Notas de la autora: hehe aquí Dolce nuevamente con esta shuculenta historia~ Mil gracias por comentar Melody Of Blue Wings y Little Feniix! estoy super agradecida con ustedes~

Espero que siga siendo de su agrado! A leer se ha dicho!


PARTE 2: Rock you like a Hurracaine

"My body is burningit starts to shout (Mi cuerpo arde, comienza a gritar)

Desire is coming it breaks out loud (El deseo está llegando y rompe escandalosamente)

Lust is in cagestill storm breaks loose (La lujuria está enjaulada hasta que la tormenta se desata)

Just have to make itwith someone I choose (Sólo tengo que hacerlo con quien yo elija…)

He's licking his lipshe's ready to win (Él lame sus labios, está listo para ganar)

On the hunt tonightfor love at first sting (En la cacería de esta noche, por amor a primer escozor)

Here i am, rock you like a hurricane" (Heme aquí, sacudiéndote como un huracán)


Un brillo casi imperceptible surcó la mirada gris con aquellas palabras y una mueca de ironía se plantó en su cara "¿a qué estás jugando, Potty?"

-Eres un pésimo perdedor, cuatro ojos- dijo con sorna mirándolo de arriba abajo, se veía tan apetecible y accesible con esos pantalones negros que remarcaban sus bien torneadas piernas, pero con un rápido movimiento de cabeza aparto aquello de su mente, tenía un código que respetar- lo siento, Potty, pero si lo que quieres es otro acostón, ni sueñes que pasara nuevamente- dijo acariciando su mandíbula con perversión en sus ojos- no me gusta repetir con la misma persona, pierde la delicia después de la primera probada-

-¿Y qué tal si el postre sea demasiado bueno?- bufó ante esa analogía.

-Tendré que soportarlo, puesto que allá afuera hay todo un mar de donde escoger-

-Y si te ofrezco un reto- los ojos plateados resplandecieron, como maldecía su vena casi oculta de la curiosidad, puesto que aunque el instinto reservado y calculador dominaba en su interior, no podía callar la palabra "reto" en su mente.

-¿Y qué clase de reto estamos hablando?- preguntó cómo que no quiere la cosa, cruzándose de brazos mientras el otro buscaba las palabras en su mente.

-Simple, tengamos una relación…- ante esas palabras, el rubio se erizó como gato, negando efusivamente con la cabeza.

-No, no y no, Potter, no me interesa una relación seria-

-Ni a mi- dijo firmemente ganándose que el otro solo alzara una ceja inquisitivo, ¿de qué iba aquello entonces?- pero por lo que paso anoche, creo que podemos llegar a un mutuo acuerdo… puesto que jamás me había sentido así de pleno con alguien, que…- el rubio lo interrumpió entre risas.

-Me habían dicho que mi pene era mágico, pero no sabía que tenía la habilidad de hacer estragos en los cerebros ajenos- el otro frunció los labios.

- jaja, muy gracioso, me refería a que contigo no tengo que fingir, puedo ser yo mismo sin tapujos ni tener miedo de que algún lastre se quiera colgar de mí como si fuera su reflector o alguna clase de premio con patas… y creo que podemos ser amigos…-

-¿Amigos con derechos a fajones frecuentes? Lo dudo, ok, también resultaste no ser una patada en el trasero como esperaba y tienes cara de que te gusta que traten rudo lo cual adoro, pero no es lo mío Potty, no es nada personal, pero no me acomodo con una sola persona…- dijo alzándose de hombros sacando un cigarrillo de su pantalón- aparte dudo que puedas llévame el ritmo…- aquellas palabras encendieron al salvador del mundo mágico.

-Pruébame y lo sabrás- el rubio le dio una profunda calada a su cigarrillo, realmente era apetecible el chico de enfrente, pero eso iba en contra de todo por lo que había trabajado, su dogma personal que había adoptado desde su tan esperada libertad.

-Entonces… ¿en qué consiste el reto?- preguntó con un deje desinteresado, que no acobardó al otro ni por lo poco.

