Aquí viene el segundo capítulo! Espero que les haya gustado el primero, y por supuesto, espero que les guste este :)

Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.. Ojalá me pertenecieran!


Tina se despertó esa mañana al percibir el olor a café recien hecho. ¿De dónde viene ese olor? Pensó la chica, e inmediatamente se levantó de la cama y se dirigió a la cocina.

- Buenos días princesa - Saludó el rubio con una amplia sonrisa.

- Álex, ¿qué haces aquí? - Respondió Tina con sorpresa.

- Pues el desayuno, ¿no lo ves? - Bromeó - En verdad estoy aquí porque quería invitarte a un día fuera de casa.. Primero una sesión en un spa, luego un almuerzo en un restaurante italiano, y por último cine.

- Oh, genial, me preparo y nos vamos- Respondió la pelo lacio con una ligera alegría.

- Pero no vas a ir conmigo.. Vas a ir con ella - El rubio abrió la puerta.

Detrás se encontraba Mercedes.

Tina no se lo podía creer, se quedó petrificada. Hacía alrededor de un año que no veía a su amiga.

- Pero ¿qué pasa Tina? Ven a saludarme anda - Dijo Mercy con un tono gracioso.

-Claro, es que no me lo puedo creer.

-Bueno, prepárate y nos vamos, que quiero aprovechar cada segundo del día contigo.


Por fin estaba en Nueva York, cada vez estaba más cerca de volver a ver a su chiquita. Dejó el equipaje en la habitación del hotel en el que se iba a quedar unos días, y fue a encontrarse con su gran amigo Blaine Anderson.

Mike y Blaine se hicieron grandes amigos en su último año de instituto, gracias al Glee Club, y desde ahí eran inseparables, aunque uno estuviera en Los Angeles y el otro en Nueva York. Era raro el día que no se llamaran o enviaran algún e-mail para saber cómo les iba a cada uno.

Por eso mismo, por la gran confianza que tenían, Mike quizo quedar con Blaine para hablarle sobre la idea que tenía de reconquistar a Tina. El moreno empezó a contarle a Blaine que él estaba seguro que ella le seguía amando como hacía 3 años, y que estaba seguro de que volvería con él si se lo propusiera. Al decir esto, la expresión de Blaine cambió totalmente, pasó de una sonrisa a un gesto serio.

Mike se dió cuenta de este cambio en su cara, e inmediatamente le preguntó qué pasaba.. Blaine quería mentirle para no hacerle daño, pero era su amigo y no podía, así que se lo dijo.. Le dijo que Tina llevaba un tiempo saliendo con alguien.

Al escuchar eso Mike se hundió completamente.. ¿cómo podía ser posible eso? Ella le había asegurado que siempre le amaría. El chico quería salir corriendo, quería alejarse del mundo, quería bailar.

Blaine ya lo conocía bastante bien, así que le llevó a una sala grande donde él y Kurt solían practicar los musicales.

- Baila el tiempo que quieras, hasta que te encuentres mejor.. Te veo esta noche en la fiesta ¿vale? No faltes, que todos te quieren ver. Aquí está la dirección de la casa de Tina - Blaine le dejó un papel con la dirección detallada encima de una silla que había por allí y se fue.

Y eso mismo hizo, bailó. Bailó hasta que sus músculos ya no podían más y empezaron a quejarse por él.

Cuando al fin consiguió parar, miró la hora y se dió cuenta de que faltaba una hora para la fiesta. Tenía que ir al hotel, ducharse y arreglarse para ir a casa de Tina. Iba a llegar tarde, pero tampoco le puso mucha importancia.


Cuando Tina abrió la puerta para entrar a la casa, todos los chicos saltaron a la puerta para darle un gran abrazo. Sorpresa escuchó decir a Mercedes. La sonrisa de la chica no podía ser más grande, Tina estaba radiante.

Tras el abrazo, Álex cogió a la chica de pelo lacio de la mano y la llevo a una zona un poco más apartada y le explicó la idea que tuvo para que se animara un poco, entonces le besó tiernamente los labios y le abrazó. Durante ese pequeño abrazo que se dieron, Tina miró a la sala buscando a una persona que no localizaba, pero si se encontró con la mirada de Blaine y un siguiente gesto de negar con la cabeza. La chica sabía a lo que se refería, Mike no estaba, y no creía que se fuera a aparecer por allí.

Entonces todos empezaron a apartar los muebles que habían en el salón dejando un espacio amplio, donde colocaron un micrófono en una esquina. Iban a hacer lo que mejor se les daba, cantar y disfrutar.

De repente sonó el timbre, todos se giraron extrañados al escucharlo. Seguidamente fue Álex a abrir la puerta.

- Mike - Fue la única palabra que pudo articular la chica de pelo lacio al verle en la puerta.

En ese momento Tina y Mike sintieron que su corazón empezaba a latir con más fuerza, la respiración les estaba fallando.. Lo único que les podía calmar era estar en los brazos del otro.

Entonces la chica corrió hacia él, y se fundieron en un abrazo, convirtiéndose así en una sola persona.

Ninguno de los dos sabía cúanto tiempo habían estado abrazados, si habían sido segundos u horas, lo único que sabían es que no querían separarse, y no tenían preocupación por nada porque nada existía a su alrededor.

Quinn se fijó en la cara desconcertada y preocupada de Álex, entonces cogió el micrófono y empezó a hablar

- Dentro de el Glee Club se han hecho parejas que tal vez jamás pensamos que iban a suceder, como por ejemplo Pizes, Brittana o Samcedes.. Y ya los ven ahora los felices que están. Pues ahora hay que sumar otra pareja que nadie se imaginaba.. Quartie.

Mike, al escuchar a Quinn hablar, se separó poco a poco de la chica. Él sabía que Tina tenía novio, y aunque la quería recuperar como sea, no quería hacer daño a Álex que le parecía buena persona. Al separarse Mike respondió a Quinn con un tono de sorpresa.

- ¿En serio? Me alegro mucho por ustedes. ¿Cómo ocurrió?

Tras decir esto, el moreno se dirigió a una zona de la sala lejos de Tina, mientras escuchaba de fondo la historia de amor entre Quinn y Artie, que surgió cuando coincidieron en una obra de teatro, la cuál Artie era el director y Quinn era la actriz principal.

Y allí se quedó Mike, apartado para no tener que acercarse a Tina, porque sabía que si se acercaba mucho, no iba a poder aguantar las ganas de besarla. Pero por lo menos contaba con la compañía de Blaine y Kurt, que sabían por lo que estaba pasando e intentaban hacer todo lo posible para que se sintiera bien, aunque era dificil, ya que lo único que hacía el moreno era mirar a Tina y como Álex no le dejaba sola ni un segundo, abrazándole y besándole.. Ese tendría que ser yo pensaba una y otra vez el chico.

Pero en un despiste que tuvo Álex, Tina consiguió escaparse un rato de sus brazos. Al instante Mike pudo ver como la chica se estaba acercando a él.