Para él, recorrer el cementerio ya era rutinario, conocía el camino de memoria, apartada de las demás tumbas encontró una lápida muy bien cuidada, entre sus manos llevaba un par de tulipanes que dejo sobre la tumba observándola en silencio, el tenue viento que soplaba y mecía sus cabellos los podía sentir como el tierno abrazo de su madre, observo el anillo en su mano su único recuerdo su única herencia.

-Realmente ¿Qué debo hacer?- pregunto, sabía de antemano que la lápida no le respondería.- quiero pagarle todo lo que hizo por mí en tu lugar, pero al mismo tiempo no quiero verme como un desagradecido.

Desde que Félix podía recordar, Gabriel le había dicho que él no era su hijo, que su madre había muerto y no tenía el corazón para dejar a su suerte y que en favor a una gran amiga como lo fue su madre cuidaría de él. La visita fue rápida, si era honesto de nada serbia permanecer horas frente a la tumba aunque fuese la de su propia madre, jamás recibiría una respuesta o alguna señal que le ayudase a tomar buenas decisiones, era duro, sí, pero también era realista. Al salir del cementerio comenzó a caminar sin rumbo fijo por la ciudad, realmente no tenía un lugar a donde ir, no quería pasarse las horas encerrado en la mansión solo en su habitación.

Sus pasos lo llevaron hasta un pequeño parque donde una pequeña cantidad de niños estaban reunidos riendo y aplaudiendo a un sujeto hincado tras un pequeño puesto decorado con rojo y dorado, la curiosidad lo invadió al escuchar las risas de los pequeños, poco a poco se fue acercando.

-Pero gatito ¿No ves lo descuidado que eres?-Dijo una marioneta con forma de conejo a otra con forma de gato negro.

-¡¿Yo?! Pero si mi culpa no es cuando la gente pasa a mi lado, ellos no se fijan por dónde camina n- una tercera marioneta apareció esta vez su forma era humana, la marioneta paso a un lado del gato negro y algo parecido a un balde con agua termino sobre su cabeza.

Los niños rieron y Félix no pudo evitar que una mueca en sus labios similar a la sonrisa apareciera, le sorprendió como una boba obra de títeres le estaba entreteniendo, la obra relato brevemente que el gatito negro comenzaría una aventura por el mundo para demostrar que no era de mala suerte sino que la gente era descuidada por no fijarse en lo que había en su alrededor.

La obra termino y en recompensa por un rato agradable dejo un par de monedas dentro del sombrero de aquel señor.

-¡Félix!- gritaron, el rubio se giró topándose rápidamente con un chico de cabellera marrón que le saludaba a alegre a unos cuantos metros de distancia. El chico corrió hasta alcanzarlo y ambos chocaron las palmas de sus manos en señal de saludo.

-Es raro verte por aquí Claude.

-Sabes que prefiero desaparecerme cuando mis padres comienzan a discutir, odio estar siempre en medio de las discusiones.- respondió el castaño.

Claude su mejor amigo de la infancia, se conocieron en el jardín de niños, tuvieron la suerte de caer en la misma primaria y la misma secundaría, y aun mejor siempre en los mismos grupos, si alguien podía comprender y entender el serio e indiferente comportamiento de Félix era él, la persona completamente opuesta, alegre, bromista y desinteresado de la vida.

-¿Sabes ya a que preparatoria asistirás?- pregunto, Claude coloco sus manos tras su nuca pensando un poco, esta vez a pesar de ser los mejores amigos de la infancia y de tener la suerte de estar siempre juntos serian ahora separados.

-La misma donde imparte clases mi padre.- respondió con desgano.- si el colegio Francoise Dupont terminara de construirse esta semana me hubiera inscrito en el ¿Y tú?

-Asistiré a la preparatoria George Sand.- respondió, Claude detuvo sus pasos observando a Félix incrédulo.

-Oye ese colegio… bueno no es por ofenderte pero ¿tu padre te ha castigado? Puede pagarte cualquier preparatoria privada en el país ¿Por qué ir a un lugar público?

