Chapter 1: Castigada

¡SAKURA!

¡Ya voy, hermano!- grito

Me visto deprisa y bajo, mi hermano ya había servido mi desayuno.

Por fin bajas, mounstro- Sabe que no me gusta que me llame así… Aghhh

¡No soy ningún mounstro!- me siento y comienzo a comer tan rápido que casi me atraganto, pero lo logro pasar con el refresco.

¡Bájale a la velocidad, te puedes atragantar y mueres, no quiero muertos feos!- grita mi hermano.

¡No molestes!- Sé que bromea, pero a veces se pasa de pesadito, puedo notar burla en sus palabras.

Sakura… - ¿Qué le ha pasado para de repente ponerse tan serio?- dime- respondo

Tengo que viajar a Inglaterra, me iré por 1 mes, sé que es mucho tiempo…te aseguro que si no quieres no iré- Nunca le pediría algo así, está loco, pero sé que se preocupa por mí- No- le interrumpí- debes ir, sé que quieres hacerlo- Es lo que más le gusta, no le puedo quitar eso y no quiero hacerlo- Ve, estaré bien, solo será un mes- Me molesta que cuando va a viajar siempre se pone en ese plan, no me tiene que pedir permiso, yo no soy mamá.

No te preocupes, Touya, prometo no quemar la casa- le digo, él ríe, yo también lo hago al reconocer mi triunfo sobre su tristeza- Cuídate, no te excedas en el trabajo, ahora los dos somos nuestra familia, no lo olvides.

Tú también cuídate, mounstro- dice sonriendo- apúrate que llegarás tarde.

Ohh, ¡es verdad!

Miro la hora, ya es demasiado tarde.

¡Me voy!- salgo muy apresurada


¡Ufff! LLEGUÉ, con media vida pero llegué – grité aliviada al llegar al salón.

jajaja, buenos días, Sakura - esa es Tomoyo, mi mejor amiga y prima, la persona más dulce y loca que puedas conocer – Buenos días, Tomoyo.

¿Perdiste media vida?, ¿Cuántas vidas vas perdiendo, Sakurita - me dice Tomoyo con un tono burlón.

No seas mala, Tomoyo, te juro que hoy día un poquito y llego muy temprano, pero me quedé hablando con mi hermano- le digo rememorando lo que había pasado solo hace unos minutos.

¿Sobré qué?- oí que preguntaba con un tono preocupado.

No te preocupes, Tomoyo, no es tan grave, lo único que pasa es que mi hermano se va de viaje por un mes y a pesar que no es la primera vez que lo hace sigue pidiéndome permiso, y no me gusta que lo haga, él ya es adulto puede hacer lo que quiera- le digo, y es que necesitaba desahogarme con alguien.

No debes ser duro con él, ni contigo – me dice, siempre usa ese tono dulce al aconsejarme, no sé por qué pero me hace recordar a mamá y me gusta mucho – los dos han perdido a sus padres, es normal que se sienta responsable de ti ahora que tus padres ya no están, siente que no tiene que dejarte sola, por eso es que se siente culpable cuando tiene que irse lejos por un tiempo.

Tienes razón, Tomoyo, gracias… ahora me has hecho comprender a mi hermano un poco más- le sonrío.

No te relajes tanto, Sakurita- Oh, no… ahora viene… - Quiero que te pruebes unos vestidos que mi mamá trajo de China, son hermosos, ¿estás de acuerdo?

¿Tengo otra opción?- le pregunto aterrorizada por su cambio tan brusco de actitud.

Tú mismo lo has dicho, no tienes otra opción así que, lo harás sí o sí- me dice con una voz amenazante.

Ok, ok, no tiene caso que uses esos métodos conmigo, sabes que al final terminaré cediendo- le digo.

Gracias, Sakurita, me haces tan feliz- Ahora la loca, esa me gusta más.

Todos, tomen asiento- oigo al titular, y todos nos apresuramos para sentarnos.


Las clases pasaron volando, ya era salida… Ni cuenta me di… ahora Tomoyo tiene que ir al coro y yo a entrenar.

-Adiós Tomoyo, nos vemos más tarde- me despido dejándola al frente del salón donde siempre ensaya.

-Nos vemos en la salida, Sakurita – me dice entrando.

Me dirijo a los lockers en el gimnasio para sacar mi ropa, voy al baño y comienzo a cambiarme, cambio mi falda por un short cómodo y mi blusa por una camiseta.

Tengo que apresurarme…la entrenadora ya nos debe de estar esperando a todas y les aseguro que yo soy la única que falta, sii… mi linda impuntualidad.

Corro para llegar a las canchas de vóley, ya todas están ahí como me imaginaba, la entrenadora me ve y sonríe, sabe perfectamente que siempre llego tarde.

Apúrate, Kinomoto, únete a las demás- me ordena la entrenadora y en unos minutos me encuentro corriendo con las demás.

Shaoran…

¿Quieren saber quién es él?

Bueno… nos conocemos desde niños, él me cuidaba, éramos inseparables, resumiendo todo era mi mejor amigo, pero un día todo acabó, me dijo cosas horribles y yo lloré porque creí que el hombre que amaba se había convertido en un mounstro y no sabía la razón, sí… lo amaba y lo amo, ahora lo único que queda de eso son miradas frías y la ley del hielo… a pesar que estamos en el mismo salón no nos hablamos ni nos miramos, ese día todo fue destruido… incluso mi corazón.

-¡Kinomoto!- la entrenadora me saca de mis cavilaciones.

-¡Ya voy!- le digo.

Y lo que sigue son otros ejercicios de calentamientos, saques, mates y finalizamos con un partido.

Y en un abrir y cerrar de ojos, el entrenamiento ya se había terminado.

Vuelvo al locker para cambiarme, y escucho que suena mi celular, es un mensaje de Tomoyo

Lo siento, Sakura, ¿me esperarás media hora más?, es que la profesora quiere que nos quedemos un rato más.

Pdt: prometo no demorarme más, luego te invitaré un helado :D

Envío un mensaje, respondiéndole que no se preocupe, que la esperaré.

Termino de cambiarme y como no tengo nada qué hacer, voy a la cancha de vóley otra vez, por suerte encuentro una pelota.

Me entretengo jugando con ella por un largo rato, reviso mi celular y ya ha pasado la media hora, así que lanzo la pelota lejos con una patada, volteo para ver dónde ha caído y me encuentro con el director sobándose la cabeza , con la pelota en las manos y sus lentes rotos en el piso.

Inmediatamente voltea para buscar a su atacante y me encuentra.

Ups…. Creo que estoy en problemas.