Se que os tengo un poco abandonadillos lo siento! Capitulo 2 de "el secreto de la campana dorada"
-Otra vez tú, ¡Luffy sombrero de paja!- le gritó Enel a ese chico que acababa de entrar al gremio.
El chico agarró ese sombrero que tenía en la cabeza y miró a Enel, haciendo que éste se estremeciese.
-¿Quién es ésta gente? ¿Tus súbditos?- preguntó Luffy a Enel.
Enel sonrió y negó con la cabeza, después cargó de electricidad su mano derecha y se propuso lanzar un ataque eléctrico hacia Luffy.
-Son unos pobres desgraciados que van a acabar carbonizados…- aclaró Enel, cabreado.
Makarov se despertó de su "sueño", ya que bebió demasiado en su duelo con Cana y se desmayó antes de que todo esto pasara. Cuando abrió los ojos y vio a sus "hijos" carbonizados, enfureció de tal manera que tembló el mismísimo suelo.
-TU, ¡MALDITO BASTARDO!- le gritó el maestro a Enel.
El dios giró su cabeza y observó al pequeño anciano, el cual tenía ojeras por beber tanto y signos de furia por lo que ese ser diabólico les había hecho a Natsu y Erza.
-¿Qué quieres enano? Lo siento pero yo no cuido a viejos…-aclaró Enel, con la mano cargada y mirándolo con la mirada ensombrecida y una sonrisa maléfica en su boca.
-sin embargo, será mejor que te envié ya al otro barrio, no quiero que llegues a la demencia senil, sería demasiado sufrimiento…- se rió Enel, alcanzando la carga de su ataque "El Thor".
Todos los integrantes del gremio tenían las manos en sus bocas. Nadie que se hubiera atrevido a decirle esas palabras a Makarov había sobrevivido. La verdad es que el poder de ese chico era enormemente grande, podía incluso alcanzar al maestro, pero él era uno de los diez magos santos, era imposible derrotarlo ¿no?
-El Thor-pronunció Enel, lanzando un enorme rayo. El maestro sonrió e hizo gala de su magia para crear una mano gigante que bloqueó el rayo. Enel se quedó boquiabierto y sudando.
-¿Pero que Akuna no mi te has comido?- se preguntó Enel. Luffy también se sorprendió, y decidió no meterse.
-Soy Makarov, uno de los diez magos santos, tus horas están contadas…-dijo el pequeño mago. Enel sonrió.
-Entonces tendré que jugar en serio- terminó, tocando dos de sus tambores y activando su ataque "Kiten".
El rayo en forma de bestia se acercaba peligrosamente a un asombrado Makarov y éste no pudo esquivarlo. El ataque le frió por completo y calló al suelo, derrotado. Todos los miembros de Fairy Tail se preocuparon y Laxus avanzó hasta su abuelo.
-¿Puedes seguir luchando, viejo?- preguntó Laxus.
-Lo siento, me ha pillado desprevenido, el poder de ése tío es increíble- advirtió el derrotado Makarov.
-De acuerdo- terminó Laxus, levantándose y desplazándose a la velocidad del rayo hacia Enel. Los dos forcejeaban encendidos en rayos.
-¿Cómo es posible que puedas usar también el rayo?- preguntó muy sorprendido Enel.
-Lo mismo digo…- aclaró Laxus.
-Las Akuna no Mi son únicas, no pueden haber dos usuarios con los mismos poderes, es técnicamente imposible, ¿que eres, chaval?- le preguntó Enel. Laxus puso cara de no saber de lo que habla.
-¿Que es una Akuna no Mi? Yo uso magia…-aclaró Laxus, dejando boquiabierto a Enel.
-Supongo que eso es lo que hay en éste mundo, bueno, igualmente, el poder de la Goro Goro no Mi es invencible- dijo él, sonriendo y pegándole una patada en el torso a Laxus.
-Bastardo, te voy a derrotar como sea…- aclaró Laxus, levantándose.
Enel volvió a sonreír y tocó otro de sus tambores.
-Fénix de 30.000.000 de voltios- dijo Enel, lanzando un rayo en forma de Fénix. Laxus cerró sus ojos y cargó más electricidad, liberándola en un mega rayo. Los dos ataques chocaron liberando electricidad y causando una explosión inmensa. Los dos rivales se miraron sonrientes y dijeron algo a la vez.
-No eres malo-
Enel despareció y apareció, Laxus hizo lo mismo, y en un seguido de golpes, el segundo le asestó un puñetazo eléctrico en las costillas a Enel. Pero éste absorbió el ataque, sonriendo. Después canalizó mucha electricidad en su bastón.