-Desde que tengo uso de razón siempre eh asistido a colegios públicos, este no hace la diferencia.- respondió tajante a la pregunta, además hice un trato con mi padre no me especializaría en nada mientras duren los estudios tomaría una decisión firme hasta la universidad.

-Por lo menos tu sabes que deseas hacer con tu vida… ¡Tengo una idea!- exclamo, Félix rodo los ojos deteniendo sus pasos para mirar a su amigo que parecía entusiasmado.- hace poco encontré un lugar muy divertido donde podemos pasar el tiempo ¿quieres venir?

-De pende ¿Qué clase de lugar es?

-Si te mata la curiosidad, deberías venir conmigo alguna vez.

Por otro lado no muy lejos de aquel parque la familia de Bridgette había llegado a un pequeño orfanato para dejar el primer pedido de galletas, la azabache se encargó de repartir las galletas a cada uno de los niños.

-Son tan amables por este gesto.- dijo el director del orfanato.

-No es nada, los fondos de la última colecta de caridad para los niños dejo dinero de sobra para esta linda recompensa. – Respondió Tom.- además les debemos mucho sin su ayuda no hubiéramos logrado traer a nuestra querida Bridgette.

-Ciertamente que sus trámites de adopción les hubieran tomado años por ser su única familia tras el accidente.- el hombre fijo su mirada en Bridgette quien seguía repartiendo galletas.- pero todo fue gracias a la fundación Lumiere.

-La semana próxima Bridgette comienza la preparatoria.- expreso orgullosa Sabine.- no habla de otra cosa que no sea ser diseñadora de interiores.

-Supe que la antigua biblioteca junto a su casa, ahora será convertida en un colegio ¿me equivoco?

-Las remodelaciones tomaran más tiempo, tal vez un año más para que el colegio esté listo.- dijo Tom.- pero solo ella sabrá si desea o no cambiar el lugar de sus estudios.

Mientras los mayores hablaban, Bridgette había sido secuestrada por los niños y llevada al jardín del orfanato, la azabache quedo impresionada por la cantidad de flores plantadas y del pequeño huerto.

-¿Te gusta?- pregunto un pequeño de cabellos cobrizos.

-Qué lindo, hace unos meces nada de esto estaba aquí.- respondió acercándose hasta los jazmines.

-El señor Dimitri nos enseñó a plantar flores, pronto vendrán algunas personas a visitarnos y el orfanato debe lucir lindo, tal vez alguna pareja quiera adoptarnos.

-Todo puede pasar niños, no pierdan la esperanza.- les dijo.- después regresare a jugar con ustedes, aún nos quedan otros lugares por visitar.

El resto de la tarde Bridgette y su familia la pasaron en diferentes lugares repartiendo las galletas por caridad. Sus tíos regresaron a la pastelería pero ella decidió ir a visitar a otras personas primero, el cementerio no era un lugar agradable para a hacer la primera visita por su cumpleaños, pero tenía que hacerlo, entro a los columbarios donde se guardaban las urnas, recorrió la mitad del pequeño pasillo para después girar a su izquierda hasta detenerse en una placa a la cual sonrió.

-Mamá, Papá

En memoria de:

Mona Lisa y Dewei Cheng
Hermanos y padres amorosos.

Sus dedos trazaron cada una de las letras grabadas en la placa, para después con cuidado dejar una rosa roja sobre la repisa, el día que Bridgette llego a Francia de la mano de una trabajadora social, no lo hizo sola, las cenizas de sus padres por petición de su tía viajaron con ella y fueron depositados en ese lugar, no solo era su cumpleaños, sino también la fecha de defunción de ellos.

Cerro sus ojos, trayendo de sus recuerdos el rostro de sus padres, les sonriero por última vez para después marcharse.

Paso media hora caminando del cementerio hasta su nuevo destino, un pequeño café de estilo rustico, en las mesas de afuera logro distinguir a una joven rubia que miraba insistente su móvil, Bridgette sonrío pues a lado de ella se encontraban dos sujetos vestidos de negro, sus guardaespaldas personales.

