Continuemos con esta historia de amor y sufrimiento, ay pobre Saku-chan, hasta yo me estoy sintiendo mal por escribir esto...

Espero les guste la lectura, y dejen sus reviews para que yo también pueda mejorar.


Un futuro Incierto (segundo capítulo)

"TIp-tip-tip-tip" Escuche el despertador llamándome para que me levantara, y aunque quería seguir durmiendo, ese sonido insistió en que despertara, era un despertador digital de botones, que tenía un gran botón en medio, su única función para mí era la de parar el fastidioso sonido que hacía que me levantara cada mañana para poder ir a la escuela. Apreté aquel gran botón para poder parar la alarma, proseguí a cerrar los ojos un poco más para seguir con aquel hermoso sueño que tenía donde me estaba casando con Kana-senpai, era mi costumbre de todos los días, callar el despertador y seguir durmiendo un poco más para proseguir a levantarme. Pero, me vino a la mente que ese día era especial, era el cumpleaños de mi querida Kana-senpai, era uno de los días más importantes de cada año, tanto para Kana-senpai como para mí, bueno, también era el cumpleaños de Yuki-senpai, a ella la considero una gran amiga, siempre me ha apoyado con mi relación con Kana-senpai, ella ha sido una persona bastante amable y gentil, era fácil llevarse bien con ella.

Me levante inmediatamente de mi cama, y aunque aquel perfecto sueño había sido interrumpido, imagine que algo mucho mejor vendría el día de hoy, así que prolongue aquel sueño para después, como si se tratase de una película. Aliste mi vestimenta y mis cosas rápidamente, así como los regalos que les tenía preparados a Kana-senpai y a Yuki-Senpai, eran dos pequeñas cajas con unos dijes de plata sujetos a unas cadenas bañadas en oro, por parte de Kana-senpai, le había conseguido un dije en forma de oso y por parte de Yuki-senpai era un dije de gato, esas cadenas podían ser utilizadas tanto de collar como de pulseras. Tenía también otro gran regalo para Kana-senpai, un gran oso de peluche blanco con flores de color rosa y escarlata, y chocolates suizos, pero debido a que era muy grande, no podía llevarlo por mí misma, así que opte por mandárselo y cuando llegara de la escuela encontrara aquel gran obsequio en frente de su puerta, tenía todo planeado para que este día fuera perfecto, y así tal vez Kana-senpai pudiera notarme un poco más.

Salí de la casa inmediatamente, quería sorprender a Kana-senpai y a Yuki-senpai, así que me dirigí a donde se hallaban los departamentos donde residían, voltee a ver la hora y faltaban tan solo unos pocos minutos para que salieran de su apartamento, lo sabía porque ellas eran demasiado rutinarias, siempre salían exactamente a la misma hora de su apartamento, ¿Cómo lo sabía?, bueno, fueron varios meses de estar investigando a Kana-senpai los que dieron fruto de mi excelente medición de su propio tiempo.

Había llegado al apartamento donde ellas vivían, toque el timbre y me respondió una señora, se veía de mediana edad, tenía buena complexión, pero estaba bastante desarreglada, quizás era la encargada de ese edificio, ya que solo habitaban chicas que asistían a la misma escuela que yo, por lo que mis dudas de quien era aquella persona se resolvieron por si solas. Me abrió la puerta principal del edificio para preguntarme que era lo que quería en ese lugar. Ante ello le respondí con una mentira, ya que si le decía que venía para entregar unos regalos, de seguro me dejaría afuera, le dije "Vengo a ver a una hermana, me dijo que estaba enferma y quería ver como estaba". Después de lo anteriormente dicho, la dueña se me quedo viendo directamente a los ojos por alrededor de 20 segundos, era como si me quemara con la mirada, pero resistí para no mostrar ningún gesto de que era una mentira lo que había dicho. Después de aquel intercambio de miradas, la dueña simplemente me dijo "Adelante, puedes pasar". Se me dibujo una gran sonrisa en la cara que trate de ocultar mientras entraba.

¿Por qué quería entregarles el regalo justo en la puerta de su dormitorio, si podía entregárselos a cualquier hora del ese día? Es una respuesta muy sencilla de mi parte, porque quería ser la primera en darles su regalo de cumpleaños a ellas, aunque sabía que ellas quizás iban a darse su regalo antes de que yo lo hiciera, pero quería ser una de las primeras en darle su regalo a Kana-senpai y a Yuki-senpai, inclusive antes que sus compañeras de cuarto, aunque se me había hecho tarde esa vez por estar fantaseando con la boda entre Kana-senpai y yo, todavía tenía la ilusión de ser la primera en darle su regalo y poder mirar cada gesto en su rostro cuando abriera ese regalo.

