Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero todas anden de lo mejor, acá tienen ¡otro capi de la historia!.
Oh si,calentando motores entrelazando todo, lamento si me tardo un poco, pero, ando asegurándome de no meter las patas, a nivel de línea temporal.
¡muchas gracas por leer!.
¡déjeenme saber su parecer!¡con un enérgico REVIEW!.
Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, quiero que vivamos mas y mas aventuras.
Viendo la masacre.
Los caballeros dorados, llegaron al santuario de la luna, la desolación que se sentía, era palpable, Mu tragó saliva, Aldebarán lloraba en silencio, Milo le palmeó el brazo para intentar reconfortarlo, Dohko, quien había estado al lado de Shaka, se adelantó para ver, Máscara le dio unas palmadas en el hombro al desmoralizado santo de virgo.
-las masacraron. Dijo Aioria en un susurro que rebotó por todo el lugar.
-así Shaka, Saga se aclaró.
-busquen supervivientes, no dejen nada sin mirar. Los demás asintieron.
-entendido. Dijeron calmados, Camus, los detuvo con una orden perentoria.
- ¿Qué pasa?. Preguntó Aldebarán –traje estos trozos de tela, para envolverlas. Dijo el acuario con calma.
-mortajas. Dijo Aioros, Camus extendió una, era una hermosa tela blanca, con el símbolo de una luna dorada.
- ¿Cómo lo?. Preguntó Shura –hace 2 semanas, Aioros me dejó saber, que probablemente, necesitaríamos algo así, no me dijo el porqué. Aioros sonrió apenado.
-a nadie le gusta ser, ave de mal agüero. Dijo el sagitario tranquilo, los demás asintieron, cada uno, tomó un lote.
-bien, entonces, a comenzar el recorrido a fondo. Dijo Saga - ¿Cuánto tiempo estimas que nos tardemos?. Preguntó Máscara.
-6 horas, será mas que suficiente. Dijo Saga, todos asintieron repitiendo un gesto ya hecho, comenzando a moverse.
Camus caminaba solo por el lugar, mirando y tapando con unas telas que había traído los cuerpos, suspiró.
-Mu, tendrás mucho que teletransportar. Dijo con calma.
-así es. Dijo Mu con calma vía cosmos, Camus asintió y siguió su camino, las heridas variadas, una prueba de que eran todas ellas, habían ido a pelear.
-son escalofriantes, mas que nosotros, cuando éramos asesinos de Arles. Dijo el frcncés con calma, escuchó una risa.
-eso aparentemente, es verdad. Vio a una mujer, a una hermosa mujer, cabellos rubios, ojos rosados.
-tu debes ser la parte femenina de piscis. Dijo Camus –así es. Dijo la muchacha con una rosa en la boca.
-yo soy Belle de piscis, y tu, serás un cadáver cubierto de flores. Camus rió con suavidad, alzó las cejas.
- ¿tu crees que voy a dejarme matar por ti copia barata?¡recibe el fuego de mi hielo!¡polvo de diamante!. Lanzó el onceavo guerrero hacia la muchacha, esta, levantó la mano para detener el ataque con su cosmos, pero, este se congeló, se partió en trozos de hielo.
-eres mortífero. Dijo ella –así es. Dijo Camus complacido.
-será mas divertido ¡rosas diabólicas reales!. Lanzó Belle, Camus saltó para esquivar.
- ¡estalacmitas de acuario!. Lanzó el joven peliazul dándole de lleno a la chica, quese paró molesta, aún no había logrado romper su armadura, a Camus, eso no le extrañaba, ya que, una armadura no se rompía al menos hasta 1 hora después la pelea.
- ¡rosa de la asficcia!. Lanzó Belle hacia Camus, el cual saltó para desviarse de la trayectoria, pero, comenzó a toser compulsivamente.
- ¿Qué pasa?. Se preguntó Camus entre toses –es como si me hubiera ahogado con agua, maldita sea. Dijo, Belle rió.
-hay caballero de acuario, las rosas de la asficcia, hacen eso, asficciar, pero cuando no logran impactar al objetivo, su pólem los ahoga imcapacitándolos, no hay forma de que te la quites, eres un caballero dorado de aire, no tienes agua. Camus tosía, tosía y tosía, parecía que tubiera un ataque de asma.
-eres…copcopcocopcopcopcop…una…copcopcopcopcopcopcopcopcopcop…maldita. Logró decir.