-¡Amber, lamento la demora!- los guardaespaldas no se movieron cuando la azabache se acercó a la rubia para besarle la mejilla, al contrario una vez vieron que la joven tomo asiento frente a ellos, los hombres tomaron lugar en una mesa no tan alejada para darles privacidad.- ¿su cede algo?

-¡Bridgette, sucedió la peor cosa que te puedas i-ma-gi-nar!- exclamo, la azabache enarco una ceja mirándole directo a los ojos, sus ojos ámbar brillaban más que de costumbre, hasta ahora no se había fijado que el rosto de su amiga carecía de algún rastro de maquillaje.

-¿Qué puede ser más grabe que el hecho de no maquillarte el día de hoy?

-Amiga, no quiero darte malas noticias el día de tu cumpleaños pero… ¡Mi padre!¡ mi padre me mandara a Brasil!

-¿Qué? Pero ¿Por qué? ¿Qué hiciste Amber?

-¡Nada! Por primera vez en mi vida no hice nada, yo Amber Bourgeois no hice nada.- la rubia comenzó a llorar, Bridgette se forzó a sonreír a los guardaespaldas que les miraban.

-Amber tus guardaespaldas… pero ¿Por qué te iras a Brasil?

-Mi Tío André se postula para ser el nuevo alcalde de Paris y ha discutido con mi padre por que según él mi padre no hace bien su trabajo como primer ministro, entonces se acordó que el tomaría lugar en la embajada de Francia que está en Brasil.

-Y para que tu padre no se postule les manda lejos.

-¡Sí! Mi tío es tan egoísta, y ahora mi padre me obliga a que esos orangutanes me sigan a todos lados y de seguro haya tendré peores guardaespaldas.

-Tu familia siempre está inmersa en la política, pero yo no puedo aconsejarte en nada.- confeso, realmente se sentía mal que su mejor amiga Amber Bourgeois se fuera y la dejara sola, tanto esfuerzo que la pobre había hecho para que sus padres la dejaran asistir a un colegio público y ahora debía irse.- ¿Cuándo te iras?

-Mañana por la mañana.- respondió.

-¡¿Qué?! ¡Pero es muy pronto! Ni siquiera podre prepararte algo para despedirte.

-Lo se amiga, lo sé, pero… hoy es tu cumpleaños y lo pasaremos en grande.- cambiando de tema, la rubia saco una cajita blanca con un pequeño listón dorado.- felicidades Brid.

-Amber, no…-dijo regresando el regalo, la rubia sonrió de medio lado regresándole el obsequio.- sabes que no puedo aceptar nada de gran valor.

-¿Ni valor sentimental de tu mejor amiga?- pregunto.- tampoco te estoy regalando oro o plata, te conozco y tu regalo lo eh comprado en esa tienda de enfrente.- señalo, una pequeña tienda de regalos y flores frente a la cafetería.- puedes comprobarlo, anda ábrelo.

Bridgette abrió la pequeña caja encontrándose con un par de aretes rojos con puntos negros similares a las catarinas, sin pensarlo dos veces se colocó los aretes. La tarde la pasaron juntas charlando en ese pequeño café, echarían de menos sus pláticas y reuniones en ese lugar, Bridgette estaba triste pues el día de su cumpleaños también era un día de despedida; para cuando se despidieron Amber no pudo evitar llorar abrazada de la azabache y ella no pudo evitar que un par de lágrimas escaparan de sus ojos, la rubia podría ser exagerada e infantil, pero era una muy buena amiga, una que echaría de menos por siempre.

Notas finales:

Bueno por si se lo están preguntando, en el próximo capítulo Félix y Bridgette se conocerán, en el primer capítulo olvide mencionarlo pero si, como muchos dijeron esta es la precuela de Bajo la lluvia el cómo se conocieron estos estos dos y el cómo inicio su historia de amor xD

También en esta historia se sabrá del lado tierno de Melody la que muchos odian.

Espero les gustara.

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