My Son

II

- Hola Chichi – saludo un muy alegre Kuririn, cuando Chichi atendió a su llamado.

- Hola Kuririn, me alegra mucho verte, ¿En donde está el maestro Muten-Roshi?, dijeron que él vendría contigo –

- Si, se retrasó un momento… por un… asunto importante – Respondió Kuririn

- Ya veo, espero que no tarde demasiado, Goku está por regresar –

- Yo solo espero que no se le ocurra hacer alguna locura – murmuró Kuririn más para si que para Chichi.

- Pasa por favor, tan solo esperaremos a Goku y serviré el desayuno – invitó Chichi cordialmente.

- Si, gracias, ¿Está tu padre? – preguntó Kuririn mientras atravesaba el umbral.

- No, él no podrá venir el día de hoy, lo cual me extraña pues siempre viene – dijo mientras entraba a su casa detrás de Kuririn.

- ¡Hey ustedes dos! – llamó una voz poco amigable detrás de Chichi. Kuririn se vio obligado a salir para ver de quien se trataba, buscó por los alrededores y no vio a nadie.

- ¿En donde se encuentra Kakaroto? – preguntó de nuevo la voz, Kuririn logró ubicarlo esta vez, estaba en el cielo, giró rápidamente para encontrarse con…

- ¿Goku? – preguntaron al mismo tiempo Kuririn y Chichi un tanto asombrados.

- ¿Quién es Kakaroto? – preguntó desconcertado Kuririn

- ¡Oh Dios mío Goku! ¿Qué te pasó en la mejilla? – preguntó Chichi llevándose los puños apretados hasta su rostro, preocupada por la enorme cicatriz que Goku tenía en la mejilla izquierda y que no llevaba antes de salir esa mañana, estaba segura.

- Les he preguntado algo, contesten – ordenó el hombre que había salido de la nave y que después de eso había derrotado a Piccolo sin el más mínimo esfuerzo.

- ¿Pero de qué estas hablando Goku? Baja en este instante para que pueda curarte esa horrible herida – Ordenó tajantemente Chichi ante la mirada nerviosa de Kuririn, él, por su parte no sabía quien era más poderoso.

El hombre de la nave la miró despectivamente, bajó como ella se lo había pedido y se plantó frente a ellos dos, mirándolos, examinándolos de pies a cabeza. Los miraba como se mira a alguien que padece de una enfermedad terminal, los miraba como si supiera que ambos morirían en poco tiempo o conociera su futuro. Y los miraba así por que a fin de cuentas… Conocía el futuro de ambos y esta no era la primera vez que los veía, los había visto antes, al menos en sus terribles premoniciones, las cuales sabía que no terminarían jamás.

- No vine por ustedes y mi nombre no es Goku – dijo el hombre de la nave – estoy buscando a Kakaroto –

- No conocemos a ningún Kakaroto, y tampoco te conocemos a ti, váyase de aquí antes de que algo malo le suceda – le aconsejó Kuririn avanzando hacia el hombre de la nave.

- Me marcharé – dijo el hombre – pero primero debo de charlar con Kakaroto –

- Si no se marcha en este momento, lo lamentará – dijo Chichi colocándose a un lado de Kuririn, por la frente de éste ya rodaban una gota de sudor, tenía un mal presentimiento de esto.

- Muy bien, yo vine y de la manera más atenta les pedí que me dijeran donde se encontraba Kakaroto, si quieren que les haga confesar por la fuerza, así lo haré – Dijo el hombre doblando las rodillas, reduciendo su estatura a la mitad y colocando sus brazos a los lados de su cuerpo. Listo para pelear.

Por su parte Chichi y Kuririn hicieron lo mismo, listos para defenderse de los ataques de aquel extraño hombre que se parecía muchísimo a Goku. "Quizá sea una broma" pensó Kuririn, pero al ver la mirada del hombre de la nave se dio cuenta que todo iba muy enserio.

El hombre de la nave deslizó su pierna derecha un centímetro antes de abalanzarse a toda velocidad contra Kuririn.

"El enano pelón", pensó, "debe de ser el amigo de Kakaroto".

Intentó impactar su puño izquierdo contra la mejilla del "enano pelón", pero el sujeto era bastante hábil y pudo esquivar el ataque, al mismo tiempo que intentaba darle una patada en el pecho, su velocidad era muy buena como para ser tan pequeño, quizá lo había subestimado demasiado. Se alejó un poco de él para esquivar su patada y volver a arremeter contra él, entonces la mujer lo atacó, asestándole un buen puñetazo en la mejilla izquierda, justo en la cicatriz.