-puede. Dijo la muchacha con una rosa blanca en la boca.
-pero yo estaré viva,y tu,mi querido caballero, serás un cadáver con todas las vías respiratorias, cerradas por el polém de mi flor, aunque un poco mas lentamente, pero así será. dijo la muchacha triunfante.
-ri…rio d…rio de ac…¡río de acuario!. Lanzó Camus, dejó una esfera de cosmos, emitiendo el río y se lanzó en su interior, junto con Belle, el rió al salir, ella lo miró escandalizada.
-veo que tu cultura es muy pobre. Dijo Camus con jactancia –espero sepas, que la palabra acuario, proviene del agua, si, es verdad, soy un santo del viento astral, pero mi elemento primordial, es el agua ¡touché!. Dijo el riendo, ella lo miró, no lo dejó congraciarse mas, se lanzó por el, para agarrarse a puños y patadas de los buenos y memorables.
Saga caminaba, por otro lado del santuario caído, sentía escalofríos de pensar, que así pudo haber quedado su santuario si hubiera sido invadido por un dios enemigo abiertamente hostil, pensó en todas las personas que habrían muerto, solo por estar atravesadas en el camino de los guerreros.
-incluso con eso, el destino fue generoso con nosotros. Dijo en voz baja, casi ni moviendo los labios, por temor a que la ofensa si la había, cambiara las cosas en el santuario.
-esto no era necesario ni justo, malditos dioses romanos, siempre queriendo causar terror. Escuchó una risa detrás de el, Saga se dio la vuelta.
-ya deberías estar acostumbrado al miedo. Dijo una mujer, de ojos morado medianoche y cabellos del mismo tono, Saga miró su armadura.
-soy Alen de cáncer. Dijo la muchacha –claro que no, eres Alen de capricornio. dijo Saga con su usual sarcasmo, ella rió.
-eres tan divertido Saga, lástima que deba matarte ¡ondas infernales!. Exclamó, Saga se plantó con firmeza.
- ¡a otra dimensión!. Lanzó, Las ondas infernales, chocaron con un poderoso estruendo en contra del poder de Saga, Alen abrió los ojos.
- ¿sorprendida chiquilla?. Preguntó el jacttancioso.
-no tanto como tu, cuando te mande al infierno. Dijo ella riendo - ¡huellas de sangre!. Lanzó, Saga intentó saltar, pero fue imposible, miró hacia abajo, detrás de sus pasos, estaban las huellas de sangre, se estaba formando un lago, donde el supuso sin ninguna duda, que se ahogaría sin remedio.
- ¡vórtice dimensional!. Lanzó hacia Alen, la cual, ritó al sentir la caída libre.
-traga tierra, perra. Dijo Saga triunfante, siguiendo su camino, colocando las mortajas para sus amigas, que habían muerto de forma tan cruel.
Shura, caminaba mirando el alrededor, pensando en los centros de entrenamiento que había destrozado, solo buscando a sus enemigos, nunca inocentes, debían haber dejado a las cazadoras con vida, después de todo, solo debían haber ido por los guerreros de las fases lunares, pero no así, así no era como se hacían las cosas, así no, con tanta zaña, con tanto amor por el dolor.
-son unas. Dijo por fin el santo de capricornio.
-no creo que seas tan santo, después de todo, eres un asesino como nosotras. Dijo la rubia detrás de el, Shura se dio la vuelta para verla, con la versión femenina de la armadura de Mu. –no me digas ¿tu vas a probar si mi fuerza es digna de ustedes?. Preguntó Shura, la rubia asintió.
-desde luego, yo soy Rebeca de aries y voy a ser, tu peor pesadilla. dijo la rubia, Shura rió.
-no me digas. Dijo el con ironía –vamos a ver, si puedes aunque sea, raspar el oro de mis botas ¡excálibur!. Lanzó hacia la chica, Shura lo vio, el muro de cristal, dorado como los rayos del sol y su daño, en forma vertical, Rebeca sonrió.
-no vas a poder acabar con mi muro. Dijo ella –no lo creo, voy a acabar contigo. Dijo el con su fría calma.
- ¡recibe esto!¡revolución de estrellas!. Shura saltó, para intentar esquivar, pero el golpe lo alcanzó, haciéndolo rodar, Rebeca rió.
-si esto es lo mejor que puedes hacer, Athena está condenada a perder. Dijo ella divertida, el se levantó con calma.
