El comienzo siempre es lo más difícil, lo mires por donde le mires. La primera palabra cruzada, la primera impresión, la primera mirada. Todo es que ha de quedar grabado o ignorado en la mente de otra persona al conocerla. Decir cómo se termino en cambio lo encuentro bastante sencillo: Las últimas respiraciones, los últimos sentimientos encontrados que dieron paso a la persona que soy, el saber quiénes son los culpables y una estrecha relación hacia la sangre. Inseguro, insatisfecho, estólido….Pura psicología de mierda. Por mi parte levantó la mirada, hay una fuerte presión en la atmosfera que nos sofoca a ambos, quizás un poco más a ti que a mí. ¿Que se le hacía? Yo solo soy un "niño" ante tus ojos, un chaval con problemas de personalidad con un expediente manchado de negro y otras cosas ilícitas. Un mocoso hijo de puta que pinta a ser delincuente y… Wow. Espléndidamente brillante. Nada interesante más por contar. Yo te observo. Tomas un poco de aire y analizas las cosas, entonces veo reflejado en tus ojos la intención de hacerlo, de cuestionarme, el problema es que no sabes con que pregunta iniciar. Presientes, conoces, y puedes sentir un poco de mi locura, quieres la verdad, sabes que te la daré aunque sea 3 / 4 de lo que realmente sucedió, quizás algo distorsionado y un poco dicho entre risas, o con la cara de póker con el que encontraras difícil distinguir entre lo que fue realidad y lo que solo ha sido manchado de imaginación. Entonces es ahí cuando considero si debería sorprenderte y ser yo el cortejante.

Pero bueno, el acto pierde el sentido y lo curioso, la problemática sigue siendo la misma al fin de cuentas.

Ninguno de los 2 sabe como iniciar.


Nada personal

Capitulo 1

"Haced con los demás todo lo que deseáis que hagan ellos con vosotros."

Mateo 7: 12.

Semblante firme, postura recta y un rostro que no daba lugar a esa vocecilla que se colaba de vez en cuando en su cabeza. Había un inquietante sonido proveniente a espaldas del otro hombre, lo cual podía identificar como un reloj, y aun más atrás, 5 pasos exactamente, una enorme puerta de madera lujosa que denotaba su costo. El chico volvió a tragarse las ganas de soltar un bostezo justo como hace 15 minutos. El teléfono volvió a resonar con eco en la sala.

-¿Ya señor?.- contestó el guardia a la persona del otro lado de la línea, y evidentemente para el chico, de la puerta. Lo siguiente fue observar al viejo barbón colgar después de que la puerta era abierta por otro. El de melena larga y canosa le indicó que era su turno de entrar. El muchacho se levantó de su silla sin objeción alguna y con toda tranquilidad. De vez en cuando los mismos empleados del lugar solían cuestionarse como una persona como él podría lucir tan sereno todo el tiempo. Y la respuesta parecía encontrarla con el doctor.

"No estoy loco." se escuchó en un susurro fantasmal.

Lunes 28 de abril- 1968

Lo veo y no lo creo. Vaya que las cosas en este lugar se han tornado un tanto curiosas, las razonas sobran y las excusan parecen faltar. Aquí no hay nadie que quiera decirme la verdad, nadie de interés, nadie a quien mostrarle algo más que un semblante frio. El doctor dice que hablo de una forma muy apropiada para mi edad, que debería intentar relacionarme con otros niños. Yo digo que él es el carente de racionalidad, que resulta bastante irónico que a los demás les exijan comportamientos más educados y a mí acciones más infantiles. No tiene sentido... Bueno, tampoco lo tiene el que este escribiendo en este maldito diario que la enfermera me dio inesperadamente un día. Llevo 5 noches haciéndolo, pero vaya, ha sido una desilusión para mi ver que incluso a estas alturas no han deducido que soy consciente de que leen esto por las mañanas mientras mis fallidas terapias me son dadas, que lo he dejado a encima del escritorio a posta para evitarles la molestia de buscarlo, he de admitir que primero opte por hacerlos pasar mal el rato, claro esta que descarte la idea. . Pero bueno, te ven escuincle y por ende te dan mentalidad de ingenuo. Como sea, estoy harto, así que me iré directo al grano: Aquí no van a encontrar nada de información, aquí no miraran mejoras, ¿Por qué intentan buscarlas por este medio cuando pueden verlas en mi exterior?. El que me digan que mi manera de percibir la vida es errónea, el que haya tenido un " evento traumático", el que tenga hábitos extraños, queridos hijos de puta, no me hace menor que ustedes ni estar mal de la cabeza. ¿Por qué no hacerle como yo? Aceptarlo, superarlo y mandarlo a la mierda con el pasado.

Una sola oración: Dejen de joder. Así que pueden meterse esto por el….

-Se lo dije doctor.- escuchó decir por una enfermera.

