Holaaa :3 volví, espero que les guste la historia ^^ Bueno… continuamos *0*

My Death Note

Chapter 2:

Decisiones


PUNTO DE VISTA DE KATHERINE

Ya era muy tarde, y al día siguiente tenía clases. Había terminado mis deberes. Estaba exhausta, muchas cosas habían sucedido aquel día. Ella nunca se imaginaría que esto llegaría a pasar. Pero eh allí, aquel Shinigami comiendo ositos de goma sin parar. Si bien es cierto que era un dios de la muerte, era muy dócil. No le tenía miedo. Domán era muy gentil y amable. Y por algún motivo me inspira confianza. Así que no le temía en lo absoluto. Ya era tarde. Bostecé por el cansancio.

-Creo que es hora de dormir.- Le dije a Domán.

-Uh, claro, yo me quedaré aquí.- dijo sentándose junto a la ventana.

Me dio un poco de pena. Me levanté y fui a mi armario en busca de algo. En efecto, allí estaban unas almohadas y unas mantas. Me encaminé hasta donde estaba él.

-¿Un momento me permites?- dije señalando el lugar donde él se encontraba sentado.

Él confuso levitó y se puso al costado del armario. Coloque las almohadas en cierta forma que formaba una cama improvisada. Las acomode para que sean más cómodas.

-Supuse que estar en el suelo era incomodo así que… te preparé un sitio más cómodo.- le dije con una sonrisa.

Él me miró sorprendido y confundido. Levitó hasta echarse en el sitio que le había preparado.

-¿Mejor?- le pregunté.

-Sí… muchas gracias.- dijo aún confundido.

Agarré la manta y la estiré, lo cubrí con esta, el aún me miro sorprendido.

-Bueno, de noche siempre hace frío.- me excusé.

-No deberías preocuparte tanto.- dijo.- pero gracias.- sonrió.

Le sonreí de vuelta. Apagué la luz y volví a mi cama. Como había dicho el clima estaba helado. Me hice bolita en mi cama debajo de las sabanas.

-Buenas noches, Domán.- dije en voz bajita.

Sentí como el agotamiento de apoderaba de mi, cerré mis ojos y me quedé profundamente dormida.

PUNTO DE VISTA DE DOMÁN

No podía creer que ella confiara tan rápido en mí. Y mucho menos que sea tan preocupada y gentil conmigo. Los shinigamis no dormimos, y no sentimos frío. Pude notar que ella se había quedado profundamente dormida.

-Buenas noches, Katherine.- dije en un susurro.

Me quedé mirando por la ventana con una sonrisa, no me arrepiento de haber venido, sin importar cuales sean las consecuencias.

KKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKK

PUNTO DE VISTA DEL NARRADOR

-¿Katherine?- llamo el shinigami a la castaña.- ¿Pusiste la alarma por algo?

La castaña desorientada por quien le hablaba abrió lentamente sus ojos.

-Hummmm, ¿quién habla? ¿Quién es?- dijo media dormida.

-Vamos Katherine, despierta.- dijo Domán.

-¿Mmmmm?- respondió la castaña despertando por completo.

A la hora de ver el rostro del shinigami en su cara se asusto y grito.

-¿Qué diablos?- dijo el shinigami asustado retrocediendo de un salto.

La castaña reaccionó, soltó un suspiro.

-Perdón, había olvidado por completo, la noche pasada, la Death note y todo el asunto.- dijo Katherine hundiendo su cara en la almohada.

-Oh, ya veo, y digamos que ver mi cara cuando apenas despiertas no es muy bonito.- dijo el shinigami un poco burlón.

-Jejejeje, perdón.- dijo apenada la castaña sentándose en su cama.

-¿Qué hora es?- preguntó la chica.

-Las 7:30- respondió tranquilo Domán.

-¿Qué?- grito la castaña.- ¡Haaaay llegaré tarde a clases!-

Apurada la chica se levantó de su cama y fue a su armario en busca de su uniforme escolar. Y antes de cambiarse miró a Domán que la observaba fijamente.

-Hummmm, me voy a cambiar, ¿te importaría voltearte?- dijo la castaña un tanto frustrada.

-Uh sí, perdón.- dijo Domán sonrojado volteándose.

Katherine se cambió velozmente, se lavó la cara se peinó, cogió una manzana, unos paquetes de ositos de goma y se fue casi corriendo a clases.

-Vaya, los adolecentes de hoy en día tienen una vida agitada ¿verdad?- dijo Domán al verla desesperada.

-Bueno, sin contar que llegaré tarde, sí un poco.- dijo mientras corría.