-no es lo mejor que puedo hacer ¡cachazo de capricornio!. Lanzó hacia la santa, una vez mas, el muro de cristal brilló.
-eres patético, Shura de capricornio. dijo ella –no me igasg…creo que tu eres mas que yo, chiquilla. patética Rebeca miró las leves líneas como venas, que rodeaban el muro de cristal, el cual, se fragmentó como un espejo.
-mal, maldición. Dijo ella, Shura sonrió.
- ¡balido estelar!. Lanzó Shura, la dorada cabra, se formó de cosmos y su potente balido, hizo que Rebeca gritara.
- ¡caída de las estrellas!. Lanzó la santa, Shura esquvivó perfectamente esta vez, sonrió de manera triunfal.
- ¡nacimiento de la vía láctea!. Lanzó, la santa, fue lanzada al menos 10 metros, Shura sonrió de medio lado.
-basura. Dijo –eres tan patética, que solo puedes ser una sombra. Añadió con calma el santo de capricornio dándole la espalda.
- ¡espera!. Exclamó Rebeca, Shura la ignoró, tomó sus mortajas y siguió su camino.
- ¡me las pagarás!. Rugió Rebeca, Shura la miró desde atrás, por encima del hombro.
-lo mas curioso, es que nunca mas, vamos a estrechar nuestros puños nuevamente. Dijo el siguiendo su camino.
Milo, miraba las cosas con ojos tristes, no podía creer que esas mujeres, hubieran acabado con tanto ensañamiento el lugar, que se hubieran portado tan cruelmente en de las cazadoras, contra que simplemente, estaban ejerciendo su derecho natural a disfrutar de la protección de su señora, comenzó a sentir, repentinamente mucho frío.
-hey Muss, deja de provocar tanto frío, si te estás muriendo, pon el aire para ti, habemos otros que queremos disfrutar del calor. Dijo el escorpión dorado dándose la vuelta, cuando la vio, una chica pelirroja de ojos verdes, sus cabellos, llegaban a sus caderas y se balanceaban con la fresca brisa del lugar, como el abanico de un pavo real.
-Milo de escorpión. Dijo ella –no tengo el placer bonita ¿Cómo te llamas?. Preguntó el con un leve toque de su coquetería ya no usada pero nunca olvidada.
-soy Mariana de acuario, voy a ser, tu peor pesadila. Dijo la muchacha incrementando mas el frío, Milo se cruzó de brazos.
-no me digas ¿pretendes que me ponga a gritar?. Preguntó –mas bien, que busques correr. Dijo ella sonriendo.
- ¡polvo de diamante!. Lanzó rápidamente - ¡restricción!. Lanzó Milo en defensa, la muchacha, gimió al estar paralizada, el se lanzó al suelo, el polvo de diamante, congeló una construcción cercana, en la cual, se hallaba el cuerpo de una de las cazadoras.
-mal, maldito bicho. Dijo ella, Milo rió.
-vamos, se que puedes hacerlo mejor, cubitera falsa. Dijo con diversión, Mariana intentaba soltarse desesperadamente, la sonrisa de Milo se amplió.
-ya veo, no puedes soltarte de mi restricción, eso es divertido…¡arenas movedizas!. Lanzó Milo, Mariana jadeó.
-bien, así no molestarás ¿sabes? La sombra de Camus, dio mas miedo que tu bonita. Dijo el alejándose.
- ¡me subestimas porque soy una mujer!. Exclamó ella enojada, Milo se dio la vuelta.
-no. Dijo con calma –tu misma te has hecho subestimar al considerarme mas débil que tu. Aseguró y siguió su camino.
-me vengaré, lo juro. Dijo Mariana enojada.
Mu, miraba con desolación el lugar, en ese momento, se alegró de tener una novia espectro, su parte apreensiva, se mostraba complacida de que Kim estuviera en una de las líneas de defensas superiores, si estubiera en una de las primeras prisiones, mejor ni pensarlo, suspiró.
-esta diosa, ha hecho demasiado daño, en vez, de parecer la diosa de la sabiduría, parece la del dolor. Dijo con calma, escuchó una risa, que se repetía y se repetía en un eco infinito, Mu comenzó a mirar, mirar y mirar, vio a una chica de cabello verde claro y ojos negros, sonreía petulante, ya sabía quien era.
