Dragon Ball y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Akira Toriyama.
Capítulo 2: Cumpliendo el sueño de la infancia.
La situación era incómoda, Lime lo miraba con los ojos y la boca abierta como si hubiera visto un fastasma. Gohan la miraba comenzando a sudar, cuando conoció a la chica se encontraba en Super Saiyan y ahora estaba en estado normal. ¿Qué excusa pondría?
-¿Eres Gohan? ¿El Gohan que me salvó? – preguntó por fin Lime
-No sé de qué Gohan estás hablando, señorita – dijo Gohan poniéndose la mano tras la nuca con el típico gesto de los Son.
-El Gohan que vive en las montañas cerca de casa y cuyo padre se llama Goku... –dijo Lime esperanzada.
Al escuchar esas palabras a Gohan se le cambió la cara entrándole pánico y tragó saliva. Videl quién escuchaba la conversación en silencio empezaba a sentirse molesta, esa chica le recordaba muchísimo a sus primeros días cuando perseguía a Gohan y quería saber más de él convencido de que era el gran Saiyaman.
-Vaya, os conocéis – dijo Ireza sonriente, había escuchado toda la conversación desde su pupitre – Gohan vive en las montañas, ¿verdad Gohan? En el distrito 439 Este.
-Por Dende… Me han descubierto… - pensó Gohan dándose cuenta de que no tenía marcha atrás, igualmente, todos sabían que era el Guerrero Dorado, nada importaba ya. – Vale, lo admito, soy yo… - dijo con resignación
-Oh Gohan… - dijo Lime lanzándose sobre el chico y abrazándolo por el cuello mientras lloraba – te extrañé tantísimo…
El aula era un espectáculo, todos se habían percatado de la escena, incluso el profesor quien se encontraba en silencio sin saber muy bien que estaba pasando.
-Ejem ejem. Señor Son, señorita Lao, harían el favor de mantener un poco las formas, estamos en clase. – dijo el profesor con el ceño fruncido.
-Sí… lo siento – dijo Lime limpiándose la lágrimas y reincorporándose – Continúe, por favor.
Videl observó la escena y su rostro comenzó a notarse lleno de ira. Iresa, quien se percató de ello, le puso una mano en el hombro.
-Tranquila, son solo conocidos, Videl, no te pongas celosa – le susurró con una risita al final
Pero para Videl eso no era una simple amistad, esa niña estaba enamorada de Gohan y quería saber más.
Las tres primeras horas pasaron en un situación incómoda ya que Lime estaba deseando hablar con Gohan pero la inminente llegada de los profesores impedían que la joven pudiera iniciar conversación. Pero por fin llegó el descanso, ahora tendría media hora para hablar con el joven que le robó el corazón 7 años y medio atrás.
En cuanto tocó la campana, Lime se giró hacia Gohan. El joven Saiyan ya se esperaba esto y estaba preparado. Lime al principio se le quedó mirando seria, pero poco a poco su rostros fue cambiando y aparecieron nuevamente lágrimas en sus ojos.
-Lime… yo… - dijo Gohan entrecortadamente al ver los ojos de las chicas cubiertos de lágrimas.
-Eres un tonto… ¿Por qué nunca volviste a visitarme…? Me lo prometiste… - decía Lime entre lágrimas.
-Es una historia muy larga, Lime. Por favor, vamos fuera y hablemos – dijo Gohan incómodo ya que todo el mundo los estaba mirando incluída Videl que estaba fuera de sí.
Lime y Gohan salieron al patio y se sentaron bajo un árbol para estar a la sombra. Lime no lloraba ya aunque sus ojos se mantenían húmedos. El hombre más fuerte del universo tomó aire y comenzó a hablar.
-Supongo que sabrás todo lo que pasó después de visitar tu pueblo, ¿no? – preguntó
-Sí, te enfrentaste a Cell, te ví en televisión, y estoy segura de que lo derrotaste tú. – dijo Lime sin tapujos dejando a Gohan sorprendido, cosa que notó la chica – ¿Lo ves?
-Bueno, entonces será más fácil. Sí, derroté a Cell pero te pido discreción – dijo Gohan, Lime asintió – Durante esa batalla, pude haber derrotado a ese monstruo rápidamente, pero quise hacerle sufrir, mi orgullo me cegó, y por eso mi padre murió. Mi mamá estaba embarazada y tuve que ser el hombre de la casa, cuidarla a ella y a mi hermano. Si yo hubiera sido rápido mi padre hubiera seguido con vida y mi hermano podría haber crecido con una figura paterna, no tendría que haber oído llorar a mi madre todas las noches de soledad ni me hubiera hundido tanto al ser el único culpable de ello.
Lime escuchó la historia en silencio. Se levantó, se acercó a Gohan y lo abrazó. El Saiyan sintió el calor que le transmitía la chica y se sonrojó.
-No te preocupes, yo también perdí a mis padres, aunque volvieron después de que derrotaras al monstruo. También estoy segura de que eso fue gracias a ti – dijo la chica – Por cierto, eras rubio cuando te conocí.
