Este es el segundo capítulo de la nueva versión, este es sin duda al capítulo al cual le he hecho más remodelaciones, muchos eventos no pasan otros pasan de forma distinta pero se conserva la idea, disfruten de él no es mi capítulo favorito pero no está mal


II: Un día en el parque.

25 de julio 1999 5:59 AM. Residencia Ishida.

Al día Siguiente desperté por el molesto ruido causado por el timbre del teléfono, no sabía en qué momento había quedado dormido pero definitivamente sabía que no había descansado lo suficiente, le di un vistazo al reloj despertador en la mesita de noche, el cual marcaba las 6:00 de la mañana, dejé que un gruñido escapara de mi garganta, quien fuese que estuviera llamando tendría que tener una muy buena razón o de lo contrario sufriría una muerte lenta y dolorosa. El persistente teléfono volvió a sonar y me levanté de la cama, sabiendo que ignorarlo sería inútil.

-Ya voy, ya voy- Suspiré lentamente mientras caminaba hacia el molesto aparato, y antes de que pudiera volver a sonar lo tome con algo de ira. –Buenos días, residencia Ishida, habla Yamato.

-¡Matt!- Enseguida reconocí la voz y sentí mi ira aumentar a un nuevo nivel. Oh sí, sin duda alguien iba a tener una muerte lenta y dolorosa.

-Tai porque rayos hablas tan alto y porque estás llamando a estas horas- Escuche al castaño reírse nerviosamente al otro lado del teléfono, de seguro sabia la cruel muerte que le esperaba. Tras unos minutos de silencio Tai volvió a hablar.

-lo siento es que pensamos reunirnos todos hoy a las siete, y por eso claramente te estoy llamando una hora antes. ¿Tk está contigo, no? Tráelo tendremos un picnic en el parque que está cerca de la casa de Mimi y te toca traer las sodas. ¿De acuerdo? No faltes, adiós. –Todo esto lo dijo a una velocidad que no creí posible, a menos no sin confundirse, se había salido de nuevo con las suyas pero no por mucho tiempo.

-Tk despierta, nos reuniremos con los demás, así que comienza a cambiarte- Mi hermano me miró con ojos somnolientos, todavía luchando contra el sueño y la tentación de regresar a dormir.

-Pero hermano, todavía tengo sueño- Me dijo estrujándose los ojos y bostezando, a la vez que volvía a recostarse en la cama, colocando la sábana sobre su cuerpo.

-Ya levántate, no seas vago- Le dije tirando de las sabanas, mientras él las sujetaba, intentando inútilmente salvar su siesta.


25 de Julio 1999 7:15 AM. Parque.

Al llegar al parque, el ambiente era tranquilo, por excepción de Mimi que peleaba con Joe, mientras Izzi trataba de calmarlos, no pude resistir sonreír ante esto, me traía muchos recuerdos del Digimundo, pero a la vez me daba nostalgia, extrañaba mucho a mi compañero. Tai había comenzado a comer, mientras Kari y Sora veían la pelea de Mimi y Joe tranquilas. Tai nos miró percatándose de nuestra presencia y sonrío ampliamente, al mismo tiempo que agitaba su mano y gritaba "Por aquí". Con paso lento Tk y yo nos acercamos a los chicos.

-Hola Tai- Saludé, con mi vista puesta en la discusión

de Mimi y Joe, pero Tai me miró intensamente, como esperando algo de mí, yo en cambio ignore su mirada y seguí con la vista fija en la riña.

-¿Trajiste las sodas?- Ya sabía yo que algo quería. Después de todo era Tai no se podía esperar menos de él.

-Tai tu solo piensas en comer- Tai frunció el ceño fuertemente y me miró con tanta intensidad que creí que iba hacer un hoyo a través de mí, sonreí con malicia y vi a Tai sudar, seguro pensando lo peor acerca de las sodas.

-¡Dime que las tienes!- Dijo al fin, más como una súplica que como un mandato, rompiendo el debate de miradas que habíamos mantenido. Sonreí victoriosamente sabiendo que había ganado.

