Cap. 2

-¿Tiene hambre princesa? – preguntó Shaoran. Ya habían caminado durante horas y horas en aquella agitada ciudad. Habían tenido que vender su ropa el día anterior para conseguir dinero para el hotel y para conseguir una ropa que fuera de acuerdo con aquel mundo y pudieran pasar desapercibidos.

-Estoy bien – contesto Sakura sonriendo. Ha decir verdad, tenia algo de hambre pero no valía la pena preocupar de mas al pobre de Shaoran.

-Estamos caminando a lo estupido – gruño Kurogane

-Deberíamos separarnos – sugirió Fye tan sonriente como siempre mientras le picaba la espalda a Kurogane con el dedo índice. Le encantaba molestarlo y no lo iba a negar jamás.

-¡Deja de picarme la espalda! – le grito Kurogane.

-¡Mokona ira con Kurorin! – exclamo Mokona que iba en los brazos de Sakura.

-Tu no iras conmigo bola blanca – gruño Kurogane

-Ira conmigo Kuropipi puede ir solo – dijo Fye y Kurogane empezó a exclamar que no le llamara de esa manera. De una manera tan alta que las personas comenzaban a quedarse viéndoles.

-Mokona con Fye y yo con Sakura, Kurogane puede ir solo – Shaoran se hizo escuchar entre los gritos de Kurogane y este quedo en silencio – solo que Mokona no este tan lejos para poder entender lo que dicen las personas – añadió

-¡Si señor! – dijo Fye y se encamino con Mokona en brazos.

-Estate alerta chico – le advirtió Kurogane antes de meter las manos en los bolsillos del pantalón de mezclilla y caminar.

-No se separe de mi princesa – dijo Shaoran y se encaminaron los dos. Esperaban encontrar la pluma en algún lugar. Pero no parecía que Sakura sintiera algo (la pluma siempre la llamaba de alguna manera) y caminaron probablemente una hora hasta que llegaron a la torre que Shaoran había observado en la noche anterior.

-Hay que subir – señalo Sakura la punta de la torre.

-Pero… princesa…

-Subamos Shaoran – pidió Sakura. Y Shaoran tuvo que asentir al mirar los ojos verdes de la princesa. Se encaminaron a la entrada de la torre y conocieron que había ascensores, unos cuartos extraños que subían a la parte superior de la torre. En verdad aquel mundo era diferente a los demás y ambos tenían un deja vú al estar ahí…

Llegaron a la parte mas alta de la torre donde había algo llamado "miradores" si metías algunas monedas te permitía mirar la ciudad mas de cerca con unas lentes extrañas.

Después decidió asomarse un poco desde las rejas mientras Shaoran apoyado en ella y con las manos en los bolsillos la observaba de nuevo perdido en pensamientos…

-¿Sakura? – alguien le llamo, alguien que no era Shaoran. Un alto hombre de alrededor de 22 o 23 años se acerco a ella y Shaoran se paro frente a ella con precaución.

-¿Quién es us…?

Shaoran dejo la pregunta inacabada y no era para menos. El hombre que había llamado a Sakura era idéntico a Shaoran solo que con unos 3 o 4 años mas de edad. El hombre también parecía estar bastante asombrado.

-¿Sakura¿Tú eres Sakura? – fue la única pregunta que el hombre atino a hacer.

-Si – asintió Sakura

-¿Quién es usted y que quiere de Sakura? – pregunto Shaoran a la defensiva. No podía dejar que algo malo le pasara a la princesa.

-Li Shaoran… ¿Sakura en verdad eres tú? – contesto el hombre. Sakura no contesto nada. ¿Li Shaoran¿Shaoran?

-Creo que esta confundido señor…

-No… Sakura eres tú, eres…

-Aléjese por favor - advirtió Shaoran al ver que el hombre comenzaba a acercarse.

Si bien Li Shaoran sabía mucha magia al ser el Jefe del Clan Li, nunca le había pasado algo similar. Aquel muchacho era idéntico a el cuando tenía unos 18 o 19 años…

-¿Quiénes son ustedes?

