Sobrevivir en el pasado


Capitulo 2


El dolor que sentía en el cuerpo era insoportable, aun así trato de abrir los ojos, lo que vio la desconcertó un poco ya que se encontraba en Hogsmeade.

Algunas personas que pasaban por allí la miraban raro, mas nadie se digno a ayudarla o preguntarle siquiera si se encontraba bien.

Y no era para más, el estado de Hermione era realmente la de una vagabunda, sus ropas estaban hechas jirones, su pelo paresia de escoba; quizás por el barro que se le apego.

Alguna ves fue una hermosa cabellera con unos perfectos bucles, que le llegaban asta la cintura.

Con un poco de esfuerzo Hermione logro pararse, necesitaba un buen baño para limpiarse la sangre y el barro, que cubrían su hermoso cuerpo deteriorado por los años de guerra.

Sin mas empezó su recorrido hacia el bosque prohibido, necesitaba salir cuanto antes de Hogsmeade.

En sus años de paz con Harry y ron, habían encontrado un pequeño manantial de aguas termales, lavaría lo que tenia puesto como ropa.

Si es que a eso le podía llamar ropa, tendría que hacerle algunos arreglitos y quedaría como nueva, suerte que aun conservaba su varita para eso.

Después de media hora de estar levitando sobre el lago, llega asta los terrenos de Hogwarts.

( Aunque no lo crean Hermy a aprendido muchas cosas, sobre todo muchas maneras de controlar su magia, mas adelante daré muestra de algunos poderes sin usar varita jejeje. Aparte de las armas, por dios amo los silenciadores.)

Se adentro al bosque prohibido, camino por un sendero donde había un pequeño camino de pasto verde, muy raro en esa época de nieve.

Ese pequeño detalle fue el que incentivo a Hermione y Harry a seguirlo, ya que Ron estaba tan testarudo esa mañana invernal, que no quería saber nada con quedarse mas tiempo fuera de la cobijada sala de Griffyndor.

Esos recuerdos tocaron fondo en el adolorido corazón de Hermione, era una sobreviviente, en realidad era un hermoso espíritu que avía huido de los jardines de la muerte.

Ahora no le quedaba otra opción que tratar de remediar su futura situación, si quería cambiar su futuro. La mejor forma seria que nadie sospechara de ella.

Llego asta un claro ya iluminado por la luz de la luna, en sus alrededores se extendían unas hermosas flores.

Cuando descubrió ese lugar con sus compañeros nada de lo que havia en ese lugar existía, no recordaba haberlas visto nunca, el arroyo Corría por un profundo canal.

Grandes árboles se alzaban asta muy largas altitudes, muchos de ellos cobijaban a pequeñas aves como jamás había visto Hermione en ningún otro sitio.

Sus cantos y sus chillidos colmaban el intenso aire cálido, eso fue lo que más desconcertó a la muchacha ya que en ese lugar no hallaba ninguna pizca de nieve.

Ni siquiera él frió aire que había sentido cuando tubo que levitar sobre el lago para llegar asta allí.

Hermione perdió su vista en tres hermosos y blancos cisnes, guiada por unas pequeñas luciérnagas que la rodeaban se adentro en el arroyo.

Al sentir la tibia agua sobre sus pies algo dentro de ella se prendió como un sentimiento ya olvidado, se fue despojando de sus harapos y de una zambullida se hundió en la cristalina agua.

Era increíble, al volver a la superficie pudo dejar limpio su cuerpo de todo barro y sangre, su larga cabellera volvió a recobrar el brillo y hermosura de antes.

Un sutil aroma de distintas flores embargo a la castaña, hundiéndola en una dulce caricia, por un momento se olvido de las tristezas que llevaba con ella, era como un sedante para su espíritu.

Sin poder evitarlo se dejo llevar por el agua recostándose y permitiendo que esta la llevara por donde quisiera. Tan sumida estaba en su sueño que no se dio cuenta que entre los árboles alguien estaba observándola embelesado y en silencio.

Claro que Hermione siguió como si nada, asta que algo se poso en su hombro, la respiración de Hermione se detuvo. Por un momento su corazón dejo de latir, solo para acelerar sus pulsaciones al máximo.

De pronto su cuerpo empezó a temblar, por su mete pasaba un sin fin de bestias que de seguro habitaban en el bosque. Pero lo que más le aterraba era en pensar que lo que le había tocado era un lobo.

