Capitulo 2: Contacto Visual

Como es bastante corto, lo subo junto al uno. Un beso!

Capitulo 2: Contacto Visual

Cerró el periódico y lo dobló, antes de dirigirle su más amplia mirada a su amiga, quien la miraba impaciente, sosteniendo entre sus manos una taza de café.

-¿Y? –preguntó la joven que sostenía la taza. Tenía el cabello castaño oscuro, largo y ondulado. Sus ojos marrones, ocultos bajo unas rizadas pestañas, estaban cubiertos por unos anteojos de marco rectangular rojo, y su boca estaba curvada en una sonrisa nerviosa. -¿Qué te parece?

-Sinceramente… -dijo la otra joven, de cabello lacio largo, color rojo oscuro y ojos verde esmeralda. –Es el mejor artículo que has escrito, Em…

-¿En serio? –saltó de alegría Emily Lewis. Lily Evans, la pelirroja, asintió y recibió el fuerte abrazo de la castaña. -¡Gracias, Ly! –sonrió ampliamente. –Ojala que con esto al fin me den mi aumento… Esos idiotas del Profeta no se dan cuenta de que si no fuera por mí, ese periódico estaría en la ruina –Lily rió. -¡Es verdad! ¡Si yo hubiera aceptado ese trabajo en el New York Magic Times, este diario sería historia!

Lily le sonrió a su amiga y volvió a abrir el diario y leer el titular. "FUGA DE AZKABAN. 6 escapados, entre ellos 4 muertos". Su sonrisa se esfumó luego de unos segundos.

-¿Por qué esa cara? –preguntó Emily. -¿Qué pasa?

-Peter Pettigrew… -susurró Lily. –Pensar que nosotras estuvimos en el mismo año y casa que ese Mortífago… ¿Quién pensaría que un idiota como él se convertiría en Mortífago?

-Imbécil… -pensó Emily. –Muerto o vivo, nunca creí que tuviera suficiente cerebro para hacer la diferencia…

Lily asintió y dejó el Profeta de lado, antes de desperezarse.

-Ganó el Puddlemere… -dijo. –Jake debe estar eufórico –sonrió la pelirroja.

-No me lo recuerdes… Que fui a ver el partido con el anoche y me dejó sorda del oído derecho de tantos gritos de felicidad por cada tanto, cada atajada, cada golpe de cada Bluddger… No vuelvas a mencionarme nunca más la palabra Quidditch o voy a enojarme.

-Bien; no mencionaré nada –sonrió Lily. –Porque sé que cuando quieres, puedes ser una verdadera psicópata.

Emily sonrió y se llevó la taza de café a los labios.

-Hola, Lily –sonrió el mago de la recepción a la pelirroja, quién salió de una de las chimeneas doradas que estaban colocadas en las paredes de madera oscura.

La pelirroja se retiró con cuidado las cenizas de los hombros de su túnica negra y sonrió. El mago le entregó un par de papeles y cartas que la pelirroja comenzó a hojear lentamente, mientras avanzaba por el espacioso Atrio del Ministerio de la Magia, mientras sus tacos resonaban con cada paso en el suelo de madera, oscuro y brillante.

En el centro del Atrio se encontraba la Fuente de los Hermanos Mágicos, y como siempre, Lily tiró un Galleon al agua. La pelirroja caminó hacia el fondo del Atrio, donde había muchas puertas doradas. Pasó por una y se encontró en un vestíbulo más pequeño, donde habría unos veinte ascensores, detrás de unas rejas.

Lily era Auror, y trabajaba allí; en el ministerio de la magia, desde que se había graduado del curso para Aurors (el que había aprobado con excelentes calificaciones). La joven se acercó a un ascensor junto a un hombre alto y de rostro regordete, que llevaba de la mano a un pequeño niño de 5 años.

-¡Frank! –la pelirroja sonrió y le dio un abrazo al hombre. -¿Cómo estás?

-Estoy muy bien, lily –sonrió Frank. -¿Cómo estás tú?

-Genial –ambos entraron al ascensor, que estaba casi lleno, y fue allí cuando Lily vio al niño. -¡Merlín! ¿Este es Neville? ¡Cómo ha crecido! No lo he visto en mucho tiempo… -le sonrió a Neville, quien tenía la piel blanca y el cabello marrón, quien le devolvió la sonrisa, emocionado.

-Quería ver a su papá trabajando, en un día normal de oficina –sonrió Frank, mirando con orgullo a su hijo.

La pelirroja sonrió y cerró la reja del ascensor, mientras le hacía muecas divertidas a Neville, para que riera.

Detrás de Lily se encontraba un joven de cabello alborotado y anteojos, que leía con mucha concentración y atención el Profeta. Acababa de terminar de leer "LA MAGINIFICA ACTUACION DE JAMES POTTER", y ahora había pasado a "FUGA DE AZKABAN".

El ascensor comenzó a moverse; subió un nivel, se escuchó un ruido métalico, como de una campanita, y una voz femenina dijo:

-Séptimo Piso, Departamento de Deportes y Juegos Mágicos, que incluye el Cuartel General de la Liga de Quidditch de Gran Bretaña e Irlanda, el Club Oficial de Gobstones y la Oficina de Patentes Descabelladas.

-Aquí me bajo, disculpen –James le guiñó un ojo a dos jóvenes de unos 17 años, que iban a pasar su examen de Aparición, y caminó hacia delante, pero por descuido, tropezó con Neville, y empujó a Lily hacia delante, haciendo que sus papeles caigan al suelo. Se apresuró a levantarlos y a dárselos a Lily, quien lo miraba con curiosidad. James se levantó. Todo sucedió muy rápido. El joven posó sus ojos marrones en los de Lily, y quedó congelado. ¿Dónde los había visto antes? Iba a levantar la vista y mirar bien a la joven, pero no pudo.

-¡Algunos tenemos que trabajar! –gritó un hombre enojado, empujando a James del ascensor y cerrando la reja.

Y el ascensor subió, dejando a James desconcertado, parado en medio del pasillo, sin saber (o mejor dicho, recordar), quien era esa persona con la que había hecho contacto visual.

-¿Potter? –susurró para sí misma Lily, sorprendida.

Les gusto?