HIIII ¬u¬ aquí de nuevo yo para medio fastidiar... ... naa es broma... TnT es solo que me quería disculpar un tanto ya que en verdad tenía unas cuantas chorreadas en el cap anterior... ¬_¬ digo libo en vez de libro, libero en vez de librero y unos cuantos más.
0u0 pero la buena noticia es que ya está corregido el cap, y en este lo leí palabra por palabra así que bue... no voy a decir que no hay errores porque capaz se me escapo uno... 0.o pero de haberlos no deberían ser tantos, en fin los dejo con el cap y espero lo disfruten.
Chapter 2
"Aquí esta." Pinkie Pie dijo mientras sacaba un mapa de Ponyville. Ella había vuelto a la librería para encontrarlo; afortunadamente tenía una extraña habilidad para encontrar cosas que necesitara bastante rápido. Tomo un marcador rojo en su boca y dibujo un círculo con una X a través del camino con la grieta en él. Entonces coloco varias X más pequeñas en muchas de las casas en las que intento ganar acceso para encontrar a algún poni. La ciudad parecía estar vacía o abandonada.
"¿Que paso aquí?" se preguntó a si misma mirando al mapa con las X. solo había investigado una pequeña porción de Ponyville, pero siempre había ponis en casa o vagando alrededor. Aun en días con mal tiempo ellos estarían en casa o al menos habrían avisado que muchos se irían. Además ¿Por qué había un barranco sin fondo en el borde de la ciudad?
"Necesito ir a Sugar Cube Corner. Si puedo llegar allí puedo tomar mi globo aerostático e intentar ver si hay algún pegaso en el cielo, ellos quizás tengan una explicación para la niebla." Pinkie Pie dijo confirmando su plan de acción en su cabeza. Ella también admitió estar un poco preocupada por Gummy, esperaba que el estuviera bien. Rápidamente chequeo su ruta en el mapa antes de empacar el mapa y el marcador en su bolso. Ella marcaria cualquiera de los sucesos inusuales que encontrara en Ponyville en el mapa para poder recordarlos.
Ella se paró de nuevo en el frio día cuando algo frio y húmedo aterrizo en la punta de su nariz.
"¿Huh? Dijo Pinkie intentando ver el final de su nariz, sacudió un poco su cabeza y entonces miro al cielo. Pequeños copos de nieve comenzaban a aparecer mientras lentamente caían hasta el suelo.
"¿Nieve? Pero… Pero estamos en verano…" Pinkie dijo sorprendida mirando el blanco espectáculo. Ella podía ver su aliento pero ella no se había dado cuenta que estaba lo suficientemente frio para que nevara. Los pegasos controlaban el clima, así que ¡Ellos tenían que estar allá arriba justo ahora! Pinkie se lanzó en galope hasta Sugar Cube Corner.
Súbitamente Pinkie oyó un sonido de estática viniendo de su bolsa. ¿Era el fonógrafo miniatura haciendo ruido otra vez? Ciertamente escogía momentos cualquiera para hacerlo.
Pinkie fue sacada de sus pensamientos cuando vio el contorno de una figura en la niebla.
"¡Oh! ¡Algún poni está aquí!" dijo con sus esperanzas levantándose. Corrió rápido hasta la figura. Mientras ella se acercaba, ella no podía más que tener un fuerte presentimiento de que algo no estaba bien, y mientras el fonógrafo se hacía cada vez más ruidoso…
"¡Hey!, ¿Qué está pasando aquí?" Instantáneamente pregunto antes de incluso evaluar quien era. Ella se detuvo prontamente cuando fue capaz de tener a la vista al poni… y dejo salir un agudo grito.
"Ruuuaaaa…ghhuuurrrrrggghhh…" El poni se podía apenas llamar un poni, su pelaje y melena se había ido, reemplazadas por lo que parecía carne podrida que estaba intentando vivir. Una de sus patas frontales se había ido, había un pedazo de carne que faltaba en su espalda, sus ojos se miraban como si hubieran sido arrancados, muchos dientes se miraban como si hubieran sido sacados dejado hoyos sangrantes, y muchas laceraciones cubrían su cuerpo
"¿E- Estas bien?" Pinkie dijo tomando un paso lejos del poni. Su reacción inicial fue el figurarse que estaba adolorido, pero sus instintos le decían que se quedara lejos, esa cosa no quería ayudarla. Entonces el fonógrafo en su bolsa comenzó a zumbar.
