¿Quién le iba a decir que eso acabaría tan rápido? ¿Que encontraría su final feliz de esa manera? Iba buscando su voz, y se había terminado reencontrando con su padre, si se lo llegan a decir unas horas antes, no hubiese parado de reír de pura ironía, incluso quizá no hubiese dudado en utilizar sus tentáculos para acallar al deslenguado que se hubiese atrevido a pronunciar esas palabras… Pero ahora era todo tan distinto, tan cambiado...tan vacío.
-¿Eso es lo que crees, Cruella? ¿Que no te queda nada? –Sonreía con ironía, soportaba todos sus comentarios, pero ese era el que más dolía, que insinuase que no tenía nada, ¿en qué posición le dejaba todo eso?
-Sí, eso creo. Realmente no sabes nada sobre mi vida… -Tensaba la mandíbula, esperando que dejase el tema de lado, no quería seguir con esa conversación.
-¿Y tú si sabes sobre la mía? –Se podía escuchar como la bruja posaba los pies en el suelo, incluso como alzaba la voz, ese comentario había terminado de enfadarla tanto que se negaba a compartir habitación con ella.
-No me importa, no te he preguntado –Cerraba un poco los ojos, sabía perfectamente que con ese comentario lo acababa de rematar, y los ojos de Úrsula lo demostraban, se habían cargado de lágrimas de pura impotencia, lo único que quería era ayudarla, y en vez de avanzar, retrocedían.
Sin emitir más palabras, sin gastar más saliva, el único ruido que se escuchó fue la puerta de la habitación cerrarse, tras toda esa penumbra que lo cubría todo.
Quizá por eso se había decantado por traicionarles, por tirar todos los planes que tenían a la basura, por cortar con todo de raíz. ¿Sinceramente? Había sido la peor decisión que podría haber tomado nunca, porque por muy tozuda, por muy mala sangre que Cruella tuviese, la quería…siempre había conseguido perdonarle todo, hasta el hecho de que la dejase tirada hace treinta años. Ahora ese dolor de no tenerla cerca pesaba más que nunca, y ese era su verdadero sufrimiento en esos mismos instantes, ni estar en el mar la consolaba. ¿Volver? Sería de locos, dejar todo para volver a una nada…