-Gano y tenemos una relación libre, pierdo y no me volverás a ver…- Draco inhaló con fuerza sopesando lo que acababa de decir, sonaba interesante en definitiva, tener al salvador del mundo mágico rogándole por algo, era emocionante y aunque las estipulaciones del reto no era algo que le gustara a su raciocinio, apagó su cigarro en el cenicero que tenía en su mesita y colocando sus manos sobre sus rodillas lo regresó a ver de arriba abajo.

-Aun no me dices que clase de juego será, Haaarry- canturreó cínico, sabía que perdería nuevamente y eso lo motivaba a continuar. El azabache se puso de pie para aproximarse al rubio, quien por acto reflejo se hizo para atrás. Los ojos esmeraldas resplandecieron ante tal reacción y con cuidado de arrodilló frente a él con una sonrisa.

-Haré que te corras usando solo mis manos y mi boca en cinco minutos- una fresca carcajada salió de la boca del ojigris, realmente era una demencia aquello que le estaba diciendo.

-Ni con 10 minutos tendrías para doblegarme-

-Cinco- repitió en automático.

-Te doy 8- dijo finalmente.

-Me estas regalando 3 minutos, Malfoy- dijo quitado de la pena y el otro solo arqueó la ceja.

-Potty… jamás lograras algo así, mejor te ahorro la vergüenza de hacerlo- dijo tomándolo por la barbilla que al instante le rehuyó.

-Tienes miedo, ¿Draaaco?-

-El que debería de tenerlo eres tú, puesto que después de que pierdas no podrás ver mi beldad-

-Entonces no deberías de preocuparte… ¿Qué no tienes curiosidad de que tan bueno puedo ser? ¿Quién te dice que no te daré la mamada de tu vida?- el rubio se relamió el labio con burla y se alzó de hombros, que mas daba.

-Adelante, pichoncito, que te contaré el tiempo- dijo al momento que comenzaba a cronometrar el rolex en su muñeca sin dejar de observarlo.

Con una mirada libidinosa se mordió el interior de su mejilla sin despegar la mirada verde de la plateada, en un rápido deslizamiento llevó sus manos de las rodillas del rubio hasta el cinturón que antes de poder siquiera decir "Hogwarts" se lo había deshebillado y abierto de par en par.

Con una inhalación se colocó entre las piernas que estaban a su disposición en toda su comodidad. El suculento miembro yacía semi-erguido frente a él, tan imponerte que se le antojó, realmente esos impresionantes 26 centímetros habían estado en su interior que se le hacía agua la boca, con una sonrisita y mirada absorta le echó aire, erizándole los vellos de la nuca al ojigris, que por nada del mundo scedería y daría su mejor lucha.

Sin preámbulos ni ceremonias se lo hecho a la boca maravillándose por su sabor, tan masculino y con un tenue aroma a jabón, seguro apenas había tomado una ducha "con razón luce tan fresco" pensó dando la primera succión, provocando un leve espasmo en el rubio que dejó ir.

Con un lento movimiento de su boca descendió por toda su longitud, probando que tan profundo podía ir "maldición, demasiado profundo" pensó Draco comenzando a sentir esa placentero movimiento. Luego regresó a la primera posición para dedicarse a lamer la cabeza del falo, con gula "mmm… una paleta de Draco Malfoy" pensó excitado par ser secundado por su mano derecha moviéndose de forma ascendente y descendente por toda esa extremidad.

Con hábil movimiento lamía y succionaba una y otra vez en movimientos circulares, llenándose del sabor de su sensible piel, sintiendo que a cada movimiento ganaba fuerza y grosor, su amigo esta correspondiendo sus caricias y ya iba siendo hora de aumentar el movimiento, continuó pasando su lengua de arriba hacia abajo; comenzó a chupar sus testículos, moviendo más rápido su mano, siendo recompensado por tenues gemidos reprimidos por el rubio y una que otra maldición en francés.

-Foutre… merde- exclamó cerrando los ojos tapándose la boca con una mano y con la otra se aferró a su mullido sillón.