Esto le sorprendió, la mujer no parecía muy fuerte, pero ese golpe le dolía, no mucho pero le dolía y eso era lo importante, además, no parecía que estuvieran luchando con todas sus fuerzas, si se decidieran a hacerlo, seguro tendría problemas y sería peor cuando Kakaroto llegara a ayudarles.

Muy bien, si así era como lo querían, entonces pelearía con todas sus fuerzas. Volvió a adoptar su pose de pelea y concentró todo su ki, pequeñas piedritas se elevaron a su alrededor para después hacerse polvo al llegar a cierta distancia del suelo. Miró entonces a la mujer ¿Cómo era que se llamaba? No le importó, se lanzó contra ella con la mano derecha guiándole el camino y la izquierda detrás, lista para golpearla.

La mujer resultó bastante hábil también, con ambas manos logró detener todos sus golpes, los cuales eran bastante rápidos, mientras, el "enano pelón" se acercó hasta ellos para auxiliar a la mujer, tuvo que alejarse de ella un momento y concentrar sus ataques en Kuririn o se metería en graves problemas.

Logró golpear a Kuririn lanzando una patada con su pierna derecha, mientras golpeaba con el puño a la mujer en el estómago, ella se doblo tratando de recuperar el aliento, mientras el "enano pelón" salió despedido para estrellarse contra algunas varas de bambú.

- Díganme en donde está Kakaroto o los mataré – Ordenó el hombre de la nave con un grito

- No conocemos a ningún Kakaroto – susurró Chichi sujetándose el estómago intentando mitigar el dolor que sentía. El hombre de la nave la tomo de los cabellos levantándola hasta que sus rostros quedaron a pocos centímetros de tocarse.

- No me mientas mujer – dijo – sé muy bien que lo conocen mucho más de lo que ustedes piensan –

- ¡Ya te dije que no! – Gritó Chichi apartando la mano del hombre con la que le sujetaba los cabellos, así quedó libre de su captor y comenzó a golpearle el rostro con todas sus fuerzas, repetidas veces con ambos puños. Pateó su pierna de apoyo para hacerlo caer. Una vez qué el hombre estuvo en el suelo, Chichi brincó lo más alto que pudo e intentó destrozar el rostro del extraño visitante con la rodilla… Falló.

El hombre de la nave había esquivado el ataque, desapareciendo segundos antes de qué Chichi tuviera contacto con él, a una gran velocidad se levantó para ponerse a una distancia considerable ya a espaldas de la mujer.

Rápidamente corrió hacía ella para golpearla por la espalda y dar así por terminada la batalla contra ella, después se ocuparía del "enano pelón".

- ¡¡Detrás de ti Chichi!! – Gritó Kuririn que en esos momentos estaba poniéndose de pie. Chichi miró hacía atrás, sólo para ver como el hombre de la nave se acercaba rápidamente hacía ella

(Va a matarme)

Con una mano echada hacía atrás, la mano del hombre surcó el aire a su alrededor, Chichi pudo escuchar el leve sonido que este provocaba por la velocidad que llevaba.

¡¡PAZ!!

Kuririn escuchó el sonido del golpe, aterrado por lo que ese desgraciado pudo haberle hecho a la esposa de su mejor amigo. Levantó la vista poco a poco, al mirar el lugar donde estaban Chichi y el extraño hombre, abrió los ojos desmesuradamente debido a lo que veía.

Chichi estaba de rodillas con los ojos cerrados fuertemente, el hombre raro, estaba de pie junto a ella con su puño derecho estirado hacía ella pero Goku estaba sujetándolo, en medio de los dos. Había llegado en el momento exacto para evitar que ese desgraciado le hiciera daño o matara a su esposa.

Al mirar a Goku, el extraño hombre se alejó de él dando un salto hacía atrás, miraba a Goku como fascinado, lo miraba con los ojos llenos de ilusión, como un padre mira a un hijo.

- Kakaroto – Susurró

- ¿Quién demonios eres? – Preguntó Goku, estaba claramente molesto por lo que había visto hasta el momento en el que llegó.

- Mi nombre es Bardock y yo… soy tu padre -