Lentamente se dio vuelta ante su agresor y por lo menos saber que es lo que terminaría con su vida esa noche. Cual fue su sorpresa al encontrarse un unicornio, este era muy raro.

Los que ella había visto eran blancos, este sin embargo era negro como la misma noche, poseía un cuerno dorado y unos hermosos ojos azules. Con cuidado Hermione extendió una mano para acariciar al animal, este apoyó su trompa en su mano para que la caricia fuera mas larga.

" Vaya pero que es lo que hace un unicornio, por estos alrededores... sabes amiguito eres muy distinto a los demás unicornios que he visto... es una lastima pero creo que no puedo perder tiempo contigo... tengo varios asuntos que resolver"

Hermione recibió una mueca de desgano por parte del unicornio, sin importarle, esta se dispuso a salir del arroyo, pero el terco unicornio se interpuso en su camino cortándole el paso.

"Oye en verdad me gustaría pasar mas tiempo contigo, pero no-vez que estoy desnuda, necesito cambiarme"

Al escuchar eso el animal automáticamente se alejo de ella solo para tomar la ropa con su boca y así alejarla unos metros.

Luego le coloco nuevamente en el pasto y poso su cuerno sobre los harapos, una luz envolvió a la ropa de Hermione solo para convertirla en un hermoso vestido negro.

Esto sorprendió mucho a Hermione, tal parecía que el unicornio entendía cada palabra que ella decía, a la mierda con los sentimientos.

Talvez ese animal le seria de gran ayuda, una insólita idea ocurrió en su mente, que tal si asistía a Hogwarts como un chico, estaría segura de que nadie podría sospechar de ella. Solamente tenia que justificar su entrada y listo; Ese animal seria su camino a la victoria.

"Oye bonito, sabes... seria bueno si pudieras transformar esa ropa en la de un chico, aunque también me aria falta algo con lo cual cambiar mi voz de mujer"

El animal la miro como quien ha visto a un bicho raro.

"No me mires así... si lo haces te ganaras un besito de mi parte"

Le dijo coquetamente Hermione guiñando un ojo. El animal chillo de alegría, asta brinco el muy descarado, volvió a posar su cuerno en el vestido negro.

Este se convirtió en un pantalón y una camisa blanca, al lado de esta se hallaba una cinta negra con un pentagrama como dije.

"¿Que es esto?¿Acaso este collar moldará mi voz, para que se parezca a la de un hombre?"Pensó Hermione... no espero mas y se lo puso y al intente su voz cambio.

Se acerco al unicornio y deposito un suave beso en su boca, este empezó a dar vueltas como un loco enamorado, cosa que alegro mucho a la castaña, ya que había encontrado a un muy buen amigo.

Lo único que necesitaba ahora era avalar su estadía en Hogwarts como hombre, necesitaría que la trasfieran de otra escuela.

Durmstrag seria una muy buena opción, escribiría un pergamino usando un encantamiento desilusionador para poder entrar en la oficina del director, así dejar su transferencia, robar algún uniforme, era un plan sumamente fácil.

La noche seguía en pie y el negro unicornio largo un bostezo, indicándole a la castaña que el sueño estaba por vencerlo. Esta sin mas se acostó en la parcela de césped indicándole con su mano para que el unicornio se acerque a ella así los dos dormirían juntos.

Mañana seria un día muy ajetreado, la entrada a Hogwarts tendría que ser muy sutil, tendría que ver el modo de quedar en Slytherin. Así nadie sospecharía de ella, al verla como hombre podría usar su apariencia de mujer, para ejercer sus muy preciados asesinatos.

Seria un deleite para ella ver a todos los que una vez mataron a sus amigos y a su gente suplicar por su vida, esa seria su venganza.

tttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttt

Un juguetón rayo de sol acariciaba la cara de la castaña, sin muchas ganas de levantarse abrió primero uno de sus ojos, luego el otro, pudo apreciar como una larga crin negra como el ébano se posaba sobre pecho.

Un perezoso unicornio reacomodaba su cabeza sobre el regazo de su amiga, esta sonriente empezó a hacerle suaves caricias sobre la cara del animal.

Logrando que este se despertara, solo para lamer la cara de su compañera, Hermione se reincorporo un poco solo para estirar sus brazos.

"vamos es hora de levantarse, además hoy me espera un día muy movido, donde tú no podrás participar"

El unicornio la miro con el seño fruncido.