Harry sonrió burlón, lo tenía donde quería, no podía engañarse mas y pensar que no lo estaba disfrutando, puesto que su compañero de abajo estaba más que atento a las atenciones que le dedicaba y comenzaba a manar ese apetitoso liquido pre seminal que no dudó en probar. Aquella esencia tan amarga era exquisita y quería seguir probando.

Con todos sus esfuerzos y deleite, lo introdujo hasta su garganta una y otra vez, en un candente movimiento que no disminuyó ni un segundo, simplemente lo avivaba en compañía de su lengua, que realizaba círculos a su alrededor, enloqueciendo al rubio, cuyos gemidos eran más audibles.

-Par les so-soirs… bleus d'été… mmm… j'irai dans les sentiers, ¡ohh joder!…-el azabache se sorprendió, parecía que estaba recitando un poema o algo así, se oía tan sensual en sus labios, con su voz entrecortada y sus ojos cerrados, sus labios enrojecidos por tanto reprimir lo inevitable, los espasmos que recorrían su hermoso cuerpo, todo eso lo motivaba- Je ne parlerai pas… je ne pe-penserai rien… Mais… l'amour infini… me montera dans l'âme… ¡ahhh!- gimió sintiendo su cumbre llegar y maldiciendo todo su ser por dejarse llevar por la puta lengua del salvador del mundo mágico y su lengua de perdición -¡malédiction!- con un gruñido gutural esparció su semilla en la boca del ojiesmeralda, quien se tomó hasta la última gota de ese exquisito manjar.

La respiración irregular y el latir de su corazón a mil por hora por el placer sin par que experimentó, le enloquecía y más aun cuando segundos después escuchó con claridad el sonido de su alarma indicando que los 8 minutos habían pasado "maldición! Jamás me había venido tan rápido! Joder!" pensó un poco avergonzado, ¿de qué estaba hecho ese maldito bobalicón tan sexy?

-Entonces… ¿la mejor mamada de tu vida?- preguntó el de lentes sentándose a su lado, mientras relamía sus dedos con una picara mirada que le hizo sonreír.

-Podrida ser…-

*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*

"Tantos bocadillos que probar y yo aquí con el mismo pastelillo" pensaba tamborileando sus dedos.

Con sinceridad, no podía creer como las cosas pudieron tornarse de aquel modo, Mas de tres semanas habían pasado y aunque varias veces estuvo tentado en mandar a volar al insufrible cuatro ojos, siempre terminaba deleitándose con el joven auror que podía ser muy entretenido e interesante, cortando de último minuto aquella premisa.

Por su parte, Harry estaba absorto, perdido en sus pensamientos deseosos de más Draco, tenía todo un revoltijo en su interior que no podía pensar adecuadamente, sus bajos instintos lo dominaban, arrojándose a la locura y acciones nada sanas, pero que sus deseos carnales demandaban.

Todo lo que ese rubio le entregaba lo llenaba y no podía negarse a dejarlo, se sorprendía por sí mismo, puesto que la idea de que tal vez solo era falta de sexo lo que le interesaba, parecía que distaba mucho de la realidad, puesto que día con día se estaba volviendo adicto a las atenciones de él, sus manos en su cuerpo y esa sonrisa irónica en su rostro mirándolo con autosuficiencia y malevolencia que lo aturdía, pero que necesitaba una dosis mayor, como si fuera una droga bendita que había llegado a sus manos alegrando su lúgubre y austera rutina y no tenia intensión de renunciar.

-Draco… no...- pidió quedamente mientras sentía una fuerte mordida en su cuello al momento que su recién comprada corbata era retirada de su cuello- ¿no crees que deberíamos ir al… a la habitación? Ahh…- suspiró al sentir como esas finas manos se deslizaban por debajo de su camisa y que salvajemente comenzaban a juguetear con sus erectos pezones.

Se divertía jalándolos, torturándolos deliberadamente mientras mordisqueaba su sensible lóbulo, Harry solo pudo atinar a escuchar como los botones saltaban de su prenda en todas direcciones para caer sonoramente en el suelo, dejando su lampiño pecho al descubierto, siendo descaradamente explorado por el experto rubio.