-eres la parte femenina de géminis. Dijo el, ella asintió.
-así es, soy Karina y voy a acabar contigo. Mu sonrió.
-adelante señorita, deme su mejor golpe. Dijo el con calma.
- ¡a otra dimensión!. Lanzó Karina, la ttécnica se dirigía hacia Mu, inexorable como la muerte, el sonreía calmado, casi venébolo.
-muro de cristal. Susurró tan suavemente, que casi no movió los labios, pero, la técnica en contra.
-ah, vaya, es tu famioso muro de cristal. Dijo ella, el asintió –veo que algo sabes. Dijo Mu con calma.
-lo romperé ¡dagas gemelas!chocó . lanzó Karina, Mu siguió sonriendo, las dagas hechas de energía, se clavaron en el muro, pero no se diluyeron, ni lo rompieron siquiera.
-maldición. dijo la muchacha –por creerte la mas fuerte, es lógico suponer, que no conoces el funcionamiento de otras técnicas, me doy cuenta de que te crees mas fuerte, que cualquier otro, ni nuestras sombras, fueron tan patéticas como ustedes. La muchacha abrió los ojos, al ver, como las doradas dagas, se despeaban lentamente, casi con pereza, Mu sonrió.
-esto será bueno, para que aprendas a respetar al oponente. Dijo el, ella gritó al sentir sus propias dagas clavándosele bien adentro en su pierna, la armadura se había resquebrajado, Karina jadeó y gimió.
-eso es todo. Dijo - ¡maldito lemuriano!. Exclamó la muchacha, Mu sonrió.
-maldita tu, que disfrutaste hacer una masacre. Dijo el, alejándose de ella.
Máscara, caminaba por el sitio, estaba a punto de terminar, cuando vio,a una mujer, cabellos rosados pastel y ojos morados, estaba vestida con la armadura de leo.
-soy Araldel. Dijo ella, Máscara se cruzó de brazos, la miró de arriba abajo.
-no me digas, que tu, vas a acabar conmigo. Dijo el con calma, ella sonrió.
-así es. Aseguró, el rió.
-no me digas, sabandija, no vas a poder hacerlo. Aseguró.
- ¿tan confiado eres caballero?. Preguntó –a diferencia de ti, yo si he peleado con tu parte masculina, así que, si se de lo que eres capaz, pero como le ha pasado a tus compañeras, por creerte hopnipotente, no te has tomado la molestia, de conocer a tu enemigo, a diferencia de ustedes, aunque nosotros, no conocimos a los espectros en su tiempo, de manera concreta, nombre y estilo personal de pelea, sabíamos 3 cosas: primera: ellos eran tan fuertes, ágiles e inteligentes como nosotros; segunda: debíamos tener estilos de combate físico muy similar aunque obviamente, no las mismas técnicas; tercera: éramos muy similares, por eso éramos rivales y cuarta: creer que eran menos, era garantía de nuestra propia destrucción. La muchacha abrió los ojos anonadada.
- ¡relámpago de voltaje!. Lanzó - ¡ondas infernales! Lanzó Máscara. En contraposición, los 2 poderes chocaron y ambos, comenzaron a concentrar su energía para desbancar al otro.
- ¡voy a acabar contigo!. Exclamó Araldel.
- ¡no me digas!¡no lo creo!. El cosmos de Máscara brilló como el sol, la muchacha gritó antes de desaparecer.
-no creo que esta sea la última vez que nos veamos, insecto. Dijo Máscara divertido, contento por haber ganado.
Aldebarán, seguía caminando por el sitio, finalmente, llegó a donde estaba ella, Sirio, se agachó ante su prima caída y la acunó con dulzura, besó su frente y por fin, un sollozo escapó de sus labios, su prima, su mejor amiga, había muerto de una manera tan injusta, al menos, había logrado preservar la vida de su diosa, pero, esto no era justo en ningún sentido, Aldebará lloró por ella y por todas las demás cuando escuchó el crack de una rama al romperse por la pisada de una bota, con Sirio en brazos, el toro dorado se puso de pie, delante de el, estaba una chica, cabellos azule y ojos verdes.
-Aldebarán de tauro. Dijo, el asintió.
-así es, tu debes ser la parte femenina de virgo ¿me equivoco?. Preguntó el, ella negó.