El hombre de postura robusta se inclino un poco más cuando repentinamente cerraba la libreta.

-Bastante...-

-¿Perturbador?.-

-Curioso...¿En donde esta?.-

-Son las 10, debe de estar en sesión. –

-Me ha mencionado algo de una visita..-

-Si, a estas alturas ya debe de estar con la directora.-

-Déjeme ver si lo comprendo...- La mujer de espalda robusta tomó la copa de vino.- Ha venido ha Inglaterra porque quiere al mocoso.- El otro hombre asintió con facilidad, había una pequeña sonrisa detrás de esa seriedad, se dejó resbalar un poco más en la silla cuando se divertía con la cara de confusión de su acompañante. -Perdóneme Señor...-

-Han Won- Le recordó con serenidad. Hubo un incomodo silenció. La señora parecía reflexionar. -No hay mucho que decir y hacer en este lugar.- continuó el hombre de repente.- Es sencillo, si me permite decirlo. Firmar unos cuantos papeles y listo.-

-Los mocosos de aquí...-acalló con potencia.- Son delincuentes.-

-Solo son chiquillos sin hogar desesperados.-

-Hay quienes asesinaron.-

-La mayoría solo robaron. Este lugar existe porque el gobierno se ha tentado el corazón de intentar darles un hogar .-

-Nuestra institución se encarga de corregirlos. Es un programa de readaptación para delincuentes, no un maldito orfanato. ¿Qué tiene el escuincle para que lo quiera?..-

Y entonces el hombre levantó la mirada. Esta vez era diferente.

-¿No basta con decir que el mismo Malcolm C. Lvellie lo ha solicitado?.-

Momento crucial, un toque dramático, un nombre imponente. Todo al alcance de un hombre. Se escuchó a las patrullas pasar por afuera en la calle. Ninguno de los dos le tomó importancia. Los atentados de la mafia se habían incrementado con locura durante el último mes por razones que el pueblo desconocía y el gobierno ocultaba,

-Eso es lo que no comprendo...-. La mujer solo le echó una mirada más a la ventana del despacho para comprobar que no hubiese algún escándalo afuera. - ¿Que tiene él como para que uno de los hombres más importante del país lo quiera?.-

-Digamos que...- murmuró el anciano con los dedos de las manos cruzados recuperando la completa atención de la señora.- El joven Walker es especial.-


Paciente: 1598AW

Edad: 15 años.

Estado: Inestable.

El hombre bajó los documentos que reportaban el estado y el historial clínico del chico cuando le observaba con el rabillo del ojo entrar a la habitación y sentarse en la silla frente al escritorio. Terminó por darse la media vuelta para mirarlo con detalle. -Ha pasado tiempo desde la última vez que nos vimos.-

-3 días.- Seco, cortante. Esa actitud parecía nunca cambiar.

- El tiempo si que pasa volando, ¿Cómo has estado desde entonces?.-

-¿Qué haremos hoy doc.? .-Sarcástico, ofensor.

-No tenemos prisa.-

-Habrá una pelea a las 6 y yo debo de tomarme las medicinas.-

-¿Una pelea otra vez?.-

-Vayamos al grano.- Directo. El hombre de mayor edad se acomodó los lentes con su típica sonrisa. Walker le miraba desinteresado. Pero aquello por supuesto que no le intimidaba. Abrió un cajón a su derecha y sacó una carpeta con sumo cuidado de que nada se moviera de su lugar. Allen levantó una ceja y no pudo evitar sonreír un poco de manera de burla.-¿Las tarjetas de nuevo?.-

-Escucha Walker, te enseñare una secuencia de imágenes y tú …-

-Le diré lo primero que se me venga a mi insensata cabeza.- Hizo una fallida mueca. Ni su gesto parecía natural. El anciano dejó salir un bufido, 30 años trabajando y aun seguía perdiendo algo de imperturbabilidad de vez en cuando con ciertos pacientes. ¿Qué se le hacía? Debía llevar pan a la mesa de la familia y recordarse a si mismo su devoción hacia su profesión.

Un juego curioso, que odiaba y muy a la larga le sosegaba. Se echó robusto a la silla y recargó su mano en su mejilla. Allen se mostraba sofocado. -Bien Walker, dígame….¿Qué es lo que ve aquí?.- Y la pregunta pareció retumbarle en los oídos como de costumbre, la primera ficha estaba expuesta y no hizo nada más que observarla y sentir un escozor y escalofrió recorrerle la columna. Una gran mancha negra deforme con espacios en blancos…¿Pozos? Quizás un túnel, un pasaje ¿Podría ser secreto?.

-Vamos a jugar.- decía la voz infantil mientras le jalaba el hombro con insistencia.

-Pero mamá ha dicho que…-

2 niños, un manto oscuro sobre ellos y el sonido de lo que parecía un rió. Estaban las risas, estaban los juegos, estaba la felicidad, ¡No había ningún problema!.