-Eres tan sabroso…-declaró poniendo las manos del ojiverde en la pared, mientras que con un veloz movimiento las ataba con la corbata en un rígido nudo- si te desatas o intentas tocarme, te daré tan duro que te hare sangrar, ¿entendido?- susurró con su hermoso arrastre de palabras en su oído haciéndole estremecer y dando un rápido asentimiento.

-Mghh, no seas tan cruel… Draco…- dijo con voz ahogada.

Sin preámbulos se deshizo de los molestos vaqueros de mezclilla deslavada que tanto le encantaba como se ajustaban a su cuerpo, sin perder ni una sola curvatura ni línea de sus piernas. Se mordió el labio, adoraba los retos, realmente los adoraba y estar en esos días con el de ojos esmeraldas los había pasado absolutamente bien aunque aquello no estaba dentro de sus expectativas, pero con un "no está mal" había decidido afrontar a lo que el destino le tenía preparado y se propuso disfrutarlo al máximo explotando todo aquello que siempre anhelo hacer pero por una u otra razón le fue negado hacerlo.

-Tú así lo quisiste… querías todo el paquete y te lo daré con mis condiciones Harry…- dijo dándole una sonora nalgada que le templaron las piernas, el creciente ardor, entremezclado con las caricias recibidas, los movimientos circularos de las manos apresando sus posaderas, gozando su grosor, su textura.

Con sus manos delineo su trabajado cuerpo, grabándose la forma en las yemas de sus dedos, con gozoso deleite, recorrió hambriento su espalda, disfrutándolo suavemente los tiernos gemidos de su presa, que estaba tan dispuesta que le plantó una nueva mordida en el hombro.

-¿Que… que tal si alguien llega?- preguntó con la última pizca de cordura en su cerebro, a lo que recibió como respuesta una nueva nalgada enrojeciendo la trigueña piel.

-¿Esperas a alguien, Potty?- preguntó restregándole su prominente miembro en los tan perceptivos glúteos del de lentes- ni modo… espero que sea voyerista y disfrute del show…- el azabache gimió mas fuerte cuando sintió los labios ajenos sobre los suyos, devorándolo ansioso, imposibilitándolo, enmudeciendo sus sentidos, invadiéndolo en deleitante éxtasis como nubes de seda.

Con un virtuoso movimiento relamió sus dedos para prepararlo; como le encantaba esa entrada, tan cálida y receptiva, tan estrecha que parecía que lo engullía con placer, veía con deleite como salían y desaparecían sus dedos en su interior, una y otra vez, hasta que ya no aguantó más que desabrochando su apretado pantalón dejó en libertad su tan urgido miembro, listo para la acción que le deparaba el tan entregado niño que vivió.

-Mmmm… muéstrame como lo hacer tu solo, Harry- demandó arrastrando sus palabras tan ladinamente que el azabache se sumergió en ese bendito sentir de infinita delectación que le produjo su autopenetración.

Con fuertes jadeos continuo su ritmo, pausado pero constante, tenía tantas ganas de soltar sus manos de esa prisión que le había impuesto y recorres su dedos en esa suave mata de cabello platinado, recorrer ese delineado cuerpo de "David" que se carga, pero el morbo de no hacerlo y el regodeo en la mirada plateada le hacía ir más rápido, quería escuchar su tan perfecto francés que parecía ni ser consciente de ello, pero que siempre le embriagaba en deliciosas sensaciones, que apresuro su movimiento, jadeando mas al sentir las uñas de Draco en sus hombros arañándolo con fuerza.

-Ahhh… Draco… hazlo más rápido…- pidió con voz entre cortada, necesitaba su potencia para hacerlo ver estrellas, necesitaba sentirlo más profundo en su interior.

-Vaya que te gusta duro…-dijo con malicia lamiendo su cuello.

-Y salvaje…-

El rubio rió quedamente para después sujetarlo de la cintura y marcar su ritmo desenfrenado y tan arrollador que le satisfacía de tal forma que sus piernas de gelatina le era imposible mantenerse en pie.

