El tiempo y los regalos

Unión Soviética, 1957

Al día siguiente Yakov regresó al mar, de inmediato comenzó a buscar con la vista al tritón que había conocido. Cómo recuerdo de su mal comportamiento se había ganado varias horas de regaños de su madre además de algunas nalgadas por parte de su padre, acompañado de la amenaza de que tendría que ir al ballet con su abrigo de la escuela.

Esta vez calzaba unas botas de hule sobre sus zapatos para poder acercarse al mar sin arruinar más su calzado. Caminó por la orilla hasta llegar a una formación de rocas dónde logró vislumbrar una cabeza castaña asomándose.

¡Yuuri! ¡Por acá! –Se acercó corriendo

Hola Yakov, que bueno que recordaste mi nombre, además sí viniste. Creí que tal vez no vendrías… -El semblante del castaño mostraba alivio.

Te di mi palabra, además estoy de vacaciones, así que dime ¿Averiguaste cómo encontrar al amor de tú vida? –En el fondo Yakov estaba curioso de cómo lo sabría el pequeño tritón, por lo que sus padres le habían contado el amor era algo construido, no encontrado; pero estaba dispuesto a aprender sobre ese curioso ser.

Si, le pregunté a mi hermana Mari, ella encontró a su esposo hace poquito. Me dijo que en cuanto lo ves tú corazón late muy fuerte, se te entume la aleta y tus ojos no pueden dejar de verlo.

Eso se oye bastante complejo… -Para el niño ruso era inimaginable que alguien pudiera sentir eso, para él los estados de ánimo eran: estar enojado, feliz o triste, no más. – Así que tú plan ¿Es…?

Quiero que traigas a todas las personas del mundo para que las pueda ver desde aquí y saber sí son o no.

Ok, estás más loco o sólo eres un completo ignorante…

¿Eh? ¡Oye que grosero! –hizo puños con las manos y los levantaba sobre él, cómo sí golpeara a lo lejos.

Hay millones de personas en el mundo, sólo en el puerto debe haber al menos mil, entre pescadores, comerciantes y otros… Tendrás que darme más información sobre esa persona.

Pues es que no tengo ninguna… Dijo Mari que cuando ella conoció a Hiromu estaba más al sur, en un lugar dónde hay unas flores rosas muy bonitas, al parecer él estaba paseando por la playa cuando se encontraron, Mari se enamoró y salió del mar…

¿Entonces cuando encuentres a esa persona podrás salir del mar?

No, eso es sólo cuando ya eres grande, cómo Mari, sí lo encuentro ahora tendré que esperar. Además sólo puedo estar dos horas fuera de casa.

¿Sólo dos horas? ¡Eso es muy poco! –Yakov comenzaba a creer que su madre no era tan estricta como él creía.

Sí, esas son las reglas que puso el rey del mar –dijo decaído

Pues no deberías hacerle caso, al fin no creo que te pueda vigilar siempre ¿verdad? –Ese pequeño lado desobediente de Yakov salía a relucir.

No, es imposible él lo notaría, es el más poderoso y nadie puede contra él.

Eso dijeron de los Romanov* y pues al final como acabaron… -Ahora agradecía enteramente sus lecciones de la escuela, le gustaba verse como un conocedor frente al tritón azulado.

¿Quiénes? –el pequeño asomado en el agua no entendía de qué le hablaban.

Cómo sea, no puedo traer a todo el mundo, pero puede que traiga a mis amigos, puede que alguno de ellos sea.

Sí, gracias Yakov. Ten –acercó su mano mojada a Yakov –Es un regalo, por ser mi primer amigo humano –le entregó un pequeño collar con una perla rosa colgando del medio.

Wow, muchas gracias, yo también te daré un regalo mañana.

El resto de las dos horas ambos se contaron sobre sus vidas, Yakov le contó que el ballet le gustaba mucho pero por su edad no podía entrar al teatro, así que sólo podía ver las funciones públicas en ferias; el próximo fin de mes podría entrar por fin y estaba de lo más nervioso. Le contó además de su pasatiempo, patinar. Intentó ser lo más detallado posible al explicárselo a Yuuri, pero al final no logró que el castaño comprendiera del todo. Al parecer narrar los saltos no era tarea fácil. 2

Por su parte Yuuri le contó sobre sus amigos en el mar, de cómo era su mejor amigo Pichit un tritón tipo mantarraya que conoció en el mar de Burman**, que ahora se había ido de viaje también al sur aguas más cálidas. Sobre su amigo Yurio, quién se había enamorado de otro tritón tipo esturión cerca del mar caspio***, pero como aún eran jóvenes no los dejaron casarse. Le contó además que todo su clan había nacido en el mar de Japón y él era un tritón koi**** pero que su tono azul era particularmente extraño entre sus familiares, su madre era de color rojo y su padre blanco, Mari, su hermana era de un tono rojo con motes blancos. Su madre le dijo que tal vez sus colores eran tan diferentes porque estaba destinado a algo diferente de los demás.

Pasadas las dos horas Yuuri se despidió no sin antes agendar nuevamente con el niño ruso quién prometió llevar a sus amigos para que pudiera revisarlos.

Saliendo de la playa Yakov fue a cada una de las casas de sus amigos, para pedirles que fueran con él a jugar al día siguiente a la playa. Sus piernas dolían de tanto correr de calle en calle, puesto que sus amigos vivían en diferentes puntos del lugar.

