Los personajes pertenecen a Victor Hugo. Yo solo temo que su espíritu me atormente por las noches por ésto.


Kiss her in public

Calculating

— ¿Qué hace tu compañero de clase en la biblioteca metido haciendo tu trabajo sobre el periódo precolonial de Estados Unidos?

Éponine se volvió con una ceja alzada a Cosette que había irrumpido en la mesa en la que estaba con el resto de sus compañeros de clase con aquella pregunta.

—Teóricamente es nuestro trabajo. No sólo mío. —Se encogió de hombros, mientras retiraba la silla arrastrándola por el suelo.

—Deberías estar con él, ayudándole y no dejándole todo el trabajo.

—Ahora iré, estoy terminando de tener una conversación.

— ¿Cuándo lo termines irás?

En ocasiones Cosette se ponía moralista. Demasiado moralista. Tan moralista que hacía que Éponine empezara a resoplar porque los argumentos moralistas no solían gustarle demasiado.

—Él se ha ofrecido. —Era una vaga excusa, pero era la verdad. Él solito se había metido en la biblioteca a hacer el trabajo.

—Vale, haz lo que quieras. —Cosette tenía demasiado complejo de madre, o al menos eso pensaba Éponine, que a la vez le pasaba lo mismo con sus hermanos pequeños.

Y lo peor es que siempre funcionaba.

Se acabó levantando de la silla ante la mirada inquisidora de Cosette, o el intento de inquisidora que puede tener la mirada de alguien que se muerde el labio para intentar aparentar seriedad, y recogió la mochila del suelo, colgándosela a un hombro.

—Ya voy. ¿Estás contenta?

—Mucho. —La sonrisa de Cosette se hizo amplia mientras se acercaba a la joven para besarla, a modo de ánimos. — ¡Vamos! ¡Tú puedes!

Éponine volvió a suspirar mientras caminaba hacia la biblioteca, escuchando los ánimos de su novia, como si cada uno de esto le quitaran de tener que escribir una frase del dichoso trabajo.