"no puedo llevarte conmigo todos te verían, seria descubierta al instante, tendrás que quedarte aquí yo volveré en la noche"

Hermione se despidió de un triste unicornio, le dolía abandonar a su amigo pero no le quedaba otra, era mejor así.

Si tenia que ir asta Durmstrag para mandar la carta con la transferencia, seria muy obvio que la gente sospechara de ella viendo a un unicornio a su lado.

Así partió rumbo a la escuela Durmstrag, a Hermione le costo mucho teletransportace, al no saber bien la ubicación del edificio quedo en medio de los terrenos que eran bastantes extensos.

La nieve le acortaba la visión, en eso sintió un crack, un mal sonido para sus oídos; al bajar la vista hacia abajo pudo ver un lago.

Solo que este estaba total mente congelado, despacio y rogando a merlín no hundirse en la congelada agua se fue deslizando.

Pasito por pasito pudo llegar asta una zona bastante dura, asta que cascabillo y se dio de bruces contra él pisó, y no hay que decirlo el trasero le quedo como témpano de hielo.

Esto saco maldiciones y malas palabras de la boca de la castaña, al final le costo pero llego al edificio, era de noche así que nadie se daría cuenta de su llegada.

Por lo que le había dicho víctor, la oficina del director se encontraba en el cuarto piso, logrando escabullirse con gran habilidad pudo llegar asta ella.

Eso se lo tendría que agradecer a su mayor maestro de guerra, el mejor Auror de todos, Alastor Moody.

Había sido muy sencillo crear una carpeta con notas falsas, lo que la detuvo un momento fue buscar un nombre y un apellido, cinco minutos pasaron asta que uno le vino a la mente. Hermy Dobti, con ese nombre y el apellido lo demás era pan comido, luego escribió en su legajo que su transferencia se debía a que no encajaba con los estudiantes.

A eso le agrego que tendría que tener habitación propia, no era por nada... pero en verdad no le gustaba estar conviviendo con hombres, menos con Slytherin y con respecto a sacarles información se las rebuscaría.

Ya terminada su obra de arte se fue a la lechucearía, que se encontraba en el segundo piso, lo que le extraño es que allí había muy pocas lechuzas.

Lo que sobraban eran halcones, ligándose un picotazo por parte de una de esas aves al ponerle la nota, Hermione tubo que ahogar un grito de su garganta.

La condenada ave casi le arrancaba un pedazo de su dedo, Hermione se cobro su venganza logrando acertarle un buen golpe con un pedazo de tronco.

Que le dejo un gran chichón en la cabeza del halcón, después de tal sufrimiento volvió a teletransportarce al arrollo donde a su espera se encontraba el unicornio.

Este se notaba pensativo mirando hacia un punto perdido del bosque.

"Hola amiguito, me extrañaste"

Este solo miraba la mano de Hermione que estaba teñida de sangre, el unicornio se acerco y poso su cuerno en la herida, esta empezó a cerrarse.

Hermione empezaba a sentirse muy reconfortada por la calidez que empezaba a expandirse en todo su cuerpo gracias al cuerno dorado del uní.

Cuando este termino su labor, la castaña se tiro a abrazarlo rodeando con sus manos el pecho de este y fue poco a poco depositando besos en toda su cara.

El unicornio se sentía muy feliz por la muestra de cariño por parte de su compañera, pero a su vez sabia que tendría que dejarla partir para que esta realizara sus planes.

"Oye por que esa cara tan larga... sabes que no te voy a dejar... bueno solo será por algunas noches, pero ten por seguro que te visitare muy seguido, vale."

Y sin mas Hermione partió a Hogwarts, por el año donde estaba supuso que los padres de Harry estarían en séptimo curso. Por el camino iba arreglándose su larga cabellera, opto por hacerse una trenza que le llegaba por debajo de la cintura casi rozándole el trasero.

Después se encargo de esconder sus senos, era mucha la suerte que tubo de robarse esos vendajes de la enfermería que le ayudaron a aplanar su busto.

En su recorrido opto por llevarse prestado el uniforme de Durmstrag, más una capa de piel que era bastante abrigada. Con todo esto estaba segura que nadie sospecharía jamás de ella, o en este caso de él.


este es un cap arreglado

errores como comas y punto final mal puestos an sido arreglados

valla en vez de vaya