CAPITULO 2
Nos separamos y el tenia aquella sonrisa que tanto amaba.
-Creo que tenemos que irnos a cambiar, no nos dejaran entrar así al colegio.- Casi podría jurar que dijo eso para escaparnos de la escuela, pero no me importaba solo quedaban dos clases así que no importaba. Me llevo a mi casa y dijo que regresaría que el también iría a cambiarse, en cuanto se fue me metí a bañar tenía que relajarme y eso era lo único que me relajaba, podía quedarme horas ahí, cuando salí me puse ropa seca y me quede pensando en si había hecho bien en aceptar a Edward, tal vez solo lo había hecho porque estaba herida, tal vez se aprovecho de mi por la situación en la que estaba, pero ese beso, ese beso me decía todo lo contrario tal vez ya era hora de empezar a confiar en él, tal vez Edward podría hacerme feliz y hacerme olvidar todo lo que sufrí, tal vez solo necesitaba tiempo.
Con el tiempo nos acostumbramos a estar cerca el uno del otro, el conocía todo de mi, al igual que yo de él (a excepción de un tema del cual nunca quiso hablar conmigo, Alice me dijo que le tuviera paciencia que para el ese tema era muy difícil), pero aunque a veces no quería decirme que tenia por no preocuparme siempre terminaba enterándome.
-Ya me vas a decir que es lo que te pasa Edward
-Si.- Fue lo único que pudo decir antes de empezar.
-Hace tiempo antes de que tu llegaras a Forks, yo tuve una novia a la cual quise mucho pero solo me utilizo, dijo que yo ya no le serbia para nada, lo que me dijo me destrozo porque fue mi primera novia, y desde ese entonces no he tenido novia, pero llegaste tu y me conquistaste, hiciste que me enamorara de tus bellos y hermosos ojos chocolate, me hiciste romper mi promesa de no volver a querer a alguien, pero no me arrepiento porque contigo soy feliz, y contigo quiero estar siempre, gracias por existir.
Cuando dijo lo último, se me llenaron los ojos de lagrimas y le conteste con un beso y un abrazo.
-Gracias a ti por enseñarme un mundo nuevo, gracias por todo.- Y nos besamos con dulzura.
Al pasar los días estábamos juntos casi todo el día, ya sea que estuviéramos en la escuela o en mi casa, claro afuera por el bosque ya que a mi padre no le agradaba mucho la idea pero a Edward no le importaba irse tarde ya que tenía un hermoso volvo y podía irse tarde de mi casa y llegar casi enseguida a la suya, por lo que había escuchado antes, su casa estaba en medio del bosque.
Una tarde que estábamos los dos solos lo notaba muy serio, no lose estaba muy callado.
-Edward que tienes, te noto raro, que tienes?- Paso un rato y no me contesto, esto me preocupo, a él le sucedía algo y era grave ya que él nunca me ignoraba.
-Edward? Que tienes?
-Nada enserio.- Cuando lo dijo estaba con la mirada perdida. - Me tengo que ir- y así sin más se fue.
Esto me dejo pensando en muchas cosas que le podrían estar pasando, pero nada venia a mi mente, pensé en llamar a su hermana Alice pero no se me hacia justo que me terminara enterando por ella y no por Edward, tal vez el no quería decirme? O tal vez era un problema familiar? Pero sus problemas yo los sabía todos. Me quede dormida pensando en eso, sino mi celular, eran las tres de la madrugada casi brinco del susto, media dormida vi el identificador de llamadas y era Edward, conteste rápido:
-Edward?
-Bella por favor necesito verte- Su voz era cortante y parecía que había llorado.
-Está bien donde nos vemos?
-Estoy afuera de tu casa, puedes salir por favor?
-Claro espérame- no dude en decirlo, me pare y me puse unos tenis y una chamarra, Salí con cuidado de mi habitación pero recordé que mi papa era de sueño muy pesado así que Salí sin problemas. Abrí la puerta y no lo vi, lo busque pero no estaba, así que me asome hacia la avenida y lo vi, estaba sentado en una piedra, con la cabeza agachada, no parecía el pero.., si era él estaba destrozado.
Camine rápido hacia él y me puse enfrente de el, me reconoció y me jalo de la parte inferior de mi chamarra hacia él, quedando mi pansa en su frente. Se paro y me abrazo, yo le correspondí con un abrazo muy fuerte, estaba llorando, no quise preguntarle el porqué solo lo abrace con todas mis fuerzas tratando de que el entendiera de que yo estaba con él, de que yo lo apoyaba y de que nunca lo dejaría solo. Estuve abrazándolo un buen rato y cuando decidió separarse le dije:
-Te sientes mejor?- La verdad no sabía que decirle, pero esto fue lo único que salió.
Solo asintió. Y me volvió a abrazar. Su olor realmente era fascinante, y a pesar de que él es mucho mal alto que yo nos acomodamos muy bien, el y yo éramos uno mismo.
-Sabes, nunca pensé que esta situación me pondría así, yo ya lo había superado, ya me había hecho a la idea de que ella jamás regresaría, pero no es así, ella regreso solo para lastimarme.- Y se puso a llorar de nuevo.-Ya no puedo más, he tratado de sobrellevarlo pero no puedo, ya no puedo más, a veces he pensado en ya no seguir con esta vida.
-Cállate! No vuelvas a decir eso! Tu si puedes hacerlo, tu no debes de pensar en esas cosas, yo.. yo te necesito"
-Perdón. Pero a veces pienso eso, perdóname soy un egoísta al no pensar en ti, y créeme que solo me detengo por ti, perdóname.
-Sshh, ya no digas mas.- Lo bese dulcemente.
-Gracias, por apoyarme en todo.- Y me dio un gran abrazo.
-Sabes que siempre te apoyare en todo lo que hagas y quieras.- Le dije casi en un susurro en su oído.
-Gracias.-. -Gracias por todo.
