Muchísimas gracias a: gabii cullen, 3rill Cullen, Samantha uchiha y a ady.
Aviso: No puedo responderos a los reviews si no me dejais vuestro mail (obviamente esto va para los que no tienen cuenta de ff)
Una eternidad junto a ti
Capítulo 2:
Bella 1 - Edward 0
-¿Bella?- escuché con claridad al otro lado de la puerta.
-¡Vuelve luego, Alice!-se quejó Edward.
-Nadie te llamó a ti, vampiro egoísta- dijo la morena entrando en la habitación- También yo tengo derecho a disfrutar de mi hermana... aunque no tanto.
Sonaba realmente bien que se dirigiera a mi de sea forma. Su hermana.. si bien yo siempre la había sentido como tal, saber que iba a ser así para toda la eternidad era ciertamente alentador.
-Todos queremos ver a la nueva- dijo guiñándome un ojo antes de salir. Edward soltó un pequeño gruñido entrecerrando los ojos.
-Vamos- suspiró poniéndose en pié, mientras me tendía la mano.
Bajamos las escaleras con tranquilidad y llegamos al salón, donde todos nos esperaban. Cuando Edward me soltó, al ir a sentarme, tropecé y caí. Fruncí el entrecejo maldiciéndome entre dientes. Alcé la vista a tiempo para ver como Edward y Alice fruncían los labios para no reír, Carlisle y Esme sonreían con cariño y Jasper y Emmett reían a mandíbula batiente, chocando las manos mientras Rosalie los miraba con diversión.
-Edward nos debe un coche... Edward nos debe un coche- canturreaban mis dos nuevos hermanos. Me habría reído de no haber entendido lo que ocurría.
-¿Edward?- gruñí mientras me ponía en pié, fulminándolo con la mirada.
-No es lo que parece- dijo con inocencia mirándome angelicalmente. Me acerqué a él con la vista fija en sus ojos, a escasos dos milímetros de su boca, sintiendo con claridad el aliento que me perdía y atontaba, humana o no, pero logré resistirme a él.
-Edward Anthony Masen Cullen- gruñí despacio. Pude escuchar con total claridad como tragaba- ¿Qué pasa?
Reconocí una pequeña risita cantarina junto a mi novio que casi arruina mi fachada enfadada.
-Apostamos con Edward...- mientras Emmett hablaba, Edward había acortado la distancia entre ambos con un apasionado beso, tapando con sus férreas manos mis oídos. Me separé de él jadeante- ...coche.
-¿Qué?- pregunté volviéndome al más corpulento de mis hermanos.
-Haber estado atenta- se quejó infantilmente fingiendo estar enfadado- Tenías las manos y el resto del cuerpo muy pendientes de otra cosa.
Agradecí a toda divinidad existente no tener una sola gota de sangre en el cuerpo con la cual sonrojarme, y solo tener que preocuparme por lanzar una almohada a la cara del moreno.
-Idiota- gruñí.
-Niños, niños, ya basta- intervino Esme mirándonos con autoridad. Inmediatamente bajé la cabeza como una niña regañada, haciéndola sonreír maternalmente.- Prohibido volver a apostar acerca de los accidentes de Bella¿Entendido?
-Si, mamá- dijeron todos con amplias sonrisas de inocencia.
-Mentirosos- murmuró bajito antes de volver a colocarse junto a Carlisle.
Al fin pudimos sentarnos, yo miraba todo con atención, mi nueva visión me permitía ver más allá de lo que antes podía con mis ojos humanos. Todos me observaban casi sin parpadear.
-¿Qué?- espeté. Edward sacudió la cabeza.
-Tenemos que averiguar cuales son tus poderes- dijo Carlisle.
-¿Qué poderes?- pregunté confusa.
-Edward y Alice nos han hablado de tu inmunidad a los poderes de los Vulturi, de que puedas oler la sangre...- enumeraba- Creemos que tal vez tengas un poder que te haga inmune al de los demás vampiros.
