Hoy era un día maravilloso, los pájaros cantaban, hacia sol y hoy Joe me había prometido hablar durante una hora, era mucho tiempo pues siempre nos interrumpían los horarios y su trabajo. Os preguntareis, ¿seguro que es Joe Jonas? ¿No será alguien que se hace pasar por Joe? pero no, algo en mi corazón me dice que es el y mas o menos tiene los mismos horarios y sabe siempre a que entrevista ira Joe, tendría que ser alguien muy fan para saber tanto de el, además no creo que un farsante pueda ser tan dulce como el.

Pero tengo que admitir que cuando le agregue pensé que seria un fraude más, pero algo en mi interior me dice que es el. He de reconocer que no es como me lo esperaba, es mil veces mejor, es dulce y romántico, ¿divertido? bueno tiene un humor…difícil de captar, es sensible y siempre dice lo que quiero que diga, es perfecto en todos los sentidos. He de reconocer que yo siempre estuve enamorada de Joe Jonas, pero… ¿Quién no? Es guapo, simpático, gracioso...etc. Todo lo que una chica quería! Hasta que le encontré, era diferente a lo que esperaba y eso me gustaba, era un misterioso y a veces parece que me quiere contar algo, pero eso forma parte de su encanto y he de admitir al mundo y a mi misma que le amó, no por ser Joe Jonas, sino por ser Joseph, el chico dulce de Internet, aunque me temo que eso siempre será así pues con todo lo que comporta, puedo afirmar que el por mi siente como máximo: amistad. Amistad, en su día me sonó como la palabra más hermosa del mundo pero hoy se vuelve contra para hacerme sufrir, pues, aunque yo de el preferiría ser algo más, el solo sentía una amistad, y encima no era verdadera pues solo me conocía vía Internet, y es vía Internet que descubrí que Joe solo aspiraba de mi amistad, pues…¿No hubiese intentado conocernos si me amara? pero no, nunca había escuchado de sus labios esa posibilidad aunque mis dedos siempre estuviesen apunto de fallarme y decírselo, decir-le que le amaba y que viniese aquí, pero mi cerebro era más inteligente a los deseos de mi corazón, anhelante de un amor que no le correspondía, una condena, que cada día mi cuerpo soportaba menos. Pero hoy era un día feliz, hablaría con el y eso era lo mejor que me podía pasar, el me comprendía, consolaba ,reía mis chistes ,hablamos de temas parecido y me animaba en mis momentos bajos, como la ruptura con Chad un chico con el que salía desde que tenia 13 años, y ahora tenia 15, el me había dicho que el se lo perdía, que yo era fantastica y que no llorase por el, al principio me pareció alegre, fue extraño, pero después sintió la tristeza que yo había sentido al principio, el pensaba que ese chico había roto conmigo por que había encontrado alguien más linda que yo, pero no era verdad, me engancho hablando de que estaba enamorada de otro con mi mejor amiga Katy, ella me entendía sabía por lo que pasaba pues ella estaba enamorada Nick jonas. Pero ella no sentía el amor que yo sentía hacía Joseph, no sentía que cada parte de mi cuerpo estaba enganchado a el por miles de cables finos que me conectaban a el aunque estuviese en la otra punta del mundo, y no sentía que el mundo era un lugar hermoso si el sonreía, aunque fuera en un programa de televisión, no le hervía la sangre si sentía la menos desconsideración hacía su persona, no, nadie, podría jamás sentir lo que yo sentían siquiera podría llegar a pensar que me entendía, ni lo deseaba, sentía que mi vida no tenía sentido alguno sin sus palabras, solo imaginármelo delante de la computadora dedicándome unos segundos de su vida, hacía que mi corazón palpitaba como nunca lo había echo, lleno de una vida que jamás había sentido un corazón tan joven como era el mío, y era feliz lo que sentía , pero triste el saber que nunca podría hacer algo más con él que hablar vía un aparato que se había convertido en algo sagrado para mi.

Pensaba todo eso mientras desayunaba unos pocos cereales, estaba mirando un programa de televisión, era realmente aburrido.

Entonces algo, captó mi ojo era un concurso para ganar pases al backstatge de el concierto de los Jonas Brothers, tenía que ganar eso, tenía que hacerlo o sentiría algo horrible en el corazón durante el resto de mi vida.

La pregunta que tenias que responder era fácil, el apodo de Joe, era fácil, demasiado, el teléfono ya tenia el número puesto del programa cuando dijo la pregunta, esperé y me pusieron en directo, sentí que mi corazón estallaba de alegría y las lagrimas corrían por mi cara cuando, la presentadora Twanie Zora dijo que había ganado el concurso, nunca olvidaría esa chica pues había echo que el sueño de mi vida, algo por lo que hubiese dado la vida, se cumpliese: conocer a Joe, este sin dudas era un día feliz