Sería bueno que tuviéramos un teléfono… Cuando sea grande será lo primero que me compre.

Al día siguiente Yakov llevó a sus amigos, al menos 6 de ellos a la playa con la promesa de jugar un rato. Sabía que no sería buena idea que ellos se enterarán de la existencia de Yuuri, así que los "acomodó" en un lugar dónde estuvieran a la vista de Yuuri, pero que a la vez el pequeño ser estuviera oculto entre varias rocas.

Bueno, ya está haciendo mucho frío, será mejor que nos vayamos. – dijo uno de los niños, que fue secundado por los demás -¿No vienes Yakov? –Notó que su compañero se quedaba viendo el mar indeciso.

Me quedaré un rato más, ustedes adelántense.

Bueno, adiós – dijeron para después retirarse

Yakov se acercó a las rocas y murmuró mientras vigilaba que ningún curioso quedara cerca.

¿Y bien? ¿Es alguno de ellos?

No… - Yuuri asomó la mitad superior de su cuerpo.

Que mal… Sabía que sería difícil, pero al parecer será mucho, mucho más complicado…

Lo sé, perdón…

Está bien, yo te ayudaré cuando pueda. Pero, ¿De verdad estás seguro de que es por aquí? ¿Qué tal sí tu persona está al otro lado del mundo? Tú mismo dijiste que tú amigo Pichit se fue a buscar para el sur, eso debe ser por corea ¿no? Puede que estés buscando del lado equivocado.

No, sé que es por aquí. Lo siento. –dijo con completa seguridad. –Por cierto ¿Y mi regalo?

Ah… Perdón lo olvidé… -después de recorrer casa por casa reclutando candidatos simplemente cayó dormido en cuanto llegó a su casa.

Pasó la mañana completa buscando un buen presente para Yuuri, pero no logró encontrar alguno que fuera de verdad significativo, digo, no todos los días formar una amistad con un tritón. Yakov quería conmemorar de la mejor manera posible su nueva amistad. No logró encontrar nada, pero prometió a Yuuri seguir ayudándolo y algún día darle el mejor de los regalos.

A finales de mes Yakov había llevado a cada persona que conocía al mar, incluso en un momento hasta llevó a sus padres porque cualquiera podría ser ¿cierto? Al ser su cumpleaños tal como lo prometió su padre, fue llevado al teatro a ver el ballet, a sus ojos era un evento hermoso, le recordaba al patinaje, esa hermosa fusión entre el cuerpo moviéndose con delicadeza y la música. En ese momento dijo seguro de sí mismo que algún día transmitiría esos mismos sentimientos a través de su patinaje.

Los días iban y venían, ambos niños la pasaban conviviendo dos horas por día, charlando, viendo posibles candidatos. Entre los amigos de Yakov era conocido por su "eterno amor al mar" ya que pasaba cada segundo libre que tuviera ahí, se había hecho fama de ser un "romántico" puesto que siempre llevaba a sus conocidos a ver el mar. Su rutina se había convertido en tres simples pasos: escuela, práctica de patinaje y después playa.

Ya habían pasado 4 años de esta rutina, Yakov con ahora 14 años había dejado la escuela para estudiar en casa y poder dedicarse al patinaje por completo. Pero esas sesiones de pláticas con Yuuri aún estaban en su agenda diaria. Yakov lucía mucho más maduro y alto que cuando Yuuri lo conoció, su porte era bueno, al final se convirtió en un apuesto joven; por su parte Yuuri no había cambiado en absoluto, seguía viéndose como un niño pequeño, incluso so voz no dejaba ese particular tono de niño pequeño, a lo cual Yakov hacía bromas cada que podía.

Por su parte ahora le contaba más y más cosas a Yuuri sobre el mundo exterior, como de un muro***** que construían en alguna parte de Europa y de cómo un hombre llamado Yuri****** había llegado al espacio obviamente narró eso impulsado por que ambos nombres eran básicamente el mismo. También le avisó que pronto iría a participar a una competencia grande en algún lugar de Austria*******, por lo que no podría verlo en algunos días. Pero prometió que sí conocía a alguien y podía llevarlo al mar lo haría, al final podría ser cualquiera.

Ese año Yakov ganó su primera medalla de oro.

Ya tengo el regalo perfecto para Yuuri. –dijo viendo su medalla.

Un regalo extraordinario que nadie más podría darle, perfecto para un amigo como el que era Yuuri.

Continuará…

Hola a mis lectoras, perdón por las demoras con los fics (ya no se me ocurren excusas) espero que hayan gustado del cap, la verdad me documenté mucho para poder hacerlo.

Abajo les dejo las notas de referencia.

Los amo, gracias por sus likes, votos, kudos y comentarios, los comentarios alimentan mi abatida alma.

Bye bye 3

*Los Romanov fueron una dinastía en Rusia que reinaron desde 1613 hasta 1917

** El mar de Burman toca tierra con Tailandia

*** El mar de Caspio es el único que se encuentra cerca de Kazajistán

**** Los peces koi son originarios de Japón y según cuenta

***** Habla del muro de Berlín que comenzó a construirse en 1961

****** Yuri gagaria, el primer hombre en llegar al espacio (URSS)

******* Los juegos olímpicos de invierno fueron en 1964 en Austria.

la leyenda pueden convertirse en dragones.