-Pero no lo soy con los de Jasper y Alice- comenté aún más confundida.
-Pero los nuestros son ambientales- explicó la morena- Jasper controla los sentimientos de un espacio, no una persona en concreto, aunque también pueda hacerlo... y en mis visiones, no solo te veo a ti, sino todo lo que te rodea... ¿Entiendes?
-De todas formas todavía es pronto para saberlo- dijo Esme restándole importancia.
-Ahora lo primero es ir de caza- dijo Carlisle.
-Ella ya comió- murmuró Emmett, vi como Edward le lanzaba un cojín que el moreno atrapó al vuelo- Pero no sé si la carne de vampiro cuenta.
Supongo que Alice ya había previsto esto, porque se apartó de un salto justo a tiempo cuando Edward llegaba como un rayo sobre su hermano o, tal vez los años de convivencia le habían enseñado a alejarse. Veía ensimismada como rompían los cojines dándose en la cabeza.
-Emmett- llamé con suavidad. Él se volvió a mi- Necesito que alguien me enseñe a cazar...
-Pero si cazaste al mayor depredador existente, mil veces más rápido y fuerte que tú, un oso pardo o lo que te propongas... no será un gran problema- se mofó.
-¿No me vas a enseñar?- pregunté alzando ambas cejas.
-Oh si... será divertido- dijo sonriendo.
Pude ver como Edward me miraba dolido. Me giré a mirarlo fijamente y le guiñé un ojo. Abrió enormemente los suyos al comprender lo que pretendía y rompió a reír, ante la estupefacción de todos.
-Eres genial- dijo abrazándome con fuerza mientras continuaba riendo con malicia.
-Y no te creas que tú te vas a quedar tan fresco después de haber apostado con mi torpeza- gruñí.
-¡Pero si aposté a tu favor!- se quejó.
-¡Mentira!- gritó Jasper para ser a continuación fulminado por la mirada de Edward- Él apostó a que caerías por las escaleras y nosotros que tropezarías- dijo sonriendo angelicalmente mientras extendía una oleada de cariño y tranquilidad hacia todos los que estábamos allí.
Me volví con lentitud a mi novio, al que había dado la espalda para atender a su hermano, ahora mío también, y lo miré con furia. ¡Me molestaba que hiciera eso! O sea... ¡Soy torpe¡Vale¡Lo admito¡Pero esta burla es demasiado! Tranqué la mandíbula, di media vuelta y salí al jardín con paso firme. Todos me miraban como si verdaderamente les diera miedo la reacción que había tenido. Respiré ruidosamente tratando de tranquilizarme.
-Uno, dos... vamos Bella... uno dos... respira... tranquila...- mascullaba entre dientes. Oí perfectamente unos pasos y me volví. Edward se acercaba a mi con la mirada puesta en el suelo, parecía verdaderamente avergonzado.- ¿Qué?- le espeté.
-Bella...- murmuró acercándose a mi.
-Ni un paso más- gruñí, pero no me hizo caso. Tomó mi mano sin ninguna oposición por mi parte, podría estar enfadada, pero no era irresistible a él. Mi enfado seguía latente en mí con demasiada fuerza.
-Bella... lo siento...- murmuró acariciando mi brazo- No queríamos ofenderte... ni yo, ni ellos...
Mi enfado se fue... a donde se fue. No podía resistirme a sus ojitos entristecidos, a sus labios tristemente fruncidos, a sus cejas bajas, hasta su pelo parecía haber perdido parte de su brillo... Mordí mi labio inferior.
-¿No volverás a apostar con ellos?- me quise asegurar.
-Prometido.
-Bien, entonces los coches me los vas a comprar a mi- sentencié antes de girarme y comenzar a andar hacia la casa con una sonrisa de victoria ante su cara de sorpresa.
Hola!!!
Espero que os haya gustado!!! )
No tengo mucho tiempo así que tan solo eso: MIL GRACIAS!! R&R!!! P
BeShItOs!!! OkM!
Clara-Black