"Gruuuuuh" La masa de carne arremetió contra Pinkie, sus dientes listos para hundírseles. Pinkie grito y salto fuera de su camino, mientras la creatura caía donde ella estuvo parada con sus dientes hundiéndose en la tierra. Pinkie tomo unos pasos lejos de la creatura mientras esta levantaba de nuevo la cabeza, su boca estaba llena de tierra. Eso gruño mientras la tierra caía de su boca, mojando la tierra con su sangre. Eso comenzó a lentamente avanzar hasta Pinkie de nuevo, gruñendo mientras parecía olerla.
"¡Q- Quédate atrás! ¡Quédate atrás!" Pinkie grito tratando de alejarse de la aterradora creatura. Esta gruñía y gemía, dejando un rastro de sangre como si fuera si intención rastrearla. La creatura aterraba a Pinkie. Parecía estar al borde de la muerte y aun así no moría. En vez de eso intentaba seguirla. Cada fibra de su ser le decía que corriera, que corriera tan rápido y tan lejos como pudiera de esa creatura.
"¡Mantente alejado de mí!" Grito antes que sus patas finalmente tomaran acción y corrieran alrededor de la creatura, galopando lejos rápidamente. La creatura intento embestirla de nuevo y sus dientes otra vez se clavaron en la tierra mientras Pinkie corría pasándola. A medida que ella comenzaba a alejarse cada vez más, el fonógrafo en su bolso comenzaba a calmarse, hasta caer en silencio una vez más.
Ella colapso en una posición sentada mientras respiraba pesadamente; su corazón bombeaba a una milla por minuto en su garganta. ¿Qué era esa cosa? ¿Por qué la había atacado? ¿Por qué lucia como un poni? ¿Por qué no había visto a ningún otro poni más que esa… cosa?
"Sugar…Cube…Corner…" Pinkie jadeaba intentando calmar sus nervios. Se mordió a sí misma un casco, pellizcándose ella misma para recordarle que no estaba soñando. Ella estaba en control de sí misma… ella pudo correr de lo que vio… esto no era un sueño. Sacudió su cabeza volviendo a sus propios cascos y comenzando a correr otra vez.
La puerta de su habitación en Sugar Cube Corner crujió abriéndose lentamente mientras Pinkie la empujaba. El interior del cuarto estaba en tinieblas. No podía ver nada pasando la puerta. Cuidadosamente saco desde su bolso la linterna, sosteniéndola con su boca mientras giraba la perilla. La mecha volvió a la vida y la flama brillaba. Se paró dentro del cuarto, mientras la luz de la linterna iluminaba lo que antes no podía ver.
Estaba sorprendida por el estado de su cuarto. Parecía como si tuviera años sin ser usado. El papel tapiz estaba podrido y pelándose, el piso de madera estaba astillado y cayéndose, las cortinas parecían acribilladas por los agujeros, el polvo era espeso y el aire estaba estancado. Pinkie miro alrededor confundida, antes de colocar la lámpara gentilmente en la mesa para así poder ver todo el cuarto.
"¿Me… fui por tanto tiempo?" Pinkie preguntaba mientras caminaba por la habitación, oyendo el piso crujir y quejarse mientras se ajustaba a su peso. "Twilight no habría usado un hechizo para mandarme al futuro si ella iba a ayudarme… ¿o lo haría?" Pinkie dijo no muy segura de que pensar. "El hechizo decía que estaría desorientada… supongo que esto podría ser solo parte de los efectos secundarios."
El fonógrafo comenzó a dejar salir una suave estática. Pinkie se detuvo en su camino mientras lo escuchaba. La última vez fue cuando se encontró con esa creatura, eso comenzó a hacerse más ruidoso mientras ella se acercaba. Miro alrededor del cuarto inquieta pero no pudo ver nada que se mirara como un monstruo…
"Cálmate Pinkie Pie… no hay… nada muy serio de lo que preocuparse. Vamos solo a chequear y ver si Gummy está aquí… tomar el globo… e ir al cielo… dejando todo lo horripilante detrás de ti." Pinkie dijo mientras tomaba la linterna en sus dientes y rápidamente empujaba la puerta de su baño para abrirla.
"¿Gummy?" ella lo llamo a pesar de la linterna entre sus dientes. Miro dentro del baño y a penas no soltó la linterna.
Las paredes estaban manchadas con sangre, huellas de cascos sangrientos y palabras garabateadas. Las cortinas estaban hechas girones, los remanentes apenas colgaban de los polos que usaban para sostenerlas. La sangre coagulada cubría las afueras de la tina; el cuarto entero lucia como si una masacre hubiera tenido lugar.