Llegó a la hora exacta a su colegio. Agotada tomó asiento.

-Es un bonito lugar.- dijo Domán.- ¿Todos los días vienes aquí?

La castaña no respondió.

-No me ignores.- dijo el shinigami con un puchero.

La castaña sacó su cuaderno de historia y en la última página comenzó a escribir.

"No te ignoro, pero no puedo hablarte, los demás no te ven, si me escuchan hablando sola creerán que estoy loca."

-Oh, ya veo.- dijo Domán.

La castaña sonrió y volvió a escribir.

"Te traje ositos de goma para más tarde, en el receso te los podrás comer."

-Gracias.- dijo Domán con brillo en los ojos al estilo animé.

Katherine rió por lo bajo.

Las clases comenzaron Domán flotaba por toda la clase aburrido. Se ponía en frente de algunos alumnos y comenzaba a hacer muecas raras y chistosas, Katherine con mucho esfuerzo no se reía en plena clase. El profesor de historia explicaba una y otra vez acerca de la independencia de los Estados Unidos.

-¿Cómo aguantas esto todos los días?- pregunto Domán.

La castaña volvió a escribir.

"Condena escolar."

-¿Esto es obligatorio?- pregunto el shinigami horrorizado.

Nuevamente ella escribió.

"Desgraciadamente."

-Voy a alegrar un poco tu clase.- dijo divertido Domán.

Katherine curiosa lo siguió con los ojos. El shinigami levitó hasta donde estaba el profesor. Mientras este hablaba sin parar. El shinigami abrió las ventanas de un solo golpe haciendo que el viento tirara los papeles del profesor al suelo. Unos cuantos estudiantes comenzaron a reír. Luego Domán se dirigió a la carpeta de uno de los alumnos que previamente le había estado coqueteando a Katherine. Aventó sus cosas al suelo de un solo golpe. Katherine no pudo evitar soltar unas cuantas risitas.

-Bueno, creo que eso es suficiente por ahora.- dijo el shinigami levitando flexionando sus brazos detrás de la nuca.

Volvió a situarse al costado de la castaña.

Ella escribió en su cuaderno.

"Estás demente."

Después de eso ella lo observó directamente a los ojos y sonrió levantando una ceja.

KKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKK

Horas más tarde ya era tiempo de ir a casa. La castaña caminaba tranquilamente con el shinigami levitando a su costado. La castaña tenía dudas que le quería consultar a Domán tanto acerca de la Death Note como consulta de que podría hacer con respecto al caso de Kira. Cada día este ser mataba a centenares de personas, y cada segundo que pasaba alguien tenía un infarto al corazón cayendo muerto ante él. El hecho de viajar hasta Japón era muy tentador. Pero, a cambio debía dejar atrás a su familia y amigos quien sabe por cuánto tiempo. Pero, sería un pequeño precio a pagar por salvar vidas.

Sin darse cuenta ya había llegado a casa. Subió a su habitación rápidamente. Y pensativa se sentó en su escritorio.

-Domán.- le llamó dulcemente la chica.

-¿Sí?- respondió este devorando ositos de goma uno tras otro.

-Si no voy donde este detective, Kira seguirá asesinando más y más personas.

-Así es.- respondió Domán devorando un osito color rojo.

La castaña se levanto y caminó hasta la ventana. Se detuvo mirando el cielo pensativa.

-Para detener a este asesino, debo viajar a Japón.

Domán dejó de comer los ositos de goma.

-¿Qué tienes en mente?

La castaña no respondió.

-¿Katherine?- le llamó.

-Por favor, eres mi amigo, de ahora en adelante, llámame solo Kate.- le dijo suavemente.

-¿Kate?- se corrigió él.

-Domán, no sé cómo pero debemos ir a Japón. – dijo ella volteándose y mirándolo fijamente y completamente segura.

-Y ¿cómo iremos?- preguntó Domán.

-Buena pregunta, no puedo comprar pasajes de avión, ya que debería dar mi nombre, hablar con mis padres entre otras cosas.- dijo ella.

-Mmmm.- dijo Domán.

-Sin contar que debo ir discretamente, no puedo correr riesgos, Kira necesita un rostro y un nombre.- murmuró.

-Lo que necesitas es ir a Japón sin ser detectada y con la mayor discreción posible.- dijo Domán resumiendo todo.

-Así es.- respondió Kate.

-Bien, ¿porque no te llevo?

-¿Qué?- respondió la castaña confundida.

-Preparas una mochila con lo que necesitarás y te llevo volando.- ofreció Domán.