Me dirigí inmediatamente al dormitorio de Yuki-senpai y Kana-senpai, corrí por los pasillos cuidadosamente, aunque esperaba a que su cuarto estuviera lleno de chicas festejando su cumpleaños, no fue así, cuando subí al segundo piso vi como la puerta de su habitación estaba completamente sola, "quizás habían llegado mucho antes que yo" pensé en el peor de los casos. Justo cuando estaba a unos metros de su habitación, pude observar como la perilla de su puerta daba vueltas, "ya van a salir" pensé. A lo lejos pude escuchar las voces de Yuki-senpai y Kana-senpai mientras se abría la puerta. Me acerque un poco al marco de su puerta, para poder darles los buenos días y poder felicitarlas. Pero, a partir de ahí, todos mis planes del día perfecto se fueron a la basura…

Cuando me encontré justo en frente de la puerta abierta, pude observar como Yuki-senpai, estaba besando tan apasionadamente a mí, en ese entonces, amor platónico. No podía creer lo que veía, mis ojos simplemente no lo creían, mi cerebro no podía procesar lo que había visto, como puede ser posible, que la persona que siempre me había ayudado con la relación de mi gran amor, la esté besando justo ahora en frente de mi… lo único que se me vino a la mente fue querer romper aquel momento separarlas, tuve tanto enojo y enfado hacia Yuki-senpai, como no lo había sentido antes, era obvio que ella la había arremetido a aquel beso, podía observar la cara de sorpresa de Kana-senpai, y como Yuki-senpai, jalaba cada vez mas de aquella bufanda que no le había visto puesto nunca a Kana-senpai, para poder cerrar aquel beso.

Estaba a punto de meter la mano entre ellas dos y darle una buena bofetada a Yuki-senpai, "si quizás Kana-senpai, no quería aquel beso, ella no lo quería" me repetía en mi cabeza varias veces. Y justo cuando iba a levantar la mano para separarlas, Kana-senpai levanto sus brazos en dirección a Yuki-senpai, terminando con un abrazo hacia su hermana y continuando el beso aún más intensamente.

Una ola de emociones recorría mi cuerpo después de aquel abrazo y aquella respuesta de Kana-senpai, odio, tristeza, enojo, decepción, angustia, fueron unas de las muchas emociones que sentí en ese momento. Baje el brazo que tenía en aire y lo lleve de nuevo a mi cuerpo.

Me quede congelada en ese lugar sin saber qué hacer, ¿correr?, ¿detener aquel beso?, ¿gritarles?, ¿llorar? todas eran opciones validas en aquel momento, pero al fondo pude escuchar claramente una reconocida voz.

-Kana-chan, la puerta.

Después de aquella voz desperté de mis pensamientos, ya no sabía qué hacer, simplemente ambas me miraron al rostro y yo no atine a decir palabra, hasta que pase mi mano por el bolso que tenía sujeto en el brazo, y recordé que tenía los regalos guardados ahí.

"Solamente corre y desaparece de ese sitio" Me dijo una voz en mi interior. Pero decidí seguir con la rutina que tenía planeada, y con una sonrisa bastante forzada, sentía como los labios me pesaban como si estuviera cargando algo con ellos.

-Kana-senpai, Yuki-senpai, feliz cumpleaños. Tomen, les traje estos pequeños presentes.

Les deje los regalos en el piso, y lo que hice enseguida de eso, fue seguir mi voz, correr y desaparecer de ese sitio, di solamente unos cuantos pasos, cuando varias lagrimas empezaron a salir de mis ojos, me lleve la mano al rostro, intentando quitar todas esas lágrimas, pero no funcionaba, brotes de lágrimas salían y salían de mis ojos, como si se hubiera abierto algún tipo de filtro abierto dentro de ellos.

Estaba a punto de bajar de las escaleras cuando escuche el grito de Kana-senpai "¡SAKU-CHAN!", pero trate de ignorar su voz, ya no tenía sentido regresar, la decisión ya estaba tomada. Mientras bajaba por las escaleras varias preguntas vinieron a mí, como ¿Desde cuándo estaban saliendo?, ¿Me habían estado engañando todo el tiempo con su juego de hermanitas?, ¿Por qué Yuki-senpai, una persona que pensaba que era buena persona, hizo eso?, ¿Y ahora que hare? La decisión más sencilla fue simplemente irme de ese lugar para no encontrarme con ellas para nunca jamás, para no lastimar más mis sentimientos, era la opción mas rápida y sencilla, y la menos dolorosa para mí, no volverme a encontrar con ellas.