-sí, las tengo.- Abrí mi mochila y le pase las botellas, él las tomo ansioso y felizmente, aclamando que sus preciosas estaban a salvo.

-Hola Tai- dijo al fin Tk aún luchando contra el sueño, cada cierto tiempo dando un bostezo.

-Sí que vienes callado. ¿Por qué no vas con Kari? Estaba esperando a que llegaras- Los ojos de Tk se iluminaron y todo rastro de sueño y cansancio abandono su rostro, a cambio los remplazó una enorme sonrisa. Enseguida salió corriendo hacia la castaña mientras gritaba su nombre, esta le miró sonriendo y comenzaron a hablar como si no existiera nada más que ellos.

A pesar de que Tai lo negara con fervor, y dijera que solo era comprensión por ser los más pequeños del grupo, yo estaba un 100 seguro de que entre Kari y TK había lo que se podría llamar un amor de niños, no estaba seguro de que tan intenso era este pero de que existía no podía negarlo. Yo por mi lado caminé hacía Sora, no queriendo estar entre el momento íntimo de Tai y sus preciosas sodas.

-Hola Sora- Ella pareció no escucharme y siguió sumergida en la discusión de Mimi. -¿Me escuchas?- Intente nuevamente llamar su atención y me sentí un poco extraño. Por lo general yo era el que ignoraba y ella era la que intentaba entablar conversaciones. Esta vez obtuve como respuesta un corto e inaudible sí, y decidí que aquella no era la mejor manera de llamar la atención de la pelirroja.

-¿Por qué pelean Mimi y joe?- Pregunté tanto por curiosidad como para llamar la atención de la chica.

-Es que Joe calló encima del bolso de Mimi y rompió su maquillaje o algo así, Izzi intenta separarlos, y le ayudaría pero es más divertido verlos– Contestó finalmente Sora, con una pequeña sonrisa maligna en su rostro.

-En ese caso me sorprende que Joe siga con vida- Fijé mi vista en la disputa, pero aun así pude ver a Sora asintiendo a mi comentario.

En ese momento Izzi se acerco a nosotros, con algo de frustración y derrota visibles en su rostro, dejó salir un fuerte suspiro y me miró con ojos de plegaria.

-Es imposible, intente e intente pero no conseguí nada, intenta detenerlos Matt- Realmente no quería meterme en los pleitos de Mimi y Joe, pero los ojos de Izzi contenían tanta frustración, que me incitaban a hacer lo que el pelirrojo me pedía, pero gracias al cielo Tai me salvó de varios gritos y jaquecas sugiriendo que los dejáramos tranquilos y que empezáramos a comer.


25 de Julio 1999 8:00 AM. Parque.

Todos estaban felices, Mimi había dejado de pelear al ver que los demás comenzaban a divertirse sin ella. Tk y Kari hablaban sobre no sé qué cosa. Izzi le enseñaba un juego a Tai mientras este comía. Mimi y Sora veían unas ropas que Mimi había comprado. Joe preparaba un aderezo, que según él era el más exquisito en todo Japón. Y yo bueno, yo estaba debajo de un árbol tocando mi harmónica, pensando en Gabumon mientras veía a los demás haciendo sus respectivas cosas.

-¿Matt, tocarías algo diferente?- Las chicas habían terminado de ver las ropas, y Sora al parecer pensó que era gracioso escabullirse en mi espacio personal mientras tocaba mi harmónica- ¿Sé que te gusta esa melodía, pero no crees que deberías de tocar otras para variar?

-No- Mi respuesta fue corta y precisa, tocaba mi música para mí, no para otros.

-Vaya si que eres elocuente- Me dijo con sarcasmo. Es posible que la ofendiera pero no podía importarme menos. Aun así no pude evitar reír ante su comentario, ella por otra parte me miró intensamente.