-No, muy trabajoso para ti, sin contar que no lograrías cargarme a mí y a mi mochila.- dijo ella un poco nerviosa.

-Los shinigamis somos muy fuertes, más que cualquier humano.- dijo este.

-Pero, es un viaje largo.- objetó Kate.

-Kate, eh viajado desde otra dimensión, viajar a otro país es muy fácil a comparación.

La castaña sonrió enormemente y se lanzó al shinigami en un abrazo.

-¡Gracias, y mil gracias!- dijo ella emocionada.

El rostro de Domán se tiñó de puro rojo ante la acción de Kate. Muy nervioso se aclaró la garganta y decidió hablar.

-¿P-orque no preparas tu mochila?- le sugirió tartamudeando.

-Enseguida lo hago, hoy mismo en la noche, iremos a Japón.- dijo la castaña segura de sí.

Fue corriendo a su armario y saco una de esas mochilas enormes para viajes, aquellas que los campistas utilizaban. En ella metió un par de polos simples, su pijama, un pantalón de repuesto, objetos de aseo, su laptop, su celular, unas bolsitas de ositos de goma para Domán entre otras cosas. Lo último que le faltaba era su Death Note.

-Domán…- le llamó la castaña.

-¿Sí?- preguntó él.

-Quisiera que guardes mi Death Note con la tuya, para mantenerla a salvo.- dijo ella.

-Por supuesto.- dijo el guardándola.

-Le escribiré una carta a mis padres, se preocuparan cuando no me vean, pero será mejor así.- dijo ella con cierta presión en el pecho al sentir que se separaría de ellos.

Rápidamente escribió una carta a sus padres, excusando donde estaba, explicando que estaría bien, que haría y que pronto volvería. La guardó en un sobre. Suspiró y cerró este.

-¿Puedes voltearte unos instantes? Me cambiaré para el viaje.- dijo ella.

-Claro.- dijo este dándole privacidad al voltearse.

Katherine vistió un jean azul oscuro, unas botas negras rockeras, se puso un polo de manga corta color negro con escote de V encima de esta una chompa gris y luego una chaqueta negra. Cepilló su cabello un poco. Y se miró al espejo. Se veía linda así, tenía un aspecto roquero y dulce a la vez. Miró el reloj, eran las 11:30 de la noche.

-Hora de despedirme.- dijo en un susurro.

Todos en su casa estaban dormidos, primero fue a la habitación de sus padres. Le depositó un beso en la mejilla a su papá, ella no pudo evitar una lágrima. Luego se dirigió a su mamá. Le acarició la mejilla levemente y le dio un beso en esta. Otra lágrima rodó por su mejilla. Se dirigió a la puerta y antes de salir volteó hacia atrás con una triste sonrisa.

-Los amo, por favor cuídense.- dijo en un susurro.

Salió de la habitación de sus padres y se dirigió a la de su hermanito menor. Abrió lentamente la puerta y lo encontró dormido en su cama. En la habitación de su hermanito, que tenía ocho años, en el piso piezas de lego y muñecos de acción se veían esparcidos por doquier. Cuidadosamente de no pisar ningún juguete, Kate se acerco hasta su hermanito. Su adoración, ella lo amaba, era como un hijo para ella. Revolvió sus rubios cabellos y le deposito un beso en la frente.

-Te quiero mucho Danny.- susurro Kate.

Su hermanito sonrió en sueños. Ella sonrió endulzada por su ternura y se levantó para dirigirse a la puerta.

-Cuídate mi bebé.- dijo ella cariñosamente y salió de su habitación.

Por última vez miró su casa, bajó las escaleras hasta la sala de estar, dejó la carta allí. La castaña cerró los ojos y dejó escapar unas lágrimas. Se las limpió con la manga de la chaqueta y subió hasta llegar a su cuarto. Domán la estaba esperando. Se había puesto la mochila de Kate en la espalda. Él estaba justo al lado de la ventana que estaba abierta. La miró y le sonrió extendiéndole su mano.

-¿Estás lista?- le preguntó.

Katherine miró por la puerta hacia donde estaban sus padres, cerró los ojos. Volteó a ver a Domán y temblorosa pero segura dijo:

-Sí, ahora lo estoy.- respondió tomando delicadamente la mano del shinigami.

Se acercaron a la ventana, ella podía sentir un poco el frío del exterior. No hay vuelta atrás. Se dijo a sí misma.


Weeeee pronto se encontraran con los personajes de Death Note, espero que les guste hasta ahora la historia *w* bueno, hasta la próxima 3