Su vicio era tan fuerte, que sabía que su enajenamiento no era bueno para sus sentimientos, puesto que entre más tiempo conviviera con él mas se clavaría hasta perderse en el nido de la serpiente mayor imposibilitándole su salida en un futuro; futuro que sabía que no tendría con alguien como Draco Malfoy, quien parecía solamente vivir en el aquí y el ahora, pero que era tan adictivo que solo podía esperar lo mejor de la situación.

-Harry ¿Por qué no has contestado nuestros mensajes?-preguntó Hermione al momento que salía de la chimenea y se cubría la boca con espanto.

-Si hermano, estábamos tan preocupados que…- sus ojos parecieron salir de sus órbitas ante al tan bizarra escena que presenciaba sus ojos "Harry y… ¿Malfoy?...¿pero como…?" antes de poder entender todo en su totalidad, cayó desmayado como roca haciendo un estrepitoso sonido que fue captado y no muy bien recibido.

"maldición"

*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*~"*"~*

Tras un par de maldiciones mentales y una incompleta sesión de sexo salvaje, ambos estaban algo irritados, aunque para Harry había mas que molestia, sino también vergüenza porque lo vieron en una posición que jamás pensó que lo verían sus amigos "debí de haber cerrado la red flu, lo sabía, por eso tenía ese pendiente de que olvidaba algo" se reprendió mientras les acercaba tazas de té a una muy ruborizada Hermione y un aun aturdido Ron con una bolsa de hielo sobre su cabeza.

-Así que… Harry… esa es la razón por la que… no… amm… que no has estado en contacto…- habló finalmente la castaña mirando disimuladamente al rubio que ya se veía más tranquilo con su cigarrillo encendido.

-Así es Mione, realmente lo siento pero…- había querido que ese momento llegara, pero no fue de la manera que esperaba, demonios no, y ahora que sucedió no hallaba las palabras adecuadas.

-Que te podemos decir Granger, hemos estado muy ocupados conociéndonos a fondo- dijo quitado de la pena mirando con una sonrisa traviesa en su labios que la ex –Gryffindor no pudo soportar y desvió la vista apenada.

-¡PERO HARRY, ES EL HURON!- chilló finalmente Ron dando un brindo de la silla señalando a Draco quien solo rodó los ojos "típico de la comadreja" pensó-COMO ES POSIBLE QUE ESTÉS SALIENDO CON EL Y SOBRE TODO QUE TU SEAS EL QUE RECIBE!- Harry frunció el entrecejo.

-¡RONALD!- chilló Hermione.

-Lo que yo haga en la intimidad no es de tu incumbencia, Ron- Draco no sabía si reír o permanecer serio, pero sabía que debía intervenir.

-Weasley, no has cambiado ni un poco, lo cual es una lástima, puesto que uno pensaría que después de todo lo que ha pasado tendrías una mentalidad más madura, pero, fue mi error- el pelirrojo quería lanzarse sobre ese rubio prepotente, pero fue detenido por las miradas penetrantes de sus amigos.

…-Como sea… Sería lindo que se quedaran a charlar, pero creo que tenemos que posponerlo, puesto que uno no debe de desaprovechar una erección, puede ser nocivo para la salud- Dijo rodeando los hombros de los leones que estaban aturdidos por la frescura de la serpiente- la próxima vez que quieran que nos reunamos llamen antes-chasqueó la lengua antes de meterlos de donde salieron y lanzar los polvos flu señalando "La Madriguera" antes de que los otros pudieran reaccionar.

Harry no podía creer lo que pasó, pero estaba tan agradecido que comenzó a reír aunque no tenía idea el porqué, tal vez de alivio o nervios por lo que harían sus amigos "ahora si se van a enojar de lo lindo"

-Lo siento, pero decir que soy tu "atosigante novio" sonaba demasiado cursi para mí- se alzó de hombros- pero creo que captaron el mensaje… o lo más probable es que cuando digieran todo vengan tumbando tu puerta exigiendo que te devuelta integro con todo y virtud, pero creo que esa cosa se fue desde hacía mucho- Harry sonrió recargándose pesadamente en su hombro.

-Gracias, fue mejor de lo que esperaba... creo que ahora te debo un favor…-

-Yo también lo pienso, pero ya me lo cobraré más adelante Potty, que no hago las cosas de gratis- dijo dándole una mordida en lo que tenía cerca, que en este caso, fue su nariz.