-Gracias por darme más poder- aclaró Enel.
-Descarga tridente- dijo Enel, prendiendo su bastón en electricidad y transformándolo en un tridente incandescente.
-¿Pero qué?- se preguntó Laxus.
-¿Sabes la diferencia entre tú y yo, mortal?- preguntó Enel.
-el cerebro- terminó riendo a todo pulmón y provocando a Laxus.
Laxus se lanzó a atacarle, pero Enel no paraba de reír.
-Gracias por acercarte más- dijo Enel, formando un rostro de locura.
Enel le asestó un golpe con el tridente en el torso a Laxus, lanzándolo varios metros y haciendo que se estrellara con una pared ya bastante agrietada del gremio.
-Lo habéis intentado, pero un dios es invencible- advirtió Enel.
-Esto es una locura…-se asustó Juvia.
-Mira y Gildarts no están, y el maestro, Erza y Laxus han sido derrotados como si nada, y además el tonto de Natsu…- admiró Gray, asustado.
-¿Quién es el próximo?- se preguntó Enel.
El gremio ya no tenía techo y todos los miembros estaban heridos, ya sea física o psicológicamente. Ese hombre tenía un poder inconmensurable en sus manos, todos los que se enfrentaran a él, morirían.
-Yo seré tu próximo rival- aclaró Lucy, con la mirada bajada.
Todo el gremio de quedó boquiabierto. ¿Lucy?, ¿estamos locos?, no hay nada que ella pueda hacer. Morirá en vano.
-Tienes agallas, chica- aclaró Enel, sonriendo y haciendo que el corazón de Lucy se parara en seco.
-pero no sé si sabes que te acabas de cavar tu propia tumba- siguió, dejando paralizada a Lucy mientras éste caminaba hasta ella y le ponía la mano en la frente.
-DEJAME- gritaba Lucy, intentando pegarle puñetazos.
-Es imposible dañarme, soy un dios, soy inmortal- le dijo, asombrosamente serio.
-Descarga eléctrica de…-antes de que Enel pudiera acabar la frase, el brazo de aquel chico del sombrero de paja se había estirado, asestándole un puñetazo brutal en el torso. Luffy cogió a una sorprendida Lucy con sus brazos estirados y la abrazó.
-No tengas miedo- le dijo. No sabía por qué, pero en los brazos de aquel chico se sentía muy segura.
-¿Pero que eres?, has estirado tus brazos y has dañado a un dios…- aclaró Lucy, dándose cuenta de su situación.
-Bueno, yo soy un hombre de goma, porqué comí la Gomu Gomu no Mi, y a él solo le puedo dañar yo, ya que la goma es el enemigo natural de la electricidad, y ese tío la controla mediante la Goro Goro no Mi, es muy fuerte pero pensar que es un dios es una tontería- aclaró Luffy, dejando patidifusa a Lucy ¿Gomu Gomu no Mi?, ¿qué era eso?
-Maldito chico de goma, eres un incordio, por ahora me retiro, pero que sepas que no podrás tener la suerte de tu lado por siempre, y recuerda: No soy tan fuerte como parezco, en realidad puedo serlo aún más…- dijo Enel, sonriendo, antes de transformarse en un rayo y huir por el cielo.
-Maldición- dijo Luffy, soltando a Lucy.
-Nos vemos, ahora tengo que cazar a un imbécil- aclaró él, sonriendo y acomodándose su típico sombrero de paja.
El chico comenzó a correr rumbo a ninguna parte y todos se sentaron en sus sitios, parece increíble, pero las mesas y la barra estaban intactas. Curaron a los enfermos y todo empezó a recobrar su normalidad, hasta que la puerta del gremio se volvió a abrir. Pero ésta vez no era ese tío, era un chico con el pelo verde, parecía que su rostro fue esculpido por el mismísimo satanás.
-Perdonad, ¿habéis visto a un chico con un sombrero de paja?- preguntó, sentándose en la barra y pidiendo un ron y una tarta. Gray se fijó en sus espadas.
-¿Por qué tendríamos que contestarle a un hombre armado?- le respondió el mago de hielo.
Zoro lo miró con cara de cansancio y volvió a su comida. Después dijo el porqué.
-Porqué ese chico es un capitán pirata y yo soy uno de sus Nakamas, me llamo Zoro Roronoa, y voy armado porqué soy espadachín- contestó Zoro, zampándose un trozo de tarta.
-A vale- dijo Gray.
-Espera…- añadió, pensativo.
-¿PIRATA?- gritaron todos, asustados y sorprendidos.
CONTINUARÁ…
Perdón por tardar tanto, espero k os haya gustado…
