Título: Identidad

Autora: Skysamuelle


Disclaimer: The Vampire Diaries no es mío. Ni el libro, ni la serie. La historia original fue escrita por la increíble Skysamuelle, yo solo soy un medio para su difusión.


Desafio 3, Tema 4: Se que eres, ¿Pero qué soy yo?

Un drabble centrado en Bonnie, después del episodio 1x14. Nuestra bruja preferida se cuestiona su verdadera naturaleza, y su conexión con cierto vampiro.

Bonnie pasa respetuosamente sus dedos por los bordes de varias páginas, una agridulce tristeza se apodera de ella dejándola sin aliento, al leer todo lo que su abuela escribió. Hay notas sobre el ritual de Luna Negra; el solo pensar que su abuela había planeado asistir a este, el próximo mes, hace que algo en su interior duela.

Bonnie se muerde con fuerza el labio inferior para no llorar, no de nuevo, y en especial por esto.

El viejo Grimorio la ayuda a sentirse más cerca de su abuela pero aún duele mucho, mucho más que cualquier cosa que jamás haya experimentado. Preferiría estar fría y muerta, que afrontar esta tormenta de perdida y culpa.

Por primera vez puede entender como Elena pudo cambiar tanto en el verano. No se puede soportar esta clase de dolor y seguir siendo la misma persona.

Dicen que la ausencia de esas personas que has amado y perdido se vuelve eventualmente parte de ti, pero esta idea no lo hace más fácil, solo más injusto.

Bonnie sabe que es Stefan, pero nunca olvidará quien es. Siempre será primero una persona y un amigo, y después una bestia espantosa. Es por eso que nunca podría culparlo por perturbar su vida ordinaria con su llegada; él la ayudo a aceptar su abrumadora herencia e hizo a Elena feliz de nuevo; y de alguna manera, eso importa más que cualquier cosa que haya hecho antes de llegar a Mystic Falls.

Stefan es un hombre, no un monstro.

Pero su hermano… ¡Oh! Damos es otra historia completamente diferente. Incluso su nombre pareciera rendir homenaje a su ser: un demonio, una criatura que se deleita con la destrucción y lo oscuro. El hecho de que es capaz de amar no lo redime, porque Damon Salvatore decidió aceptar su animal interior.

Damon es un monstro porque el vampirismo define su naturaleza y carácter. Su máxima expresión de crueldad es cuando juega con la verdad para su beneficio, como un predador atrayendo gentilmente su presa hacia la trampa.

Es calculador y narcisista, y no le da vergüenza seguir sus propios intereses… sin embargo, cada defecto es pasado por alto fácilmente en un momento de calentura, solo porque es la encarnación del sexo, sus ojos azul profundo y su voz tan… convincente.

¡Pura mierda!

Elena puede estar empezando a sentir simpatía por el hermano de su novio, pero no tiene las bases para establecer los límites. Los leopardos y los leones pueden quererte, pero eso no significa que te van dar una advertencia antes de hacerte pedacitos.

Stefan aún es un hombre mientras Damon es puramente vampiro, esa es la verdad. El hecho de que lo pueda ver tan claramente… es lo que le da miedo a Bonnie.

Porque entonces, ¿Qué es ella? ¿Una criatura del ultramundo o una porrista? ¿Una Hija de la Naturaleza o solo una chica?

Fue Caroline quien la convenció de ser porrista, y fue por su amistad con Elena Gilbert que se convirtió en parte integral del grupo de las populares de Mystic Falls.

Pero, todo ese tiempo, una vocecita en su interior le susurraba que nada de eso podía definirla verdaderamente. Las prácticas de porristas y las fiestas eran solo distracciones, incapaces de manchar el corazón de esa existencia calmada y consiente de sí misma, en lo más profundo de su ser.

A Bonnie le da miedo que hasta ahora su vida haya sido solo una farsa, un juego de esperar. Que debajo del cariño que siente por Elena y por sus padres, la llamada del Viento y del Corazón, sean lo suficientemente poderosa para destruir la fachada.

Cuando era niña, las tormentas solían emocionarla… se asomaba por la ventana, esperando ver el momento en el que el relámpago cayera. A esto, su abuela solía sonreír, "Tal como una verdadera hija de Salem" Sheila comentó una vez mientras le acariciaba el cabello revuelto por el viento.

A lo mejor también es un monstro.

Definitivamente explicaría porque se siente así cada vez que está cerca de él. Esa sensación de reconocimiento instintivo ardiendo en lo más profundo de su interior; contradictoriamente, advirtiéndola del peligro y atrayéndola hacia él.

Le guarda rencor a Damon por la facilidad con la que su encanto y apariencia física distrae a las personas de su verdadero ser. En su interior, es un depredador.

Similis simili gaudet - Esa es la mismísima primera regla de la magia.

Bonnie odia el concepto de ver en el mayor de los Salvatore un reflejo retorcido de sí misma.

Sin embargo, no hay duda de que era una bruja mucho antes de empezar a tener visiones o de encontrarse regularmente con vampiros. Una parte de ella siempre lo supo.

Bonnie nunca ha sido el tipo de chica que le tiene miedo al cambio. La magia nunca la cago del miedo, solo porque amenazaba con destruir su sentido de normalidad o porque no podría controlarla bien. La magia la asustó porque amenazaba con cambiarla, con definirla. Como si hubiera otra Bonnie Bennett dentro de ella, luchando para liberarse y tomar control.

Entonces ¿Qué es ella realmente? ¿Una humana a pesar de esa fuerza incandescente y terca susurrando bajo su piel, exigiendo no ser negada? ¿O solo otro monstro enmascarado?