-Auchh…- dijo apretando su mandíbula con su pulgar e índice, mirándolo retador, para después dulcificar su ceño-¿quieres continuar en lo que nos quedamos?-

*~"*1 mes después*"~*

-Harry… dije a almorzar no a cenar, ¿Por qué cojones tardas tanto?- preguntó moviendo su pie con su usual tic inconsciente y observó su reloj.

-¡Calla! Que yo no fui quien se acabó el agua caliente- dijo alborotando su tan particular cabellera rebelde, "como si realmente necesitara acomodarla" pensó con media sonrisa al momento que salían.

No es que tuvieran que estar juntos tanto como lo estaban, puesto que su "relación libre" no les daba derecho de exclusividad, pero por alguna razón ajena a ellos se sentían cómodos en la compañía del otro y en lo poco que hablan o hacían, se acoplaban a la perfección y aunque no tenían mucho en común, era siempre emocionante sus conversaciones manteniéndose al filo de su asiento esperando la contestación del otro.

- A ver repíteme el motivo por el cual vamos comer al otro lado de la ciudad, si aquí a dos cuadras tenemos un restaurante con comida deliciosa- Preguntó con una ceja arqueada, mientras era dirigido por Draco, quien sabía exactamente lo que quería.

-Porque tengo antojo de lasagna- exclamó triunfal mientras que encendía su cigarrillo y le daba una calada. El azabache rodó los ojos "por Merlín, en frente de su casa preparan comida italiana…pero claro, como el rey quiere algo extravagante, no se puede hacer nada" se dijo con ironía y se dejó llevar.

Ingresaron a un lujoso restaurante con tenue iluminación, cuyas paredes doradas desprendían arte barroco y exceso de forma. "demasiado snob" pensó ladeando su cabeza y tomó asiento.

-¿Para esto me sacaste de mi casa?- preguntó desplegando el menú, observando los gráciles movimientos del rubio, quien se veía alegre.

-Como si tuvieras otra cosa que hacer, Potty- declaró sin regresarlo a ver mientras apagaba su cigarro en el cenicero. Harry se sonrojó, puesto que no había hecho ningún plan, pero no se lo diría, sin embargo antes de poder refutarle dos muchachas se le acercaron al rubio.

-Disculpe… ¿es usted Marius Drey?- preguntó la más alta de las dos, quienes parecían un par de devotas a una secta, que se morían por tocar a su ídolo dorado. El rubio sonrió coquetamente asintiendo, ganando unos chillidos de las jóvenes y una mirada turbada del salvador del mundo mágico- ¿podría darnos su autógrafo?- dijo alargando uno grueso libro a lo que el ex –Slytherin accedió gustoso y con cordialidad se despidió de ellas.

-Eres un mentiroso… engañando a unas jovencitas…- dijo Harry con sorna.

-Yo no miento, Potty y menos con nimiedades…- y con una mirada decidida regresó a ver al mesero que se acercó a tomar su orden- tráigame la Lasagna de amaretto, calabaza y pistacho con fondue de parmesano y berro y también le encargo un "Cote du Py', Jean Foillard del 2012-

-Amm para mi Salmón Gravalax con brioche tostado, verduras a la mantequilla con eneldo…- hizo una pausa cuando se partió el camarero- y como que no mentiste ¿Marius?- el rubio rió.

-O una de dos, o no lees el profeta o no lees libros, Harry- el azabache se cruzó de brazos.

-Deje de leer novelas cuando entré a la academia de aurores… y no, no leo el profeta desde que se inventó cosas sobre mí para poner a todos en mi contra-

-Ok, ok, te contaré… soy un escritor cuya fama es tan grandiosa que me sorprende que no lo supieras, puesto que publico en el mundo mágico y en el muggle… pero como no quería que conocieran mi nombre lo cambie…- no había ironía en su voz, ni alguna señal de que mentía "o rayos, es cierto"

-Vaya… siempre pensé que serias un estirado ejecutivo magnate empresarial o algo así…- contestó dándole un sorbo a su copa, que sabia deliciosa.