-no, no lo haces, soy Natasha y voy a acabar contigo. La muchacha se sentó, en posición de flor de loto, con dulzura, Aldebarán dejo el cuerpo de su prima, miró a la chica, que de inmediato, se rodeó de una energía dorada.
- ¡driades de la tierra!. Lanzó el, los árboles, se hicieron presentes, sujetando a la muchacha.
- ¡can-on!. Exclamó ella, 2 driades, fueron hacia Aldebarán, que las tomó y las transformó en un árbol grueso, el cual, se estiró hasta atrapar a la muchacha y enredarse alrededor de su boca, su cintura y sus tobillos.
-debería matarte con tannta zaña como la que tu, usaste para acabar con mi prima y sus amigas, debería hacerlo, aunque no me causará placer, si un regocijo notable. Dijo el, ella pugnaba por soltarse.
-pero se, que mi enemiga no eres tu, si no, mi parte femenina. Dijo con calma.
-por lo tanto, te desmayaré. Dijo el, el cosmos de Natasha se encendió y el ejército de espíritus apareció, liberándola de la prisión.
- ¡río de sangre!. Lanzó hacia Aldebarán, el cual, gritó por la conmoción, al sentirse ahogado en sangre, ella rió.
-y pensaste que sería tan fácil buen Alde, malo, malo, pero tu misma nobleza la misma que tenía ella, te condenará a tu propia destrucción. Aldebarán luchaba por salir y respirar, pero era tan difíciil, la armadura se había vuelto tan pesada, pero si la dejaba ir, no podría hacer nada en la lucha, si lo hacía lo mas probable, es que esa mujer, la lanzara en alguno de los 6 mundos. Natasha sonreía, casi eufórica por su victoria.
-estás perdido, Aldebarán de tauro, nadie va a salvarte. El sonrió y rió con su risa jovial.
-me salvo yo solo, muchas gracias por tu preocupación. dijo el de manera despreocupada.
- ¡río de tierra!. El potente río, se transformó en roja tierra, que se dirigió de manera inexorable hacia Natasha, la cual, saltó, se acercó a Aldebarán y le lanzó una patada, la cual, el desvió con agilidad a pesar de su tamaño, ella sonrió.
-esto será divertido. Dijo sin mas, Aldebarán sonrió y comenzaron una pelea muy pareja.
Shaka, seguía caminando, había visto a muchas, muchas cazadoras en el suelo, pero, aún no hallaba a quien buscaba.
¿Dónde estás amor?. Preguntó Shaka, caminando de forma lenta, la vio, por fin, como si estuviera de lado, pequeña, casi como un cachorro.
-Cynthia. Dijo el tomándola en brazos, cerró los ojos y le dio un suave beso, el sonrió con pena, sus ojos llenos de lágrimas.
-que tierno, voy a vomitar ¿quieres que te atraviese con una flecha y estés unido a tu amada por siempre?. Preguntó la voz de aquella mujer, Shaka la miró, la versión de la armadura de Aioros, se encontraba ante el, en el cuerpo de una chica, de cabellos morados pastel y ojos rosados del mismo tono.
-déjame adivinar ¿tu eres Siltry de sagitario?. Preguntó el.
-así es Shaka de virgo, un placer. Dijo ella imitando sus modales mas refinados, Shaka, asintió,se puso de pie.
-vamos a acabar con esto. Dijo con calma, ella sonrió y sacó su flecha.
- ¡flecha de sagitario!. Lanzó - ¡can-on!. Contratacó Shaka con decisión, la flecha, dio la vuelta en el aire y se lanzó hacia su dueña, que se hechó a un lado, para esquivar la flecha.
Menos mal, que no fue la flecha del destino. Dijo Shaka con zorna, Siltry, lo miró con odio puro.
-mmaldito Shaka. Dijo ella, sacando la mortífera flecha con punta azul.
- ¡vete al lado de tu asquerosa cazadora!¡flecha del destino!. Lanzó hacia el, Shaka sonrió una vez mas.
- ¡can-on!. Lanzó hacia ella, la flecha esta vez, le dio de lleno.
-necesitas un fénix, paera entrar en perspectiva. Dijo el, tomó a su amada con suma dulzura y siguió su camino, escuchó el jadeo de la muchacha al sacarse la flecha.
- ¡vuelve!¡vuelve y pelea conmigo!. Exclamó, Shaka la miró por encima del hombro.
¿para que? ya estás derrotada, no tiene caso que yo pelee contigo. Dijo el con calma, continuando su camino y dejándola allí, herida y humillada.