-¿por qué te ríes?- Me dio un pellizco en el brazo y me reí con más ganas, cuando vi que ella fruncía el ceño.

-Es que ayer un amigo me describió y dijo que era frío con los demás, no le creí pero tú lo acabas de confirmar- Ella me miró sorprendida y aunque no lo pareciera yo también estaba sorprendido, estaba consciente de que meses atrás no hubiese aceptado mi frialdad con tanta facilidad.

-Yo… no creo que seas frío pero tal vez deberías ser un poco más abierto- La observe atentamente y por como miraba al piso y jugaba con sus dedos, deduje que estaba avergonzada o apenada, aunque no entendía el porqué.

-¿para qué?- Pregunté sin apartar la vista de su figura, pude notar cómo se ponía nerviosa bajo mi mirada, pero a pesar de esto me miró directo a los ojos con un valor renovado.

-Pues para que la gente vea cómo eres en realidad, cómo nosotros te vemos. Los chicos y yo sabemos cómo eres, pero los demás creen que eres muy frío y no es así, sé que en el fondo eres una persona muy tierna- Un fuerte rubor cubrió mis mejillas al escuchar a Sora llamándome tierno, así que aparte mi vista de ella y mire a un lado, tratando de cubrir mi sonrojado rostro, la pubertad estaba comenzando a hacer efecto en mí, sin duda estaba comenzando a odiar a las hormonas.

-Realmente no me importa cómo la gente me vea, con ustedes es suficiente para mí- Tomé mi harmónica dispuesto a continuar con mi melodía pero la voz de Sora me interrumpió nuevamente.

-¡Pero, Acaso no quieres conocer chicas y tener novias, tienes 12 años y realmente no eres feo Yamato! Estoy segura de que si fueras más abierto tendrías más amigos y muchas chicas tras de ti, incluso podrías ser el ídolo de alguien.- Al gritar esto un fuerte rubor cubría las mejillas de mi amiga, no sabía si era por la falta de aire o si era alguna otra razón más profunda.

Lo que sí sé es que quede atónito ante aquel comentario, tanto así que no note que me había llamado por mi nombre hasta después, me preguntaba si era una indirecta o algo así, Sora se me estaba declarando o tal vez solo me daba un consejo. Perdí la capacidad de formular pensamientos coherentes, el rubor que cubría mis mejillas se torno mas rojizo y marcado, podía sentir mis mejillas ardiendo. Nuevamente dirigí mi vista a la pelirroja, Y en su mirada habían varios sentimientos que no pude reconocer, pero si pude notar que estaba esperando a que dijera algo.

-Sora yo…- No tenía idea de que decir, mis manos estaban sudando y me sentía extraño, nuevamente culpe las hormonas de mi extraño comportamiento. Pero como siempre Tai interrumpió en el momento exacto, Gritando que fuéramos a comer, por ahora era mejor dejarlo inconcluso.

-No te lo comas todo Tai, ya vamos- vociferó la pelirroja y me miró sonriente extendiendo su mano hacia mí- Vamos Matt- era como si nada hubiese pasado, y así lentamente tome su mano algo confundido, sin duda nunca entendería a las mujeres.


25 de Julio 1999 11:00 AM. Parque.

El resto de la mañana pasó relativamente tranquila, en esos momentos estábamos teniendo una pequeña demostración de talento. Mimi cantó una de sus canciones y todos aplaudimos como siempre, Tai y sora tuvieron un encuentro de Soccer el cual termino en empate. Vimos un programa de computadora por parte de Izzi, el cual en mi opinión fue interesante. Joe nos enseño como aplicar primeros auxilios. Tk nos hizo un pequeño relato, el cual me gusto mucho, siempre había dicho que mi hermano era un buen escritor, Kari nos enseño unas fotos que había tomado en su nueva cámara digital y cuando llego mi turno todos me miraron y me sentí acorralado.

-¿Matt que harás? Si es tu vieja melodía no la queremos escuchar, porque a mí ya me hartó- Mire a Tai enfadado, realmente no me gustaba que hablaran sobre mi música, mucho menos sobre mi melodía pues esta era muy especial para mí.