-No, qué horror! Pero es por ello que salí de pleito con mi padre, por todos los cielos, ya le había entregado toda mi juventud a sus ideales, con el señor tenebroso y todavía quería que lo siguiera en todas sus cosas, no, ni loco! Preferí desligarme completamente de mi herencia y todo eso- dijo con orgullo.

-¿Porque no me lo habías dicho?-

-No te habías molestado en preguntar- se avergonzó, pero es que habían estado tan ocupados haciendo otras cosas que nunca se había cuestionado a ciencia cierta el por qué el tan afamado niño mimado se veía tan diferente y porque vivía en el mundo muggle. Draco sintió la consternación del otro al toparse con esa verdad y puso los ojos en blanco.

-Hey, está bien, tengo tanto dinero en mis bolcillos e inspiración en mi cerebro que si mi padre no lo reconoce, el es el que está mal, señor futuro auror- dijo dándole una mordida al delicioso platillo que había llegado a la mesa- ahora que nos estamos sincerando… ¿Por qué no contestas tu correspondencia? Ya estoy arto de esas estúpidas aves chillando en la ventana y el olor a papel quemado- preguntó muy interesado el rubio "quid pro quo" pensó con una sonrisa triste Harry.

-No es la gran cosa realmente… son cartas para que me reporte a mi futuro trabajo en el ministerio, pero, sencillamente quiero despejar mi mente de eso…-

-"el salvador del mundo mágico, convertido en el justiciero de la comunidad, quien incansablemente despliega sus alas de la justicia…"- dijo sopesando sus palabras para después borrarlas del aire como si hubieran estado impresas- en definitiva, si fueras mi héroe de una de mis historias no te daría ese trabajo, es demasiado, ya les diste demasiado! Gran parte de tu vida y juventud y quien sabe cuántos fajones desaprovechaste por tratar de salvar el trasero del mundo! así que te haría un vago, que viaja por el mundo conociendo maravillosos lugares- dijo con tono soñador como si ya pudiera leer el titulo de la obra.

-Por Salazar, es bastante obvio que eres un escritor, no sé porque no me había dado cuenta- dijo con ironía- pero no creo que me siente lo de ser trotamundos… pero yo que se tu eres el señor de las ideas- se alzó de hombros- lo único que sé es que auror, no creo que sea lo indicado para mi…-

-Sé un escritor como yo y escribe lo que viviste, aunque tendrías que pasarme una copia del libro que seguro se titularía "Potty: las peripecias del cara rajada" Serías millonario por seguro- los dos comenzaron a sonreír- ya enserio, debes de hacer algo que realmente te guste, que valga la pena hacerlo todos los días y que lo hagas con ganas-

-Puedo ser un actor porno, estoy seguro que ganan bien- Draco rió de lo lindo y le aventó un pan de ajo a la cara demandando más seriedad- ¿Qué? Dijiste algo divertido-

-Como sea, cuatro ojos goloso, todavía tienes tiempo para pensarlo, pero por lo pronto te sugiero que vayas pensando en la manera perfecta para ti, para ganar dinero-

Harry meditó unos momentos sus palabras, realmente no tenía idea, que era lo que quería ni mucho menos como se veía en un futuro, en cinco años o en diez "¿en qué momento la conversación se tornó una plática motivacional? rayos, esto apesta" pensó desganado dejando su plato a un lado.

-Hey, Harry deja de pensar tan profundo que se va a ir la luz- dijo señalando el foco sobre sus cabezas que comenzó a titilar- Relájate ¿Qué dices si vamos a bailar? Seguro a Longbottom le da gusto verte y te quite la mirada amargada que te cargas-

-Yo no bailo, Draco- dijo secamente dándole el último sorbo de su copa.

-Mmm, un gay que no baila lleva una vida muy triste y solitaria… que aburrido-

-Hay otras maneras de pasar bien el rato en un bar sin la necesidad de bailar, Malfoy, el hecho que no lo sepas me hace dudar de ti-

-¡Ja! Puedes apostarlo, cariño y creo que tengo el reto perfecto para ti-