-No tiene sentido que te lo oculte, todos me vieron en el Torneo de Artes Marciales. Tengo la capacidad de cambiar mi color de cabello cuando aumento mi ki, tú que conoces las artes marciales por tu abuelo sabrás que es el ki – la chica asintió – Mi padre proviene de otro planeta y su raza tiene la capacidad de transformarse en lo que denominamos Super Saiyan, yo que tengo un 50% de sangre saiyan también puedo hacerlo. Y no sientas lástima por lo de mi padre, él también volvió de manera similar a los tuyos, pero hace cuatro meses. Fue un obsequio por ayudar a derrotar a Majim Buu.
Gohan observó que Lime no entendió lo último como era normal. Había sido completamente sincero con ella porque sabía que podía confiar plenamente en esa chica. A pesar de sus dudas, decidió no hacer más preguntas.
-Gracias por ser tan sincero conmigo, Gohan. Sabía que eras alguien fuera de lo común, pero no tanto. Quería pedirte que vinieras a comer hoy a mi departamento, está aquí, en Ciudad Satán, mi abuelo vive conmigo y estoy segura de que tendrá muchas ganas de verte de nuevo.
-Claro, será un placer acompañarte Lime. – dijo Gohan con una sonrisa.
El día de clases continuó y por fin llegó la hora de salir. Gohan estaba recogiendo las cosas de su taquilla, cerró la puerta y se encontró con una chica con rostro molesto.
-Ah, hola Videl – dijo Gohan con una sonrisa un poco fingida, sabía que algo malo se avecinaba.
-He notado que conoces a esa tal Lime y no he podido evitar venir a preguntarte, me mata la curiosidad – dijo Videl con una sonrisa aún más fingida.
-Es una conocida del pasado de poco antes de la batalla de Cell. La conocí cuando la salvé de un río que la estaba arrastrando. – explicó el Saiyan.
-Ya veo. No es por meterme en vuestra relación ni nada por el estilo, pero esa chica está enamorada de ti, Gohan –dijo Videl
-¿Qué? ¿Qué dices? JAJAJA. Ay Videl, las cosas que dices son muy graciosas. Lime solo es mi amiga y me ve como un amigo. – dijo Gohan riendo esta vez de verdad.
-Yo te he avisado, Gohan. Si no sientes lo mismo, no le hagas daño. Y si lo sientes, que sean muy felices – dijo Videl, tras esto último se marchó.
Gohan se quedó boquiabierto ante la situación. Videl no podía estar celosa, eran amigos y los amigos no sienten celos por esas cosas. Definitivamente le quedaba mucho que aprender sobre mujeres. Miró el reloj y se acordó que Lime lo estaba esperando a la entrada, así que se dio prisa para reunirse con ella.
-Adiós, señor Lao. Ha sido un placer volver a verle y gracias por el almuerzo – dijo Gohan saliendo con Lime de su departamento. Había sido muy bien recibido por el señor Lao quien lo reconoció al instante. La comida fue muy amena y agradable. Hablaron sobre los días siguientes a la batalla de Cell, a la tensión vivida durante la lucha y el gran cariño que se le tiene en su pueblo por ser el héroe que les salvó de Tao Pai Pai y de Cell. Nunca creyeron a Mr. Satán.
El señor Lao cerró la puerta tras de sí. Veía a su nieta muy contenta. Aún recordaba las tardes que Lime se quedaba mirando por la ventana esperando volver a ver a su héroe de pelo rubio aparecer volando y las largas noches de llantos por la desesperanza del día. Gohan le había partido el corazón a su nieta, pero entiende la situación que pasó el muchacho y no lo culpa de nada. Y ahora, que ve que ha vuelto a la vida de su pequeña, vuelve a poner plena confianza en él.
Gohan y Lime salieron a la puerta. La joven lo había acompañado a la salida para despedirse.
-Ha sido un velada muy agradable – dijo Gohan – Lo he pasado muy bien, Lime.
-Yo también lo he pasado muy bien, Gohan – dijo Lime mirando al suelo.
-¿Qué ocurre Lime? Te noto alicaída – dijo Gohan con aire de sorprendido.
En ese momento Lime levantó la cabeza y se lanzó plantándole un beso lleno de amor guardado durante muchos años. Gohan se quedó paralizado y sonrojado a más no poder. No supo que hacer pero su cerebro dejó de pensar dejándose llevar por ese beso. Tras unos segundos se separaron.
-Hasta mañana, Gohan – dijo Lime dándose la vuelta colorada como un tomate y metiéndose en la casa.
Gohan se quedó unos segundos paralizado delante de la puerta sin saber que había pasado. Su cerebro volvía a procesar información. Sin duda, Lime era una chica amable, cariñosa y muy muy atractiva, pero lo único que le vino a la mente en ese momento fue un nombre: Videl.
Bueno, otro capítulo, espero que les haya gustado, y probablemente, los fans de Lime lo estén celebrando, y los de Videl se estén tirando de los pelos. Pero aún quedan varios capítulos, no sé cuántos, los que me duren las ideas para hacer esta historia coherente. Sé que Videl ha aparecido poco pero es una protagonista de este fic así que paciencia. Comentad todo lo que queráis, sus ideas son bienvenidas.
Un saludo a LDGV quien es una de mis autores favoritos y quien ha puesto esta historia como favorita. Otro saludo a YasuoKashida, a son Ari, a Vanessa García y a pvtdgv.