-No Tai, la verdad iba a dejar esto para otro día - Tome de mi mochila una hoja de papel y mi harmónica luego observe la hoja por un minuto y mire a los demás que esperaban impacientes.

-Yo creo que sonaría mejor con un instrumento de cuerda que con uno de viento, pero de todas formas lo haré- Dije realmente para mí mismo y comencé a tocar la melodía que hace dos días había escrito, me entregue cuerpo y alma a la música dejando que el ritmo y las tonadas me envolvieran, apartando todo menos mi instrumento y mi música, así en dos minutos todo acabo, abrí los ojos para ver como todos me miraban curiosos.

-¿qué?– pregunté algo nervioso, me preocupaba que no les hubiese gustado.

-De donde sacaste esa melodía Matt- Me preguntó Tai bastante serio.

-Yo la escribí. ¿Por qué?- Todos me miraron sorprendidos y Tai dejó que una pequeña sonrisa se posara en su rostro

-Es que es muy buena- Dijo finalmente, con un tono entre orgullo y alegría.

-Gracias- Agradecí apenado, rascando mi nuca algo nervioso.

-y no has pensado en seguir la música como carrera– Nos interrumpió Sora, mirándome con curiosidad.

-No realmente- Nunca me había gustado ser el centro de atención, y esa no era la excepción, me sentía sofocado ante las miradas.

-Pues la verdad deberías considerarlo pues tocas muy bien y creo que tu voz es muy bonita- Otra vez me sonrojé y por tercera vez en ese día maldije mis hormonas descontroladas.

-Estoy con Sora. ¿Tú no Izzi?- Secundó Tai, dándole un pequeño empujón al menor.

-No sé, la verdad no estoy muy conectado con la música- El pelirrojo llevo su mano a su barbilla pensando intensamente en una respuesta.

-A mí si me parece que mi hermano canta bien, lo sé por que cuando era pequeño él me cantaba una canción de cuna para dormir y a mí me gustaba mucho- En ese momento me di cuenta que Tk había metido la pata.

-Yo no sabía que Matt Cantara- Comentó Mimi- ¡Ya sé! ¿Por qué no cantas Matt?

-Muy buena idea Mimi- Apoyó Joe y todos comenzaron a decir lo bueno que sería.

Ante tantas miradas me sentía nervioso, la verdad no me gustaba cantar ya que me daba vergüenza, así que solo pude quedarme parado esperando un milagro.

-¡Ya paren!- Sora al rescate, realmente me alegre cuando las miradas me dejaron y se posaron en Sora- Si él no quiere cantar que no lo haga y punto, esa es su decisión no la de ustedes- Todos dejaron de discutir y miraron donde yo estaba parado totalmente ruborizado.

-Pero es injusto que tk sea el único que sepa como él canta- se quejó Tai como siempre.

-¡Vasta Tai!- volvió a gritar la pelirroja, dirigiendo su mirada hacia mí y sonriendo me dijo– Si no quieres no lo hagas Matt.

-Ustedes son mis amigos no tengo nada que temer…- A pesar de haber dicho eso, mis manos me sudaban y estaba nervioso, abrí la boca un par de veces pero nada salía, cuando al final pude hacer mi voz funcionar lo que salió, fue no mi voz convencional, si no una voz extremadamente aguda y molesta, estaba nervioso, y mi voz no quería hacer las cosas más sencillas. Tai estalló en carcajadas al oír mi voz aguda y nerviosa. Me sentí humillado y apenado así que di media vuelta y me aleje rápidamente de los demás, no sin antes escuchar a Mimi y a Sora regañando a Tai.

