de esta manera, las cadenas son para los niños y los anillos para los padres, si las niñas están en peligro o en el dolor, los anillos se calentaran y le avisaran que algo les sucede a las niñas y usted se dará cuenta de ello, como medida de emergencia las cadenas son también trasladores que usted puede activar por medio de los anillos y las niñas aparecerán enfrente suyo, las cadenas no se romperán o se les perderán a las niñas están encantadas para eso, si gusta llevarlas se las configuramos de una vez.

- si por favor, muchas gracias- dijo Hermione viendo como el vendedor realizaba unos movimientos de varita bastante complejos sobre las cadenas y anillos le pidió una palabra para activar los trasladores ella eligió la palabra FAMILIA después de terminar los encanto, les puso las cadenas que eran de oro con una piedra preciosa un zafiro y un rubí cada una y ella tomo un anillo de cada cadena y el anillo de su mano derecha tenía un zafiro y era de oro seria para Gabrielle y el izquierdo tena un rubí también de oro para Isabelle, los anillos restantes se los daría a Harry ella sabía que el daría su vida por sus hijas sin pensarlo dos veces quien mejor que él su hermano para poner la vida de sus hijas en sus manos, al igual que en las otras tiendas pago por todo y pidió que se lo enviaran a su habitación del caldero chorreante dios las gracias y se despidió del vendedor que quedo bastante feliz después de todo había hecho la venta de todo el mes después de todo lo que pago Hermione por los juguetes y las joyas.


Volvió a cargar a las gemelas ya para regresar al caldero chorreante habían tenido un día bastante largo y cansado con todo lo sucedido a través del mismo, ya estaba por llegar a la posada cuando Isabelle comenzó a señalarle una tienda mas Hermione volvió la mirada a dicha tienda y se sorprendió cual era, soltando un gemido por lo bajo sus bebes por lo visto le iban a sacar canas verdes desde chiquitas, no era otra que la tienda de fieras o mejor dicho una tienda de animales, en esa precisamente había encontrado a crookshanks el año pasado, resignada se dirigió a la tienda entrando con las gemelas bajándolas para que miraran y ver cual familiar querían seria un largo tiempo que pasaría aquí, apenas llegaría para comer algo y descansar por esta noche.

-buenas tarde, señora lidia un placer volver a verla sigue igual de hermosa como la última vez que la vi- saludo y alago Hermione a la dueña de la tienda la conoció cuando encontró a crookshanks, le debió de caer bien porque le dio a su gato sin cobrar le dijo que él la había estado esperando por mucho tiempo.

- tiene alguna lechuza que este en venta de casualidad- pregunto Hermione, se puso a pensar y se dio cuenta que necesitaba una lechuza propia para enviar la carta a Harry y las demás cartas a su familia para que se reunieran pronto, sabia que sería información delicada y no quería confiar en cualquier búho de la escuela uno nunca sabe en manos de quien podría caer esa información era mejor prevenir que lamentar más adelante, la señora asintió y se fue a la parte de atrás en busca de algo, mientras esperaba busco a ver que estaban haciendo sus bebes y las vio viendo diferentes cachorros, Gabrielle miraba embelesada una cría de hipogrifo parecía solo de un mes de nacido y se veía un poco triste, mientras que Isabelle miraba con los ojos brillante a una cría de grifo, Hermione se pregunto que tenían sus bebes con lo de volar no solo le hicieron comprar las escobas ahora también les tendría que comprar mascotas que podían volar bueno si se les podía considerar mascotas a un hipogrifo y grifo, esperaría a ver que le decía la señora lidia sobre ellas si no se podían comprar, bueno no tendría más remedio que comprarles unos Kneazle bebes que había visto a la entrada, escucho que alguien se aclaraba la garganta volteo a ver de dónde venía el ruido y encontró el origen de la señora lidia que estaba sosteniendo una jaula con una lechuza dorada era hermosa sus ojos eran de un color amarillo pálido, le encanto apenas la vio.

- me encantaría llevarla, junto con la cría de hipogrifo y grifo si fuera posible, cree usted que se sean seguros como mascota para las niñas que me recomienda señora lidia- pidió Hermione a la señora lidia, que volvió su mirada a las niñas y vio como las niñas miraban a sus crías cada una, los animales les devolvían la mirada a las gemelas y al igual que ellas estaban encantados con las niñas parecían felices en su presencia.

-si ellos apenas son unos cachorros así que se pueden educar para que sean mansos, los trajeron hace poco, los encontraron abandonados y tenían sus alitas bastantes lastimadas por eso sus padres los abandonarían, ahora ya están curados es cuestión de tiempo y cuidado que les tengas antes de que empiecen a volar otra vez, cada uno tiene apenas un mes de vida todavía son pequeños así que se encariñaran con sus hijas y las cuidaran bastante bien si alguna vez están en problemas, le recomiendo que los trate lo mejor posible y que no se les acerquen gente desconocida ya sabe cómo reaccionan de mal ante personas que no conocen, por lo demás le puedo dar unos manuales de como criarlos y su cuidado ah y me tiene que firmar un compromiso de que no serán un problema si me entiende es para el ministerio, eso sería todo.