Aioria, estaba caminando cuando, vio a la chica, cabellos negros y ojos negros, con la versión femenina de la armadura de Shura, la chica lo vio y sonrió.
-que dulce, vienes a cubrir sus patéticos cadáveres. Dijo con una risita, Aioria sonrió.
-bueno, venimmos a recorrer el desastre que dejamos de prescenciar, en el centro de la masacre, para no olvidar. Dijo, ella asintió.
-soy Shaleska de capricornio, voy a acabar contigo ¡excálibur!. Lanzó, Aioria saltó y vio como la pared se hacía a ñicos.
- ¡plasma relámpago!. Lanzó hacia ella, la cual, esquivó.
- ¡cachazo de capricornio!. Lanzó ella, el fue impactado.
-que fuerte eres. Dijo Aioria poniéndose de pie –que bueno que te convenciste, ahora, se bueno y déjate matar. Dijo ella, el rió.
-tu quisieras que lo hiciera. Sonriendo preparó su siguiente técnica.
- ¡garras de fuego!. las manos de Aioria, se cubrieron de un birllo dorado y se hicieron garras en sus uñas, Aioria las lanzó hacia adelante y como 5 destellos estelares, atacaron a Shakeska, la cual, gritó de dolor.-maldito león. Dijo enojada.
-ya veremos que tal sales de la pelea. Dijo Aioria con calma, sonrió - ¡melena dorada!. La melena del león, se dibujó en el aire, con el cosmos de Aioria, el cual, comenzó a asficciar a Shaleska, el rió y siguió su camino.
-es, espera. Dijo la mujer de forma entrecortada.
-están acostumbradas a masacrar a alguien que los desconoce por entero, pero, no pueden hacer nada, con alguien que debe saber como jugar su juego. Dijo el de forma calmada.
Dohko, había terminado de cubrir a todas las cazadoras que había encontrado en su camino, estaba regresando al punto de partida, cuando la vio, una morena, de cabellos verdes al igual que los ojos, estaba cruzada de brazos y esa pose, le recordó a Aldebarán.
-soy Gema de tauro. Dijo, el asintió cortesmente, ella alzó las cejas.
-vaya ¿no vas a huir?. Preguntó altiva.
- ¿Por qué debería? Si tu eres la que va a intentar atacarme. Dijo el con su calma usual, Gema sonrió.
-eres un niño lindo, demasiado fino para estos menesteres, no te preocupes, acabaré rápido contigo ¡gran cuerno!. Lanzó la muchacha.
- ¡laberinto de libra!. Lanzó, el hermoso laberinto de sombras se hizo, Gema de tauro, lo miró disgustada.
-podio los laberintos. Dijo –que suerte, que sean mis favoritos. Dijo Dohko, la muchacha comenzó a buscarlo y el laberinto, a atacarla, Dohko meneó la cabeza.
-como creíste que eso era demasiado para ti, será tu ruina. Dijo y continuó su camino.
Aioros, había hecho lo que iba a hacer, ya estaba listo, cuando iba de regreso al punto de se encontró con partida, Afrodita.
-hola Aioros. Lo saludó el pisciano - ¿encontraste algo mas apart de las chicas muertas?. Preguntó el sagitariano, Afrodita negó.
-absolutamente nada mas, estas mujeres, son unas despiadadas, todas de lo peor. Dijo con repugnancia, Aioros asintió.
-lo veo. Dijo sin mas, Afrodita suspiró.
-los chicos han tenido peleas interesantes, me parece que tu y yo, nos vamos a quedar como la guayabera, por fuera. Aioros rió.
-no lo creas, vamos Dita, seguro encontramos algo que te guste. Afrodita bufó.
-no creo que pueda haber nada que…santa macarena. dijo el doceavo guardián, al ver el laberinto blanco y negro que estaba delante de ellos.
-si, andando. Dijo Aioros –ajá ¿Por qué lo hicieron así?. Preguntó Afrodita.
-ellas creen poder respaldarse si nos ponemos pesados. explicó Aioros a Afrodita, el cual, asintió.
-bien, es por aquí, déjame hacer algo ¡enredaderas de los rosales!. Lanzó, las enredaderas se desplegaron como serpientes y comenzaron a reptar por los caminos, las que chocaban, con callejones sin salida, se marchitaban, una de ellas, seguía y seguía, Aioros estaba asombrado.