Sentí el viento acariciar mi rostros a medida que corría. Mis ojos comenzaban a humedecerse, podía sentir las lágrimas buscando escape de mis parpados, podía sentir mis piernas rindiéndose ante el peso y el cansancio, aun así no detuve mi paso, solo aumente la velocidad. No quería regresar y ver como se reían de mí, no quería regresar y ser humillado. Es posible que estuviera actuando de forma infantil, por lo que maldije nuevamente mis hormonas, pero eso no me detuvo, continué mi paso apresurado, y note el cambio en el clima al sentir las pequeñas gotas de lluvia caer en mi rostro, fue ahí cuando me detuve a mirar al cielo. ¿La lluvia me acompañaría el resto de mi vida? Quizás por más tiempo. En aquel momento estaba tan sumergido en mi mismo que no note las bocinas del auto, tampoco escuche la voz que me gritaba, no hasta muy tarde, no hasta sentir el impacto. Eso fue todo, luego solo había oscuridad y dolor.


27 de julio 1999 3:00 PM. Hospital de Odaiba.

Al despertar sentí mi cuerpo adolorido y entumecido, de igual manera llego a mí un fuerte olor a químicos, posiblemente medicamentos y desinfectantes. Abrí mis ojos despacio, con un poco de esfuerzo y me encontré mirando un techo desconocido, totalmente blanco y sin vida, con pesadez mire a mí alrededor percatándome de que no estaba solo, una mano sujetaba la mía y una figura descansaba en una silla a mi lado.

-¿Dónde estoy?- Mi voz sonaba ronca y rasposa, como si no hubiese sido usada en días, sentía mi garganta arder por cada palabra que pronunciaba como si desgarraran mi interior. La figura que al parecer había estado durmiendo levanto su rostro, mostrándome el rostro de nadie más que Natsuko takaishi, mi sorpresa fue tan grande que de no ser por el dolor que invadía mi cuerpo hubiese saltado.

-¿Yamato?- Nuestros ojos se encontraron por un momento, su voz sonaba preocupada y llena de cansancio.

-¿Dónde estoy?- Repetí aun no claro de la situación, aun que supuse que debía ser un hospital, por el olor y el habiente. Ella me miro confundida, tal vez esperando otra reacción.

-Estás en el hospital. ¿No recuerdas nada?- Mire nuevamente al níveo techo, buscando en mis recuerdos la respuesta a su pregunta, pero terminé por negar con mi cabeza, fallando miserablemente en mi búsqueda de lo que pudo haberme dejado en cama. Escuche un pequeño suspiro salir de los labios de Natsuko, posiblemente de frustración o cansancio pero decidí por el bien de ambos ignorarlo.

-Te atropello un auto Yamato. ¿Me explicarías que hacías en medio de la calle?- Con eso los recuerdos llegaron a mí en un instante, recordándome la vergüenza a la que había intentado escapar, fijé mi vista al techo con más intensidad, intentando escapar de la acusadora mirada de Natsuko.

-No recuerdo.- Mentí, mi voz pausada y calmada, intentando alejar tantos sentimientos de ella como fuera posible, intentando evitar que Natsuko encontrara debilidad en ella.

-Llamare a tu padre y le avisare que estás despierto.- me vi tentado a asentir por un momento, pero terminé rehusando hacerlo y en lugar seguí mirando el techo, hasta escuchar la puerta abrirse y cerrarse, Natsuko se había ido y no pude evitar dejar salir un suspiro de alivio. Cerré mis ojos dejando que la oscuridad se apoderara de mí una vez más.


27 de julio 1999 5:00 PM. Hospital de Odaiba.

Desperté de nuevo, en lo que para mí parecieron 5 minutos, ante el sonido de una puerta abriéndose, al principio pensé que era Natsuko otra vez, pero rápidamente noté que eran más de una persona. Nuevamente forcé mi cuerpo a trabajar y abrí mis parpados enfocando mi vista hacía los intrusos. Eran nada más ni nada menos que mis compañeros, mi hermano al frente, ojos llenos de lágrimas.