-bueno señora lidia muchas gracias, me puede hacer el favor de meterlos en la jaula, me pondría vender comida para ellos, la lechuza y un Kneazle si es muy amable gracias- después de tener todo listo pidió que la comida y los manuales se los encogiera para poder llevarlos en sus bolsillos y las jaulas que les lanzara un encantamiento para que las niñas pudieran llevar cada una su propia mascota, nada mas faltaba una cuadra para la posada y no sería muy cansado para ellas, una vez todo listo pago por todo dio las gracias y se despidió de la señora lidia y salieron hacia el caldero chorreante.


Las niñas iban felices con sonrisas llevando a sus mascotas cada una, iban delante de ella, mientras ella llevaba la jaula de su lechuza a la que había nombrado Atenea por la diosa griega de la sabiduría, estaba pensando nombres fáciles para las mascotas de sus bebes para que ellas los pudieran pronunciar, pero eso ya lo arreglarían en el cuarto, una vez en la posada le pidió al posadero que le subiera su comida para ella y las niñas esperaba que ya estuvieran todas sus compras en su cuarto.

Una vez en el cuarto lo primero que hizo fue sacar a los animales de sus jaulas, no le gustaba tenerlos encerrados, primero saco a su lechuza que se fue volando a un perchero que había en la habitación, luego saco al hipogrifo y llamo a Gabrielle para que le ayudara a sacarlo.

-Gabrielle mi amor ven- pidió Hermione a su bebe la cual fue de inmediato a su lado.

-Gabrielle quiero presentarte a Pegaso el hipogrifo tu familiar, tienes que cuidarlo mucho, darle mucho amor, caricias y mimos.- dijo Hermione, haciéndole cosquillas a Gabrielle quien soltó una carcajada por las cosquillas, luego presento a Pegaso a Gabrielle para que se fuera familiarizando con ella, dejo a Gabrielle acariciando a Pegaso, ahora se dirigió abrir la jaula del grifo, al cual todavía estaba pensando su nombre, mientras estaba en eso escucho como Isabelle llamaba el grifo.

-kitty- dijo isa señalando al grifo, miro a su hija como preguntando si lo decía enserio, y por la mirada que le devolvió Isabelle iba en serio, bueno ella no podía negarles nada a sus bebes así que lo acepto y procedió hacer las presentaciones.

-Isabelle mi amor te presento a kitty el grifo tu familiar y como le dije a tu hermana tienes que cuidarlo mucho, darle amor, cariño y muchos pero muchos mimos- termino diciendo Hermione besando la cabecita de isa, que también se gano una risita de parte de isa, luego presento a kitty a isa dejo que jugara un ratico con él, luego las alzo y las llevo a la cama donde les cambio los pañales por unos nuevos, les puso unas piyamas con medias por si hacia frio en la noche, al ratito llego su comida, después de comer las acostó, las mascotas se acomodaron a los pies de la cama suerte que era una cama matrimonial y cabían todos en la cama bueno faltaba crookshanks pero andaría por ahí ya aparecería para irse mañana.

luego saco el baúl y lo demás que tenía en sus bolsillos los toco con su varita, a si volviendo a su tamaño normal decidió empacar primero todo los de las gemelas en su respectivo baúl más las cosas de sus mascotas, una vez hecho eso empaco todas sus cosas en su baúl, dejando una piyama para ella por fuera, más un pergamino y tinta para escribirle la carta a Harry, se cambio de ropa y escribió la carta Harry donde le pedía que se encontraran en la estación del tren un poco antes para que pudiera hablar, necesitaba contarle muchas cosas que le habían estado pasando estos días, y también le pedía un favor inmenso del cual le contaría en el tren. Una vez terminada la carta la ato una de las patas de atenea y le pidió que se la llevara a Harry Potter y que se vieran en Hogwarts, después de dejar todo listo para irse mañana temprano para la estación apago las luces y se acostó junto a sus angelitos que ya dormían plácidamente, se acomodo en medio de las dos y las gemelas la sintieron porque se acurrucaron cada una sus costados, antes de quedarse dormida, tuvo la repentina sensación que si vida se complicaría un poco más, pero ya se encargaría de eso después ahora lo único que quería era dormir y descansar junto a sus bebes.

Sin que Hermione lo supiera ella ocupa el pensamiento de dos jóvenes muy hermosas, que sabían que serian importantes para el futuro de ella, esperaban poder hablar con ella en el tren mañana, con eso en mente se quedaron dormidas con sus sueños invadidos por cierta castaña sexy.