"¿G- Gummy? ¿E- Estas aquí?" sus palabras salieron en susurros, pero ella tenía que comprobarlo, tenía que verlo. Su mente le gritaba que se fuera pero ella tenía que saber si él estaba allí o no. Tomo unos cuantos pasos dentro del baño, sus cascos hacían un ruidoso eco mientras caminaba por la loza, el único alivio que tenía era que el fonógrafo se estaba aquietando mientras más se adentraba.
Dejo la linterna en el lavado y trago lo mejor que pudo. La habitación apestaba a moho y sangre; la hacía querer tapar su nariz. Ella cuidadosamente chequeo los alrededores de la tina y las cortinas solo viendo más sangre. Se giró para ver en las paredes, dándole un vistazo a lo que estaba garabateado en sangre.
Ayúdame.
Dolor.
Él tiene hambre.
Las palabras enviaban escalofríos por su espalda. ¿Qué es lo que significaban? '¿Él tiene hambre?' las palabras hacían eco en su mente, ¿Acaso estaban… refiriéndose a Gummy? Pero Gummy no tenía dientes; la única cosa que él podía tragar era la comida blanda para cocodrilos que ella le compraba. ¿Qué es lo que había pasado en su baño? ¿Por qué esto tenía que pasar aquí? Su mente estaba divagando con preguntas; ella desesperadamente necesitaba el confort de una de sus amigas justo ahora.
Se alejó de la pared, había solo un lugar que faltaba por revisar y ese era la tina en sí misma. Cuidadosamente llevo su cabeza hasta el filo de la tina, mirando dentro de ella.
En la tina estaban colocados la mitad de los restos podridos de un pequeño cocodrilo verde.
Pinkie lazo sus cascos hasta su boca mientras las lágrimas comenzaron a fluir fuera de sus ojos. Era inconfundible… ese era Gummy. Se miraba como si hubiera estado allí por un largo tiempo. El estómago de Pinkie estaba moviéndose hasta su garganta mientras ella lo miraba. '¿Por qué estaba pasando esto?' era la pregunta que revoloteaba en su mente una y otra y otra vez. Ella necesitaba respuestas.
Fue cuando entonces que ella noto un brillante listón rojo. Estaba inmaculadamente atado a un arco alrededor de algo que sobresalía de la boca de Gummy. Pinkie trago mientras miraba el objeto, no estaba segura de lo que significaba. El objeto estaba limpio… libre de sangre y se miraba… se miraba como si Gummy estuviera intentando dárselo.
Pinkie temerosa bajo su casco y tomo el objeto de la boca de Gummy, el objeto se deslizo con un poco de facilidad. Ahora era capaz de mirarlo claramente dándose cuenta que era una llave. La llave tenía el símbolo de una estrella en ella. Ella no sabía lo que significaba, pero Gummy se la había dado a ella en sus últimos días. Ella tenía que conservarla. Gentilmente coloco la llave en su bolso, recordando justo entonces que el fonógrafo aun daba un tranquilo zumbido.
Cuidadosamente agarro la linterna y salió del baño, cerrando la puerta detrás de ella. Coloco la linterna abajo en el suelo mientras se limpiaba el rostro de nuevo hipando.
"Gummy… lo siento tanto…" ella lloro en sus cascos mientras desesperadamente trataba de calmarse, "Prometo… que un día te daré el entierro que te mereces…" ella contuvo otro sollozo, "Por favor perdóname por no estar allí para ti…" dijo mientras sus hombros temblaban. Sus intentos de calmarse estaban fallando. Las lágrimas salían ahora con más fuerza. Ella solo quería sentarse allí y llorar…
Su mente la corto cuando le advirtió al oír el zumbido que se volvía más Ruidoso, volviéndose en un timbre agudo. Lo que sea que estaba provocándolo se estaba acercando. Eso significaba que no tenía el tiempo que necesitaba para sentarse y dejar a su corazón llorar, ella tenía que moverse o el destino que sufrió Gummy también lo sufriría ella.
Presurosamente agarro la linterna y corrió a través de su cuarto hasta el closet donde ella mantenía el globo. El timbre cada vez se hacía más ruidoso. Su corazón latía a una milla por minuto. Ella tomo las puertas del closet y las arranco.
Un agudo grito estallo cuando un borrón blanco se enganchó en la cara de Pinkie. Pinkie giraba su cabeza alrededor frenéticamente mientras el dolor recorría toda su cara. Ella apretó sus cascos y corrió estrellando su cabeza directo contra la pared, terminando en otro chillido de la mancha. Ella sacudió su cabeza y la arrojo a través de la habitación. Pinkie respiraba pesadamente mientras sentía la sangre caer de un lado de su cabeza. Ella se giró para mirar a su atacante y sus ojos se abrieron en sorpresa.