-Hermano me asustaste, pensé que no despertarías.- Sonreí levemente y tomé la mano del pequeño, recordándole, que seguía aquí y que no me marcharía. Joe me dio un ligero golpe en la nuca, no lo suficientemente fuerte como para lastimarme pero si como para darme a saber que estaba molesto, me miró algo furioso y me dio un sermón de por qué no debía correr sin fijarme hacía donde iba.

-¿Cuánto tiempo llevo dormido?- Pregunté cuando Joe terminó, consideraba que había dormido una eternidad y presentía que aunque esa no fuese la respuesta, el tiempo sería algo largo.

-Dos días y medio.- Esta vez quien habló fue la pelirroja que se encontraba detrás de Tk -Nos asustaste Matt.- Asentí intentando hablar lo menos posible y al observar más detenidamente noté que Tai estaba ausente.

-¿Tai?- Sentía que la oscuridad me arrastraba de nuevo, sintiendo mis parpados cerrándose, pude escuchar a Mimi decir que estaba en un partido importante, y quise asentir pero la oscuridad había inundado todos mis sentidos.


Bueno dejen sus comentarios, Sugerencias o quejas. Espero que haya sido de su agrado y les dejo un poco de información sobre la magia.

Elementos: Los elementos mágicos son 12 y son todo aquello que conforma la naturaleza, por la combinación de estos 12 básicos se logran formar los elementos de mayor complejidad entre los más poderosos y misteriosos de esos están el crepúsculo y el arcoíris. Los 12 elementos básicos son:

Luz: las personas con afinidad a la luz son sensibles y de corazón puro, buscan compañía y les gusta ayudar hasta el punto de que pueden llegar a perjudicarse ellos mismos para ayudar a los demás. Pertenece al reino de la luz.

Sombra: Las persona con afinidad a la sombra son de carácter solitario, son independientes y prefieren trabajar solos ante cualquier cosa, la soledad es su única amiga, son serenos y calmados, piensan las cosas dos veces antes de hacerlas, también sobresalen por sus astucia. Pertenece al reino de la sombra.

Fuego: Las personas con afinidad al fuego son de carácter fuerte, siguen sus instintos, hacen las cosas con pasión y piensan en los demás, el amor es su guía y corazonadas su camino, pueden ser de temperamento corto. Pertenece al reino de la luz.

Trueno: Las personas con afinidad al trueno, son personas alegres, que le gusta la compañía y ser el centro de atención, no siempre son sinceras y tienden a ocultar sus sentimientos, aunque están rodeados de amigos, no siempre estos amigos son los indicados o no siempre aprecian a dichos amigos. Pertenece al reino de la sombra.

Viento: Las personas con afinidad al viento, son personas sinceras a las cuales les cuesta mentir, de corazones abiertos, están rodeados de verdaderos amigos y disfrutan de tener equilibrio en sus vidas. Pertenece al reino de la sombra.

Aire: Las personas con afinidad al aire, son personas pacientes, que les gusta estar en armonía con su alrededor, odian las disputas y prefieren resolver las cosas de manera productiva. Pertenece al reino de luz.

Tierra: Las personas con afinidad a la tierra, son personas sentimentales que comprenden a los demás, están en contacto con los sentimientos. Pertenece al reino de la sombra.

Piedra: Las personas con afinidad a la piedra, son personas con gran fortaleza, tienden a ser el pilar de los demás. Pertenece al reino de la luz.

Foresta: Las personas con afinidad a la foresta, son personas con gran valor. Pertenece al reino de las sombras.

Agua: Las personas con afinidad al agua, son personas con gran inteligencia y serenidad. Pertenece al reino del agua. Elemento independiente.

Espíritu: Las personas con afinidad al espíritu, son personas vinculadas con la felicidad. Pertenece al reino de las sombras.

Corazón: Las personas con afinidad al corazón están vinculadas con la tristeza. Pertenece al reino de la luz.

Los elementos independientes son aquellos que no están asociados a los dos grandes reinos, antiguamente la sombra era independiente pero tomo el lugar de la oscuridad cuando esta fue sellada.

Quietshade.

17/06/2008