Harry Potter y El Regreso del Señor Tenebroso
Capítulo 2: El niño que vivió sigue vivo
Mientras tanto, en un pueblo mágico de Inglaterra llamado El Valle de Godric vivía Harry Potter, un mago quién hacía casi 20 años había derrotado a Lord Voldemort, el mago tenebroso más grande de toda una época. Ahora él de 36 años está casado con Ginny Weasley, hermana menor de su mejor amigo Ron Weasley, con quién ha procreado 3 hijos: James Sirius Potter de 13 años , Albus Severus Potter de 11 años y Lily Luna Potter de 9 años.
Esos días, todos en casa de Los Potter estaban muy nerviosos, pues se acercaba la fecha del regreso de Albus y James al Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, a Lilly todavía le faltaba esperar un año, por lo cual se encontraba un poco molesta.
— ¿Listos para Hogwarts? — Preguntó Harry con emoción a sus 2 hijos.
— ¡Claro papá! — Respondieron James y Albus al unísono.
—Papi, ¿Por qué yo no puedo ir a Hogwarts? — Preguntó Lily.
—Ya te lo dije Lily, todavía no tienes la edad, irás el año que viene— Respondió Harry con dulzura.
—De acuerdo— Dijo Lily resignada.
—Además hija, si te vas a Hogwarts tan pronto, tu madre y yo nos quedaremos muy solos. — Dijo Harry en tono falsamente triste.
—Papá tiene razón hermanita — Dijo James.
—Pero Lily tiene razón en estar emocionada por ir a Hogwarts, ¡es genial! — Dijo Albus con emoción.
— ¡Tú cállate! Oveja negra de la familia… En Slytherin… ¡Oh dios!— Dijo James en tono sombrío, burlándose de su hermano.
— ¡James, deja en paz a tu hermano!—Lo regañó su padre.
Luego Ginny llegó y se sentó con su esposo y sus 3 hijos en la sala.
—Mañana iremos al Callejón Diagon a comprar todo para Hogwarts. ¿Les parece chicos?—Dijo Ginny.
—De acuerdo querida, mañana es perfecto porque no debo ir al Ministerio— Dijo Harry
—Si papá puede mañana, está bien por mí— Dijo James.
—De acuerdo— Dijo Albus.
— ¿Yo puedo ir también mami?— Preguntó Lilly a su madre.
—Claro cariño— Respondió Ginny.
—Podemos ir por la mañana, es cuando hay menos gente. — Propuso Harry
—Si amor, de acuerdo—Dijo Ginny—
—Mamá, muero de hambre, ¿Podemos comer?— Soltó James—
—Claro Jamie— Respondió su madre.
Todos se sentaron a la mesa y comieron tranquilamente, todo salió bien el resto del día hasta que llegó la hora de dormir, cuando algo muy misterioso sucedió….