-una pregunta. Dijo - ¿ajá?. Dijo Afrodita a su vez.
- ¿Qué hará la que llegue al centro?. Afrodita sonrió.
-después de ver el perímetro, se unirá y florecerá. Aioros asintió.
-sorprendente. Dijo admirado –muchas gracias. Dijo Afrodita.
- ¿Cómo puedes usarlas como serpientes?. Preguntó Aioros –soy agua, puedo usarlas como serpientes en correspondencia a mi elemento astral. Aioros asintió.
-excelente y sorprendente. Dijo, la enredadera que parecía la principal, floreció a cámara rápida, primero los botones, luego se abrieron y dejaron ver rosas blancas, Afrodita asintió.
-Andando. Dijo, Aioros asintió y lo siguió, llegaron al centro, donde estaban las santas de libra y escorpión.
-yo me quedo con lapelimarrón, tu te quedas con la peliazulcielo. Dijo Afrodita.
-descuida, como quieras, me da igual. Dijo Aioros yendo hacia la chica pelimarrón.
-a ti te debemos el comienzo del desastre ¿Ana?. Ella asintió con recato.
-así es Aioros. Dijo con calma, Afrodita, se había colocado una rosa morada en los labios.
-tu eres la que me toca a mi, vamos a jugar querida. dijo –soy Yi. Dijo la muchacha, ellos comenzaron una pelea de puños y patadas, al igual que Aioros y Ana, los 4 estaban concentrados en su pelea, que bien, podría durar mil días.
los 10 restantes, al ir llegando al sitio, vieron el laberinto, Shaka alzó las cejas.
-así que: allí está libra. Dijo –y escorpión. Dijo Milo.
- ¿Cómo lo sabes?. Preguntó Saga - ¿ves esos destellos rojos?. Preguntó.
-aguja escarlata. Dijo Camus, Milo asintió.
- ¿nos hace los honores maestro?. Preguntó Saga, Dohko asintió y tocó el laberinto con la punta del índice, este, se volvió polvo incandescente, dejando ver la pelea.
-chicos, ya estamos listos. Dijo Mu, Aioros y Afrodita miraron, Afrodita hizo un movimiento circular con la muñeca, se vio un destello azul y 2 rosas aparecieron.
- ¡rosa del sueño!. Lanzó hacia las 2 chicas, las cuales, cayeron dormidas.
-me estaba divirtiendo. Dijo Aioros –tenemos cosas mas importantes que hacer hermano. Dijo Aioria.
-eso es verdad. Dijo Aioros - ¿estás listo Mu?. Preguntó Saga, Mu asintió, todos encendieron sus cosmos y desaparecieron.
Al llegar al satuario, lo hicieron en el coliseo, junto a los 117 cuerpos, Verushka se hallaba allí, al lado de Saory, la diosa de la luna, bajó y poco a poco, descubrió los rostros de sus guerreras para darles un beso en la frente, Shion miró a los 4 guerreros de las fases lunares entrar, cada uno, tomó un lado, las introdujeron a todas en féretros blancos, con lunas crecientes doradas.
-pues, a enterrarlas. Dijo Shion con tristeza, Saga lo miró.
- ¿puedo sugerir algo su Ilustrísima?. Preguntó el.
-pues claro, adelante. Dijo Shion, Saga se aclaró.
-la primera vez que morimos, a Camus, Shura, Afrodita Máscara y yo, nos dejaron en un cuarto para esperar a que volviéramos, quisiera solicitar que a las chicas, se les dejara estar allí. Shion miró a Saory.
- ¿Qué opina mi señora?. Preguntó el patriarca.
-a mi me parece bien. Dijo la diosa, los guerreros asintieron, y ayudados por todos los integrantes del santuario, las llevaron a aquel sitio, cuando salían, Taxumi llegó.
- ¡mi señorita Saory!. Exclamó entrecortadamente mientras sacaba un pañuelo del bolsillo a la vez, que tomaba aliento.
- ¿Qué sucede Taxumi?. Preguntó Athena con el corazón en un puño.
- ¡atacaron a la señorita Shaina Mu!. Saory se puso pálida, se puso las manos en la boca y salió corriendo hacia la sala del patriarca.
- ¡Athena!. Exclamaron los 12 - ¡Saory!. Exclamaron los caballeros de bronce y todo mundo, salió corriendo detrás de ella.