-Será mejor que se vaya o…

-¡Shaoran espera! – Sakura le tomo por el brazo, al ver como Shaoran se acercaba peligrosamente al desconocido.

Este último se detuvo inmediatamente al contacto con Sakura.

El desconocido les miro y se acerco un poco mas hacia Sakura mirándola con curiosidad.

-¿Cómo te llamas?

-Sakura

El hombre la observo perspicaz

-¿No eres… Sakura Kinomoto? – preguntó

-No, me llamo Sakura y el es Shaoran… - El desconocido les miro aun con curiosidad pero ahora más que nada los miraba con sorpresa.

-Me llamo Li Shaoran – se presentó – y no quiero causarle ningún daño a la señorita Clow – le aseguro al joven Shaoran quien aun parecía desconfiado.

-Será mejor que nos vayamos Fye y Kurogane deben estar buscándonos – le murmuro a Sakura.

-Ha sido todo un placer hasta luego – se despidió Sakura educadamente

-Esperen… ustedes ¿Son de aquí? – preguntó Li Shaoran

-No lo somos señor pero debemos irnos… - Sakura aun conservaba los buenos modales incluso en situaciones tan… extrañas si es que esa palabra podía definir la situación.

-¿Tienen donde quedarse? – preguntó Li Shaoran insistiendo aun cuando ellos ya habían dado varios pasos lejos de el.

-Ese no es problema…

Entonces Li Shaoran lo sintió.

Había estado tan sorprendido que por un momento olvido que lo había llevado hasta Tokyo después de muchos años de haber dejado ya Japón.

La magia, había dicho su madre, estaba un poco descontrolada por otra, una muy poderosa, que de un momento a otro había llegado y había provocado ciertos desordenes, los espectros estaban mas activos de lo normal y eso podía llegar a ser bastante peligroso.

Habían sentido aquel poder ahí en Japón y como el Jefe del Clan era algo que el tenia que ver personalmente.

Así que había viajado a Japón, y específicamente a Tokyo.

Su experiencia en magia le decía que aquel poder tenia algo que ver significativamente con aquellos dos jóvenes que eran idénticos a el y a Sakura Kinomoto (a pesar de no verla desde hace ya muchos años) solo que con unos 3 o 4 años menos. No podía ser coincidencia.

No existen las coincidencias… solo lo necesario

Las palabras que Eriol Hiragizawa le había dicho algún día cuando aun eran niños le resonaron en la mente.

-No gracias – refunfuño Shaoran. Ese hombre le daba mal espina.

-Pero… no tenemos donde quedarnos – le murmuro Sakura y una gotita comenzó a crecer en la nuca de Shaoran.

-Mi casa esta suficientemente grande y pueden quedarse no tengo ningún problema… - dijo el hombre.

-Es un desconocido princesa – le murmuro Shaoran.

-Se llama Li Shaoran… se que es extraño que se llame como tu y se parezcan pero… no tenemos donde quedarnos ni comida y no tenemos dinero… prometo que encontrare un trabajo y pondré mi esfuerzo Shaoran – le explico Sakura.

Shaoran estaba distante, su mente estaba lejos, pero ella sabia que de alguna manera se esforzaba por permanecer junto a ella, para protegerla. Pero Sakura no podía evitar notar que Shaoran estaba distinto…

-Esta bien princesa…

-Gracias – le murmuro y lentamente deslizo su mano con la de el. El contacto provoco que Shaoran sintiera el calor llegar a sus mejillas con rapidez y después de que ella le diera un suave apretón que parecía decir "Todo estará bien" le soltó.

-¿Qué dicen? – pregunto Li Shaoran quien aun esperaba respuesta.

-Nos quedaremos con usted mientras conseguimos dinero para pagar un hotel – aseguro Sakura y Li Shaoran asintió sonriendo… ¿Sonriendo?...