-¿Queréis ver algo bonito?.-

Un hombre encapuchado con una sonrisa bastante caprichosa. Los juegos se tornan sucios, poco antes de escuchar cómo se bajaba la cremallera de su pantalón. El chico parpadeó una vez más. -Una flor.- contestó con simpleza. El doctor la dejó sobre la mesa y fue por la segunda imagen, no había durado ni 30 segundos en contestarle. Esta vez solo era una mancha, un punto negro, forma abstracta y curiosa.

A veces las sombras te muestran la verdadera entidad de la figura y pueden ser mucho más realistas que las verdaderas. Más crueles, más intensas. No sabes lo que las personas pueden ocultar detrás de una sonrisa, un manto, una máscara. Creer en lo que dicen es como creer en Dios. ¿No lo crees pequeño?.

-Una pelota.- El joven le miró a los ojos. De alguna manera el anciano terminaba por creerle en lo que decía.

-Le han dicho que quería que se subirá el vestido, "sois montón de idiotas, ¡Malditos puercos! "Le escuche gritar. La verdad que me ha parecido algo exagerado, ¿ó tú qué crees Allen?.-

-Una mariposa.-

-Caer dos veces en el mismo hoyo es llamarse idiota.-

-Pero papá hizo…-

-¡Tú padre es un idiota!.-

-Un zapato.-

Y bajó las tarjetas. Un brillo de decepción habitaba en sus ojos. Walker lo tomó como una iniciativa para sentarse como era debido. -¿Algún problema?.- preguntó apático. Comenzaba a preguntarse si debía mostrarse perturbado para no llamar demasiado la atención.

El anciano echó un bufido en forma de riña. -Dime muchacho….¿Hasta cuándo vas a ser honesto?.-

Y bueno, la pregunta le pilló desprevenida. Solía contestar cualquier cosa que le preguntara con la primera tontería que le pasara por la cabeza, le gustaba jugar al juego de las palabras, seguirle la contra de manera apropiada, actuar natural, mostrarse ofendido. Era algo extraño. -Contesto a sus peticiones, no sé de lo que me habla.-

-Lo que tú quieres es salir de este lugar, déjame ser claro, de esta manera jamás vas a conseguirlo. Voy a mostrarte una imagen más y quiero ver en tus ojos que me estás diciendo la verdad. –

Walker tomó una larga, y tal vez, temblorosa bocanada de aire.- Adelante.- Qua bah, como si le preocupara. Era buen actor. ¿O eso era propio de un loco?. Le vio sacar la siguiente carta.

Y lo siguiente fue inevitable.

-¡Duele!...¡Duele!...¡Como quema!.-

- Fuego.- dijo él. . Al doctor le pareció que se estaba burlando. Lástima que no le creyera.

La puerta del despacho se abrió inesperadamente y dio paso a un hombre de buena estatura y larga barba con un portafolio que parecía estar lleno de papeles. El chico le miró de reojo mientras que el otro parecía asustado. Han Won no pudo evitar sentirse emocionado. El cabello del menor era casi blanco, su piel era tan pálida que parecía nunca haber sido tocada por la luz del sol, y sus ojos reflejaban un fantasma color gris hermoso, y para darle el toque que le indicaba que había encontrado al indicado y correcto, aquella larga cicatriz que cruzaba por su ojo izquierdo. –Allen Walker.- pronunció con cierto tintineo en su voz. El muchacho no pareció exaltarse. Su semblante aclamaba todo lo contrario.

-Disculpe señor pero esta interrumpiendo una sesión.-comentó casi colérico el otro.

El barbón sonrió satisfecho.- Disculpe, pero vengo a llevarme a su paciente.-

¡BOOOM! Y Hubo una explosión de emociones. Su cara de Póker se mostraba confusa. Allen no contestó, no se le ocurrió nada que fuera oportuno.


Vaya... Ha sido creo que el capitulo mas corto de algo que he escrito en mi vida! Ha pasado creo que casi medio año desde que subi el Epilogo de esta historia, que como dije anteriormente, se me ocurrio y no la pude sacar de mi mente. La verdad es que siento que en vez de estar actualizando esta deberia de estar subiendo en MALAS INFLUENCIAS pero llevo con 18 paginas del nuevo capitulo desde hace mas de medio año, no es que tarde eso en escribir, no, si no que me ha pasado como este, una tarde de inspiracion me lo han sacado de mi manga xD...

volviendo a esto... Estoy muy agradecida por la gente que se molestó en abrirlo y gastar algo en su tiempo en leerlo y mucho mas en dejar un review, los 4 reviews qe me han dejado me dieron un muy bonito sabor de boca jejejeje muchas gracias en serio!

por favor, los invito a seguirme! y a decirme las cosas que no os gusta de mi escritura! todo con el fin de mejorar para que vosotros disfrutéis de una mejor historia n.n!

se despide con una meta de volver pronto...

MIYUKI KUROSAKI.