"Shkyyyaaaaaaaaaa…" arrastrándose en el suelo estaba lo que parecía la mitad superior de una joven potrilla sin pelo, su blanca piel comenzaba a pudrirse hasta los huesos, sus dos cascos frontales se aferraban a la tierra mientras se revolcaba sobre su espalda, sus ojos cubiertos por una banda blanca con una negra boca abierta, una larga lengua se sacudía fuera mientras dejaba salir un su llanto. Los chillidos de esa cosa golpeaban sus orejas aún más fuerte que el ruidoso timbre de su fonógrafo.
Pinkie Pie estaba sin habla mirando a esa creatura. Esa cosa le recordaba a una potra… su estómago dio un giro, un poni completamente crecido era una cosa….
La creatura encontró su camino levantándose, sus chillones gemidos eran calmados como si estuviera solo probando el aire con su lengua la cual movía. Pinkie parpadeo mientras tomaba un paso detrás, solo para encontrar una pared allí. La cabeza de la creatura de golpe miro directo a Pinkie Pie, dejando salir otro chillido mientras que con una sorprendente velocidad comenzó a arrastrarse directo a ella. En medio de su ciega carrera ella rápidamente salto a un lado, la creatura golpeo su cabeza directamente contra la pared dejando salir un chillido quejumbroso mientras sacudía su cabeza por el dolor.
El Corazón de Pinkie bombeaba en su garganta mientras ella miraba a la creatura. Sus chillidos quejumbrosos parecían tan dolorosos. había dejado una considerable mancha de sangre en la pared y su cabeza sangraba profundamente. La creatura sacudió su cabeza de un lado al otro. Pinkie quería alcanzarla y ayudarla, ella quería detener su dolor y dejarla saber que todo estaría bien…
La creatura dejo salir un sangriento y aterrador grito y corrió contra ella de nuevo, su boca esta vez se clavó en su pata. Pinkie grito mientras agitaba su pata intentando librarse de la creatura, pero estaba bien agarrada, intento correr para sacudirse a la creatura, pero su agarre solo parecía apretarse más. Ella no podía oír nada más allá de sus gritos y el latir de su corazón.
Pinkie se detuvo a un lado de la pared y estrello a la creatura fuerte contra la pared. La creatura seguía allí, ella la estrello con fuerza de nuevo. Ella la estrello una y otra y otra vez. La caliente sangre salpicaba contra la pared y contra su pelaje. Ella la golpeo con toda su voluntad contra la pared.
La creatura la soltó mientras la vida se escaba de su cuerpo, colapsando al suelo con un golpe seco. El aliento de Pinkie parecía llenar sus pulmones con fuego mientras su cuerpo se sacudía con la adrenalina. Ella miro abajo a su sangrante pata y entonces a la creatura la cual ella solo acababa de terminar…
"Oh no…oh no oh no oh no…" Pinkie dijo en un tembloroso respirar mientras se alejaba de la creatura. Ella no quería matarla, ¿acaso se merecía la muerte? La ataco pero ¿era eso lo correcto? Ella se sentó en el suelo jadeando, su cuerpo temblaba, su mente se tambaleaba. Miro abajo a su cuerpo y vio las ligeras manchas de su sangre en su pelaje. Su estómago se revolvió una y otra vez a punto de dejar su contenido salir.
"¿Qué es lo que he hecho?" ella jadeo tratando de enfriar sus ardientes pulmones, "¿Por qué tuvo que llegar a esto?" sacudió su cabeza violentamente. Ella no quería que nada de esto pasara… este no era un sueño en el que ella podía solo levantarse de él y todo se iría… esto era aquí y era real.
Tomo un profundo respiro mientras intentaba levantarse sobre sus temblorosas patas.
"Rainbow Dash…Rarity…Fluttershy…Applejack…Twilight… cualquiera… las necesito justo ahora…" dijo temblando mientras caminaba hasta su closet. Ella tomo la linterna y miro dentro de la oscuridad. El globo estaba allí, la cesta contenía un desinflado globo. La esperanza se levantaba en su corazón mientras ella soltó la linterna y comenzaba a sacar la tela de la cesta.
Grandes hoyos acribillaban el globo. No iba a ser capaz de volar.
Pinkie se rompió en sollozos y lágrimas, llorando dentro de la ahuecada tela.
El fonógrafo finalmente detuvo su repiqueteo.
